El negocio de las empresas supera ya en un 4,1% al de 2019 y el 50% de las firmas planea inversiones este año

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La recuperación económica sigue su curso pese a los titubeos impuestos por cada nueva ola del coronavirus mutante, los cuellos de botella en las cadenas de suministro mundiales e incluso por cada nueva zancadilla, ya sean los precios desbocados de la energía, la inflación persistente o la amenaza de una guerra con Rusia. Ésta ya es la segunda reactivación económica en una década, tras la remontada, mucho más lenta, que siguió a la crisis financiera. Pero entonces no se beneficiaron los salarios, y en ésta también corren peligro de exclusión. Al menos esa es la advertencia de los sindicatos, que reclaman subidas contundentes para garantizar el poder adquisitivo en plena escalada de la inflación. Por el contrario, los empresarios rechazan mejoras salariales esgrimiendo el recorte “significativo” de sus márgenes, sobre todo en algunos sectores que no han repercutido el aumento de costes de producción en los precios. El vicepresidente de la CEOE, Íñigo Fernández de Mesa, lo cifró en un 10%.

Según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la cifra de negocios de las empresas creció un 6,8% en noviembre de 2021 respecto al mes anterior, en lo que es su mayor alza del año. Si la comparación se hace anual, respecto a 2020, el aumento de la facturación de las empresas asciende al 27,6%. Como es sabido, en 2020 la actividad económica quedó paralizada por la pandemia y sus múltiples restricciones pero, aun así, el crecimiento de noviembre es superior en más de 10 puntos al experimentado en octubre respecto a un año antes. Es decir, la tendencia es una mejoría continuada de la actividad.

Esas cifras del INE refrendan los recogidos por la Agencia Tributaria, que en su informe más reciente calcula que las ventas de las grandes empresas se dispararon un 21,2% en noviembre respecto al mismo mes de 2020. Entre agosto y octubre el crecimiento había sido consistente pero inferior: un 11,5%. En el acumulado hasta noviembre, el volumen de negocio había crecido un 13,8% en perspectiva anual, cuando en las mismas fechas de 2020 arrastraba una caída del 9,2%.

La mejoría se debe tanto a las exportaciones, que crecieron un 31,3% en noviembre respecto a octubre y un 24,4% en el cuarto trimestre, como en las ventas nacionales, que aumentaron un 18% y un 13,1%, respectivamente. Según la Agencia Tributaria, noviembre fue además el primer mes en que las ventas interiores superaron a las del mismo mes de 2019, antes de la pandemia. El motor fue el consumo, que explotó un 16,2% en el penúltimo mes del año y un 12% en el cuarto trimestre. Por lo que se refiere a las exportaciones, las destinadas a la UE ascendieron un 18,7% en noviembre y las dirigidas a terceros países, mucho más, un 47,3%.

Traducidas en empleo, estas cifras positivas supusieron en noviembre un aumento del 5,3% en el número de lo que la Agencia Tributaria denomina “perceptores de rendimientos del trabajo”; es decir, individuos que han cobrado una nómina mensual de una empresa. En el cuarto trimestre, el crecimiento del empleo fue del 5% y del 3,9% en el acumulado del año. Siempre comparando con 2020. El dato de noviembre ya supera también la cifra de noviembre de 2019. Pero mirando los salarios, el rendimiento bruto medio, que es como los mide la Agencia Tributaria, hasta noviembre aumenta sólo un 1%.

Un 22,7% más en ventas diarias

Lo mismo dice la última novedad estadística publicada por este organismo, que recopila datos procedentes del Suministro Inmediato de Información (SII) del IVA y se presenta como un “termómetro adelantado” de la actividad económica. El informe permite seguir su evolución observando las ventas nacionales de 61.000 empresas, que representan el 70% de las que deben aplicar el IVA. No incluye las que operan sólo en País Vasco y Navarra –cuentan con sus propias haciendas– ni las que lo hacen en Canarias, Ceuta y Melilla, donde no se aplica ese impuesto.

Hasta el momento, la Agencia Tributaria ha publicado las ventas diarias desde el 11 de noviembre hasta el 4 de enero. Entre esa primera fecha y el 7 de diciembre, crecieron en términos interanuales un 26,6% y un 21,5% los siguientes 28 días. En total en este último intervalo, el promedio de ventas diarias de las empresas fue de 3.939 millones de euros, un 22% más que en el mismo periodo de 2020 y un 22,7% más que en 2019, antes del coronavirus.

Aunque el avance no ha sido homogéneo. La hostelería sigue por debajo del nivel prepandemia, al igual que la industria del automóvil. Aun así, en el acumulado de 2021, el promedio de ventas diarias, 2.905 millones de euros, se sitúa un 4,1% por encima del mismo periodo de 2019. El termómetro de la Agencia Tributa también permite medir la evolución de los sectores. Antes de la campaña navideña, las ventas de la hostelería se dispararon un 116,1% en tasa interanual; a su término, se han moderado hasta un 66,2%. Otro tanto ocurrió con las ventas de las energéticas, que han pasado de crecer un 102,5% en noviembre a quedarse en un 78,9% en enero.

