Por qué Hacienda espera recaudar más en 2021: menos devoluciones, fin de las medidas anti-covid y nuevos impuestos

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En 2020, uno de los años más atípicos de la historia, la Agencia Tributaria (AEAT), dependiente del Ministerio de Hacienda, recaudó 194.051 millones de euros. Un 8,8% menos que en 2019, según los datos de la agencia en su informe acumulado de 2020, "marcado por la pandemia que lastró la actividad económica y, con ella, los ingresos tributarios". 

Este miércoles 7 de abril arrancó la Declaración de la Renta y Patrimonio, y las perspectivas son mejores. "Es difícil hacer un pronóstico de la recaudación, pero si los ingresos por IRPF aumentaron un 1,2% el curso pasado, este año crecerán más solo en ese concepto", razona el secretario general del Sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda Gestha, José María Mollinedo. La AEAT publicó este mismo miércoles sus pronósticos (a un 5,7% más de contribuyentes le saldrá a ingresar y a un 1% menos le saldrá a devolver). Las fuentes consultadas auguran unánimemente una mejoría. "Todo el mundo apunta a que habrá recuperación económica en 2021 con relación a 2020. Y eso automáticamente se notará en el IVA", comentan. 

El boletín de la AEAT de febrero de este año –el último disponible, que registra una caída de ingresos sobre febrero de 2020– resume el corto plazo recaudatorio de esta manera: "El hecho de que la caída en el mes se explique por el comportamiento de unas pocas figuras sugiere que no se puede deducir de lo sucedido en febrero que en los próximos meses vaya a cambiar la tendencia de paulatina mejora de los ingresos que se venía observando". infoLibre ha analizado las razones por las que los ingresos fiscales crecerán en este ejercicio. Estos son los cuatro motivos: 

1. más ingresos de un IRPF marcado por los erte

En lo más duro del confinamiento, España llegó a tener hasta 3,6 millones de trabajadores inmersos en Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), que implica percibir el 70% de la base reguladora del salario los seis primeros meses y el 50% a partir del séptimo. Y lo que supone una merma de ingresos para los contribuyentes no tiene por qué ser lo mismo para las arcas públicas

"Como los ingresos de las personas en 2020 han caído, las cantidades a devolver van a ser menores", indica Mollinedo. "Si se ha retribuido menos a los trabajadores, eso implica una menor retención. Y, por tanto, menos a devolver. Aquellos que les pueda resultar a ingresar la declaración serán pocos. En definitiva, aumentará la cantidad a ingresar y se reducirá la de devolver". 

Hay otras dos causas que espolearán al Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas. Primero, que los dividendos en las grandes empresas o no se han repartido o se han entregado en menores cuantías que los años precedentes: se trata de un emolumento sujeto a una retención del 19% a cuenta del IRPF; al no repartirse el dividendo, no se efectúa la retención y, por tanto, a la hora de declarar el fisco devolverá menos cantidades. Y segundo, que las grandes operaciones urbanísticas se han desplomado, lo que implica igualmente menores ingresos en concepto de ganancias patrimoniales. 

Los declarantes que hayan estado en ERTE tendrán en su declaración dos pagadores. Y podrán fraccionar el pago a Hacienda, en caso de que la liquidación no salga a devolver. La campaña de la renta siempre deja más devoluciones que ingresos. 

2. Fin de las medidas anti-covid para ayudar a autónomos, pymes y empresas

Además de los ERTE, la pandemia abocó al cierre a miles de negocios en sus primeros compases, los del confinamiento estricto. La Seguridad Social diseñó prestaciones para pymes y autónomos por cese de actividad. Y Hacienda contempló otra serie de medidas para aliviar fiscalmente la situación de muchos emprendedores y evitar la extinción masiva de empresas. 

Esas medidas han costado 1.023 millones, según cálculos de la Agencia Tributaria. Y podrían enumerarse: el retraso en la presentación de autoliquidaciones, la concesión de aplazamientos a empresas con un volumen de operaciones no superior a los seis millones de euros y deuda tributaria inferior a 30.000 euros, la suspensión de plazos de las deudas tributarias, el cambio de modalidad de objetiva a directa o la reducción del IVA al 0% para la compra de material sanitario esencial para combatir el Covid. Igualmente, está el tipo superreducido de IVA que se aplicó para libros, periódicos y revistas digitales. Todas estas iniciativas de apoyo necesitaron cada una de ellas de un Real Decreto. 

3. IVA y Sociedades

El Impuesto de Sociedades sufrió un fuerte recorte en 2020: según el informe acumulado, "se perdió un tercio de la recaudación de 2019" en este concepto. No solo se debió a la pandemia: también al "elevado importe de las devoluciones solicitadas en el año anterior, que hubo que realizar en 2020". 

"La pérdida de recaudación en 2020 ha tenido efecto en Sociedades y IVA", indica Mollinedo. El final del Estado de Alarma relanzará la movilidad y el consumo, y con ello la recaudación por Impuesto de Valor Añadido. "Habrá una explosión del IVA, seguramente. Las empresas, por su parte, van a tratar de compensar las pérdidas anteriores con un aumento de ingresos. Pero muchas tendrán créditos y préstamos pendientes. La recaudación por Sociedades mejorará, pero no de forma tan potente como con el IVA".

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4. NUEVOS IMPUESTOS 

"Es complicado hacer un pronóstico porque es la primera vez que se implanta", destaca Mollinedo sobre la Tasa Google (Ley del nuevo Impuesto sobre Determinados Servicios Digitales) y la Tasa Tobin (Impuesto sobre las Transacciones Financieras). "Van a depender mucho de los hechos imponibles que declaren las multinacionales. ¿Cuánto vale la venta de datos de residentes que maneje cada empresa? Quizá lo sabe Google. Hay mucha incertidumbre". 

El Impuesto sobre Transacciones Financieras recae sobre la capitalización de las operaciones en Bolsa. "En un año convencional, se puede estimar lo que se puede ingresar con los datos del año anterior", dice el de Gestha. Pero las turbulencias de 2020 y el desconocimiento general sobre el comportamiento bursátil en 2021 harán muy difícil prever el resultado. Lo único seguro es que engordarán las arcas públicas. 

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