Irán ante el abismo teocrático

Carpi (J. Luis Carpintero)

Desde el 8 de enero de 2026, Irán vive el mayor bloqueo de internet global de su historia. Esta táctica de "oscurantismo digital" tiene un objetivo militar y represivo claro: impedir que las imágenes de la masacre lleguen a la comunidad internacional y desarticular la coordinación de los manifestantes.

El impacto humano de la represión desencadenada por el régimen teocrático supera los 2.500 muertos y más de 18.000 detenciones arbitrarias en menos de tres semanas, represión realizada por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) y su milicia voluntaria, los Basij, que  operan con total impunidad. No se trata solo de un ejército; es una estructura económica y religiosa que ve cualquier demanda de libertad como una "guerra contra Dios" , delito que castigan con la muerte.

Esta represión es necesario examinarla bajo una perspectiva feminista crítica, ya que la opresión en Irán no es un fenómeno aislado, sino la expresión máxima de una misoginia estructural presente en las instituciones religiosas a lo largo de la historia. Hemos de considerar: 

1- La teocracia como patriarcado absoluto: El régimen iraní utiliza el cuerpo femenino —y su control mediante el velo obligatorio y leyes de tutela— como el pilar fundamental de su identidad política. Si la mujer se libera, el símbolo del Estado teocrático cae.

2- La transversalidad de la opresión:  Esto no es de ahora, ya que históricamente, desde el catolicismo inquisitorial hasta el fundamentalismo islámico, las religiones institucionalizadas han codificado el control sobre la mujer para asegurar el orden social patriarcal. La diferencia en Irán es que este control es Ley de Estado, ejecutada por una "Policía de la Moral" que ahora enfrenta una resistencia sin precedentes.

3- La respuesta de las mujeres en sintonía con los nuevos tiempos feministas, donde se alzan contra el Estado teocrático patriarcal bajo el lema "Mujer, Vida, Libertad",  lema que  ha evolucionado de una protesta por el hiyab a una enmienda a la totalidad del sistema. El feminismo iraní hoy es la punta de lanza de una revolución democrática.

El régimen iraní utiliza el cuerpo femenino —y su control mediante el velo obligatorio y leyes de tutela— como el pilar fundamental de su identidad política. Si la mujer se libera, el símbolo del Estado teocrático cae

El reciente anuncio del Consejo de Defensa Nacional de Irán (enero de 2026) sobre la adopción de una doctrina de "ataques preventivos" marca un cambio peligroso. El régimen ya no espera a ser atacado; ahora declara que cualquier "señal objetiva de amenaza" justifica una agresión.

 Para el régimen, la prioridad es cambiar la narrativa de "Pueblo contra Tiranía" a "Nación contra Invasor Sionista/Americano". Toma así sentido el uso de misiles balísticos remanentes o enjambres de drones contra infraestructuras críticas en Israel (como la planta de desalinización de Hadera o bases aéreas) buscaría provocar una respuesta israelí masiva; por otra parte, el régimen espera que las bombas israelíes cayendo en suelo iraní despierten un sentimiento nacionalista que obligue a los manifestantes a abandonar las calles "por la unidad de la patria". Sin embargo, analistas sugieren que esta vez la población podría culpar al régimen de atraer la guerra.

Un problema de alcance internacional surgiría si la Guardia Revolucionaria (IRGC) siente que pierde el control de las ciudades, podría intentar colapsar la economía mundial un minado del Estrecho para cerrar el paso por donde circula el 20% del petróleo mundial, lo que dispararía los precios globales y presionaría a la administración Trump para que obligue a Israel a detenerse o para que alivie las sanciones a cambio de "paz" o mediante una táctica de “Guerra Naval Asimétrica” con el empleo de lanchas rápidas suicidas y misiles antibuque contra petroleros en el Golfo Pérsico para internacionalizar la crisis.

Tampoco ha de olvidarse que aunque Hezbolá y las milicias en Siria han sido debilitadas tras la guerra de junio de 2025 y la caída de Al-Assad, el régimen iraní todavía tiene activos que le permiten atentar contra bases de EEUU en Irak o centros de inteligencia israelíes en el Kurdistán para forzar un conflicto regional que justifique la ley marcial total dentro de Irán.

Por otra parte, la inestabilidad interna de Irán ocurre en un contexto de tensión máxima tras los ataques recíprocos entre Israel y Teherán durante el último año, pero a diferencia de 2009 o 2019, el enfrentamiento actual contra la misoginia del régimen ha unido a clases sociales que antes estaban divididas (comerciantes del Bazar, estudiantes y minorías étnicas,) por ello los ayatolahs intentan etiquetar a las manifestantes feministas como "agentes del Mossad" y deslegitimarlas ante los sectores más conservadores. Sin embargo, la brutalidad de la masacre (con más de 2.500 muertos en este mes) ha hecho que este discurso pierda eficacia. Para la mujer iraní, el "enemigo" ya no está en Tel Aviv o Washington, sino en los cuarteles de los Guardianes de la Revolución.

El régimen está más aislado que nunca, pero su capacidad de matar sigue intacta. La caída dependerá de si se producen deserciones masivas en las fuerzas de seguridad de rango medio ante la negativa de seguir masacrando a su propio pueblo.

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Carpi (J.Luis Carpintero) es socio de infoLibre.

Desde el 8 de enero de 2026, Irán vive el mayor bloqueo de internet global de su historia. Esta táctica de "oscurantismo digital" tiene un objetivo militar y represivo claro: impedir que las imágenes de la masacre lleguen a la comunidad internacional y desarticular la coordinación de los manifestantes.

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