La ultraderecha supera a Los Verdes en el Parlamento Europeo a raíz del 'Brexit'

Como efecto colateral del Brexit, la salida de los 73 parlamentarios británicos este 1 de febrero no ha cambiado en lo fundamental el equilibrio de poder en el Parlamento Europeo. Sin embargo, ante la fragilidad de la actual mayoría, compuesta por los conservadores del PPE, los socialdemócratas y los liberales de Renovar Europa, estos cambios pueden tener más peso de lo esperado en los textos clave del mandato.

De los 73 escaños británicos, sólo se redistribuirán 27, a fin de responder a los cambios demográficos en los países de la Unión Europea (los otros 46 puestos siguen vacantes, de cara a eventuales ampliaciones). Mientras que el número de eurodiputados alemanes, por ejemplo, se mantiene (96), la delegación francesa aumentará de 74 a 79 eurodiputados (2 LREM, 1 Verdes, 1 AN, 1 PS-Plaza Pública). España e Italia ganan cinco y tres diputados, respectivamente.

REPARTO DE LOS 27 ESCAÑOS BRITÁNICOS ENTRE 14 ESTADOS MIEMBRO "INFRARREPRESENTADOS"

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En un eje izquierda-derecha, el Brexit se traduce en un ligero auge de la derecha del hemiciclo: el Partido Popular Europeo, como Identidad y Democracia, uno de los grupos de extrema derecha (junto con Agrupación Nacional de Marine Le Pen), han ganado escaños. Por el contrario, los socialdemócratas, los liberales (liderados por el LREM) y Los Verdes pierden algo de terreno.

Este último grupo es ahora la cuarta fuerza de la Cámara; ha pasado de 74 a 67 escaños (-7), siendo incluso una de las principales víctimas del Brexit en el Parlamento.

La composición del Parlamento Europeo antes y después del BrexitBrexit

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El asunto podría complicarse aún más en el transcurso del año, si los diputados del Grupo de los Conservadores y Reformistas Europeos (ECR) –ahora el sexto grupo por importancia en la Eurocámara– tuvieran que acoger a los 13 diputados húngaros de Fidesz, ahora en el PPE (en este punto, el PPE mantiene la suspensión, sin llegar a la exclusión). Los Verdes podrían entonces situarse en la sexta posición. “No es divertido”, reconoce el belga Philippe Lamberts, copresidente de Los Verdes. “Estamos perdiendo un país en el que habíamos tenido muy buenos resultados, con 11 diputados. Si hubiésemos perdido Italia, habría sido más fácil para nosotros”. Los Verdes no tienen diputados italianos en Estrasburgo.

Lamberts continúa: “En el Parlamento, siempre existe una correlación entre el tamaño del grupo y su cohesión. Hay quienes tienen como baza el tamaño, los socialistas, el PPE, los liberales, la extrema derecha. Nosotros siempre hemos favorecido la cohesión política, para presentar una imagen coherente en toda Europa”.

Después del Brexit, el grupo de Los Verdes perderá por tanto su condición de primer grupo de la oposición de la Comisión de Ursula von der Leyen (una “oposición constructiva”, que les llevó a abstenerse en la votación final sobre el nuevo Ejecutivo en noviembre de 2019). Durante las sesiones plenarias, los Verdes intervendrán después de los eurodiputados de extrema derecha. Se reducirá su tiempo total de intervención, así como el presupuesto asignado.

Será lamentable tener que escuchar a los políticos de ultraderecha antes de que un verde hable en la sesión plenaria”, estima el alemán Sven Giegold, jefe de la delegación Grünen en el Parlamento. “Pero la aritmética no va a cambiar: los conservadores y los socialdemócratas necesitarán a los liberales, o a nosotros, y a veces a ambos, para construir mayorías. Seguiremos siendo clave en las negociaciones”.

Reinhard Bütikofer, otra figura fundamental de Los Verdes, también relativiza la importancia de este retroceso: “Lo que he aprendido desde el comienzo de la nueva legislatura es que nuestro peso relativo depende no sólo de los resultados de las elecciones de mayo de 2019, sino también de nuestra representación en el Consejo”.

El parlamentario europeo se refiere a la institución de la UE que acoge a los Gobiernos nacionales. Los Verdes están presentes en Ejecutivos de Austria, Finlandia y, en cierta medida, Lituania. Bütikofer, que sueña con un Gobierno verde en Berlín el próximo año, añade: “Perderemos siete escaños, pero siempre seremos mucho más poderosos que antes”.

