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Liebre por gato

Los amores de la mariposa inmortal

  • En esta entrega de nuestra sección dedicada al microrrelato recogemos dos textos del escritor argentino Eugenio Mandrini
  • El autor se adentra en estas piezas en los oscuros orígenes de la creación artística

Publicada el 23/06/2017 a las 06:00 Actualizada el 23/06/2017 a las 12:57
El escritor Eugenio Mandrini.

El escritor Eugenio Mandrini.

La sección de microrrelatos inéditos Liebre por gato está coordinada por Gemma Pellicer y Fernando Valls. En esta nueva entrega recoge dos textos del escritor argentino Eugenio Mandrini.
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Los amores de la mariposa inmortal

Durante todo el tiempo que le llevó componer La consagración de la primavera, la mariposa inmortal no dejó de revolotear alrededor de la cabeza de Igor Stravinsky. En algún momento llegó a rozarle los labios como si le hubiera dejado un beso de polen.

Emocionado, el músico llego a pensar que su obra ya no le pertenecía solo a él sino también a esa mariposa, por ser ella el origen del color y la luz que, mucho después, la primavera imitaría.

Esa noche la soñó y al despertar, hechizado por la pasión, no sabía si era un hombre que había soñado ser una mariposa o una mariposa que ahora soñaba ser un hombre.

Soñaron juntos hasta el año 1971 en que murió Stravinsky.

Desde entonces la inmortal padece insomnio.

Aun así, en primavera se la suele ver ebria de vuelo, pero también, durante largos momentos, quieta y pensativa, como ebria de nostalgia.

Quién pudiera saber cuál de los dos amores fue el gran amor.
 
Imagino, luego escribo
 
Imaginar es crear lo imposible.

Como cuando imagino a la mujer inalcanzable y ella viene y se da y somos.

O cuando desciendo en la estrella Aldebarán y descubro que su brillo no es más brillo que el de los ojos del primer hombre que descubrió el fuego.

O cuando soy el que reparte los panes y los peces, o hago vino de la lluvia, o tiendo la mesa del banquete para saciar a los últimos de siempre.

Es cierto, también, que a veces da miedo imaginar.

Como cuando imagino demasiado y el oscuro animal de la Verdad sale de su letargo y me salta a la cara y me destroza el alma.

Aun así, ¿cómo no abrir la puerta que da al cosmos donde aguarda el infinito? Además, ¿qué sería de mí, autor de lo instantáneo, sin perseguir el vuelo del pájaro invisible?

No te distraigas ni te ausentes nunca, Imaginación.

Cada vez que me veas desolado mirando el abismo de la página en blanco sin nada que decir, socórreme.
 
 
*Eugenio Mandrini (Buenos Aires, 1936) es poeta, obtuvo el Premio Olga Orozco con Conejos en la nieve (2009), y es un destacado autor de microrrelatos, género en el que ha publicado dos libros: Criaturas de los bosques de papel (1987) y Las otras criaturas (2013), publicado en España por la editorial Menoscuarto.    
 
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