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Espejismos autoritarios de ayer, hoy y mañana

Publicada el 30/03/2020 a las 06:00

El debate sobre las dificultades de las democracias para gestionar muchos de los riesgos actuales viene de lejos, de mucho antes de que la pandemia colonizara nuestras vidas. Eso es así porque, como se ha visto en las últimas crisis, la capacidad para resolver problemas que amenazan la seguridad de la ciudadanía, es decir, para garantizar su bienestar, ha sido una importante fuente de legitimidad de las democracias. Un ejemplo: si se sigue la serie del CIS sobre satisfacción con la democracia en España, se comprobará que a partir de 2008 empieza a descender alcanzando su mínimo en 2012, momento a partir del cual comienza a recuperarse, pero sin llegar todavía a los niveles previos a la crisis.

A las democracias les cuesta notables esfuerzos resolver problemas complejos, que necesitan además de conocimiento experto interdisciplinar, máxime si han de plantearse en entornos globales. Así ocurre, entre otros, con la revolución tecnológica ajena al control democrático, con los retos demográficos, o con la crisis climática, agravada ésta además porque sus efectos se dejan sentir a largo plazo y de forma más lenta y gradual a como lo está haciendo esta pandemia.

En el debate sobre cómo abordar el desafío ambiental esta cuestión lleva tiempo planteándose. En la década de los 70 comenzaron a surgir discursos que defendían que, ante la gravedad, complejidad y dimensión de los asuntos ambientales, la democracia carecía de herramientas para hacerle frente con la determinación necesaria, y por lo tanto, era necesario acudir a mecanismos rápidos y eficaces, obviando los dilatados tiempos, las controversias y la búsqueda de acuerdos propios de los procedimientos democráticos. Hoy estas visiones resurgen tanto en el desafío ambiental como en la respuesta a la pandemia.

No deja de ser curioso que cuando se aborda este tema, tanto en lo relativo a la crisis climática como respecto a la actual pandemia, el modelo admirado por parte de algunos es, en ambos casos, China, y la pregunta que subyace es clara: ¿es el modelo chino más eficaz a la hora de poner en marcha políticas ambientales o conseguir detener la curva de contagios del coronavirus? Dado que estamos en plena crisis del Covid-19 y aún restará tiempo para que podamos evaluar con datos y la distancia necesaria qué ha sido más eficaz y qué no, podemos aprender del debate ya avanzado respecto al cambio climático para aplicarlo a las circunstancias actuales.

Como la literatura especializada se ha encargado de subrayar, la mayor eficacia de los sistemas autoritarios en la gestión de la crisis ambiental lo puede ser respecto a los outputs, pero no tanto respecto a los outcomes. Es decir, su poder es mayor en la aplicación de medidas concretas, pero no tanto en la transformación final buscada. De hecho, cuando se hace balance, se puede comprobar que las democracias presentan mejor resultado medioambiental que las autocracias. Cuando tengamos datos suficientes del conjunto de impactos que se han generado con la gestión de esta crisis sanitaria será el momento de comprobar si esto es así también en lo referido a la pandemia. Por el momento, lo que llega de cómo en China la curva se está aplanando lleva con frecuencia a olvidar la dimensión del problema allí y los factores que lo recrudecieron, y eso aun dando por buenos los datos que llegan sin mecanismos de contraste ni transparencia alguna. China tardó meses en reconocer el peligro, dificultó al máximo el intercambio de conocimiento científico, acosó y amenazó con detener a Li Wenliang, el oftalmólogo que junto con otros siete médicos fue el primero en avisar de un extraño virus y acabó falleciendo, y recientemente ha expulsado a los corresponsales de prensa extranjeros. Con este panorama, habrá mucho que debatir sobre cuáles son los resultados y cómo se miden. De momento, basta con constatar estos hechos ya probados y la ausencia de mecanismos que permitan ratificar los datos que llegan, algo que debería ya impedir cualquier tentación de admiración.

Otro de los puntos que comparten ambos debates, el climático y el del coronavirus, es el relativo al papel de los expertos. En ambos casos se trata de desafíos que necesitan de conocimiento interdisciplinar, tanto para caracterizar el problema como para plantear las soluciones. Conocimiento que además dista habitualmente de ser homogéneo, sino que suele mostrar tanto puntos de consenso como visiones distintas entre profesionales cualificados incluso de la misma disciplina. ¿Quiere decir eso que las decisiones han de tomarlas los expertos? En absoluto. Como se demuestra en la puesta en marcha de medidas ambientales, y allí están los chalecos amarillos –entre otros casos– para demostrarlo, la adopción de decisiones tiene un enorme componente ideológico y la variable sociopolítica no puede dejarse de lado. Cosa distinta es que esa decisión deba ser tomada con la mayor ciencia disponible, lo cual es imprescindible. De la misma manera que los expertos y las expertas no pueden tomar decisiones porque carecen de legitimidad para ello, la responsabilidad política exige incorporar esa información experta en la conformación de la opinión y la decisión adoptada. No se trata, por tanto, de suspender la legitimidad democrática para delegar la decisión en un comité de sabios, sino de incorporar su conocimiento para mejorar la toma de decisiones democráticas.

