Leemos cada año más en digital, pero seguimos leyendo muchísimo más en papel

El sector del libro tocó fondo en 2013 con 2.181 millones de euros facturados y, desde entonces, luchaba con moderado éxito cada año por recuperar los 3.195 millones de aquel espléndido 2008. Pero entonces llegó la pandemia, nos confinaron a todos y pasó algo: tuvimos tiempo para leer. Y a ello nos pusimos con una dedicación encomiable.

Así las cosas, a pesar de las dificultades derivadas del cerrojazo forzado, en 2020 el sector consiguió crecer un 0,8% hasta los 2.439 millones de euros, una cifra que en 2021 no solo se consolidó, sino que se disparó (a falta aún de cifras definitivas) todo un 20% para acercarse por primera vez en doce años hasta los 3.000 millones. Con la pandemia recuperamos y consolidamos el hábito lector, podría decirse.

"El aumento ha sido grandísimo en la lectura y la venta en general", apunta a infoLibre el portavoz de la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros (CEGAL), Álvaro Manso, quien indica que las librerías cerraron 2021 "en torno al 20% de aumento, una cosa fuera de lo común", resultado del efecto rebote que ha vuelto a llevar a la clientela hasta sus estanterías como respuesta de solidaridad tras aquellos meses que tuvieron que echar el cierre.

Fue precisamente en lo más duro del confinamiento cuando el libro digital vivió, como es natural, su propio momento de eclosión. Según datos del Informe Anual del Libro Digital de Libranda, la principal distribuidora de contenido digital editorial en lengua española en todo el mundo, la lectura en formato digital en España ha consolidado un crecimiento del 43% en España en los dos últimos años.

"El crecimiento de 2021 respecto a 2020 ha sido cero, es decir, se mantiene estable, pero si coges el período acumulado de 2019 a 2021 está ese 43%. Nos ha parecido que era más razonable hacerlo así por lo extraordinario del 2020", explica a infoLibre la directora general de Libranda, Arantza Larrauri, quien añade: "Nosotros empezamos en 2010 y sí que hemos ido viendo ese crecimiento paulatino con el cenit de 2020. Y este 2022 estamos viendo un crecimiento en el primer trimestre respecto al primer trimestre de 2021". 

Admite Larrauri, asimismo, que la situación del libro digital es "más positiva" de lo que ellos mismos pensaban que sería en ese 2021 de recuperación: "Porque 2020 fue un año de crecimiento muy grande y había quien pensaba que podía haber un factor V y que decreciera un poquito cuando la gente retomara sus hábitos de compra en librerías. Pensaban que igual habría un efecto negativo para el mundo digital, pero ha sido una sorpresa muy agradable ver que no ha sido así y que se ha mantenido el mercado digital pese a toda la recuperación de la normalidad".

Los datos de Bookwire España están alineados con los de Libranda, ya que para esta multinacional especializada en distribución de libros electrónicos y audiolibros el crecimiento del mercado del ebook "se ha cifrado en un 45%, según cifras globales". "Sin lugar a dudas, en 2021 no sólo se ha consolidado el libro digital en el mercado editorial, sino que también se ha afianzado la tendencia al alza en su comercialización y consumo", destaca a infoLibre la general manager para España y América Latina de Bookwire, Mariana Feged.

Y añade más datos globales: "En 2020, el crecimiento del mercado del ebook se cifró en un 74,64%, un porcentaje récord que benefició a las editoriales que ya contaban con catálogos digitales en el mercado y que animó a muchas otras a iniciar su negocio digital. Y en 2021, lejos de retroceder a cifras de antes de la pandemia, el mercado del libro digital ha aumentado en un 14,42%, según datos del Informe Bookwire 2021 que publicaremos el próximo mes de mayo".

La misma tendencia alcista apuntan desde del Departamento de Libros de Fnac, en declaraciones a infoLibre: "El consumo de lectura digital se ha consolidado en 2021, y este año estamos observando que esta tendencia está continuando. El mercado del libro digital en lengua española se está manteniendo estable respecto al año anterior, lo cual es una muy buena noticia porque eso significa que, efectivamente, se está afianzando la lectura digital tras la pandemia y el confinamiento".

Sea como fuere, de cada cien libros que se venden hoy en España, 93 son aún en formato papel, mientras que el digital crece, pero se mantiene en el entorno del 7% (la cuota de lectura en formato digital en nuestro país está en el 6,3%, según el informe de Libranda). "La convivencia entre lo digital y el papel es bastante buena y razonable", afirma Manso, quien puntualiza que el digital "lleva un crecimiento más lento de aquello que se decía de que iba a ser el fin del libro de papel". "Está establecido en unas cifras que se han movido poco salvo en fenómenos como el confinamiento, cuando sí hubo un boom, también en plataformas audiovisuales, que luego experimentaron un bajón, porque respondía al momento", plantea.

