Su nombre aparece en letras rojas en la camiseta del París Saint-Germain y en letras blancas en la de Marruecos. Está por todas partes, en la espalda de nuestros niños junto al campo o en la de los aficionados en las zonas de aficionados del Mundial. Achraf Hakimi goza de una enorme popularidad en el ámbito deportivo y popular.
Sin embargo, lleva tres años siendo investigado por la justicia francesa por violación. El futbolista parisino, elegido mejor jugador africano en 2025 y sexto en la clasificación del Balón de Oro ese mismo año, parece gozar de una especie de escudo de inmunidad ante la opinión pública. También en su deporte.
Su club siempre lo ha apoyado, sin reserva alguna: “Cuento con el apoyo total de mi club porque saben cómo soy”, había declarado Hakimi ya durante su detención policial el 2 de marzo de 2023. El lateral desfiló triunfalmente por París con motivo del segundo título europeo del PSG el 30 de mayo. Tampoco se le ha cuestionado en la selección nacional. Y pudo entrar en Estados Unidos para participar en el Mundial, porque un jugador de Ghana, acusado de violaciones en el Reino Unido, no tuvo la misma suerte y se le impidió viajar a Canadá.
En Francia, la justicia sigue su curso. Hakimi se enfrenta a un posible juicio: con la presunción de inocencia, ha recurrido el auto de imputación ante un tribunal penal de Hauts-de-Seine, dictada en febrero por un juez de instrucción de Nanterre. Este 19 de junio el Tribunal de Apelación ha rechazado su recurso y tendrá que sentarse en el banquillo de los acusados.
Mediapart se ha sumergido en este caso a la vez banal y fuera de lo común. Banal a la vista de los hechos relatados: una violación con los dedos durante una cita en el domicilio del jugador en pleno invierno de 2023. Fuera de lo común por la (relativa) rapidez de la justicia, la delirante cobertura mediática sin consentimiento de la denunciante y por el espejo que le pone al fútbol profesional.
Jeanne* es una “joven alta y pulcra”, según las palabras de una de las psicólogas que la evaluó, y que muestra un “cierto control emocional”. A sus 27 años, se muestra muy serena, sentada en el despacho parisino de su abogada, Rachel-Flore Pardo. Se retuerce ligeramente las manos, su rostro está un poco tenso por el estrés, pero se mantiene erguida y habla con claridad.
Unos días antes, París se desbordó de alegría colectiva gracias a la victoria del PSG en la Liga de Campeones. La joven nunca se había sentido tan “desesperada”, según su abogada. Antes, habría animado a “su” ciudad. Esta vez, no vio el partido, trabajó y se tomó una copa en casa de una amiga. En el metro de vuelta, vio “a mujeres con la camiseta de Hakimi” y a una multitud feliz. “Había tantísimos aficionados. Me dije: ‘Imagina por un segundo que supieran que eres tú...”
Algunos días, cuenta a Mediapart, Jeanne tiene miedo de salir a pasear a su perro, sale menos que antes, se ha “encerrado en sí misma”.
Se siente “muy sola”. Lo repite y lo subraya durante nuestra entrevista. “Me siento sola, sin apoyo, incomprendida.” También dice: “Me ven con muy malos ojos. Me ha mancillado tanto...”. La causa: los mensajes en las redes sociales y la defensa del futbolista, que niega los hechos que se le imputan y se considera víctima de un “montaje” y de “manipulaciones”.
Acusación de violación
En la noche del 24 al 25 de febrero de 2023, Hakimi y Jeanne se reunieron en el domicilio del jugador, situado al oeste de París. Él se había mudado allí una semana antes tras separarse de su esposa (con la que tiene dos hijos pequeños). Hacía ya unas semanas que los dos jóvenes se comunicaban a través de Instagram, después de que él la hubiera descubierto en esa plataforma. Los mensajes, incorporados al expediente judicial, son ligeros y corteses: no se puede hablar de seducción, apenas de coqueteo.
Es sobre todo él quien vuelve a la carga e insiste en quedar con ella. Esa misma tarde, Hakimi ya había recibido a otra mujer en su casa; ella no quiso mantener relaciones sexuales y se despidieron sin problemas. Intenta una segunda cita con Jeanne. Le sigue el juego: ella misma había roto recientemente con su primer amor y sus amigas la animaban a distraerse. Los dos, solteros de 24 años, acaban acordando una cita, a última hora de la noche.
