Zona cero de la pederastia

Marcelo Noboa Fiallo

Convendría intentar diferenciar entre una visita papal a España, a una España aconfesional (según la Constitución, artículo 16) y la intervención mediática que sobre dicha visita se ha apostado (TVE). Si no lo diferenciamos perdemos la perspectiva de un análisis serio sobre lo ocurrido estos 7 días.

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Debo empezar confesando que, personalmente, a mí me ha sorprendido el excesivo (y desmesurado) despliegue informativo dedicado al respecto, especialmente el último día de la visita papal. Por primera vez nos hemos quedado sin el telediario de las 15 h. por llevar a los hogares españoles la misa del Papa desde Canarias (más de 6 horas en directo de los actos) Si España fuese un país confesional no me cabría ninguna duda al respecto, pero no es el caso. El punto 3 del artículo 16 de la Constitución dice literalmente: “Ninguna confesión tendrá carácter estatal”. Sin embargo, con demasiada frecuencia, la presencia y la influencia de la iglesia católica parece que intenta desmentir al artículo 16 de la Constitución y la visita del Papa en estos días no deja ninguna duda al respecto.

Por primera vez en la historia de la democracia hemos asistido, también, a la homilía de León XIV en la sede de la voluntad popular, el Congreso de los Diputados, con un sonoro aplauso de siete minutos por parte de sus señorías. Aplaudieron cínicamente los que no quieren inmigrantes, los que desprecian el Derecho internacional y apoyan a Netanyahu, pero también aplaudieron cínicamente los que escucharon al Papa hablar en contra del aborto, eutanasia y matrimonio homosexual (derechos consolidados y aceptados por los ciudadanos). Todo ello dicho en la casa que regula las leyes que rigen en este país.

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En los temas del aborto y la eutanasia no existe posibilidad de acuerdo con la iglesia católica

Cabe señalar en relación con el acontecimiento histórico que la Constitución sólo alude a la sesión conjunta de ambas cámaras cuando se trate de determinar las competencias legislativas de las Cortes en relación con la Corona. Pero una vez más se ha roto con los principios constitucionales.

En los temas del aborto y eutanasia no existe posibilidad de acuerdo con la iglesia católica. No existe espacio para el acuerdo porque sencillamente tocas en el meollo doctrinario de la fe: “La vida sólo pertenece a Dios” y a partir de ahí, no existe (de momento) ninguna posibilidad de “acercamiento”. Pero lo que “clama al cielo” en esta visita papal ha sido lo ocurrido en el monasterio de Montserrat o la “Zona cero de la pederastia”. Miguel Hurtado (una de las victimas más presentes) había pedido a León XIV que no acudiera a Montserrat: “Viniendo aquí a Montserrat, sabiendo que la institución se niega a reparar a sus víctimas, está haciendo lo contrario de lo que dice: esto no sana, esto es echar sal en la herida”…”Los delitos de pederastia cometidos por tres monjes contra 15 niños durante cuatro décadas, encubiertos por tres abades. Peor imposible” Uno de ellos estaba presente y saludo al Papa. Y aquí sí que no existe ninguna duda “doctrinal” que haga imposible el acuerdo. Mejor dicho el acuerdo si que existió…entre la Santa Sede y la Conferencia Episcopal.

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Por mi parte disfruté mucho de la inauguración de la Sagrada Familia a los cien años de la muerte de su arquitecto fundador, Antoni Gaudí. Especialmente el conmovedor acto de la niña ciega, Valentina Sánchez de 13 años de edad con su explicación de la maqueta táctil de la Torre de Jesús de la Basílica. ¡Impresionante y enternecedor!

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Marcelo Noboa Fiallo es socio de infoLibre.

Convendría intentar diferenciar entre una visita papal a España, a una España aconfesional (según la Constitución, artículo 16) y la intervención mediática que sobre dicha visita se ha apostado (TVE). Si no lo diferenciamos perdemos la perspectiva de un análisis serio sobre lo ocurrido estos 7 días.

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