El futuro con China

César Moya Villasante

Pedro Baños es un coronel español con unos conocimientos enormes de la geopolítica de terrorismo y armamento de los países con una credibilidad que está fuera de toda duda. Aquí en España, como todo es distinto y con exceso, se le ha considerado un propagandista de Putin porque este es un país en donde una opinión se puede manejar con el exceso que se quiera para hundir o alabar a una persona. Somos así y hay que asumirlo.

Pero este militar da una explicación apabullante de la situación actual del mundo nuevo en donde China no tiene rival, superando por mucho en potencial tecnológico, militar y de futuro a USA y al que se le ponga. Y si nos atenemos a su discurso, que se puede ver en internet y en TikTok, asombra saber la velocidad a la que se mueve ese país, al que muchos conocimos no hace tanto tiempo en donde todos iban en bicicleta. Y después de 40 años, no más, vimos florecer ciudades enteras que asombran a cualquiera y que pueden superar a las más modernas. Otros analistas económicos también han alertado de que China es ya la primera potencia económica mundial, aunque USA aún conserva su poder militar y su dolarización del mundo. Pero puede ser que en el futuro las cosas cambien. Y ya sabemos hoy lo que tarda el futuro en llegar.

Explico esto para dar una opinión sobre nuestra posición en el mundo actual, donde podríamos estar a la cabeza y, por culpa de una política basura a la que nos ha llevado una derecha medio fascista y asimilada todavía a un modo de vivir franquista con todas sus ventajas, no hace posible nuestra presencia en ese nuevo mundo que nos preparan. Porque el español es creativo por naturaleza, por eso quizá estemos siempre enfrentados, porque cada uno opinamos de forma distinta a nuestro vecino o pariente. Y el presente del mundo se basa en las ideas para mejorar. Ahí podríamos estar casi en cabeza, pero nosotros mismos nos estorbamos y nos ponemos zancadillas.

En China están ya a la cabeza de la tecnología, que conlleva estar a la cabeza de todas las demás variantes de nuestra vida, como la economía. Y hoy la economía no es ser de derechas o de izquierdas. En China lo entendieron y crearon algo que suena mal: el capitalismo comunista o el comunismo capitalista. O sea, usar la disciplina para producir y el sentido común para avanzar. Nada menos. Pero basado todo en el pueblo, ese que aquí se quiere abandonar por algunos. De modo que sea el pueblo también benefactor sin grandes desigualdades de ese potencial de un pueblo con 1.400 millones de habitantes que hace 50 años iban en bicicleta y hoy asombran sus ciudades, entre las más avanzadas del mundo. Increíble pero cierto. Y eso lo están haciendo en silencio, sin alharacas, pero ganando mercado y aprovechándose de esos grandes industriales occidentales que han acabado llevando toda su producción allí por ser más baratos, pero así ir ganando ellos el estatus actual en donde ya pueden comprar precisamente a aquellos productores que se creían los reyes del mambo y ahora caen en sus manos. Pero sin prepotencia, sabiendo actuar con serenidad y modestia. Y en el mundo del mercado ya son los reyes auténticos capaces de liderar el mundo y en ir comprándolo. Porque están comprando futuro en silencio. África por ejemplo. Tienen una filosofía de vida que nada tiene que ver con la occidental, donde el mercado nos ha hecho prepotentes pero sin principios. Nos creemos mejores cuanto más dinero tenemos, y como ya lo tenemos nos enfriamos y esa pulmonía la aprovechan los que aún viven con cierto valor de las personas. No abandonando a muchos y premiando a los que de verdad empujan creando la mayor potencia mundial porque saben que no se quedará nadie atrás. O al menos, aquellos que hayan ayudado a ello. No hay más que ver las empresas actuales de mercado, que la mayor parte sólo quieren el beneficio a corto sin valorar el futuro. Privatizar todo, con lo que la calidad disminuye, pero ganan los amigos esas pequeñas fortunas provenientes de lo público, pero, en muchas ocasiones, sin cultura de empresa suficiente para crear un mundo vivible para la mayoría. Solo es barrer para ser los primeros, pero obviando lo demás. 

En China están ya a la cabeza de la tecnología, que conlleva estar a la cabeza de todas las demás variantes de nuestra vida, como la economía. Y hoy la economía no es ser de derechas o de izquierdas

Al final, la derecha, la de aquí y la de USA principalmente porque van parejas en su extremismo, verán que el futuro de sus hijos y nietos no está en arrasar y que hay que crear algo sensato para largos años, como hoy lo hace China. Y me refiero a esas dos derechas porque en otros países de Europa ya se dan cuenta que eso del enfrentamiento político, llamando comunista al adversario porque creen que es un insulto, está fuera de tiempo. Hoy el comunismo chino entendió que esa ideología no se acuerda de Marx ni de Stalin y que en el siglo XXI las cosas se miran con otra mirada de luces largas, pero haciendo países en donde el que se quede atrás es porque quiere o porque no puede dar más. Hoy el capitalismo feroz deja atrás a demasiada gente por el egoísmo humano sin control porque creen que el mercado libre es la libertad para todos, pero cada vez es de menos gente porque la mayoría lo sufre. Otros, y quizá en nuestro entorno europeo, quizá lo entiendan mejor y empiecen a pensar que hablar chino es el futuro. Curiosamente he escrito estas líneas el Día del Trabajo. Por algo es también.

_______________________

César Moya Villasante es socio de infoLibre

César Moya Villasante

Más sobre este tema
stats