La socióloga y politóloga Cristina Monge (Zaragoza, 1975) visita esta sección ocasionalmente para aportar su análisis de la actualidad basado en lecturas, estudios y datos relevantes. En esta ocasión está reciente la publicación de su último libro, Contra el descontento, premio Paidós 2026. “Me está permitiendo constatar que hay muchísima gente deseando tener espacios donde poder analizar los malestares, pero también buscar alternativas”, cuenta la autora.
Nuevo libro, 'Contra el descontento'
“Planteo un diagnóstico de los malestares y descontentos que tenemos en las sociedades actuales. No se trata de negarlos. De lo que se trata, y es lo que yo intento en el libro, es de hacer una llamada para superar esos descontentos, no quedarnos regodeándonos en ellos –a veces parece que algunos sectores se instalan ahí–, sino empezar a buscar juntos cómo articular una idea de futuro que sea deseable, un futuro donde queramos vivir. Y eso pasa por abrir conversaciones, debates pendientes sobre cómo podemos hacer la transición ecológica de forma que seamos una sociedad más justa y equitativa. Cómo podemos articular la revolución digital, incluida la inteligencia artificial, haciendo de ella un instrumento para mejorar nuestra sociedad y nuestra democracia, y no al revés. O cómo podemos plantear una visión geopolítica no solamente alternativa al trumpismo, sino capaz de superar muchas lagunas que el entorno internacional tenía ya antes de la llegada de Trump. Es una apelación para abrir conversaciones que nos ayuden a construir ese futuro donde queramos llegar. Y una constatación también de que la historia no solamente no ha terminado, no acabó cuando Fukuyama publicó su libro y no lo va a hacer ahora, sino que seguirá evolucionando en función de una correlación de fuerzas, como ha hecho siempre a lo largo de los siglos. Parece que se nos había olvidado, pero es algo que debemos tener presente. Hay mucha gente encantada de empezar a abrir conversaciones que nos ayuden a convertir el descontento en una fuerza de transformación social para construir entre todos y todas ese futuro donde queremos vivir”.
Escándalos en el PSOE
“Estamos viendo indicios muy preocupantes que el Partido Socialista está tardando ya en aclarar. Lo que necesitamos es una explicación clara y concreta que ayude a entender al conjunto de la sociedad, y en especial al electorado progresista, qué estaba pasando allí, por qué se pudo llegar a poner en marcha eso, qué tipo de implicación tenían personas del máximo nivel dentro del Partido Socialista como un secretario de Organización como Santos Cerdán y su antecesor, el señor Ábalos. Y hasta qué punto la organización era consciente de esto. Por otro lado, y muy importante también, tenemos que saber cuáles fueron los resultados de esas auditorías que el Partido Socialista mandó hacer hace un año, cuando salió el caso Koldo. Y, sobre todo, qué medidas han tomado para que esto no se vuelva a repetir”.
Delitos, faltas y falsas apariencias
“Estamos viendo casos muy diferentes de supuestas corruptelas, malas prácticas o corrupciones con indicios distintos en cada caso, algunos de los cuales parecen más serios que otros. Todos estos casos coinciden en el tiempo y eso hace que exista una especie de nebulosa y que parezca que todo es lo mismo, cuando no lo es. De algunos casos van apareciendo indicios o informaciones que hacen pensar que efectivamente podemos estar ante casos de corrupción, mientras que en otros, como puede ser el caso de Begoña Gómez o del juicio al hermano del presidente, vemos que jurídicamente son muy endebles, es muy difícil mantener los argumentos que están dando las diferentes acusaciones. Por lo tanto, creo que todo se confunde, cuando son casos muy, muy, muy diferentes. Es muy importante extremar la precisión y el rigor en la información periodística. Sin embargo, nos damos cuenta de que en buena parte de los medios de comunicación el condicional ha desaparecido. Cuando se habla de estos casos, en muchas ocasiones se hace dando por hecho que esos indicios son pruebas, hechos probados, cuando en realidad, de momento, lo que tenemos en los casos de Leire Díez o en torno al presidente Zapatero son eso, indicios que tendrán que confirmarse o no en su procedimiento judicial”.
Filtraciones con consecuencias
“Nuestro derecho procesal está basado en que determinadas informaciones no pueden hacerse públicas para garantizar la limpieza del proceso hasta que un juez lo decide. Sin embargo, todos sabemos que un auto, un informe de la Guardia Civil o de la Policía, incluso declaraciones en sede judicial a puerta cerrada, se filtran casi en minutos. ¿Hasta qué punto eso está haciendo que se vulneren buena parte de los derechos de los acusados o de los imputados o investigados? Creo que este es un debate que tenemos que empezar a abrir en la sociedad española. Hay dos grandes elementos en estos momentos que, desde mi punto de vista, distorsionan mucho la conversación pública. Uno es la coincidencia en el tiempo de casos muy diversos, algunos con indicios que efectivamente parece que pueden tener visos de realidad, y otros en los que, sin embargo, no acabamos de ver exactamente dónde están los problemas desde el punto de vista jurídico. Coinciden en el tiempo y se hace ver que es un totum revolutum, que todo forma parte del mismo saco”.
