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Muros sin Fronteras

El peligro de hablar idiomas

Publicada el 24/05/2018 a las 06:00 Actualizada el 23/05/2018 a las 22:55
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Ser racista, xenófobo y supremacista está de moda; tanto que el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española va a incluir la última, que las otras dos ya estaban. Es una moda política que da votos en estos tiempos de (aún) crisis económica. Gusta porque en la calle abundan los monos de repetición que dicen lo que escuchan en los informativos. De ahí el control, la manipulación, decir que el único español muerto en el accidente de aviación de La Habana era un “saharaui con pasaporte español”, es decir, que era poco español. Lo dijeron en TVE. Todos los motivos para los viernes en negro.



Abrir el baúl del odio, blandir sentimientos, inventar ofensas es una autopista hacia los fascismos. Es un arma peligrosa como demuestra la historia. Si fue fácil en los años 30, ahora sería más rápido que el ébola con las redes sociales, los bots, las fake news y la omnipresencia del poder real.

Los que niegan al otro se alimentan de un nacionalismo en mal estado, tóxico y caduco, una doctrina cuasi religiosa que se nutre de mitos, por lo general inventados, para crear un espacio de existencia no contaminado por las mezclas: todos blancos, todos arios, todos cristianos, todos musulmanes, todos israelíes, todos españoles, todos catalanes… Todos en compartimentos estancos.

(Una aclaración: soy un internacionalista que detesta las fronteras, los himnos y las banderas que sirven para declarar guerras y justificar matanzas, o exclusiones. No creo en superhombres, solo en personas).

¿Han probado a hacerse el ADN? Debería ser obligatorio desde los 16 años, para que se nos quite la tontería de la tribu elegida.





En España tenemos un polémico tuitero elevado a presidente de una importante comunidad autónoma, en la que una parte (aún) no mayoritaria anhela la independencia. Hoy le persiguen una decena de tuits y artículos que ahora no escribiría. Cada uno juzgará si su contenido es xenófobo o solo estúpido. Es útil el juego de sustituir “españoles” por “judíos” o “magrebíes” para tener el contexto.

Las palabras (y las imágenes) son importantes porque son las que definen realidades, y más puestas en boca de intelectuales, políticos, periodistas y personajes públicos. Su responsabilidad en la creación de climas de odio es enorme.

Para enfrentar este tipo de discursos tenemos tres opciones en España: 1) un partido en el Gobierno, desgastado por los escándalos de corrupción e incapaz de realizar una sola propuesta constructiva; 2) otro nuevo que trata de vendernos patriotismo civil vestido de naranja cuando es el reverso del otro que denuncia; y 3) una izquierda que se ha olvidado que es internacionalista enredada en sus guerras civiles cainitas en las que hay más ego que principios. Vamos mal.



En EEEU, hablar español puede acabar siendo una actividad de alto riesgo físico. No son dos anécdotas aisladas y sin importancia, sino la consecuencia de esa agitación, de la normalización del odio. La gente está sometida a un constante vendaval trumpero que iguala la inmigración, el extranjero (no rico, claro), con los violadores, drogadictos y ladrones.

En las últimas semanas se han producido dos incidentes con personas cuyo delito ha sido hablar español en público. En el primero, ocurrido en Nueva York, el abogado Aaron Schlossberg se encaró de mala manera con los empleados de una cafetería que hablan entre ellos en español. Les amenazó con llamar a las autoridades de inmigración para que les echaran de su país porque estaba harto que sus impuestos fueran para ellos. Este el es vídeo del supremacista. Lo bueno es que le han echado del edificio donde tenía la oficina porque no representa los valores de la comunidad. La respuesta está en la sociedad.



En el segundo incidente en EEUU, una policía de carreteras exigió la documentación a Ana Suda y Mimí Hernández porque estaban hablando español en una gasolinera rural de Montana, algo sorprendente (para el policía) porque se trata de un Estado con mayoría de habla inglesa. Estuvieron retenidas 35 minutos. Ambas son ciudadanas estadounidenses.

En EEUU viven más de 40 millones de hispanoparlantes, ¿son todos sospechosos?



Es fácil escandalizarse con el bocazas en jefe (Trump), pero el clima xenófobo está también en nuestras sociedades, como se puede comprobar en las declaraciones contra los refugiados, su vinculación (falsa) con el ISIS, el cierre de fronteras y la persecución legal de aquellos que salvan seres humanos en el Mediterráneo. Hablo de Open Arms.

En el Reino Unido siguen embarcados en un brexit suicida encantados de haberse conocido, con bodas reales que rememoran un pasado imperial. En Italia tendrán un gobierno producto de un pacto contra natura (en esto me equivoqué) entre los neofascistas de la Liga Norte y el Movimiento 5 Estrellas, que nunca estuvo claro qué eran, más allá de antisistema. Si su propuesta para la construcción de una nueva Italia es esto acabaremos echando de menos a profesionales de lo turbio como Giulio Andreotti.

Si volvemos al terreno patrio, la cosa está jodida. No sé si se puede ser admirador simultáneo de Serrat y Llach, por poner un ejemplo, o las militancias afectan al oído. Desde el acto por un patriotismo civil (y naranja) nos debatimos entre tres himnos. Ustedes eligen.







Y un cuarto (propuesta personal) porque queda mucha tarea:

 
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74 Comentarios
  • vaaserqueno vaaserqueno 30/05/18 13:32

    https://www.youtube.com/watch?v=zP_A70HIUqw

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  • CuzoVello CuzoVello 28/05/18 18:20

    Ni himnos, ni banderas, ni fronteras.
    Por una Republica Federal Ibérica, como primer paso para ser una Republica Federal Europea, etc.

