X

Accede a todos los contenidos de infoLibre durante 15 días por 1. | El periodismo tiene un valor

infolibre Periodismo libre e independiente

¿Quiénes somos? Sociedad de Amigos
Buscador de la Hemeroteca

Hazte socio
Iniciar sesión Regístrate
INICIAR SESIÓN
¿Has olvidado
tu contraseña?
Secciones

Regístrate en infoLibre Comenta las noticias y recibe las últimas novedades sobre nosotros.

Gracias por registrarte en infoLibre Si además de comentar noticias quieres hacerte socio, sigue este enlace: Hazte socio
Formulario de Registro
¿Qué es Nombre público?

Es el nombre que se mostrará cuando hagas un comentario en infoLibre.es




En Transición

¿El principio del fin de la corrupción?

Publicada 26/03/2018 a las 06:00 Actualizada 25/03/2018 a las 17:44    
Facebook Twitter Mas Redes

Envíalo a un amigo Imprimir Comentarios 45

Creo que de corrupción hemos visto y dicho casi todo lo que se puede ver y decir, aunque he de reconocer que la actualidad me recuerda cada día que no pierdo la capacidad de sorprenderme. Por eso, y quizá porque empiezo a asumir que la perplejidad tiene que dar paso a la reacción, quiero fijarme en algunos signos interesantes y esperanzadores que, de generalizarse, podrían vislumbrar el principio del fin de la corrupción.

Imaginemos que los medios de comunicación cumplen con su función de investigar, vigilar e informar, y destapan y hacen el correspondiente seguimiento minucioso de los indicios de corrupción que corren de boca en boca. Esta semana ha sido eldiario.es con el caso de Cristina Cifuentes, como otros días ha sido este mismo digital infoLibre, sin olvidar que los grandes casos de corrupción que hoy invaden los juzgados fueron destapados en su día por unos u otros medios. Quizá entonces tengamos que matizar eso de la crisis de la intermediación –del papel de los que actúan como intermediarios de servicios, información, conocimiento, etc.–, para empezar a pensar que la crisis de los que están en medio aparece cuando dejan de cumplir su función. Sin embargo, cuando hacen su trabajo y lo hacen bien, esta crisis se matiza mucho. Ha pasado esta semana con el supuesto máster de Cifuentes, pasó el 8 de marzo con las mujeres periodistas ejerciendo un liderazgo determinante en el éxito de la movilización, y seguirá pasando cada vez que los periodistas cumplan con su deber.

Imaginemos también que en aquellos lugares donde aparecen casos de corrupción que acaban desprestigiando al conjunto de la institución, hay personas que salen a la palestra a denunciar las irregularidades y a defender a los profesionales que nada tienen que ver con el escándalo. Lo ha hecho esta semana el catedrático de Ciencia Política de la Universidad Rey Juan Carlos, Manuel Villoria, mediante estas declaraciones. Toda una luz de esperanza tanto por lo que denuncia, como por su disposición a alzar la voz. ¡Gracias, profesor Villoria!

Finalmente, imaginemos que los sistemas que son infectados por el descrédito que generan, inevitablemente, estos escándalos, tienen la voluntad de defender su ética explicando los procedimientos que habitualmente se siguen, como hizo Antón Losada en este artículo en el que explica perfectamente toda la tramitación que conlleva una modificación de un acta de calificaciones, mediante las diligencias debidas, o como recordaba el viernes en Hora 25 Javier de Lucas. Porque, por si alguien no lo sabe o lo duda, existe un procedimiento riguroso y regulado para corregir posibles errores que cualquiera podemos cometer al traspasar unas calificaciones al sistema informático de la universidad, o cualquier otra incidencia.

Si los medios hacen su trabajo, los profesionales honestos reaccionan y alzan la voz contra los escándalos de corrupción en su ámbito, y además se defienden las instituciones contando los procedimientos establecidos –que existir, como sabemos, existen–, estaremos acercándonos a la tolerancia cero a la corrupción, que es algo muy próximo al principio de su fin.

Lo contrario, ver a medios reaccionando tibiamente ante indicios de lo más claro, a rectores y catedráticos dar explicaciones a medias, contradictorias e inverosímiles, y a políticos del propio partido o de los otros mirando a otro lado, nos mantiene en ese glorioso puesto de ser el país en el que más ha crecido la percepción de corrupción desde 2008.

Si a la comprobación de que la recuperación económica sólo va a beneficiar a unos pocos, de que la desigualdad cada vez es mayor, de que las mujeres siguen sufriendo violencias de todo tipo, de que los jóvenes van a seguir instalados en el precariado y de que el Gobierno es incapaz de gestionar la mayor crisis política que hemos tenido en este país desde la Transición, le unimos una buena dosis de escándalos de corrupción como los que habitualmente nos acompañan, que nadie se sorprenda si la indignación vuelve a brotar. Lo sorprendente, de hecho, sería que no lo hiciera.


