Desde que convocó las elecciones para el 17 de mayo, Juanma Moreno recurre continuamente en sus apariciones públicas a la palabra “estabilidad”, entendiendo que la estabilidad consiste en mantener su actual mayoría absoluta y que todo lo demás es un “lío” como el que hay en Extremadura, Aragón y Castilla y León, donde sus correligionarios del Partido Popular han tenido que pactar con Vox para poder gobernar. Le aterra al líder andaluz seguir el mismo camino que Guardiola, Azcón y Mañueco que tras adelantar las elecciones confiando en conseguir la mayoría absoluta, el resultado es que se han puesto en manos de la extrema derecha, más de lo que estaban antes. Por eso el líder de los populares andaluces apela continuamente a la estabilidad. No lo dice directamente pero su mensaje es “el caos o yo”.
Por otra parte, Moreno mantiene desde que accedió a la presidencia de la Junta de Andalucía en 2018 una imagen de “moderación” que le ha dado excelente resultado. De hecho, se puede hablar en la actualidad de dos modelos bien diferenciados del Partido Popular, el representado por Isabel Díaz Ayuso, que ha hecho suyos muchos postulados de Vox y le ha quitado sus votantes, y el liderado por Juanma Moreno, que practica las mismas políticas privatizadoras de lo público que plantea el PP allá donde gobierna, pero de una manera más “discreta”. El presidente andaluz ha utilizado también —en concreto en las elecciones de 2022— una imagen de andalucista “auténtico” envolviéndose en la bandera verde y blanca. En ese momento llegó a esconder incluso el logotipo y las siglas de los populares para rentabilizar el “personalismo”, estrategia electoral clásica: no se vota al partido sino al candidato. Similar estrategia utilizó de forma exitosa Feijóo en Galicia
Pero Juanma Moreno se enfrenta a la cita electoral del 17 de Mayo afectado por un preocupante “estigma”, el del escándalo del cribado del cáncer de mama que salió a la luz el pasado mes de octubre cuando se detectaron retrasos y fallos en la lectura de mamografías que afectaron a miles de mujeres. Aunque la Sanidad Pública andaluza tenía ya graves y crónicas carencias, listas de espera quirúrgica, saturación en la atención primaria etc., la crisis del cribado del cáncer de mama ha provocado una importante movilización de las mujeres afectadas que sigue en la actualidad y que sin duda tendrá repercusión en el resultado electoral. Resulta escandaloso en este sentido que el Servicio Andaluz de Salud saque ahora una oferta de empleo cuyo plazo de inscripción va del “4 al 15 de mayo”, es decir, en plena campaña electoral. También en estos días la Junta de Andalucía ha abierto una nueva “campaña de cribado cancerígeno”, en esta ocasión de “cuello de útero”. Parece evidente el temor de Juanma Moreno a que su desastrosa gestión de la Sanidad Pública le lleve a perder la mayoría absoluta y a depender de Vox y de sus políticas xenófobas y machistas para seguir en el Palacio de San Telmo. Además, hay que tener en cuenta que la candidata del PSOE a la presidencia de la Junta de Andalucía, María Jesús Montero, está utilizando la defensa de la Sanidad Pública como eje fundamental de su campaña electoral.
Parece evidente el temor de Juanma Moreno a que su desastrosa gestión de la Sanidad Pública le lleve a perder la mayoría absoluta y a depender de Vox y de sus políticas xenófobas y machistas para seguir en el Palacio de San Telmo
Así pues, y volviendo a la continua apelación a la estabilidad que practica Juanma Moreno desde que convocó las elecciones, hay que recordar que esta ha sido una estrategia clásica de la derecha. La del recurso al orden frente al caos que pueden representar las opciones de gobierno que procedan de la izquierda. Saben que es un truco que no falla, especialmente en sectores del electorado de escasa conciencia política. Se plantea a los ciudadanos la disyuntiva falsa de elegir entre dos opciones contrapuestas, en este caso la de la seguridad, la estabilidad, etc. o el “lío”, representado en esta ocasión por la presencia de Vox como fuerza política necesaria para gobernar. Conviene recordar también el eslogan de campaña que utilizó Ayuso en las elecciones de 2021, “Comunismo o libertad”, con el que convenció a buena parte del electorado madrileño del riesgo de la opción que representaba en ese momento Pablo Iglesias. El Partido Popular siempre juega con este tipo de recursos que funcionan muy bien a “nivel psicológico” en sectores de la población con escasa formación política.
Este es el truco de Juanma Moreno, el de manipular e influir a los andaluces con el temor de que o se elige la “estabilidad” y la moderación que representa él, o lo que llega es el “caos”. El resultado de las elecciones andaluzas está en el aire, de aquí al 17 de mayo probablemente habrá sorpresas, nada está decidido, pero de lo que nadie duda es de la importancia de esta cita electoral, y no sólo para el futuro de Andalucía, sino también como preámbulo y claro indicador de lo que puede ocurrir en las próximas elecciones generales. Esperemos que los andaluces voten con inteligencia y no se dejen influir con las falsas alternativas que plantea el “moderado” Juanma Moreno.
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Rafael Sánchez Sánchez es socio de infoLibre.
Desde que convocó las elecciones para el 17 de mayo, Juanma Moreno recurre continuamente en sus apariciones públicas a la palabra “estabilidad”, entendiendo que la estabilidad consiste en mantener su actual mayoría absoluta y que todo lo demás es un “lío” como el que hay en Extremadura, Aragón y Castilla y León, donde sus correligionarios del Partido Popular han tenido que pactar con Vox para poder gobernar. Le aterra al líder andaluz seguir el mismo camino que Guardiola, Azcón y Mañueco que tras adelantar las elecciones confiando en conseguir la mayoría absoluta, el resultado es que se han puesto en manos de la extrema derecha, más de lo que estaban antes. Por eso el líder de los populares andaluces apela continuamente a la estabilidad. No lo dice directamente pero su mensaje es “el caos o yo”.