Entre septiembre y diciembre, las ventas no han dejado de crecer, y lo han hecho con más brío que en 2020 y que antes de la pandemia: un 32,7%, casi seis puntos más que el año pasado y 12 puntos por encima de 2019.

A la luz de estas cifras no es de extrañar que las empresas españolas estén percibiendo “una evolución positiva de su actividad en el cuarto trimestre, levemente más favorable que la observada en el tercero”, tal y como se desprende de la encuesta realizada por el Banco de España a 15.000 sociedades entre el 10 y el 24 de noviembre pasados. El 35,1% de las que respondieron –5.231– dicen que han aumentado su facturación en el último trimestre de 2021, seis puntos más que contestaron lo mismo en el trimestre anterior. El 64,7% asegura que mantiene estables sus niveles de empleo, el 20,3% que han aumentado sus plantillas y el 16% que las ampliarán este año.

El 30% ya ha subido los precios

El supervisor también ha preguntado a las empresas por la inflación. El 74% de ellas ha experimentado una subida de los costes de sus consumos intermedios. En el trimestre anterior sólo la habían notado el 53% de las encuestadas. Además, creen que el fenómeno será duradero. El 77,6% dice que el alza de precios continuará en el primer trimestre de 2022 y el 75% que seguirá vivo todo el año.

¿Cuántas han trasladado ese aumento de costes a sus precios? El 30%, 10 puntos más que en el trimestre anterior. Pero un 44% de las empresas anuncian que subirán precios en el primer trimestre de 2022 y casi el 60% lo harán a lo largo de este año.

Es menor, no llega al 66%, el porcentaje de las empresas que prevén aumentar sus costes laborales este ejercicio. El Banco de España no asocia esta subida con aumentos salariales, sino con problemas de escasez de mano de obra. En concreto, el 27,2% de las encuestadas reconocen que les está afectando, frente a sólo un 13,2% en el anterior trimestre. En los sectores de la agricultura y la construcción llegan a ser el 40%. En la hostelería son el 36,2% de las empresas.

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A pesar de los problemas, casi el 50% de las compañías encuestadas planea para los próximos seis meses inversiones en tecnología, y más de un tercio quiere abrirse a nuevos mercados o lanzar nuevos productos. Un poco menos del 30% pretende implantar nuevos canales de venta o aumentar el teletrabajo de la plantilla. Por el contrario, cada vez son menos las empresas que plantean reducir inversiones ya aprobadas un 17% o recortar costes laborales un 11%. El 25% avanza que acudirá a las convocatorias de proyectos financiados con los Fondos de Recuperación de la UE. El 48% de las empresas de hostelería dicen que pedirán ayudas directas, así como el 22,6% de las que tienen entre 10 y 50 trabajadores.

Casi el 37% han recuperado los niveles prepandemia

Así que las expectativas no son malas. En el trimestre ha aumentado casi cinco puntos el número de empresas que han recuperado su nivel de actividad anterior a la pandemia, hasta el 36,7% de las encuestadas. El 27,3% cree que lo conseguirá este año. Pero aún queda un 17,7% que no prevé recuperar su nivel precovid hasta después de 2022 e incluso un 3,1% que tendrán que esperar a 2023.

Este año será de crecimiento, y muy vigoroso aun si no se alcanzan las previsiones del Gobierno: un 6,5% en 2021 y un 7% en 2022. El Banco de España rebaja a un 4,5% el aumento del PIB para 2021 y deja el de este ejercicio en un 5,4%. Por su parte, el FMI acaba de publicar sus nuevos pronósticos para España: 4,9% en 2021 y 5,8% en 2022. En definitiva, dígitos de los que hasta ahora sólo disfrutaba la economía china y que servirán para recuperar los indicadores macroeconómicos. Las próximas negociaciones salariales entre la patronal y los sindicatos determinarán en qué grado recuperan también salarios y márgenes empresariales.

La recuperación económica sigue su curso pese a los titubeos impuestos por cada nueva ola del coronavirus mutante, los cuellos de botella en las cadenas de suministro mundiales e incluso por cada nueva zancadilla, ya sean los precios desbocados de la energía, la inflación persistente o la amenaza de una guerra con Rusia. Ésta ya es la segunda reactivación económica en una década, tras la remontada, mucho más lenta, que siguió a la crisis financiera. Pero entonces no se beneficiaron los salarios, y en ésta también corren peligro de exclusión. Al menos esa es la advertencia de los sindicatos, que reclaman subidas contundentes para garantizar el poder adquisitivo en plena escalada de la inflación. Por el contrario, los empresarios rechazan mejoras salariales esgrimiendo el recorte “significativo” de sus márgenes, sobre todo en algunos sectores que no han repercutido el aumento de costes de producción en los precios. El vicepresidente de la CEOE, Íñigo Fernández de Mesa, lo cifró en un 10%.

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