La resistencia empieza en casa: así se gesta el activismo cívico contra el ICE en EEUU

“Cuando la Guardia Nacional llegó a la ciudad, pensé: ‘¿qué puedo hacer yo para protestar?' Fue justo después de que comenzasen a venir, y al mismo tiempo empezaron las redadas del ICE [los agentes del servicio de Inmigración de EEUU, por sus siglas en inglés]. No soy el tipo de persona que puede estar todo el día por ahí protestando… Así que me dije: ‘um, tenemos esta impresora 3D, ¿por qué no usarla para hacer el bien?’ Imprimí unos silbatos para ver qué tal iba… y a la gente pareció gustarle mucho. De repente, he impreso y distribuido cerca de 2.500 silbatos”.

Como muchos ciudadanos estadounidenses, las políticas del presidente Donald Trump llevaron a Jon a decidir que tenía que hacer algo para manifestar su oposición y a la vez ayudar a los que más lo podían necesitar. Por eso, este joven que nació y vive en Washington, la capital, y que prefiere que no demos a conocer su nombre completo, decidió utilizar su impresora para fabricar silbatos con los que los vecinos pudiesen alertar de la presencia de los agentes migratorios o de la Guardia Nacional, que desde agosto patrullan la ciudad. Después, colocó un bol con un buen puñado de ellos en una biblioteca pública, les hizo una foto y contó su iniciativa en Reddit.

"Con la reciente ocupación del Distrito de Columbia, quizá es el momento de protegerte a ti mismo y a los demás, o simplemente dar una señal de alerta con este silbato pequeño pero ENSORDECEDOR. ¡Hagamos ruido! Acabo de dejar cien silbatos en la biblioteca Martin Luther King. Por favor, coged uno”, escribió en el foro de la plataforma dedicado a Washington. “Y si tienes una impresora 3D, te animo a que imprimas copias para tus amigos o para reponer los de la biblioteca", añadió.

Hoy la publicación tiene mil "me gusta" y las respuestas están llenas de personas que proponen lugares donde se pueden usar impresoras 3D para fabricar más silbatos, que anuncian que ellos y sus amigos van a hacer lo mismo o que simplemente aplauden el gesto y proponen donar fondos a Jon para que pueda seguir imprimiendo silbatos. Quizás gracias a esa motivación, ha estado semanas llenando el bol de la biblioteca con 150 silbatos nuevos cada día. "Y seguiré así hasta que este sinsentido acabe. Y recordad, ¡si veis algo, haced ruido o llamad al número que aparece en la parte de atrás!", publicó recientemente de nuevo en la red.

Jon sentía que mucha gente no sabe cómo protestar, afirma en conversación con infoLibre, pero no pensaba que su iniciativa fuese a animar a otros a hacer lo mismo. Sin embargo, lo cierto es que desde el desembarco de los agentes de inmigración en Mineápolis, y especialmente desde que Renee Good y Alex Pretti muriesen acribillados por los tiros de esa misma policía, se han multiplicado las iniciativas individuales y colectivas para dificultar su tarea, expresar rechazo y proteger a quienes son su objetivo. 

Sobre todo, gracias al papel de las redes sociales, que están permitiendo dar a conocer nuevas ideas a un público muy amplio y poner en contacto a organizadores con interesados en movilizarse. Como le pasa al washingtoniano, muchos piensan que actuar ahora es lo correcto, y ya son decenas las cuentas las que están aportando al movimiento. Entre las más repetidas están esas que, ciudad a ciudad, avisan de dónde se ha visto a agentes de inmigración y que muchos migrantes sin papeles consultan antes de salir de casa, ya como hábito diario.

Hacer perder el tiempo al ICE, vestir con una pancarta

Una búsqueda rápida en Instagram permite encontrar multitud de iniciativas individuales. Las hay de todos los tipos, desde quienes prefieren protestar discreta pero constantemente a quienes optan por ponerse en el camino de los agentes del ICE para que pierdan el tiempo con ellos, que son ciudadanos estadounidenses, en lugar de dedicarlo a arrestar inmigrantes. 

“Es momento de crearle problemas al ICE”, dice una mujer que se define como amante de los animales y del medio ambiente en un vídeo en Instagram mientras se la ve sacando unos imanes con la bandera de México de una bolsa y colocándolos en la parte de detrás de su coche. “Recordemos que incluso si solo dedican un minuto a buscar información sobre mí, será un minuto en el que no estarán persiguiendo a nuestros vecinos”, explica en la publicación.

“El patrón para tejer este cartel que pone ‘Que le jodan al ICE’ ya está gratis en mi blog y también se puede comprar. Todos los fondos irán al Fondo de Respuesta Rápida y al Centro de Derecho para Inmigrantes de Minesota, pero os animo a donar directamente y a encontrar otras maneras de ayudar. Puedes buscar grupos en tu zona o programar una donación periódica, si puedes. Hay que abolir el ICE”, dice también en Instagram la artista de crochet Divine Debris.