Finalmente, cuando se mira a Asia con envidia y se ve en ella una supuesta mayor eficacia en el tratamiento de problemas complejos, habitualmente se fija la mirada en la naturaleza de sus regímenes, pero raras veces se hace sobre otras variables que son determinantes -también cuando hablamos de la crisis ambiental– en el comportamiento de las sociedades. Por ejemplo, el sentimiento de cohesión y la cultura política comunitarista. Las sociedades de los países asiáticos han sido ejemplares a la hora de seguir las indicaciones de sus gobiernos, como también lo fueron en Japón tras la catástrofe de Fukushima, o como lo está siendo la sueca, democracia occidental que, sin necesidad de declarar el estado de alarma ni confinamientos, está consiguiendo mantener al virus a raya. (Aquí se puede ver una comparativa de los diferentes estados europeos).

Existen otras variables –el sistema sanitario, el nivel de desarrollo tecnológico, la resiliencia económica, etc-, suficientes como para ser cautos en el análisis de las causas que llevan a un mayor o menor éxito en el abordaje de problemas como el coronavirus. Por los datos que existen a día de hoy conviene desconfiar de quienes aprovechan situaciones desesperadas para intentar mostrar eficacia donde en el fondo sólo hay autoritarismo, lo que suele llevar a una enorme ineficacia en términos globales, sistémicos, de derechos y libertades. Ganar a la pandemia supone mantener el virus bajo control y los sistemas democráticos con mejor salud. Por tanto, más que a la naturaleza de los regímenes, convendría mirar a los procesos de toma de decisiones informados y democráticos, la transparencia en la información a la ciudadanía y el comportamiento cívico y solidario del conjunto de la sociedad, sin olvidar, por supuesto, que las instituciones estén a la altura, Europa incluida. De lo contrario, estarán ganando terreno los neofascismos, que ya se frotan las manos –y no precisamente para desinfectarse– imaginándose convertidos en salvadores protectores de aquellos a los que la crisis sanitaria, económica y social ha sumido en el pánico.

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25 Comentarios
  • @tierry_precioso @tierry_precioso 31/03/20 08:09

    Acerca de Suecia.
    En general la pandemia alcanza mâs rapido la zonas mâs densamente pobladas y Suecia se puede permitir de momento esta respuesta que proteje su produccion economica. Lo de la economia va ser importante y doloroso. No nos podemos quedar parados una "eternidad"...

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    • @tierry_precioso @tierry_precioso 31/03/20 08:11

      va A ser importante y doloroso.

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  • jagoba jagoba 31/03/20 01:32

    Gabon Cristina.
    De tu articulo me llama la atención la siguiente pregunta:
    ¿es el modelo chino más eficaz a la hora de poner en marcha políticas ambientales o conseguir detener la curva de contagios del coronavirus?

    Una cuestión ¿De verdad que hay que esperar a que acabe la pandemia para contestar a esta pregunta?¿Tan imbéciles consideras a los españoles?

    ¿Con Franco vivíamos mejor?
    ¿VOX lucharía contra el Covid, mejor que este gobierno?
    Alucino.

    Dos ideas o tres. Una no tengo nada contra los chinos. Dos me parece un país penoso, donde hay un millón de coroneles y mas de 1300 millones de esclavos. Algún día los chinos se autodestruirán, en cuanto empiecen a pedir sanidad, educación,cultura, infraestructura, vivienda digna, libertades y algunas cosillas mas.

    La tercera idea va aparte. Nos tienen cogidos por las televisiones. La gente piensa lo que dice la tele en general, y ahí tenemos nuestro primer enemigo. Para un estado socialdemócrata, que cuide de los trabajadores, que somos muchos, lo primero es contrarrestar los medios de comunicación de los poderosos, que son casi todos.

    ¿Que la solución china puede ser la mejor?¿A estas alturas y edades?

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  • @tierry_precioso @tierry_precioso 30/03/20 21:42

    Articulo muy interesante con el que estoy de acuerdo.

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  • bidebi bidebi 30/03/20 17:51

    2.2

    Por lo tanto, la pregunta sobra porque nuestros gobernantes ya la han respondido.
    Se podrá aducir : “Ya, pero el estado de excepción lo decreta un gobierno democrático”.
    Poco importa quién lo decrete y lo importante es saber si el autoritarismo es necesario o no en fenómenos extraordinarios.
    Como los humanos imitamos todo y además somos seres de costumbres, desde la gran crisis económica y del sistema que ya se ha instalado e irá a mucho más, lo importante sería saber si la excepcionalidad que produce autoritarismo va a ser a partir de ahora la regla o la excepción. Es cuando nos daremos cuenta que la “democracia” liberal no es mas que un lujo de los ricos.
    Evidentemente esta gran crisis va a ser aprovechada por el sistema económico hasta su destrucción sumida en sus propias contradicciones.
    Un bichito ( y otros muchos que vendrán) lo mató y él solo se murió. “Ya no sirve”, será el eslogan de los amos del mundo, referido a las democracias liberales.