El lanzamiento de novedades al mismo tiempo en digital y físico aumenta las ventas de ambos formatos

Se muestra de acuerdo con esto Feged, quien agrega que sobre todo en las épocas del confinamiento más estricto, muchos lectores descubrieron el formato digital y "no lo han abandonado, sino que lo han incorporado a sus hábitos de lectura". Y no sólo el ebook, sino también nuevas formas de lectura como las plataformas de suscripción, que "siguen aumentando su cuota de mercado, y la lectura digital en las bibliotecas públicas". 

Precisamente sobre las bibliotecas públicas pone el foco Larrauri, pues se refiere a ellas como "un eje muy importante del desarrollo digital en España y el resto de territorios". En concreto en España, resalta, está eBiblio, un "proyecto muy chulo" liderado por el Ministerio de Cultura y al que se han sumado prácticamente todas las CCAA: "Es extraordinario como proyecto y no todo el mundo lo conoce. Muchos usuarios que tenemos carnet de biblioteca no sabemos que tenemos esta posibilidad. Es importante difundirlo porque es un servicio público muy bonito que ha costado mucho esfuerzo. Las bibliotecas están siendo pioneras no solo con el libro digital sino también con el audiolibro y otros formatos digitales".

Se va, con iniciativas como esta, acortando la brecha entre digital y papel pues, según el último estudio de la Federación de Gremios de Editores de España, de todos los títulos publicados en nuestro país en 2020, menos del 50% fueron publicados en digital, y todo el catálogo disponible en digital es únicamente un 25% del disponible en formato físico. Esto hace que desde Fnac no puedan comparar porcentualmente la venta en digital o en papel, pero ven la tendencia clara, en cualquier caso: "El formato principal que nuestros clientes compran sigue siendo el formato físico. Y el libro digital está subiendo año a año, y hay crecimientos interanuales".

Otro factor que ayuda a la difusión del libro digital es el lanzamiento de las novedades de manera simultánea que el papel. Larrauri destaca que, en el caso de grandes novedades, esto propicia que la cuota del digital suba hasta el 20 o el 25%. Una cifra circunstancial, muy por encima del 6,3% habitual: "Es un sueño llegar a esa cuota, siempre y cuando consigamos que crezca todo el mercado y crear lectores. Porque el objetivo a largo plazo es que esta forma de leer pueda ayudar a atraer a nuevos lectores. Creo y deseo que el digital no enterrará al papel, porque el papel me gusta muchísimo. Es un placer leer en papel, como en digital, y cada cosa tiene su momento y su formato idóneo".

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La convivencia de formatos termina beneficiando a todos al tiempo que aumenta el número de lectores. Así lo ven desde Bookwire España: "Y no sólo conviven, sino que colaboran. El lanzamiento de novedades al mismo tiempo en digital y físico aumenta las ventas de ambos formatos. Por un lado, del esfuerzo que se realiza en marketing durante el lanzamiento del libro impreso se benefician ambas ediciones. Asimismo, muchos de los canales más relevantes priorizan la visibilidad de los títulos que se encuentran en papel y digital, por lo que las editoriales están apostando cada vez más por lanzamientos multiformato y están experimentando cómo sus ventas están aumentando al introducir esta novedad en su programación editorial". 

"Otra de las ventajas del ebook es que su precio no es fijo, como sí lo es el de los libros en papel, por lo que en el mercado del libro digital pueden realizarse promociones en cualquier momento de la curva de venta del libro, que ayudan también a proporcionar visibilidad al título en papel. La supuesta rivalidad entre ambos formatos o la canibalización de ventas por parte del ebook sobre el papel son falsas creencias que, a estas alturas, nadie que conozca bien el sector y haya tenido experiencia en él sigue sosteniendo", remata Mariana Feged.

¿Y venderán libros digitales alguna vez las librerías de toda la vida? De momento no lo hacen, pero cuentan con una web tan potente como todostuslibros.com, que nació con la vocación de tener libros en digital, libros en todos los idiomas o libros usados. "El libro digital tiene que estar ahí, así que en cuanto se pueda, seguro que estará. En el desarrollo que se está haciendo para el crecimiento de todostuslibros.com sigue esa idea, pero tiene que haber unas condiciones para poder hacerlo", concluye el portavoz de CEGAL.

El sector del libro tocó fondo en 2013 con 2.181 millones de euros facturados y, desde entonces, luchaba con moderado éxito cada año por recuperar los 3.195 millones de aquel espléndido 2008. Pero entonces llegó la pandemia, nos confinaron a todos y pasó algo: tuvimos tiempo para leer. Y a ello nos pusimos con una dedicación encomiable.

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