El francés David Cormand, eurodiputado en Estrasburgo desde el pasado mes de mayo, es más cauto: “Los Verdes fueron uno de los vencedores de las últimas elecciones europeas. Esto no puede significar, seis meses después, un retroceso en el Parlamento. Tenemos que darle un significado político a todo esto. ¡No podemos extender la alfombra roja a los fascistas!”. Cormand, junto con otros diputados, aboga por que se reanuden las conversaciones con los diputados no inscritos que podrían unirse al grupo de Los Verdes durante la legislatura. Esto permitiría al grupo seguir siendo el número cuatro.

El caso de los dos eurodiputados de la derecha catalana independentista, entre ellos Carles Puigdemont, se debatió inicialmente, pero el expresident catalán tiró la toalla a principios de la semana, consciente de que no podrían unirse al grupo. Pero sobre todo son los 14 miembros elegidos del Movimiento Cinco Estrellas (M5S) los que monopolizan la atención y dividen al grupo.

El debate no es nuevo, ya estaba muy animado durante el mandato anterior. Pero se está volviendo más intenso en estos días. “El M5S es un conjunto de personas, algunas de las cuales están cerca de nosotros y otras no. En cuanto al euro, ha habido una aclaración, con la salida de algunos diputados [que se han unido a la Liga]. Pero en lo relativo a la cuestión migratoria, sigo preocupado”, resume Philippe Lamberts, que considera el posible acercamiento “extremadamente complicado”.

En octubre de 2019, el Parlamento Europeo rechazó una resolución en la que se pedía que se incrementaran las operaciones de búsqueda y rescate en el Mediterráneo. El M5S votó en contra porque su enmienda, que equivalía a validar los decretos emitidos por Matteo Salvini en Italia, había sido rechazada. El francés David Cormand, por su parte, dijo estar a favor de un “sí, si”, es decir, con condiciones: “Con el M5S en Bruselas, no hay asunto, votaron el 85% como lo hicimos durante el mandato anterior. La cuestión que existe es el M5S en Italia y sus alianzas con la Liga”.

En la delegación alemana, Reinhard Bütikofer “no quiere sacar ninguna conclusión” en este momento mientras el debate está en curso. Pero la cuestión parece, obviamente, estar encallada. En particular, no cree en el argumento del 85%: “Si tenemos en cuenta los votos de los partidos alemanes en el Parlamento Europeo, todos votan lo mismo en el 85% de los textos. Lo importante es lo que se juega en el 15% restante...”.

Enumera tres condiciones que, según él, aún están lejos de cumplirse: la coherencia en el fondo, su compromiso de excluir cualquier nuevo acuerdo con la Liga en Roma y, por último, el respeto de las reglas elementales de democracia y transparencia en la gestión del grupo.” “En todo esto, nada ha concluido”, dijo.

Sven Giegold coincide: “A menudo oigo decir que los alemanes se negarían a dejar entrar al M5S, porque no quieren una gran delegación competidora en sus filas... Pero ese no es el problema. No queremos que se nos acuse de ayudar a quienes torpedean los esfuerzos europeos para garantizar los derechos humanos”, insistió, refiriéndose a la votación de octubre sobre los rescates en el Mediterráneo.

Más allá de estas diferencias de enfoque, los eurodiputados verdes con los que ha hablado Mediapart (socio editorial de infoLibre) sobre este tema son conscientes de otra dificultad: unirse al M5S en un momento en que el movimiento fundado por Beppe Grillo se está desmoronando, y cuando parece que se está reabriendo un espacio todavía incierto para los izquierdistas transalpinos, entre la aparición de las Sardinas, el deseo del Partido Demócrata de torcer la línea y la promesa de un exministro del M5S –Lorenzo Fioramonti– de lanzar un partido verde. Aceptar la entrada del M5S en las filas de Los Verdes en Bruselas también podría resultar contraproducente para el fortalecimiento de Los Verdes en Italia.

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Traducción: Mariola Moreno

Leer el texto en francés:

Como efecto colateral del Brexit, la salida de los 73 parlamentarios británicos este 1 de febrero no ha cambiado en lo fundamental el equilibrio de poder en el Parlamento Europeo. Sin embargo, ante la fragilidad de la actual mayoría, compuesta por los conservadores del PPE, los socialdemócratas y los liberales de Renovar Europa, estos cambios pueden tener más peso de lo esperado en los textos clave del mandato.

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