Sus relatos coinciden al principio: charlan un rato, se besan varias veces. Pero luego las versiones difieren. Jeanne afirma haberle explicado que no deseaba mantener relaciones sexuales —ya se lo había dejado claro por mensaje antes de llegar—, pero que Hakimi no habría respetado su consentimiento al acariciarla y, finalmente, sentarla a horcajadas sobre él e introducirle los dedos en la vagina, de forma furtiva, “unos segundos […] quizá treinta segundos”, dijo Jeanne al juez de instrucción. “Para, para, quítalos, quítalos”, habría repetido.
El jugador lo niega. “Lo único que le toqué fue la espalda”, explicó en la declaración, respondiendo a cada pregunta sobre el relato de Jeanne: “Eso es falso, es mentira”.
Poco después, Jeanne se va del piso: había llamado a una amiga para que fuera a recogerla. Las imágenes de las cámaras de seguridad la muestran sola en la calle, esperando el coche; aunque Hakimi había indicado inicialmente a los investigadores que la había acompañado hasta fuera.
Esta amiga, Claire*, desempeña un papel fundamental en el caso. Durante toda la noche, las dos jóvenes se intercambiaron mensajes. Tanto antes de que Jeanne llegara a casa de Hakimi como mientras estaba allí. Su lectura ofrece una versión de los hechos casi en tiempo real.
Diez minutos después de su llegada, Jeanne le escribe a Claire: “Me ha agarrado… La boca… Me voy”. Son las 1:27. 1:31: “Es un violador”, "Le he dicho que yo no soy así”. 1:50: “Es muy grave”. Claire intenta entenderlo, sin obtener respuesta. 2:18: “Vuelvo a casa", “Es muy grave”. Luego, Jeanne a Claire, que sale a buscarla: “Te lo ruego… Date prisa… Por favor”. 2:19: "Es muy grave”, “Me está violando”, "Por mi madre que me ha violado”, “Me ha metido los dedos”, “A la fuerza”. 2:20: “Por favor, ven, me va a dar algo.”
A juicio de los jueces que han examinado el caso, estos mensajes son abrumadores para el futbolista parisino.
Conspiración y extorsión
Otros mensajes que se intercambiaron antes son, por el contrario, una de las principales armas de la defensa para desacreditar a Jeanne y respaldar la tesis de la conspiración. La mayoría los escribió Claire: aconseja a su amiga que escuche “À l’abri” de Fresh la Peufra —la canción empieza con “no tuve más remedio / que correr este riesgo / para poner a la miff [la familia —ndr] a salvo”. Luego, a las 0:49: “Llegas en plan mujer fatal”. Y, sobre todo, a las 0:58: “Intenta conseguir los códigos y todo eso… Vamos a desplumarlo… Somos chicas de la calle”.
Jeanne apenas responde: ”Jajaja, dios mío, estoy nerviosa”. A la 1:15, al llegar, escribe: “Me lo voy a follar” [je vais le baiser – ndr]”.
Para la parte civil, el tono del intercambio de mensajes es el de una broma entre dos amigas antes de una cita. “Es solo una broma, de verdad”, dirá Jeanne al juez que la interroga sobre los códigos de acceso. “Era para decir, tipo ‘lo voy a matar’, porque tardaba demasiado en llegar”, en referencia al “me lo voy a follar”.
Esos mensajes se filtraron en L’Équipe, en 2025. “¿Ha caído el futbolista, tal y como él está convencido, en una trampa?”, se preguntaba entonces el diario deportivo. Al leer el artículo, no cabe duda. “Un intento de extorsión”, había explicado su abogada, Fanny Colin, ya en marzo de 2023.
“Es un montaje”, explicó su cliente ante el juez. “Para mí, es una manipulación que ellas han preparado”. ¿Con qué fin? “Sé muy bien que quieren destrozar mi vida.” ¿Por qué? “Porque estoy en un momento álgido de mi carrera, porque gano mucho dinero y porque varios compañeros futbolistas ya han pasado por la misma situación.” Pero, ¿qué quieren Jeanne y Claire? “No sé si quieren destrozar mi vida, hacerse famosas o conseguir dinero. O todo a la vez.”
Estereotipos en el fútbol sobre las mujeres
A Achraf Hakimi, esta hipótesis del “chantaje” le resulta más plausible, ya que le parece algo habitual en su entorno. “Sé muy bien que este tipo de hechos ya han ocurrido con futbolistas”, declaró durante su detención preventiva. “De hecho, todo el mundo conoce casos confirmados de futbolistas que han aceptado —o no— pagar importantes sumas de dinero a mujeres bajo la amenaza de presentar una denuncia por supuestos hechos de violencia sexual”, explica a Mediapart su abogada, Fanny Colin (ver caja negra).
