Meteorología 1.0

Jorge Quispe Correa

Meteorología 1.0

A Piero de Vicari

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La percepción que tenemos mi esposa y yo de la temperatura difiere. Me explico: me levanto en las madrugadas empapado de sudor, mientras que ella está cubierta de frazadas. ¿Hace frío o calor? Hasta hacía un año, eso era tema de discusión, pero, desde que trajimos al perro, las cosas han cambiado. Al menos, para mí. Si el perro duerme en la cama, hace frío; si duerme en el piso, calor. El cien por ciento de veces, coincido con el perro.

Historia distinta era con el gato. Mi esposa cree que lo mandé a castrar y dar en adopción porque se iba de la casa todas las noches y no regresaba, sino hasta que cantara el gallo. La verdad es que lo hice porque el muy desconsiderado era un inútil como termómetro. 

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Dendrofilia

Siguiendo el ejemplo de Kate Cunningham, la mujer que se casó con un árbol en el Reino Unido, aquel hombre, decepcionado de sus experiencias amorosas previas, decidió casarse con una palmera. Lo insólito del hecho, por ser la primera vez que ocurría en nuestro país, provocó titulares burlescos en los diarios e incluso un concurso en un canal de streaming para conseguirle una novia humana al susodicho.

Llegado el momento, se ofició la ceremonia. Hubo dudas acerca de cómo comprobar la aceptación del compromiso por parte de la palmera, por lo que se tuvo que asumir que el agitar provocado en sus hojas por el viento era una prueba inequívoca de su consentimiento.

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Cuando, dos años después, la singular boda era ya casi un asunto olvidado, apareció la noticia de que el hombre había solicitado el divorcio por adulterio: ella iba a dar dátiles; él era estéril. 

Bajo la gran capa

La llama de su ausencia

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Para mostrar que un acto circense tiene un grado de dificultad alto, los malabaristas, por ejemplo, suelen aparentar que fallan el primer intento. Por eso, mientras cae el trapecista, no es de extrañar que gran parte del público grite horrorizado temiendo lo peor. En contraposición, los magos simulan que un truco no obtiene el resultado previsto causando la risa de los espectadores.

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Caso contrario es este circo, donde el administrador es un perfeccionista que ha tenido la genial idea de contratar a un hipnotizador para que duerma al público al inicio del espectáculo y que las posibles fallas o errores no sean percibidos ni objeto de crítica. A cambio, como un plus del acto, el hipnotizador les hace creer a través del sueño al que son inducidos que están presenciando una función insuperable.

*Jorge Quispe Correa Angulo (Lima, 1972) ha publicado libros de relatos (Trazos primarios, 2001), de microrrelatos (Pasajeros de lo efímero, 2019; Jardín de levedades, 2022; y Zumo del tiempo, 2024), una novela corta (Hablábamos de fútbol hasta que llegaron ustedes, 2021), un libro de poemas (Visitando a la abuela Estela, 2023) y un volumen de cuentos de ficción especulativa (Soñábamos con naves a propulsión, 2023). 

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