'Kitchen' o el 'caso Montoro', perdidos entre toda la información
“Mientras estaban apareciendo informes de la Guardia Civil, de la Policía, en días en los que cada media hora va surgiendo una información nueva que nos tiene pendientes de los medios en las redes sociales, se han hecho declaraciones muy relevantes en sede judicial sobre el caso Kitchen. Han pasado prácticamente desapercibidas en la opinión pública. O las investigaciones acerca del caso Montoro, de las que de momento nada se sabe y es como si nunca hubiera existido el caso, cuando supuestamente podría ser de una extrema gravedad. Son efectos de todo lo que estamos viviendo. El caso Montoro, después de las últimas informaciones, hace prácticamente un año, ha desaparecido de la conversación pública. Si es por cuidar la tutela judicial efectiva, creo que es saludable. Pero claro, ¿por qué se cuida en unos casos y no en otros? Y en el caso de Kitchen, estamos viendo declaraciones con sesiones públicas que, sin embargo, apenas ocupan lugar en los análisis de prensa, radio o televisión, puesto que han quedado tapadas por esta sucesión continua de noticias en torno a un informe de la Guardia Civil que se filtra, un informe de la Policía, etcétera. El hecho de que se vayan filtrando continuamente este tipo de noticias y que estemos todos pendientes de la última novedad, hace que citas muy importantes como la vista oral de la Kitchen o como todo lo referente al caso de Montoro, del que nada sabemos, queden opacados”.
Legislatura al límite
“El Gobierno sigue gestionando aquellos elementos que tenía ya de alguna forma establecidos. La gestión de la Administración no para por que la situación política sea la que es. Ahora bien, es muy difícil en estos momentos obviar que la mayoría de investidura se ha ido diluyendo con el tiempo. Veíamos a principios de semana como se hacía esa jugada del Partido Popular para que el Parlamento tuviera que votar instar al presidente del Gobierno a convocar elecciones. Unos días después, el PNV en la sesión de control planteaba que el Gobierno presentara Presupuestos y que, si no conseguía aprobarlos –que es lo que parece más probable ahora mismo–, disolviera Cortes y convocara elecciones. Incluso hemos escuchado declaraciones de Rufián diciendo algo así como que resistir para nada es tontería, que si se resiste es con un programa de Gobierno, con un programa claro, ejecutivo, de avance. Creo que sería necesario que el Gobierno pusiera de manifiesto cuáles son las medidas y las prioridades que tiene pendientes gestionar de aquí al final de la legislatura. Cuáles son los planes que tiene en lo concreto, que elementos, qué prioridades, qué cuestiones tiene que sacar adelante antes de disolver las Cortes, por qué merece la pena resistir hasta el final de legislatura. Y que haga comprender a la ciudadanía cuáles son los motivos por los que, pese a haber perdido la mayoría de investidura, considera que es importante seguir gobernando”.
Evaluación a la oposición
“Desde el año 2018, desde que Pedro Sánchez llega a La Moncloa después de esa moción de censura provocada por la sentencia del caso Gürtel, estamos viendo una oposición que en realidad no es al Gobierno, sino que es una enmienda a la totalidad siempre y en todo lugar. Es una crítica de trazo grueso a cualquier acción de este Gobierno por parte del señor Feijóo y por supuesto, también de las filas de Vox. Una oposición de trazo grueso evita que sea una oposición real, tal y como necesitan las democracias. En las democracias solemos fijarnos mucho en los gobiernos y hacemos bien. Pero tan importantes o más que los gobiernos son las oposiciones. ¿Cómo se ejerce una oposición digna de estándares democráticos? Es una oposición que baja a lo concreto, que plantea alternativas, que critica una partida de un presupuesto, un artículo específico, o dos, o tres o veinte de una ley. Es decir, que trabaja los detalles, los critica y plantea alternativas y modelos diferentes. Sin embargo, lo que estamos viendo ahora mismo en el Parlamento por parte del señor Feijóo y por parte del señor Abascal, insisto, desde el año 2018, es una enmienda a la totalidad siempre y en todo lugar. Y eso no es una oposición digna de estándares democráticos. Por otro lado, los medios de comunicación conservadores de alguna forma siguen también esa estela. Por lo tanto, podríamos decir que tenemos a todo el ecosistema político y mediático conservador cumpliendo en muy contadas ocasiones con su labor democrática de hacer una oposición en lo concreto”.
