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Qué ven mis ojos

Los arribistas

Publicada el 23/02/2016 a las 06:00
“Hay muchas formas de prometer la luna, pero todas tienen como fin quitarte la tierra que pisas” .


A lo largo del año 2015, en España se detuvo cada día a siete corruptos. Cuarenta y nueve por semana. Más de doscientos al mes. El inenarrable ministro del Interior en funciones ha presentado esos datos a bombo y platillo, como una prueba de que aquí el que la hace la paga; aunque se le olvidó reconocer que una mayoría abrumadora de esos ladrones pertenece a su partido y que por eso sus dos delegaciones favoritas están en manos de una gestora: Madrid y Valencia han pasado de ser su granero de votos a ser su tumba. Hay que ver, pensará, tanto condecorar vírgenes de escayola e ir a rezar al Valle de los Caídos, para esto. Es que esta gente parece que primero nos atraca, después nos obliga a reponer el dinero que se han gastado en rescates bancarios, sobresueldos, tarjetas negras o güisquerías y para terminar nos considera unos ingratos, gente sin memoria que ya no se acuerda de cuando les otorgaba mayorías absolutas para que nos saqueasen por nuestro bien: ¡Con lo que yo he hecho por Valdemoro!”, dicen que exclamó de camino a la cárcel Francisco Granados, el antiguo Consejero de Presidencia, Justicia e Interior de la Comunidad de Madrid y una de las ranas de Esperanza Aguirre, a la que ahora llama “mentirosa indecente” para hacerle un favor, porque sin duda ella lo venderá por ese lado: si un individuo como ése me señala, es que yo soy lo contrario de él, no su cómplice. Y si eso no cuela o las cosas se tuercen aún más, siempre se puede sostener que hay una campaña orquestada contra ella, como hace el propio Fernández Díaz, que en lugar de desacreditar a los piratas con los que compartía mesa y mantel, encuentra "llamativo" que “proliferen las causas judiciales contra el PP en un momento tan sensible…” Debe ser que se han quedado trabados en la teoría de la conspiración y que convertir los argumentos en argucias es el as en la manga de los tahúres. Se puede engañar a todo el mundo durante un tiempo, y aquí eran los tramposos los que iban ganado la partida, pero sólo hasta que han empezado a pintar bastos, el acento ha caído como un puñal sobre ellos y los carteles se han transformado en cárteles.

Ediciones del Viento acaba de publicar la novela Salústio Nogueira, historia de un arribista, de Francisco Teixeira de Queirós, una obra maestra del naturalismo que nunca se había traducido hasta ahora al castellano y que parece mentira que sea una narración escrita en el Portugal del siglo XIX, porque retrata la política española de hoy con una exactitud que da miedo: ¿es posible que todos los avances que se han producido desde 1883 hasta ahora no hayan logrado dejar atrás la indecencia de quienes viven de estafar a los otros, los vampiros que usan nuestra sangre como combustible para sus coches de lujo, sus aviones privados y sus yates, los que únicamente quieren ocupar el poder para vaciar las cajas fuertes? El protagonista es un hombre que tiene la aspiración de medrar, ve claro que el modo de conseguirlo es hacerse con un cargo público y está obsesionado con llegar a ministro. Para lograrlo, no repara en nada, es astuto con sus adversarios y servil con los poderosos, inmoral y taimado como todos los hipócritas, libertino en su vida privada y de puertas para fuera “partidario de la rigurosa represión policial”; apóstol de la democracia cuando habla desde una tribuna y propagador en la intimidad de las ideas de Maquiavelo según las cuales “el verdadero hombre de Estado deberá poner siempre el interés por encima de la justicia”; y casi no hace falta decirlo, también es un genio en el uso de la demagogia: cuando un diputado rival denuncia las negocios sucios del Gobierno y de la monarquía, él defiende la grandeza de las instituciones; cuando otros parlamentarios cuestionan las leyes que amparan los monopolios y transforman la inversión extranjera en una subasta que entrega al mejor postor la soberanía del país, él hace un canto a la importancia nacional del comercio. “El comercio, señores, es en la actualidad la base de toda la riqueza, del bienestar del pueblo, y el más seguro fiador del orden y la moralidad. Con el comercio y con la religión hemos conquistado mundos desconocidos. Es en el sector del comercio donde se encuentra el mayor número de hombres inteligentes y de fecunda iniciativa. ¡El comercio es el crédito, es la prosperidad, es la agricultura, es el trabajo, es el capital, son las mejoras materiales, es el progreso, es el orden, es la industria y es la propia ciencia e inteligencia en acción!” Les juro que esto es pura literatura, no habla de Madrid sino de Lisboa y no lo he sacado de ningún mitin de la última campaña electoral.

