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Foro Milicia y Democracia

La verdadera dimensión del acoso en las Fuerzas Armadas: el caso Antequera

Publicada 06/02/2018 a las 06:00 Actualizada 05/02/2018 a las 21:46    
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El caso que hemos conocido hace unos días y que ha afectado a una soldado del Ejército del Aire es, sin duda, un caso grave por los datos que vamos conociendo a través de los medios de comunicación. Hace escasas fechas el Observatorio de la Vida Militar (OVM) destacaba que no se conoce aún la verdadera dimensión del acoso sexual en el seno de las Fuerzas Armadas y recomendaba “normalizar los mecanismos de recogida, tratamiento y valoración de datos e información sobre las conductas de acoso”.

A pesar de todo ello, este caso puede servir para que podamos evidenciar una serie de cuestiones que suponen situaciones de desajuste tanto en relación con el papel y los derechos de la víctima como, también, sobre el rol de la cadena de mando militar y la intervención de los órganos judiciales en la investigación de este tipo de hechos. Para llevar a cabo este análisis, partiré de la nota de prensa que ha emitido el Ministerio de Defensa.

Lo primero que debemos analizar es cómo se inicia la dación de cuenta de los hechos. La nota señala que la primera actuación de la víctima fue poner en conocimiento los hechos a su jefe de unidad —12 de diciembre de 2017— sobre unos presuntos hechos cometidos por “unos compañeros” el día 10 diciembre de 2017. El jefe de la unidad procedió a indicar a la soldado que denunciara los hechos en la comisaría de Policía de Antequera. La Policía lo remite al Juzgado de Instrucción 1 de Antequera que incoa diligencias previas, en cuyo seno o en el atestado policial —la nota no lo aclara— denunció otros hechos de agresión sexual, sucedidos meses antes en el acuartelamiento. Estas manifestaciones fueron turnadas al Juzgado de Instrucción número 2 de Antequera.

Continúa la nota señalando que, el día 15 de diciembre de 2017, la soldado procede a formular parte militar al jefe de la unidad, a través del cual le da cuenta de los hechos denunciados en comisaría. Se dice que el parte fue cursado por dicho mando a la titular del Juzgado Togado Militar territorial, número 21 de Sevilla, que acuerda la incoación de diligencias previas, por los hechos acaecidos el día 10 de diciembre. Estas diligencias previas “se tramitan en paralelo a las del Juzgado de Instrucción, número 1 de Antequera”.

Termina la nota del Ministerio de Defensa con el hecho de que el Juzgado de Instrucción número 2 de Antequera “se halla en proceso de inhibición de las diligencias previas a favor del Juzgado Togado Militar Territorial, número 21 de Sevilla”.

Y ahora surgen una serie de preguntas. ¿Qué actuaciones se han llevado a cabo por la unidad de destino de la víctima para darle protección y apoyo? ¿Cuál ha sido, en su caso, la actuación de la Unidad de Protección frente al acoso del Ejército del Aire? ¿Por qué tuvo que ser la soldado quien diera parte militar, si los hechos ya habían sido denunciados en comisaría? ¿Y por qué se remitió dicho parte al Juzgado Togado Militar Territorial, número 21 de Sevilla si ya se sabía que había abiertas diligencias sobre los mismos hechos en el Juzgado de Instrucción, número 2 de Antequera?

Es evidente que no tengo las respuestas. Pero lo sucedido sí permite reflexionar sobre lo que acontece cuando un hecho de estas características se produce. Lo primero que llama la atención es que no se actúe directamente por el jefe de unidad desde el mismo momento en que se tiene conocimiento de los hechos, siendo él mismo quien lo denuncie al órgano judicial, a la Fiscalía Jurídico Militar o autoridad militar que considere competente. La obligación de proceder por su parte se establece en el artículo 134 de la Ley Procesal Militar.

