La OCDE recorta su previsión de crecimiento mundial: en España prevé una rebaja del PIB al 4,1% en 2022

La vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño.

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La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha revisado a la baja sus previsiones macroeconómicas globales teniendo en cuenta el impacto que la guerra en Ucrania están teniendo para la economía mundial, según se desprende de su informe Perspectivas Económicas, publicado este miércoles y recogido por Europa Press.

En el caso de España, el organismo ha rebajado sus previsiones de crecimiento del producto interior bruto (PIB), hasta situarlo en el 4,1%. Esto supone una revisión a la baja de 1,4 puntos porcentuales respecto a la estimación de crecimiento del 5,5% publicada en el mes de diciembre. La estimación para 2023 ha pasado al 2,2%, desde el 3,8% anterior.

La OCDE ha decidido acometer estas rebajas en las previsiones de crecimiento debido a la elevada incertidumbre, a la inflación y a la ralentización de la demanda externa de la economía española. Desde un punto de vista positivo, el organismo con sede en París ha destacado el ahorro de los hogares, el paquete de estímulos fiscales contra los efectos de la guerra, la "recuperación continuada" del empleo y los fondos europeos como aspectos que impulsarán el crecimiento económico.

Para el conjunto de 2022, la OCDE prevé una inflación media del 8,1% para el conjunto del año, varios puntos porcentuales por encima del 3,2% que estimó en diciembre, la última vez que publicó sus previsiones macroeconómicas completas. En 2023, el incremento de precios se relajará al 4,8%, por encima del 1,5% previsto hace medio año.

"La guerra en Ucrania está afectado a la economía española a través de mayores precios de la energía, interrupciones en las cadenas de producción y una mayor incertidumbre, ya que el comercio directo y las exposiciones financieras a Rusia y Ucrania son limitadas", ha subrayado el ente presidido por Mathias Cormann.

Con respecto al resto del cuadro macro, destaca de nuevo de forma positiva la evolución del mercado laboral. Desde que empezó la pandemia, los datos de la tasa de paro han sido mejores de lo estimado por organismos internacionales. En diciembre, la OCDE proyectaba que el paro de España sería del 14,2% en 2022 y del 13,6% en 2023. Las nuevas previsiones sitúan la tasa de desempleo en el 13,6% ya para 2022, aunque el organismo prevé un leve repunte hasta el 13,9% para 2023.

En lo que se refiere al déficit presupuestario, será del 5% en 2022, cuatro décimas menos que lo previsto en diciembre. Para 2023, se reducirá al 4,2%, el mismo ratio que el pronosticado hace medio año.

Debido a las menores exposiciones a Rusia, el recorte en las previsiones de España frente a las proyecciones de diciembre es menor que el sufrido por el resto de grandes economías del euro. De esta forma, las perspectivas para Alemania se han recortado en 2,2 puntos porcentuales, hasta un crecimiento de su PIB del 1,9% en 2022; mientras que Francia crecerá un 2,4% (1,8 puntos menos) e Italia, un 2,5% (2,1 puntos menos).

La OCDE recorta cuatro décimas su previsión de crecimiento económico mundial

La OCDE también ha rebajado sus perspectivas de crecimiento mundiales. La entidad asume que el PIB mundial crecerá un 3% este año, lo que supone una reducción de 1,5 puntos respecto a la previsión de diciembre, cuando la OCDE estimaba un crecimiento del 4,5%. También supone una reducción de cuatro décimas frente a las previsiones de marzo, cuando cuantificó de forma preliminar que el impacto de la guerra implicaría un crecimiento del 3,4%.

"La magnitud de cuánto más bajo será el crecimiento y cuánto más alta la inflación dependerá de cómo evolucione la guerra, pero está claro que los pobres serán golpeados más duramente. El precio de esta guerra es alto y debe ser compartido", ha subrayado la economista jefa de la OCDE, Laurence Boone.

De su lado, las perspectivas para el conjunto de los países que forman parte de la OCDE también se han empeorado. El organismo piensa que el PIB conjunto de sus miembros crecerá un 2,7% este año, dos décimas menos que las previsiones de marzo y 1,3 puntos por debajo del crecimiento del 3,9% pronosticado en diciembre.

El think tank de los países desarrollados ha alertado de que, pese a que los riesgos ya están alineados a la baja, "el precio de la guerra podría ser todavía más elevado". Así, la OCDE alerta de que el conflicto está alterando las distribución de alimentos y energía, lo que eleva la inflación de forma generalizada a bienes y servicios y amenaza a los países de bajos ingresos.

Así, la OCDE ha instado a los países a evitar por todos los medios que se produzca una crisis de alimentos. Por otro lado, también ha recomendado a los gobiernos que pongan en marcha estímulos fiscales dirigidos a los más vulnerables para contener las consecuencias de la inflación, al tiempo que ha recetado a los bancos centrales que ajusten su política monetaria a "estas extraordinarias circunstancias".

Pese al golpe económico, las perspectivas de empleo para el conjunto de la OCDE son mejores de lo esperado. En diciembre, el organismo pronosticaba que la tasa de desempleo del conjunto de sus Estados miembros cerraría 2022 situada en el 5,5% y pasaría a ser del 5,2% en 2023. Este miércoles, ha mejorado sus previsiones y ahora considera que la tasa al cierre de 2022 será del 5,2%, aunque repuntará al 5,3% en 2023.

En lo que respecta a la inflación, para el conjunto de países de la OCDE se disparará hasta una media del 8,5% este año, para ralentizarse hasta el 6% en 2023. En diciembre, el ente estimaba un alza de precios del 4,2% en 2022 y del 3% el año que viene.

Las previsiones de la OCDE también arrojan un crecimiento del 2,6% del PIB de la zona euro para este año, lo que supone tres décimas menos que en marzo y hasta 1,7 puntos menos que en diciembre. De su lado, Estados Unidos experimentará en 2022 una expansión del 2,5%, frente al 3,7% de diciembre y al 2,8% de marzo.

La OCDE se suma a las previsiones económicas sombrías

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