Hazte socio de infolibre



45 Comentarios
  • zapatiesto zapatiesto 29/03/18 13:54

    Lo peor para el mantenimiento de la corrupción, es la impunidad, y es justo lo que sienten los corruptos en este país. El devenir de la justicia es lamentable. Corrupción e impunidad, van de la mano.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    2

  • La mosca La mosca 28/03/18 16:39

    "...podrían vislumbrar el principio del fin de la corrupción"? "...tolerancia cero a la corrupción..."?
    Estimada señora Monge, ¿Acaso no ha visto usted la intención de voto a la derecha en general y al PP en particular por más señas?
    De nuevo una columna que intenta confundir cogiendo la parte (pequeña) por el todo.

    "Imaginemos que los medios de comunicación cumplen con su función de investigar, vigilar e informar..."
    JA!!!  Por imaginar que no quede, pero...¿Cuanto lleva usted sin ver un noticiario de cualquier televisión que no sea el intermedio? ¿Se ha paseado últimamente por otros digitales, El País, La Razón, El ABC...?
    Señora Monge, o es usted muy cándida y cree que todo el mundo lee la prensa izquierdosa  o intenta llevarnos al huerto (metafóricamente, por supuesto).

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 1 Respuestas

    1

    2

    • Isasi Isasi 29/03/18 22:00

      La mosca: Esos otros digitales que Ud. cita ¿son libres, independientes y de investigación? ¿Hace cuánto existe el periodismo libre, independiente, útil y cívico que nos ampare ?
      A lo mejor... hasta resulta que gracias a que existen, podemos comenzar a ver algún que otro caso ya resuelto.

      Responder

      Denunciar comentario

      0

      1

  • CarlosP58 CarlosP58 28/03/18 01:53

    Comparto y agradezco el artículo y los enlaces que Cristina Monge nos propone para aclarar el panorama.
    Pienso que mientras la educación no sea una marca profunda en nuestro Adn social, mientras la crítica no se imponga al adoctrinamiento y mientras "la mentira institucionaluzada" no la tiremos al basurero de la historia, este país, nación o confederación de pueblos, "no tendrá solución"
    La corrupción, como los accidentes, existirán siempre. Nuestro deber en mantenerla al mínimo, penalizarlá y como sociedad tener claro que "la mentira es incompatible es una sociedad democracia social y de derecho" Aceptarla nos hace cómplices de todos sus horrores. Y no podemos decir que carecemos de medios para poner a lis mejores y encarcelar a tantos delincuentes mentirosos.
    Saludos y Periodismo Libre.

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 1 Respuestas

    0

    0

    • Amel Amel 28/03/18 08:19

      Siento decirles que la corrupción que aflora, y que podemos ver y leer en los medios es solo la punta del iceberg. La mayoría de los casos de corrupción jamás hemos oído hablar de ellos y nunca saldrán en los medios porque la mayoría de los casos de corrupción están tapados con el lodo del olvido y son como si no hubieran existido. Permanecen ocultos tras un velo de supuesta legalidad que encubre todos los delitos. El expolio que estamos viviendo en democracia no tiene parangón en nuestra historia.

      Responder

      Denunciar comentario

      0

      8

  • Jaime Richart Jaime Richart 27/03/18 23:05

    Lo siento por la ingenuidad voluntariosa de la autora del artículo, pero lo cierto es que para millones de españoles, no habrá fin de la corrupción mientras estén el partido del gobierno y miembros suyos al frente del ejecutivo de este país. Ambos, el partido y el propio presidente, representan el espíritu de la corrupción: desde los hilillos de plastilina del Prestige hasta la aplicación del 155. Un artículo éste de la Constitución, como toda ella, cocinados por un tal Fraga Iribarne, ministro múltiple del dictador y albacea testamentario ideológico suyo, que seleccionó a los “padres” de la misma (nadie del pueblo tuvo arte ni parte en su designación) y les instruyó para que la redactasen a la conveniencia de la clase social dominante y para que España siguiese siendo un país compacto a la fuerza, en línea con la idea isabelina del dictador de la “una, grande y libre”, sin el más mínimo resquicio al federalismo ni a la confederación... Aquí empieza la corrupción y eso no termina hasta que se dé un vuelco al texto constitucional o se derogue

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    4

  • Jaime Richart Jaime Richart 27/03/18 23:05

    Lo siento por la ingenuidad voluntariosa de la autora del artículo, pero lo cierto es que para millones de españoles, no habrá fin de la corrupción mientras estén el partido del gobierno y miembros suyos al frente del ejecutivo de este país. Ambos, el partido y el propio presidente, representan el espíritu de la corrupción: desde los hilillos de plastilina del Prestige hasta la aplicación del 155. Un artículo éste de la Constitución, como toda ella, cocinados por un tal Fraga Iribarne, ministro múltiple del dictador y albacea testamentario ideológico suyo, que seleccionó a los “padres” de la misma (nadie del pueblo tuvo arte ni parte en su designación) y les instruyó para que la redactasen a la conveniencia de la clase social dominante y para que España siguiese siendo un país compacto a la fuerza, en línea con la idea isabelina del dictador de la “una, grande y libre”, sin el más mínimo resquicio al federalismo ni a la confederación... Aquí empieza la corrupción y eso no termina hasta que se dé un vuelco al texto constitucional o se derogue