En nuestros archivos encontramos constancia del caso de Cristiano Ronaldo, quien firmó un acuerdo económico tras una acusación de violación en Estados Unidos. Pero eso no implica que haya mentido sobre los hechos: una investigación de la revista alemana Der Spiegel reveló que la estrella portuguesa reconoció en su momento, ante sus propios abogados, que la víctima le había pedido que detuviera el acto sexual.
También está el caso del delantero brasileño Neymar: en Brasil fue archivada una denuncia por violación —él denunció una "trampa"— y en Estados Unidos una acusación de agresión sexual —la marca deportiva Nike consideró entonces que eso justificaba la rescisión de su contrato—. Por su parte, otro brasileño, Dani Alves, fue condenado en primera instancia y encarcelado tras proponer un acuerdo económico, antes de ser absuelto en apelación. Ambos también jugaron en el PSG.
En Francia, los antecedentes públicos no saltan a la vista: sí, parece frecuente la práctica de la extorsión y el chantaje, pero por motivos distintos a la violencia sexual. Así ocurre con el caso de Paul Pogba, con una investigación de L’Équipe sobre el entorno de N’Golo Kanté, con el caso del vídeo sexual de Mathieu Valbuena o incluso con la amenazante petición de una “ayuda económica” para la ETA dirigida a Bixente Lizarazu en el año 2000.
Da igual: los futbolistas y sus amigos se mantienen alerta. En la investigación sobre Hakimi, el “mejor amigo” del lateral explica: “En el pasado ha habido varios casos de acusaciones de violación contra futbolistas, así que era un tema muy presente entre nosotros, el temor a que algún día nos pudiera pasar a nosotros; nos tomábamos muy en serio la prevención. […] Sabemos que este tipo de historias pueden destruir una carrera.”
Otra persona cercana, al ser preguntada, afirma: “Le había dicho que tuviera cuidado con las mujeres en Francia, porque conozco el comportamiento de las mujeres en las discotecas con los futbolistas.” Cita el caso de Dani Alves, “que acababa de ser encarcelado por violación”: “Hay tantas historias también de falsas acusaciones de violación contra futbolistas que todos tienen miedo”.
“Es un tema que sacamos a colación con frecuencia y con el que estamos muy atentos”, confirmó la estrella francesa Kylian Mbappé, muy cercano a Hakimi. “En primer lugar, no somos unos salvajes. Y, además, estamos preparados para esto desde el inicio de nuestra carrera.”
Hasta la fecha, ninguno de los magistrados a cargo del caso ha dado crédito a la hipótesis del chantaje
Jeanne lleva tres años soportando esa sospecha. “Puedo entender a los futbolistas”, dice a Mediapart. “Sé que no todo el mundo es bueno en este mundo. Pero yo no soy para nada ese tipo de chica. Nunca le he pedido dinero a nadie. Nunca me he aprovechado del dinero de nadie.”
Ella, afirma, “nunca habría hecho eso por dinero”. “Ni siquiera por miles de millones de euros. No se lo deseo a nadie”.
Cuando denunció los hechos ese mismo día, presentó una denuncia preliminar, pero se negó a presentar una denuncia formal. Sin embargo, según Fanny Colin, la abogada de Hakimi, “el medio de presión del intento de chantaje, cuando existe en este tipo de casos, suele ser la amenaza de presentar una denuncia (o la de convertir en denuncia formal un aviso de infracción que, hasta entonces, se suponía debía permanecer confidencial y no dar lugar a la intervención de la autoridad judicial)”.
Jeanne lo explica ya en su primera declaración, el 25 de febrero de 2023 a las 17:00 horas: “Solo quería que esto no les pasara a otras chicas”. Además, ella no lo vivió como “una pesadilla”. Pero “esto no es normal”. En declaraciones a Mediapart, añade: “En realidad, estamos en 2026. Basta ya, ¿no?”. Jeanne es feminista por naturaleza, pero sin hacer alarde de ello. “No es el tema”.
Además de la ausencia inicial de denuncia, la defensa de Hakimi alega, en particular, “la falta de cooperación de su acusadora para esclarecer la verdad”. Jeanne “se negó a someterse a los exámenes médicos y psicológicos” en dos ocasiones. Nunca había acudido al ginecólogo, explica la joven, que, en cambio, acabó siendo tratada dos veces por una psicóloga. Se negó a que su teléfono quedara precintado. Toda su vida y su intimidad están ahí, argumenta.
