Los abusos de las empresas

El desplome del crudo y el año electoral aceleran la resolución de los expedientes a las petroleras

Una gasolinera refleja la caída del precio del crudo, el pasado 30 de diciembre de 2014 en Madrid.

Tras más de año y medio de tramitación, los expedientes abiertos para investigar presuntas prácticas anticompetitivas por parte de las petroleras están  a punto de cerrarse. "Cuestión de semanas" sostienen fuentes de la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC).Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC). Dos circunstancias contribuyen al acelerón tras meses de pasividad y de parar el reloj de la investigación. Una es el desplome de los precios del petróleo por debajo de los 50 dólares el barril que dirige todas las miradas a los precios en el surtidor y otra es la proximidad de las elecciones, momento en que cada gesto -incluida una sanción a las empresas- vale su peso en votos.

La patronal que agrupa a las petroleras, la AOP, asegura que no tiene constancia del cierre inminente de los expedientes abiertos por Competencia. Fuentes de la asociación añaden que es una cuestión de las empresas. Éstas admiten que el contexto de caída de precios y de quejas por parte de los consumidores por la rigidez de los precios en los surtidores. crean un ambiente favorable a las sanciones.

Distintos expedientes

Los expedientes, cuya instrucción concluye en semanas, son de dos tipos y recogen indicios de infracción de la Ley 15/2007, de 3 de julio, de Defensa de la Competencia. El primero afecta a Repsol, Cepsa, Disa, Meroil y Galp por posibles conductas bilaterales anticompetitivas. Esas prácticas consistirían en la coordinación entre operadores en materia de precios, clientes y condiciones comerciales y también en el intercambio de información comercial sensible, en los mercados de distribución de combustible de automoción. Todo ello habría limitado la competencia entre marcas.

El otro expediente afecta sólo a Repsol, Cepsa y BP por posibles conductas anticompetitivas. Según el expediente, las empresas se habrían coordinado los precios entre sí y con los empresarios independientes que operan en sus redes de distribución.

Las fuentes empresariales consultadas sostienen que a lEn el último mesa CNMC le va a resultar muy difícil, si no imposible, demostrar que existieron pactos de precios entre las empresas. Sin embargo, están más preocupadas por lo que pueda haber encontrado la CNMC en los contratos de las petroleras con sus distribuidores asociados.

Sector concentrado

Aparentemente, Competencia tiene claro el marco de la polémica que afecta a las petroleras y a los márgenes que aplican. En su propia web, la CNMC sostiene que el sector está "altamente concentrado en torno a los tres principales operadores (Repsol, Cepsa y BP), que disfrutan de ventajas sustanciales respecto al resto de operadores derivadas de su peso e importancia en el mercado":

La razón para esa posición de ventaja, que el Ministerio de Industria ha sido incapaz de cortar hasta la fecha está según Competencia en "su integración vertical con actividades de refino en España

sus vínculos estructurales con el monopolista de la red de transporte, CLH".

Esos víncunlos permiten a las grandes compañías, explican los técnicos de la CNMC, "influir en la gestión y acceder a información sobre las infraestructuras de importación, transporte y almacenamiento, y por la capilaridad y estabilidad de sus redes minoristas de estaciones de servicio".

Mercado imperfecto

El resultado de ese mercado imperfecto que aún aspira a una competencia efectiva es que existe una diferencia abismal entre los descensos del precio de la materia prima y de los productos refinados.

Aunque las empresas se cansan de repetir que el mercado del petróleo y el de las gasolinas son diferentes y que repercuten las bajadas, los usuarios -y los técnicos de Competencia- no acaban de comprender las grandes diferencias entre el precio del barril de petróleo -por debajo de los 50 dólares, precio desconocido desde 2009- y el precio de los carburantes en el surtidor.

Los últimos datos del Boletín Petrolero de la UE alimentan el debate: en el último mes, el precio del barril ha caido en torno al 26%, mientras que el precio de la gasolina ha descendido un 10,98% y el del gasóleo un 10,26%.

Al alza desde 2012

Fuentes de la extinta Comisión Nacional de la Energía (CNE) subrayan que, desde 2012, la diferencia en los márgenes brutos que aplican las petroleras a sus productos se ha disparado. Hace dos años, sostienen las fuentes consultadas, "la diferencia con Francia era de 4 o 5 céntimos y ahora es de nueve". "En un año", explica un antiguo directivo de la CNE, "los beneficios derivados de la falta de competencia para una gran petrolera puede rondar los 1.400 millones de euros".

Las alarmas, admiten fuentes de los ministerios más implicados en el control de los carburantes –Industria y Economía– saltaron hace tiempo. Hay una línea roja que también conoce la CNMC: cuando los márgenes brutos que ingresan las petroleras por litro vendido supera los 16 céntimos. Estos días se ha llegado a 17,9 céntimos por litro.

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