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    1

  • Jaime Richart Jaime Richart 27/03/18 23:05

    Lo siento por la ingenuidad voluntariosa de la autora del artículo, pero lo cierto es que para millones de españoles, no habrá fin de la corrupción mientras estén el partido del gobierno y miembros suyos al frente del ejecutivo de este país. Ambos, el partido y el propio presidente, representan el espíritu de la corrupción: desde los hilillos de plastilina del Prestige hasta la aplicación del 155. Un artículo éste de la Constitución, como toda ella, cocinados por un tal Fraga Iribarne, ministro múltiple del dictador y albacea testamentario ideológico suyo, que seleccionó a los “padres” de la misma (nadie del pueblo tuvo arte ni parte en su designación) y les instruyó para que la redactasen a la conveniencia de la clase social dominante y para que España siguiese siendo un país compacto a la fuerza, en línea con la idea isabelina del dictador de la “una, grande y libre”, sin el más mínimo resquicio al federalismo ni a la confederación... Aquí empieza la corrupción y eso no termina hasta que se dé un vuelco al texto constitucional o se derogue

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    1

  • Jaime Richart Jaime Richart 27/03/18 23:05

    Lo siento por la ingenuidad voluntariosa de la autora del artículo, pero lo cierto es que para millones de españoles, no habrá fin de la corrupción mientras estén el partido del gobierno y miembros suyos al frente del ejecutivo de este país. Ambos, el partido y el propio presidente, representan el espíritu de la corrupción: desde los hilillos de plastilina del Prestige hasta la aplicación del 155. Un artículo éste de la Constitución, como toda ella, cocinados por un tal Fraga Iribarne, ministro múltiple del dictador y albacea testamentario ideológico suyo, que seleccionó a los “padres” de la misma (nadie del pueblo tuvo arte ni parte en su designación) y les instruyó para que la redactasen a la conveniencia de la clase social dominante y para que España siguiese siendo un país compacto a la fuerza, en línea con la idea isabelina del dictador de la “una, grande y libre”, sin el más mínimo resquicio al federalismo ni a la confederación... Aquí empieza la corrupción y eso no termina hasta que se dé un vuelco al texto constitucional o se derogue

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    1

  • Jaime Richart Jaime Richart 27/03/18 23:05

    Lo siento por la ingenuidad voluntariosa de la autora del artículo, pero lo cierto es que para millones de españoles, no habrá fin de la corrupción mientras estén el partido del gobierno y miembros suyos al frente del ejecutivo de este país. Ambos, el partido y el propio presidente, representan el espíritu de la corrupción: desde los hilillos de plastilina del Prestige hasta la aplicación del 155. Un artículo éste de la Constitución, como toda ella, cocinados por un tal Fraga Iribarne, ministro múltiple del dictador y albacea testamentario ideológico suyo, que seleccionó a los “padres” de la misma (nadie del pueblo tuvo arte ni parte en su designación) y les instruyó para que la redactasen a la conveniencia de la clase social dominante y para que España siguiese siendo un país compacto a la fuerza, en línea con la idea isabelina del dictador de la “una, grande y libre”, sin el más mínimo resquicio al federalismo ni a la confederación... Aquí empieza la corrupción y eso no termina hasta que se dé un vuelco al texto constitucional o se derogue

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    2

  • ryper ryper 27/03/18 15:31

    Enhorabuena por tu artículo.
    Hacen falta periodistas como tú que nos anime a ver la botella medio llena.
    Lamentablemente la veo mas vacía que llena, al igual que Masegoso, Itna, Paco Arbillaga y otr@s much@s colaborador@s que escriben en este medio.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    2

  • Sua Sua 27/03/18 10:06

    Buenos días Cristina los espero igual que tú. Me alegra tu artículo por que en él, veo esperanza. Una forma de alcanzar nuestro objetivo "El principio del fin de la corrupción"creo que debe ser el que nos creamos que si se puede.
    Normalmente leo comentarios en los que ven el vaso medio vacío, yo lo veo medio lleno y pienso que ahora es cuando debemos verlo así todos, daremos más empuje a los investigadores y a los posibles "delatores"el calificativo tiene mala prensa pero ¡¡Bien por ellos!!.

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 1 Respuestas

    0

    10

    • Amel Amel 27/03/18 18:13

      ojalá y fuera como creéis y yo estuviera equivocado, de verdad que me gustaría equivocarme.

      Responder

      Denunciar comentario

      0

      0



 
Opinión
Oferta anticrisis
 
Sociedad de amigos

Ya puedes ser accionista de infoLibre

Cargando...
Cualquier ciudadana o ciudadano interesado en sostener un periodismo independiente como garantía democrática puede participar en la propiedad de infoLibre a través de la Sociedad de Amigos de infoLibre.