Sin embargo, un libro siempre es un molde, y en éste encajan de maravilla todos esos líderes que el presidente Rajoy consideraba hasta hace muy poco intachables y que ahora están en prisión o al borde de ella: Rita, eres la mejor; Carlos Fabra, eres un ciudadano y candidato ejemplar; aguanta, Luis Bárcenas; te quiero, Alfonso Rus, coño, tus éxitos son mis éxitos... Uno se imagina sin ningún esfuerzo al personaje de Salústio Nogueira en la piel del alcalde de Xátiva, entre otros muchos, prometiendo a sus vecinos llevarles el mar y luego riéndose de ellos a sus espaldas: “Les dije: traeré la playa aquí. ¡Y se lo creyeron! ¡Se lo creen todo! ¡Serán burros! Y van y me votan...” En esas manos nos hemos puesto. El último de la lista, por ahora, es el alguna vez todopoderoso vicealcalde de Valencia, Alfonso Grau, que creía haberse ido de rositas del caso Nóos cuando lo metieron en la Operación Taula. Pero lo significativo fue su forma de salir de los juzgados: “Que cada uno lleve su cruz”, se supone que dijo entonces, y a continuación vació las arcas subterráneas del PP local, seguro de que nadie le iba a denunciar, porque hacerlo sería reconocer que ese dinero negro existía. Es todo un síntoma de lo que ha pasado en esta época de rapiña, cinismo y personas dispuestas a confiar en los embusteros. Y también es todo un aviso de lo que no tenemos que permitir que vuelva a suceder.

Arribistas, qué hermosa palabra y qué tipo de seres tan indecentes define.
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38 Comentarios
  • marasme marasme 28/02/16 11:23

    Ahondando en tu descripción de la realidad, demencial, esta mañana he escuchado en cadena ser cómo ser trabajador y pobre, de primera mano, hablaba un hombre inteligente, lamento no poder decir el nombre, sobre la desigualdad que nos abruma, tapada sistemáticamente por las macrocifras y las mentiras de las estadísticas. ¿cómo se puede mantener el discurso de Fernández Díaz, de Rajoy y de sus acólitos? Lo peor es que P Sánchez no quiere/puede con esto y ahí está mareando la perdiz hasta el final. Arribistas hasta en la sopa. Una indecencia continuada. Hace tiempo ya que parecemos estancados en el Tiempo. Gracias Benjamín, un placer leer tus artículos

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    • Benjamín Prado Benjamín Prado 28/02/16 20:27

      Pue sí, Marasme, no sé cómo se puede seguir a gente que sólo va hacia atrás.

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  • ryper ryper 26/02/16 00:07

    Excelente fotografía de la carroña en que estamos sumidos. De seguir consintiendo que las rapiñas del poder continúen sus vuelos sobre lo poco que queda de estado,  este va a quedar como un erial. Mas que un programa de promesas electorales, sería interesante proponer   a los partidos aquello que no deberían tocar porque  funciona  bien. Es probable que en las siguientes elecciones no hubiera propuestas para hacer, ya que lo que funcionaba habría dejado de hacerlo

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    • Benjamín Prado Benjamín Prado 28/02/16 20:26

      No estaría mal, Ryper. Los norteamericanos tienen ese dicho: si no está roto, no lo arregles.

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  • Sebastián Jorge Sebastián Jorge 25/02/16 07:08

    Nada que añadir " solo decir bravo Benjamín"

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    • Benjamín Prado Benjamín Prado 25/02/16 14:40

      Gracias, Sebastián, un placer.

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  • Toño Inares Toño Inares 24/02/16 18:03

    Tomo nota, para la Feria del Libro, del titulo que citas tan magistralmente en el  artículo. Gracias.

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  • nicanor nicanor 24/02/16 14:08

    Completamente de acuerdo.

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  • jucasade jucasade 24/02/16 11:30

    De acuerdo Banjamín, te quería comentar que estoy pidiendo en la Red, que los partidos y los medios de comunicación a su alcance, deberían explicar de una forma sencilla, lo que va a suponer para los ciudadanos y sus descendientes, la factura tan enorme de la corrupción. Y que considero que los que siguen votando a los corruptos, no son conscientes, de que lo tienen que pagar ellos, con sus impuestos y sobre todo con sus recortes de servicios sociales. Sería bueno que periodistas como tú, informéis al respecto. Muchas gracias.

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    • MC-AR MC-AR 25/02/16 00:56

      Suerte en tu titánica empresa. No hay mayor ciego que el que no quiere ver, y esta gente es experta en aprovecharse de las víctimas de toda índole para ganar votos y en hacerse la víctima de sus propias mangancias, con tal habilidad que muchos incautos siguen poniendo a su disposición su voto y con el nuestro dinero y bienestar. Pero además de los ciegos voluntarios también están todos aquellos sin capacidad de queja cuyos votos son manippulados por amables monjitas y ayudantes varioss, manipuladores y manippulados familiares... y aquellos necesitados que venden su voto al mejor pagador, aunque en este caso sea una cruel ironía. Muchos son, en definitiva, quienes no cambiarán su voto por mucha información objetiva que reciban. Los más porque están acostumbrados a que piensen por ellos. Y una vez más, felicitar a Benjamín por su estupendo artículo.