En segundo término, no se entiende que se dé parte militar de un hecho ya judicializado, salvo que sea para propiciar la intervención de los juzgados togados militares, en detrimento de la investigación de los hechos por la jurisdicción penal ordinaria. Por otra parte, la victima ha de acudir a un juzgado togado militar que no está próximo al lugar en el que presuntamente suceden los hechos y quizás alejado de su domicilio. El parte militar se dirige al Juzgado Togado Militar Territorial de Sevilla, a pesar de que el competente sería el de Málaga, que no tiene juez. La víctima, de esta manera, ha tenido que contar los hechos al menos en cuatro lugares distintos, lo que supone incrementar su victimización y sufrimiento. En algunos momentos, habrá contado los hechos ante superiores jerárquicos sin que conste que simultáneamente haya recibido apoyo psicológico, por quién y de qué tipo.

En la nota de prensa no se hace mención alguna a la intervención de la Unidad de Protección frente al acoso del Ejército del Aire, con sede en Madrid, a la que el jefe de unidad de la víctima habrá informado al menos para el seguimiento del caso. Tampoco se da información sobre cómo se actuó en relación con una denuncia previa por un delito contra la libertad sexual, hecho por el que parece que fue detenido previamente uno de los denunciados.

Como todo suceso de estas características, la investigación judicial debe avanzar. En su seno se deberán aclarar los hechos, los autores y sus responsabilidades. Pero, al margen de todo ello, lo que conocemos hasta el momento nos permite cuestionar la eficacia de las medidas de prevención y de apoyo a las víctimas de delitos de este tipo que afectan al personal de las Fuerzas Armadas y la eficacia de los cauces de la denuncia. Además, permite poner en tela de juicio la situación y funcionamiento de la jurisdicción militar (juzgados sin jueces) y si este tipo de delitos han de ser conocidos por juzgados penales militares o por civiles.

Para otros momentos, quedará la fase de enjuiciamiento, que si lo fuera por un tribunal militar, contará entre los miembros que decidan el asunto, con mandos militares, sin formación jurídica, integrados en la cadena de mando. Todo un dilema para la víctima que podría cuestionarse la independencia desde la que se afrontará el enjuiciamiento.

Termino señalando que con todas estas circunstancias, en un entorno tan complejo, cabe preguntarse si hemos llegado a conocer la verdadera dimensión del acoso en las Fuerzas Armadas.

Considero que se debe poner en macha la recomendación que ha formulado el Observatorio de la Vida Militar de “normalizar los mecanismos de recogida, tratamiento y valoración de los datos e información sobre las conductas de acoso en las Fuerzas Armadas”. El principio rector de Tolerancia cero que se recoge en el Protocolo de actuación frente al acoso sexual y por razón de sexo en las Fuerzas Armadas, reconoce que “el acoso es una conducta que afecta gravemente a la dignidad personal y a la salud de los miembros de las Fuerzas Armadas, así como a toda su organización”. Ahora toca ponerlo en práctica con todas sus consecuencias, situando a la víctima en el punto central de toda acción. A todos nos interpela y compromete.


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8 Comentarios
  • svara svara 06/02/18 19:25

    La jilipollez supina y la falta de civismo, así como el compañerismo y el respeto hacia los compañeros o compañeras en este ejercito español han sido asignaturas pendientes desde la descomposición cívica y social de la antigua dictadura, que todo lo corrompió. La cadena de mando no sirve para nada si se obvia el respeto desde el sentido que debe de ser referencia de conducta intachable, o sea de arriba abajo. Sin resolver este problema se incorpora la mujer a este mundo, cambiando únicamente las leyes que lo permiten y entonces las cosas se complican. Deben de resolver en el ejercito un problema ancestral: Respeto a las personas, su intimidad y su pensamiento, sean hombres o mujeres y respeto a la inteligencia y la dignidad.

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  • Larry2 Larry2 06/02/18 11:08

    En el ejercito siempre han ocurrido cosas raras. Pocas veces se denuncia. Los galones mandan. Si hay corrupción se tapa, si hay acoso también. Complicado este asunto, para hacer justicia sobre todo. Aparte de incapacidad en los mandos, la afecta se encuentra en un ambiente escabroso. Podia dar una rueda de prensa nuestra flamante ministra de defensa, sería la bomba, y nunca mejor dicho. Te deseo suerte muchacha con este asunto, pero con la iglesia hemos topado. 

