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A la carga

Competición “virtuosa”

Publicada el 23/10/2018 a las 06:00 Actualizada el 22/10/2018 a las 18:49
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El pacto presupuestario firmado por PSOE y Podemos es una gran noticia para quienes llevamos ya unos cuantos años defendiendo la necesidad de un entendimiento entre las dos grandes fuerzas de la izquierda, PSOE y Podemos, como única forma de corregir las medidas regresivas que tomó el Partido Popular durante sus años de gobierno.

Para llegar hasta aquí se han tenido que vencer muchas resistencias y se ha perdido un tiempo precioso. Cuando empecé a escribir sobre la complementariedad entre PSOE y Podemos, allá por la primavera del 2015, la relación entre los dos partidos no podía ser peor. En Podemos se despreciaba al Partido Socialista y era frecuente oír a los militantes del nuevo partido diciendo que el PSOE no podía ser considerado una fuerza de izquierdas. Por su parte, dirigentes y votantes socialistas no ocultaban su desdén por la falta de preparación de los líderes del Podemos y sus propuestas irrealistas.

Tras las elecciones de diciembre de 2015, en las que los dos partidos obtuvieron porcentajes muy parecidos de voto, Pablo Iglesias humilló al viejo Partido Socialista en más de una ocasión y los poderes fácticos del PSOE, con Susana Díaz a la cabeza, consideraron que era inadmisible cualquier tipo de acercamiento a Podemos. De ahí que el primer Pedro Sánchez intentara formar gobierno mediante un acuerdo con Ciudadanos, un partido que entonces se presentaba como liberal y que no había dado aún muestras tan obvias del ultranacionalismo español que ha sacado a relucir en tiempos más recientes.

Que estas actitudes de desconfianza mutua no eran sino fruto del prejuicio y la cerrazón ideológica quedó claramente demostrado por la facilidad con que ambas fuerzas políticas se pusieron de acuerdo para apoyarse en municipios y comunidades autónomas tras las elecciones de 2015, desplazando a la derecha en regiones muy importantes (como Valencia, Aragón o Castilla La Mancha) y en algunas de las principales ciudades de España. Pero a pesar de este apoyo mutuo, tanto PSOE como Podemos mantuvieron una especie de veto permanente en todo lo relativo a la política nacional.

Mientras tanto, las encuestas de entonces, como las de ahora, ponían de manifiesto que los votantes de ambos partidos deseaban un gobierno de coalición formado por PSOE y Podemos antes que cualquier otra combinación de partidos. Estos datos fueron sistemáticamente ignorados tanto por las cúpulas de PSOE y Podemos como por los múltiples analistas que presionaban a favor de la marginación política del partido de Iglesias.

Si PSOE y Podemos hubieran alcanzado un pacto en su momento, nos habríamos ahorrado tanto los coletazos más virulentos de la crisis catalana (un gobierno de izquierdas habría negociado y no habría judicializado el problema) como la agonía final del Ejecutivo de Mariano Rajoy, asfixiado por los incesantes escándalos de corrupción.

Como ya no se puede cambiar el pasado, mejor mirar hacia el futuro. Más allá de las medidas concretas del pacto presupuestario, muchas de las cuales podrán discutirse y criticarse con buenos argumentos, resulta indudable que dicho pacto es un enorme avance y anticipa el tipo de políticas que podría llevar adelante un gobierno progresista si alcanzase una mayoría más sólida en el Congreso.

Por supuesto, los puristas de uno y otro lado pensarán que el compromiso final se aleja mucho de sus políticas ideales. En Podemos, aquellos con principios más radicales habrían preferido romper con las limitaciones tan estrictas que impone la Comisión Europea; en el PSOE, quienes pertenecen al sector más socioliberal y de orden pensarán que el Gobierno se ha dejado llevar por el “populismo” de Podemos. Visto sin anteojeras ideológicas, el resultado final indica que la síntesis final ha supuesto un cierto movimiento a la izquierda por parte del PSOE y hacia el centro por parte de Podemos. Con los sacrificios de cada uno de los dos partidos, se ha impuesto un pragmatismo saludable dada la correlación de fuerzas que hay en estos momentos en el Congreso de los Diputados.

Con el pacto presupuestario nos hemos aproximado al modelo portugués: allí la cooperación entre las izquierdas está dando buen resultado electoral. Es el único país europeo en el que la izquierda resiste ante la oleada reaccionaria y chovinista que asola el continente. La prioridad para PSOE y Podemos debería ser convencer a una mayoría de ciudadanos de que la colaboración entre los dos partidos supone no sólo introducir la decencia en la vida pública que se había perdido con el PP, sino avanzar también, dentro de los estrechos márgenes que hay en la UE, hacia una sociedad más solidaria y más justa. Muchos ciudadanos sabrán entender que la alternativa a este ensayo de gobierno progresista es la elección de un gobierno que llevará la tensión con Cataluña hasta el límite y que reintroducirá las reformas y recortes que han erosionado las bases de nuestro insuficiente Estado del bienestar.