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      • Benjamín Prado Benjamín Prado 25/02/16 14:39

        Gracias, MC-AR, es cierto, al que no quiere ver le da igual lo grande que sea lo que le pones ante los ojos.

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      • jucasade jucasade 25/02/16 09:52

        Un pequeño inciso sobre tu comentario, cuando eres abuelo, como es mi caso, tienes la capacidad de explicar a los tuyos, las cosas que no entienden, ya que están empezando a vivir. Pero paradojicamente ahora estoy pidiendo a esos nietos, que expliquen a sus mayores lo que está ocurriendo y sobre todo el impacto económico que esto supone a sus bolsillos. Ya que según un interesante libro que he tenido en mis manos recientemente, " El poder y el dinero" el profesor Fergunson explica muy bien, que son las razones económicas las que más  motivan el voto de los electores. No lo olvidemos.

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  • pescador pescador 24/02/16 02:22

    Benjamín este es uno de los articulos que son de obligada lectura ya que desgrana de forma evidente donde puede llegar la degeneración intelectual de un pais, que quieres que te diga como no se pueden creer los vecinos que les traeran la playa si lograro que como cotorras repitamos sin sonrrojarnos la frase es igual todos roban, olvidando que nos tratan asi por que se lo permitimos con nuestra torpeza al meter el papelito una y otra vez.

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    • Benjamín Prado Benjamín Prado 24/02/16 09:32

      Muchas gracias, Pescador. Podíamos decir, en nuestro descargo, que la máquina política tritura voluntades, no hay más que ver lo que está pasando y cómo los partidos se pasan por el forro lo que les ordenaron las urnas en las últimas elecciones: ¿o cree el Pedro Sánchez que pactar con Ciudadanos, si es que al final lo hace, es lo que le pidieron al PSOE sus votantes? Pero creo que no se han dado cuenta de que los ciudadanos hemos dicho basta y esta película ya es otra. Al fin, hemos despertado.

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  • Irenepaz Irenepaz 23/02/16 23:17

    Me alegro que nos recomiendes una lectura que parece muy prometedora, eres de lo mejor que hay en periodismo. Un saludo 

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    • Benjamín Prado Benjamín Prado 24/02/16 00:15

      Muchas gracias, Irene, Y sí, es todo raro. Igual es que Sánchez ha decidido librarse del PSOE antes que el PSOE se libre de él...

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  • traspi51 traspi51 23/02/16 17:46

    Excelente artículo. deberíamos prestar más atención a la literatura portuguesa tan desconocida por nosotros, lectores medios. Esta corrupción en la cúspide es quizás expresión de algo que ocurre en la base, en la vida cotidiana, a pequeña escala y de la que participan, o participamos,muchos españoles. Cuando alguien alquila un piso y no declara los ingresos, cuando un trabajador dice que pa qué contratarlo tres días en tareas agrícolas porque, a lo mejor,  pierde el paro, cuando pagamos sin iva al dentista al fisio o en cualquier consulta privada, cuando el mecánico repara y cobra en efectivo sin factura, cuando se conceden becas a hijos de familias con suficientes ingresos pero sin declarar, cuando contratamos a personas para tareas domésticas sin pagarles la seguridad social, cuando un empresario de la restauración contrata a una trabajadora a jornada completa pero sólo declara media jornada,cuando vamos a pilates y la monitora cobra sin declarar esos ingresos, cuando cambiamos el cuarto de baño y escogemos al albañil  más barato  y le pagamos  sin iva ...cuando tenemos que andar con la vista en el suelo para no pisar los excrementos de perro.... y la vida sigue sin que nadie haga nada y con trazas de que continuará igual.....   Es lógico que nos indignemos, que digamos basta a la corrupción del PP y que pidamos su disolución...   Pero,¿ acaso no necesitamos los ciudadanos de a pie  un rearme moral en toda regla ?

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    • Benjamín Prado Benjamín Prado 23/02/16 19:31

      Para que las cosas cambien, tiene que cambiar todo, traspi51, y también todos, cada uno en su medida. No se puede ser ciudadano por delegación, hay que ocuparse de las cosas. Eso ya está empezando a pasar, en mi opinión, y en cuanto nosotros hemos salido del letargo, la pesadilla ha empezado a disolverse. 

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    • Bacante Bacante 23/02/16 18:06

      SÍ, traspi51. 

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  • franctoledo franctoledo 23/02/16 15:00

    La pereza y el desinterés viene cuando ves que no naciste para arribista y cuando ves que los que pretendían luchar contra ellos son otros de a misma calaña o peor, por lo que al final uno se siente huérfano y busca amparo en los extremos, que me temo harán como dijo aquel aristócrata creado por Tomasi Di Lampedusa: "Que todo cambie para que todo siga igual". Pero la esperanza nunca hay que perderla aunque nos parezca una utopía.

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