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  • ArktosUrsus ArktosUrsus 06/02/18 08:29

    Subyace aquí (otra cosa más) la concepción errónea y de pasado autoritario que de las Fuerzas Armadas tiene nuestra Constitución. Cierto que cuando se redactó podía hacerse poco (y menos se hizo) pero es hora de normalizar a unos funcionarios públicos que, fuera de los tiempos de guerra o emergencia, deberían regirse por las mismas normas que cualquier funcionario y en su caso de cualquier ciudadano. ¿Qué demonios pinta un juez togado enjuiciando un delito que es un delito común como el acoso y presunta violacióan? ¿Qué especialidad reviste el delito si lo comete un soldado sobre otro para que sea necesaria la intervención del juez togado militar, cuya especialidad difícilmente serán los delitos de género? Urge una reforma de las Fuerzas Armadas, y urge que se entienda de una vez por todas que en tiempos de paz y fuera de los casos extraordinarios de misiones en el extranjero (de paz o de guerra) y de actuación en emergencia, el militar es un ciudadano más, que debe regirse por las leyes de todos en los tribunales de todos. Lo demás sólo lleva acasos extraños con resoluciones no menos extrañas y procesos regidos por normas pensadas en otros tiempos y para otras situaciones.

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    • irreligionproletaria irreligionproletaria 06/02/18 20:14

      Suscrubo su comentario, si bien entiendo que avanzamos, aunque sería deseable mayor efectividad y, que los ciudadanos percibiesen cambios sustanciales.
      Los días 15, 16 y 17 de noviembre 2017, en la Facultad de Derecho de la UCM, en Madrid, se celebró el 'Congreso Internacional Iberoamericano de la Cátedra Extraordinaria de Derecho Militar. UCM -MINISDEF - "Estado Democrático de Derecho y Justicia Militar"
      El Director de la Cátedra Extraordinaria de Derecho Militar que se impartirá la Facultad de Derecho es Don Alfonso Fernandez-Miranda Campoamor.
      España, representada por el Magistrado Emérito del TC, Don Manuel Aragón Reyes, Académico de número de la R.A.de Jurisprudencia y Legislación, defendió la ponencia: 'La doctrina del TC sobre la Jurisdicción Militar.
      Brasil: 'La mujer y su integración en las FFAA. Da. Maria Luisa Teixeira Grimaraes Rocha, Ministra del Tribunal Superior Militar de Brasil, Profesora doctora de Derecho Constitucional, defendió la ponemcia.
      Argentina: 'Razones ideológicas y necesidades políticas, armas para anular la justicia militar' El caso de la R. de Argentina 1983-2017;
      Chile: 'La convivencia de la Justicia Procesal Penal ordinaria con la Justicia Militar en Chile'
      Portugal: 'El problema de la definición de la jurisdicción en los delitos de naturaleza militar a la luz del Estado de Derecho. Análisis a partir de la experiencia en los paises de lengua portuguesa'
      Colombia: 'Las fuerzas militares colombianas frente al desafio del Postacuerdo'
      España: 'Organización de la Jurisdicción Militar y de la fiscalía española:su integración en el poder judicial del estado'
      Argentina: 'Panorama del Derecho Militar en Argentina'
      Perú: 'La jurisdicción militar en el Perú en el primer tercio del siglo XXI' José Félix Palomino Manchego, Decano de la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, defendio su ponencia.
      México: 'Los DDHH de los miembros de las fuerzas armadas Mexicanas'
      España:'Estado Social de Derecho: Control y Gobernanza', cerró el seminario.

      Mayoritariamente, la postura de los ponentes, fué de respeto a la separación de poderes, enfrentada por la normativa castrense.

      Disculpen la extensión

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  • Republicano1944 Republicano1944 06/02/18 06:56

    El secretismo y el machismo domina los cuarteles, las casas cuarteles, las comisarías, los cuartos de banderas, las cantinas , refugio de fascistas y abusadores en todos los sentidos.

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  • Pinolere Pinolere 06/02/18 01:39

    A los soldaditos , habrá que enseñarles que las mujeres en el ejército son compañeras y no objetos para su diversión. No comprendo como los altos mandos no se lo toman enserio y acaban con esto para siempre. 

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    • Alfar Alfar 06/02/18 05:38

      Igual es la manera que tienen los altos mandos de hacer desistir a las mujeres, de que entren en el ejercito.

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  • Sancho Sancho 06/02/18 01:04

    Alto y claro, esperemos que las respuestas lleguen lo antes posible.

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