En Washington, es normal encontrar en tiendas pequeñas tarjetas de papel o panfletos que explican qué hacer en caso de que los agentes de ICE se presenten en casa. “Usted tiene derechos constitucionales: no abra la puerta si un agente de inmigración está tocando, no conteste ninguna pregunta, usted tiene derecho a guardar silencio; no firme nada sin haber hablado con un abogado”, reza una encontrada en una librería de la ciudad, que no incluye información sobre su autor o autores.

Las protestas de Target y el boicot del sueño

Las redes sociales también están sirviendo para informarse sobre dónde y cuándo van a tener lugar protestas, y para darles difusión una vez celebradas. En todas ellas hay decenas de vídeos de manifestantes sentados en el suelo de tiendas Target, nuevo foco de los activistas contra el ICE, llevando pancartas y cantando eslóganes juntos. En algunas de esas publicaciones aparecen frases como “Así se ve la resistencia cuando el miedo desaparece” o “Esto es una advertencia: cuando te pones del lado del autoritarismo, la gente dará un paso adelante para hacerte daño donde duela”.

Target lleva un año enfrentándose al boicot de muchos de sus clientes porque, pese a ser una marca que presumía de valores progresistas, cuando Trump llegó al poder decidió acabar con todas sus políticas de igualdad y equidad y con su programa de impulso a los emprendedores afroamericanos. Pero desde que los agentes del ICE detuviesen a dos empleados de los grandes almacenes dentro de una tienda de Minesota, de donde es originaria la compañía, los activistas han redoblado sus protestas, exigiendo a Target que se posicione contra las políticas de inmigración de Trump.

Impedir que el ICE arreste, coma, duerma

Los activistas también se están organizando para dar conciertos nocturnos a las puertas de los hoteles donde duermen los agentes. En los vídeos se ven auténticas bandas de rock con guitarras, bajos y baterías que desafían los 30 y 40 bajo cero de Minneapolis y Saint Paul (Minnesota) para no dejarlos descansar. “Anoche fuimos a tres hoteles diferentes para exigirles responsabilidades por su colaboración con el ICE. Estas iniciativas están funcionando, y no vamos a parar. Los hoteles están cerrando temporalmente para echar al ICE. Les están denegando reservas. Sin nuestro permiso, estos agentes no pueden aterrorizar a nuestras comunidades. Únete a nuestra resistencia y no cooperación, ¡ganaremos!”, han escrito esta semana los grupos Sunrise Twin Cities y Climate Defiance, originalmente activistas climáticos de Minnesota. 

En esa misma línea, el movimiento 50501, que surgió para protestar contra las políticas de Trump en todos los estados de EEUU —los 49, más el Distrito de Columbia, donde está la capital— está promoviendo acciones similares contra los agentes del ICE, pidiendo a sus seguidores que no les sirvan comida ni bebida, que no les den alojamiento, y que boicoteen a las marcas que sí lo hacen, facilitando además guías y otros recursos online para quien desee seguir sus consejos.

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“¡No sirvas al ICE! ¡Y tampoco dejes que les sirvan! Si ves al ICE en un negocio o establecimiento, vete y di a los dueños por qué te vas. Si eres propietario de un negocio, no sirvas al ICE ni a otros agentes que apoyen las operaciones del ICE. Ni comer, ni repostar gasolina, ni hoteles, ni servicios. Haz esto en cualquier parte en la que veas agentes, publícalo en redes y comparte historias de tus acciones con el hashtag #DontServeICE (“no sirvas al ICE”). Esto hará la vida inaccesible para los agentes. Si quieren participar en la sociedad, deben parar con su comportamiento criminal”, recalca la publicación del movimiento 50501.

A Jon, el fabricante de silbatos, le anima que las personas estén respondiendo con activismo a todo lo que está sucediendo en Estados Unidos, pero teme por lo que venga después. “El tema del ICE es terrible, la falta de transparencia, la brutalidad con la que se está haciendo, la crueldad… recuerda a los años 30 en Alemania. Y no hay escapatoria. Es horrible de ver, de leer... odio decir que no me sorprende que estén matando a gente en Mineápolis, estos no son agentes entrenados, no saben lo que están haciendo. Algunos son insurreccionistas del 6 de enero [de 2021, cuando tuvo lugar el asalto al Capitolio de Washington] que ahora tienen un trabajo, y están más interesados en sí mismos que en el propósito real”, lamenta. 

“La historia se repite, sobre todo cuando la gente no recuerda su historia, y eso es exactamente lo que está sucediendo”.

“Cuando la Guardia Nacional llegó a la ciudad, pensé: ‘¿qué puedo hacer yo para protestar?' Fue justo después de que comenzasen a venir, y al mismo tiempo empezaron las redadas del ICE [los agentes del servicio de Inmigración de EEUU, por sus siglas en inglés]. No soy el tipo de persona que puede estar todo el día por ahí protestando… Así que me dije: ‘um, tenemos esta impresora 3D, ¿por qué no usarla para hacer el bien?’ Imprimí unos silbatos para ver qué tal iba… y a la gente pareció gustarle mucho. De repente, he impreso y distribuido cerca de 2.500 silbatos”.

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