Una crisis global

Las empresas de respiradores, mascarillas o test caen un 40% arrastradas por el desplome global

Logo de la empresa farmacéutica y química Bayer.

La pandemia del coronavirus lleva tres meses poniendo a los mercados contra las cuerdas. Hasta finales de marzo, el Ibex 35 ha retrocedido casi un 29%, mientras que otros como el Cac 40 francés o el Dax alemán se han dejado más de un 26% y 25%, respectivamente. De poco han servido los llamamientos a la calma y los movimientos de Gobiernos y bancos centrales para intentar contener la sangría. Se han desplomado entidades financieras, empresas ligadas a las materias primas y firmas turísticas. Pero no son las únicas. El parón económico también ha arrastrado a diferentes compañías dedicadas a la producción de respiradores, material de protección sanitaria o test de detección rápida. Y a otras tantas que compiten en la investigación de un tratamiento o una vacuna con la que hacer frente a la enfermedad. Así, de las 28 empresas de todo el mundo analizadas centradas en buena medida en estas actividades, 18 cerraron el trimestre con un retroceso en su cotización, en algún caso con caídas cercanas al 40%. No obstante, también se han producido repuntes. Alguna de las que ha acabado en verde ha subido más de un 700% desde que abrió el primer día de enero.

Dentro del sector dedicado a la fabricación de respiradores, un aparato fundamental y cuya demanda se ha disparado durante la pandemia, General Electric se ha dejado un 29,56% durante el primer trimestre del año. También ha cerrado con una caída del 21,2% Medtronic, la firma estadounidense que ha prometido liberar el diseño de su respirador Puritan Bennett 560 para que otras compañías puedan fabricarlo. Y con un rojo acumulado del 15,28% ha culminado marzo Philips. No obstante, no todas las firmas que trabajan con estos aparatos médicos han caído en picado. Un ejemplo de ello es la alemana Drägerwerk, que desde que abrió la primera sesión de enero ha aumentado su cotización en un 61,13%. La misma senda verde han seguido la china Mindray Bio-Medical Electronics y la neozelandesa Fisher & Paykel. La primera, con sede en la ciudad de Shenzen, ha repuntado en este primer trimestre un 43,79%. La segunda, afincada en Auckland, ha conseguido incrementar en un 37,47%.

Más uniforme ha sido la evolución en los mercados de las compañías dedicadas a la producción de material de protección para el personal sanitario. En este sentido, casi todas las analizadas han cerrado marzo con un acumulado en rojo a pesar de que los países buscan desesperadamente este tipo de artículos para que se haga frente a la pandemia de forma eficaz. Es el caso de 3M, gigante de mascarillas y EPIs, que abrió la primera jornada de enero en los 177,68 dólares y cerró su última sesión de marzo en los 136, lo que supone una caída del 23,46%. También retrocedieron durante el mismo periodo un 21,07% y 5,85% las compañías Stryker y Cardinal Health, respectivamente. Sin embargo, el mayor desplome ha sido el experimentado por Honeywell International, el otro gran productor de mascarillas en un Estados Unidos que se ha convertido en el epicentro de la pandemia: ha perdido un 24,51% de cotización. De las analizadas, la única que ha conseguido salir del trimestre en verde es Alpha Pro Tech. Fundada a finales de la década de 1980, esta firma se ha disparado un 256,86%. Su cotización ha evolucionado de los 3,5 dólares a los 12,49.

También se ha disparado Co-Diagnostics. La firma estadounidense, que el pasado 20 de marzo anunció que podría empezar a expandir las ventas nacionales de su prueba de diagnóstico del coronavirus tras una evaluación clínica exitosa, ha elevado su cotización en el primer trimestre del año en un 746,67%. Del mismo modo, la española Pharma Mar, cuyos kits de detección cuentan con el marcado CE de conformidad, ha cerrado marzo con un verde acumulado del 11,98%. Algo peor les ha ido en los mercados a Genscript Biotech, Thermo Fisher o Abbott Laboratories. La primera se ha hundido un 29,12%. La segunda, que espera poder producir durante abril hasta cinco millones kits para detectar el SARS-CoV-2, ha retrocedido desde enero un 14,02%. Y Abbott Laboratories, que ya ha recibido la autorización de emergencia de la agencia del medicamento estadounidense (FDA, por sus siglas en inglés) para distribuir su dispositivo de diagnóstico rápido –arroja positivos en menos de 5 minutos y negativos en 13 minutos–, ha caído durante este periodo un 8,19%.

Carrera por las vacunas y tratamientos

Tampoco ha sido un buen arranque de año para las empresas que compiten en el desarrollo de una vacuna contra el coronavirus. Dynavax Technologies, que la pasada semana anunció un acuerdo de colaboración en este sentido con la china Clover Biopharmaceuticals, ha cerrado el trimestre con una disminución de su cotización del 38,72%. Con un desplome del 16,69% respecto a enero ha concluido el mes de marzo la farmacéutica estadounidense Pfizer, mientras que Johnson & Johnson, que pretende comenzar los ensayos de su vacuna en humanos en septiembre para que los primeros lotes puedan estar disponibles para el arranque de 2021, ha disminuido en el mismo periodo un 10,21%. Se salvan del color rojo dos de las compañías analizadas. La australiana CSL Limited ha subido un 7,96%. Sin embargo, el repunte más significativo se lo ha apuntado la americana Novavax, que tiene previsto comenzar los ensayos en humanos a finales de junio y que ha visto crecer su cotización durante los primeros tres meses del año un 269,67%.

Además de las vacunas, otras tantas firmas están trabajando a contrarreloj para intentar encontrar un tratamiento eficaz para los infectados por coronavirus. Es el caso de la alemana Bayer y la japonesa Takeda. La primera, que está investigando con el interferón, ha caído en el primer trimestre un 27,14%. La segunda, que está desarrollando un fármaco derivado del plasma sanguíneo para tratar a los infectados de alto riesgo, ha retrocedido un 23,02%. Con el interferón está trabajando también la firma Merck, cuya cotización ha retrocedido en el periodo analizado un 15,69%. Algo menos, un 15,13%, ha bajado por su parte la estadounidense AbbVie, cuyos fármacos lopinavir y ritonavir también se encuentran bajo estudio. Y un ligero 2,24% en comparación con su dato de apertura de enero ha disminuido la cotización de la española Grifols, que en las últimas horas ha anunciado un acuerdo con la FDA estadounidense para recoger plasma de pacientes curados y fabricar inmunoglobulina. Por el lado contrario, han logrado cerrar trimestre en verde Regenerom Pharmaceuticals y Gilead, con aumentos del 29,18% y 14,09%, respectivamente.

No obstante, y a pesar de los desplomes, la última semana de marzo arrojó algo de luz para todas estas firmas. De las 28 compañías, 26 consiguieron alzar el vuelo en las últimas siete sesiones. Los repuntes más importantes los experimentaron Novavax, que aumentó su cotización un 37,72% respecto al nivel de apertura en el que se encontraba el pasado 23 de marzo, y la alemana Drägerwerk y la estadounidense Honeywell International. Durante ese mismo periodo sólo retrocedieron Co-Diagnostics y Gilead, cuya cotización se redujo en un 23,72% y 0,72%, respectivamente.

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