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  • Makoki-2 Makoki-2 28/05/18 12:33

    !Me encantan los videos que pones, Lobo¡ Lástima que sea un poco mayor para entenderlos bien en inglés -en mi tiempo de estudiante casi no se estudiaba ingles; todos francés-, pero me esfuerzo en entenderlos, i ¡que gustan mucho tus video-mensajes ! Gracias

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  • Villalba Villalba 27/05/18 17:28

    Lobo, yo soy del 67 y en mi casa no había dinero, sólo lo justo y básico para vivir, nada de intercambios ni viajes a Irlanda, ni nada de nada. Así que no veas la envidia que me da la gente bilingüe o que, al menos, pudo adquirir un nivel de inglés fluido para moverse por el mundo. Por mi trabajo yo necesito estar en formación constante con este idioma, así que me encanta esta doble vertiente de tus artículos, que me ayudan a ello, al tiempo que me muestran el mundo desde enfoques tan distintos al nuestro. Pero es que últimamente estás sembrado. En tu artículo anterior insertaste el video de Childish Gambino, que yo aproveché para acercarme un poco más a mi hijo adolescente, al que le gusta el trap; fue estupendo comentar con él la profundidad de esta potente alegoría moderna. Y hoy vas y me traes al gran Labordeta, un auténtico vendaval de aire fresco en aquel parlamento repleto de casta que elevó de categoría con su presencia. Sin duda, el mejor himno que podría tener nuestro país.
    Gracias por tu trabajo, Lobo.

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  • La mosca La mosca 27/05/18 10:48

    "No sé si se puede ser admirador simultáneo de Serrat y Llach..."
    Estimado señor Lobo, soy admirador de Serrat,  Llach, Marina Rosell, Raimon, Labordeta, Imanol, Benito Lerchundi, El Cabrero, Maria Dolores Pradera, Carlos Cano, Estrella Morente... A algunos llevo más de cuarenta años escuchándolo en castellano, andaluz, vasco y catalán, desde la magnifica "Canço de matinada"
    No hablo  más que castellano pero me gustaría hablar todos los idiomas de España, incluido el eusquera y el andaluz de "El Jau" (este creo que es un idioma aparte).
    Hasta ahora hemos cabido todos en España, incluso aquellos que se les queda grande y la quieren más pequeña. Espero que recapaciten, tengo amigos independentistas (no podía ser de otra manera), en Cataluña, y familia en Galicia, en Granada...
    Sería muy triste, y un despropósito descomunal, tener que atravesar fronteras para verlos.
    Puede parecer un contrasentido pero el independentismo y el supremacismo creo que solo es miedo y sentimiento de inferioridad. 

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  • Óscar G. Óscar G. 26/05/18 10:22

    Muchas gracias por sus reflexiones con sentidiño, Sr Lobo. Apoyo su propuesta de himno, pero no solo para España, como "buen" universalista que me considero.

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  • vaaserqueno vaaserqueno 26/05/18 10:09

    ¡Ay Lobo!, que cada día me gustas más.
    Yo también odio las banderas.

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  • JJ Yebra JJ Yebra 25/05/18 21:04

    ¿SER o no ser,.....?. Soy nacionalista, o estoy nacionalista. En los programas de TV "españoles en el mundo", cuando se les pregunta, si volverán a casa, responden, "voy cada vez que tengo oportunidad, a ver a mi familia a mis amigos etc., pero ya me siento tan (nacionalista) de aquí como de allí". Si somos de donde pacemos, donde está la importancia de donde nacemos.

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  • ivanovic ivanovic 25/05/18 16:47

    A veces se dice que hay que ir hacia atrás para poder ir hacia adelante, espero que estemos en ese momento.

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  • bidebi bidebi 25/05/18 11:16

    Hola Txorigorri, claro que el pertenecer a una nación por nacimiento es producto del azar. De la misma forma que nosotros mismos somos producto del azar y la vida en la tierra sea también seguramente consecuencia del azar. Pero es que si todo es producto del azar no tiene mucho sentido separar algo como si fuera el único azar.
    El término nacionalista es una de las cosas más manipuladas, como sabes.
    Yo entiendo por tal la defensa de la propia nación y en consecuencia casi todos seríamos nacionalistas.
    ¿Qué uno quiere renunciar a ese defensa o a tener apego a la propia nación?. Hay gente para to. El tema a discutir es si eso representa una CARENCIA o representa un VALOR. Yo opino que lo primero. Pero cada uno es libre. Lo que quería decir en referencia al internacionalismo, es que por mucho que uno se empeñe en olvidarse de su origen, ese origen cultural constituye su SER, su YO. Sería como intentar desconstruir su YO, cosa a mi entender casi imposible.
    Y otra cosa que dices, con la que estoy de acuerdo ya que yo mismo la he repetido mil veces. “España” no es una nación. Esto, que entiendo no agrade a muchos, me parece una obviedad. Y ahora me acuerdo de los “reproches” de Irreligión. Estamos en tal estadio de incultura general que lo que es una obviedad ofende a muchos. No es ni una nación étnica ni es una nación cultural, es una “nación”, en todo caso, política. De conveniencia, de interés, y en este caso por conquista. Es el mismo caso que un cuñado, que no es hermano si no “hermano político”. Dentro de una nación política pueden convivir otras naciones históricas y culturales, pero desgraciadamente no es el caso del estado español, que desde el franquismo está empeñado en una única nación, que para más INRI no existe.

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    • vaaserqueno vaaserqueno 26/05/18 10:18

      Bidebi, todas las naciones son construcciones políticas nacidas de algún tipo de conquista.
      Yo no participo de ningún sentimiento nacionalista, soy española, en algún lugar tienes que nacer, pero para mí las personas están siempre por encima de las naciones. No veo ninguna contradicción entre ser española, hablar español, que me guste el jamón y no ser nacionalista.

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