Quienes aspiren a políticas más ambiciosas y rupturistas, deberían votar al Podemos, para que este tire del PSOE hacia la izquierda. Y quienes opten por políticas más moderadas, deberían votar al PSOE, para que este tire de Podemos hacia el realismo político. En eso consiste la competición virtuosa de la que ha hablado en ocasiones Iñigo Errejón: en España hay espacio para dos fuerzas progresistas con diferentes sensibilidades y fortalezas. Podemos es un partido más soñador, el PSOE tiene una enorme experiencia de gestión. Juntos deberían conseguir el apoyo de una mayoría social y conjurar así el peligro de caer por la misma pendiente en la que se encuentran otros países, incluidos nuestros vecinos italianos.
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65 Comentarios
  • Alfonso J. Vázquez Alfonso J. Vázquez 27/10/18 19:07

    El cambio sólo llegará, como ocurrió en 1931, a través de los ayuntamientos, que es donde están los políticos más próximos a los ciudadanos. Lo está demostrando el ayuntamiento de Barcelona, pero también los parlamentos de Cataluña y Navarra. Pocas esperanzas hay en que el Congreso de los Diputados haga lo mismo. Y no digamos el Senado cuya corrupta ley electoral lo hace imposible. ¿Será porque NO NOS REPRESENTAN? Pues bien; el año próximo es año electoral. Nuestros son los votos. Que no falt ni uno. Y luego .... esperemos que los electos dejen de hacer tonterías mirándose el ombligo

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  • RFripp RFripp 26/10/18 21:21

    Siempre se olvida que para bien o para mal, había que elegir entre Sanchez y Rajoy. Yo había votado Podemos. La izquierda solo gobernará en esta País cuando consiga votos en el centro progresista y eso está demostrado. Y siempre se olvida aquella maravilla de yo quiero 4 ministerios, el BOE y la inteligencia, mientras Sanchez estaba con el Jefe del Estado. Aquello si eran lentejas. El PSOE nunca será el partido de izquierdas que los marxistas ( dicho con respeto ) quieren. Es un partido de centro izquierda y por eso gobernó el tiempo que gobernó.

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  • andresb andresb 25/10/18 18:20

    Siempre se olvida que el Sr. Sanchez con quien quiso pactar y pacto en su intento e investidura fue con C´s, a Podemos se le planteo el tema como lentejas, a pesar de que Podemos tenia casi el doble de diputados que C´s y que daba una mayoria mas amplia, ¿volvera a pasar?, si los numeros dan creo que si, en unas próximas elecciones Sanchez volvería a las andadas (o PP o C´s) a Podemos solo se le quiere y se le espera para apoyo incondicional, Podemos sabra si se quiere convertir en el partido de la Izquierda que este pais necesita o en la muleta del PSOE

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  • juancocinillas juancocinillas 24/10/18 15:32

    Una cosa está clara, el pastel puede repartirse de otra forma,  lo están demostrando los ayuntamientos del cambio, la comunidad valenciana revirtió privatizaciones sanitarias (cosa nada fácil). Es verdad que hay que poner los pies en la tierra, el PSOE sin el contrapeso de podemos no plantearía unos presupuestos como los pactados y me da que hay un sector del PSOE que no le importaría que este pacto fracasara. No digamos el problema de Cataluña, en el PSOE no les gusta nada la iniciativa que está tomando Pablo Iglesias de hablar con los dirigentes catalanes, para mí la única forma de acercar posturas. Complejo pero no imposible.  Reconocerle a Sánchez Cuenca sus artículos políticos, en muchos casos dando en el clavo, felicidades

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  • Excomulgado Excomulgado 24/10/18 11:13

    Cualquiera que lea este artículo puede llegar a pensar que el PsoE le ha pagado a Ignacio Sanchez-Cuenca para que lo escriba, rezuma PsoE por su flanco derecho y sin ninguna autocrítica a las politicas de derechas llevadas a cabo por el PsoE en sus últimos 40 años. Hablar del PsoE como un partido de izquierdas es una sandez, lo podemos dejar como el partido menos de derechas de la franja PP, Ciudadanos, Vox, y con el que es posible pactar algunas cosas para gobernar, y siendo benébolo, podemos decir que a falta de pan buenas son tortas.

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  • Grever Grever 24/10/18 09:31

    No me disgusta que laS izquierdaS lleguen a acuerdos mientras la derecha evoluciona hacia LAS DERECHAS. Ojalá la Ley D´Hont les penalice

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  • gualdo gualdo 24/10/18 00:19

    Yo creo que les faltó en su día la valentía necesaria para tomar las riendas del poder y, sobre todo, para enfrentarse a lo que venía de Catalunya, y por eso los insultos mutuos que les garantizarían ante el pueblo la imposibilidad de pactar, y así disimular las propias miserias. También algo de comodidad: que se coman el marrón quienes lo han generado. Afortunadamente parece que han superado la sazón, y es que esto parece un ejemplo paradigmático (aunque más claro y diáfano todavía ) del dilema de los dos presos, por cuyo estudio a Nash le dieron el Nobel -hasta peli hay. Como en la teoría de juegos, aquí conviene la cooperación porque los dos salen ganando, y lo hacen bastante más que si uno logra imponerse al otro a costa de que el conjunto, la izquierda, pierda cediendo el poder a la derecha. Esto último fue la estrategia errónea que siguieron en el pasado. Pura teoría de juegos. Ahora bien, es adecuado que en el devenir de los hechos cotidianos, sea por ejemplo la actitud hacia la Monarquía, la venta de armas a Arabia, la conveniencia de un referéndum en Cataluña o algunas decisiones de la alta Justicia, los dos partidos se posicionen claramente, sin rencores, y que en las futuras elecciones se pueda así votar en (mayor o menor) conciencia. Amén.

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  • JCFR JCFR 23/10/18 20:52

    Análisis muy certero de Ignacio Sánchez-Cuenca

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  • @tierry_precioso @tierry_precioso 23/10/18 17:46

    HEREJE. Veo que la ola sube hasta el 1.O y luego empieza a bajar.

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  • @tierry_precioso @tierry_precioso 23/10/18 17:46

    HEREJE. Veo que la ola sube hasta el 1.O y luego empieza a bajar.

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