Hasta la fecha, ninguno de los magistrados a cargo del caso ha dado crédito a la hipótesis del chantaje.
Medios de comunicación y victimización secundaria
Pero Jeanne “a veces se arrepiente” de su denuncia. “Me han traicionado mucho”, afirma. Que la justicia la haya creído hasta ahora no basta para contener su amargura, su “trauma”. El de, según ella, haberse visto envuelta en cuestión de horas, bajo la presión de la prensa, en un procedimiento que en un principio no había deseado.
Porque su declaración se filtró el lunes en Le Parisien sin su consentimiento. Sin que ni siquiera la hubieran avisado. Hakimi no tiene nada que ver con ello; unas horas más tarde debía asistir a una gala. Pero a él el PSG le avisa antes de la publicación. Jeanne lo descubre en Internet. “Es el mayor trauma de mi vida”, afirma. A la agente de policía que la interroga el 1 de marzo, Jeanne le dice: “Cuando los hechos se hicieron públicos en los medios, tuve que tomar un ansiolítico, me entró pánico, lloré”. “Lo que más me duele es el tratamiento mediático, más que el acto en sí mismo”, añade.
La prensa se ha convertido en su pesadilla. Su número de móvil figura en el atestado policial y circula por varias redacciones. “Me han contactado un montón de veces. Han contactado a mi familia. Han contactado a mis amigos”. Ya el martes, un periodista llamó al timbre de su casa. Fue un familiar quien abrió la puerta. “No entendía por qué un periodista me buscaba. Le explicó: Veo que usted no está al corriente, pero [Jeanne] ha presentado una denuncia por violación contra Achraf Hakimi”.
Entonces, ¿de verdad quiere que ese juicio pueda llegar a celebrarse? Jeanne duda, le cuesta decirlo. Finalmente, tras más de una hora de entrevista, ya no se detiene: quiere “un juicio para defenderme, para que me escuchen”, tiene “ganas de hablar con los magistrados, de responder a sus preguntas”, sueña “con que la gente lo entienda”. “Quiero dar explicaciones. Quiero que me crean”.
Mientras tanto, el sábado no verá la tele: en la noche del viernes al sábado, Marruecos se enfrenta a Escocia en su segundo partido de un Mundial en el que el equipo liderado por Achraf Hakimi tiene grandes ambiciones.
Cronología del caso
Los hechos que se le imputan a Achraf Hakimi se remontan a la noche del 24 al 25 de febrero de 2023. Ese mismo día, Jeanne* acude a la comisaría para presentar una denuncia previa, aunque se niega a presentar una denuncia formal. Su denuncia previa se filtra en Le Parisien el lunes 27 de febrero. Se abre una investigación preliminar. El 1 de marzo, Jeanne es interrogada de nuevo y presenta una denuncia formal, acompañada esta vez por su abogada, Rachel-Flore Pardo. Al día siguiente, el lateral parisino fue detenido y lo negó todo. Se abrió una investigación judicial y fue imputado por violación el 2 de marzo de 2023.
Desde entonces, varios jueces sucesivos han llevado a cabo la investigación, tomando declaración a testigos y realizando peritajes psicológicos a ambas partes. Al término de esta instrucción, el 26 de febrero de 2026 se dictó un auto de procesamiento ante el Tribunal Penal de Hauts-de-Seine.
A pesar de la ausencia de un informe médico y del apoyo de los allegados del jugador, la jueza tuvo en cuenta varios elementos “en contra”: la acusación reiterada “de forma constante y detallada” por parte de Jeanne; los mensajes intercambiados con una amiga la noche de autos; una frase de la declaración de Kylian Mbappé que, al apoyar a su amigo Achraf Hakimi, parece contradecirlo en lo relativo a las “caricias en las partes íntimas” que él niega; “el contexto en el que se revelaron los hechos”, que tiende a descartar cualquier tipo de extorsión; la moderación en la expresión de Jeanne y un discurso “que parece sincero y auténtico”; los testimonios de sus allegados.
La Fiscalía francesa acusa de violación al futbolista del PSG Achraf Hakimi
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Achraf Hakimi, asistido por su abogada Fanny Colin, ha recurrido el auto de procesamiento. A finales de mayo de 2026 se celebró una vista, en la que el fiscal general también defendió llevar al deportista ante un tribunal. Este viernes 19 de junio, el Tribunal de Apelación ha rechazado su recurso para evitar sentarse en el banquillo de los acusados.
En cualquier caso, Achraf Hakimi goza, como cualquier persona implicada en un proceso penal, de la presunción de inocencia.
Traducción de Miguel López