Momento de las relaciones internacionales
“La propia foto del G7 dice ya mucho, cuando ese grupo se constituyó en conjunto, estaban ahí representadas siete grandes economías del mundo. A día de hoy, una de esas principales economías, que es China, no está ahí sentada. Por lo tanto, la virtualidad de ese grupo del G7 no corresponde ya a los mundos de hoy en día, sino que forma parte más bien del mundo de ayer. Dicho lo cual, todos los foros multilaterales necesitan un espacio sin excluirse unos a otros. Es momento de recuperar y reactivar el multilateralismo. Pero no volviendo al momento previo a Trump, sino planteando cuáles eran las carencias que ese multilateralismo tenía ya antes de que apareciera en escena él y dando una alternativa. Es crucial en el momento en el que estamos viviendo, donde los grandes ejes geopolíticos han ido saltando por los aires y la guerra ha vuelto a hacer aparición en Europa y en diferentes sitios; donde estamos asistiendo a un genocidio. En el caso de Gaza es fundamental que todo lo que tiene que ver con el debate acerca del orden mundial, la geopolítica, el multilateralismo y la gobernanza global tenga mucho más espacio. Entiendo que la sociedad española está viviendo un momento político muy convulso y que todo queda opacado por estos escándalos y por este ruido mediático. Pero echo en falta que no estemos abordando con mayor profundidad, rigor, seriedad y protagonismo todos los debates geopolíticos que están reconfigurando un nuevo orden mundial”.
La crisis de las democracias
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“La democracia está atravesando un momento de crisis importante en todo el mundo. Si analizamos los países que, de acuerdo con una serie de criterios objetivos, podemos calificar de democracias, con sus diferentes niveles de calidad, vemos que ha habido un retroceso claro y objetivo de unos años a esta parte. Sin embargo, conviene resaltar varias cosas. En primer lugar, no conocemos una alternativa mejor. Y, en segundo lugar, las democracias han estado en crisis en diferentes momentos de la historia. De hecho, la idea de crisis es muy cercana e innata a la propia idea de democracia, que siempre necesita superar obstáculos, adaptarse a la nueva realidad, alguna forma de relegitimación en un mundo en continuo cambio. Lo que caracteriza la crisis de la democracia en estos momentos es que es una crisis de confianza. Hemos dejado de confiar en las instituciones, vemos continuamente estudios que lo corroboran. Hemos dejado de confiar en los agentes de intermediación, partidos políticos, medios de comunicación, e incluso estamos dejando de confiar en nosotros mismos como sociedades. Consideramos que es muy difícil que podamos por nosotros mismos superar los desafíos que tenemos por delante. La confianza, esencial en democracia es el epicentro de la crisis que estamos abordando. ¿Se puede superar esa crisis? Por supuesto. Hay formas muy distintas de hacerlo. Una, recuperar la confianza en esos agentes de democracia. Y otra es que si no se consigue recuperar la confianza en esos agentes, pueden surgir agentes nuevos. Elementos que pueden ser más democráticos o, por el contrario, pueden ser bastante menos democráticos. Ese creo que es el reto de nuestros días”.
Abandono de la lucha por Gaza
“En estos momentos, en España estamos absolutamente abducidos por ese frenesí de continuas informaciones acerca de supuestos casos de corrupción. Nos estamos olvidando de mirar más allá. Pero efectivamente, en Gaza está muy lejos todavía que se pueda hablar de una paz como tal. En Gaza hemos asistido y estamos asistiendo a un genocidio ante la más absoluta impotencia de Occidente. Y en el caso del Líbano vemos cómo es el epicentro de una partida que se ha estado jugando y en la que Trump ha perdido, aunque luego lo celebre con champán. Objetivamente se puede decir que no ha sido capaz de ganar una guerra que, de forma irresponsable, de la mano de Netanyahu, emprendió y que en la que hemos visto cómo las diferentes fuerzas se iban neutralizando hasta llegar el momento en que Estados Unidos no era capaz de ganar. E Irán ofrecía no solamente resistencia militar, sino también elementos de carácter geopolítico y económico fundamentales. Mostrar al mundo que tiene la capacidad de gestionar algo tan estratégico como el estrecho de Ormuz. Es comprensible que en España en estos momentos estemos centrados en lo que estamos viviendo, pero sería una irresponsabilidad que no prestamos atención a cuestiones de la escena global y geopolítica como las que acabamos de mencionar”.
El reto de Zapatero
“Zapatero en estos momentos tiene un reto en dos frentes distintos. El primero es el judicial, con la declaración de este miércoles ante el juez, donde ha tenido que dar respuesta a los indicios que aparecen en el sumario. Pero luego tiene otro reto, desde mi punto de vista, tan importante o más que el judicial, que es el de la opinión pública. Yo creo que la sociedad española en su conjunto está pendiente de lo que el presidente Zapatero sea capaz de argumentar, especialmente la parte más progresista, que de unos años a esta parte había visto en él un icono de la moral, de la responsabilidad y de los valores progresistas. El sector más a la izquierda de la sociedad necesita comprender, conocer cuáles son las razones que el presidente Zapatero da para explicar todo esto que hemos ido viendo en los medios de comunicación en las últimas semanas”.
La socióloga y politóloga Cristina Monge (Zaragoza, 1975) visita esta sección ocasionalmente para aportar su análisis de la actualidad basado en lecturas, estudios y datos relevantes. En esta ocasión está reciente la publicación de su último libro, Contra el descontento, premio Paidós 2026. “Me está permitiendo constatar que hay muchísima gente deseando tener espacios donde poder analizar los malestares, pero también buscar alternativas”, cuenta la autora.