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    • itnas itnas 30/03/20 18:47

      Destacas acertadamente un aspecto que hace pensar. El de las soluciones 'rigurosas' en tiempos difíciles por regímenes democráticos liberales; lo veo un poco como cuando el médico te receta un procedimiento para sanar y tu eres muy libre de cumplirlo con disciplina o no. Primero está preguntarse si la sanación será temporal o, al continuar actuando el agente invasor, no. Pero, además, veo que uno puede preguntarse ¿qué alternativa tiene la sociedad humana a la democracia liberal? Los otros modelos probados claramente no son defendibles, por lo que me decanto por la solución 'evolutiva', es decir, partiendo de democracias como la sueca o la japonesa, por supuesto imperfectas pero a distancia de la nuestra aún, conseguir una mayor cohesión social con una carga muy importante de educación, sanidad y justicia. En todo caso, pensamientos de una persona que se niega a contemplar la autodestrucción de su especie sin lucha.

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      • bidebi bidebi 30/03/20 19:51

        ITNAS, pero es que con el médico no existe una relación democrática. Existe una relación de autoridad impositiva. Tú puedes rechazar el tratamiento pero si lo haces quedas excluido de la relación. En democracia puedes rechazar la norma, pero si lo haces te encarcelan y sigues con tu pertenencia social.
        Alternativas a la actual “democracia” liberal están muy repetidas. Primero quitarle el apellido y renegar el principio liberal que dicta que el mercado es el regulador social.
        Eso no puede ser.
        Se necesita nacionalizar todo aquello de primera necesidad como las energías, la vivienda y la fabricación de dinero. Debe de existir un banco público de gran potencia, aunque no hay porqué prohibir la existencia de privados. Pero el regulador debe de ser público. Debe de existir un instituto de la vivienda, de nombre franquista, que garantice el derecho a la vivienda en proporción a los ingresos. Y las grandes energías no pueden depender del mercado si no de un gobierno democrático.
        ¿Pegas?, que en el actual contexto, para ello habría que salir de la UE.
        Lo sabes como yo o mejor.

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        • itnas itnas 30/03/20 21:37

          De acuerdo totalmente, me alegra saber que coincidimos en las líneas maestras. También es cierto que no se puede hacer en solitario y hay que luchar en Europa. 

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  • bidebi bidebi 30/03/20 17:49

    Como yo sigo pensando en cierta forma, no en forma absoluta, que lo que llamamos “democracia”, la democracia liberal, es como un lujo de rico, parto entonces de concepciones diferentes. Y ya sabemos cómo obtienen sus riquezas los países y sus individuos. Y como pienso que en un tiempo medio de unos cinco años el mundo va a estar tan cambiado que no lo va a reconocer ni la madre que lo parió, de forma que se va acabar ese orgullo inmerecido nuestro de ser los demócratas de la Tierra. Entiendo que lo que está sucediendo ahora mismo va a ser la oportunidad histórica de China de convertirse en la primera potencial mundial. Y que la caída del imperio USA está quizás en sus principios inexorables. De hecho ya lo está poniendo en práctica vendiendo miles de millones de protecciones a los países capitalistas que carecen de casi todo porque hace muchos años que nombraron a China fabricante mundial.
    Entonces, preguntar si nuestras “democracias” solucionan mejor o peor las situaciones catastróficas como la presente o son las sociedades autoritarias las que lo hacen, carece de sentido por una obviedad : Porque precisamente las sociedades “democráticas” se vuelven autoritarias para resolver estas catástrofes porque lo consideran necesario.
    En el estado español vivimos en un auténtico estado de excepción por decreto. Se anulan libertades y se ordena cómo hemos de vivir en todos los sentidos. Es evidente que estamos absolutamente controlados y hasta se anuncian controles individuales de movimientos a través de nuestro móviles.

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  • jorgeplaza jorgeplaza 30/03/20 17:27

    Hablando de soluciones autoritarias: https://elpais.com/internacional/2020-03-30/hungria-aprueba-una-ley-que-permite-a-orban-alargar-el-estado-de-alarma-de-manera-indefinida.html

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  • tarrul tarrul 30/03/20 17:05

    Dristina, un ruego, cuando utilices palabras como outputs outcomes, te agradecería su traduccciòn al castellano, los que tenemos una edad no estamos al tanto de estas cosas. Gracias

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  • itnas itnas 30/03/20 11:47

    Un buen artículo pero insisto, no se puede comenzar un argumento con 'como la literatura especializada se ha encargado de subrayar' ¿y las referencias de dicha literatura? De otra parte, he encontrado una frase curiosa: 'la revolución tecnológica ajena al control democrático'; llama la atención que sea 'revolución' y al tiempo se controle, pero fundamentalmente no sé si traduzco bien cuando pregunto ¿es esto similar al control que debería ejercerse sobre el planteamiento y demostración de un teorema o al control que debería ejercerse sobre cualquier hipótesis científica? En este sentido, dejando a un lado tecnicismos como 'output' y 'outcome' (a este último término mucha gente prefiere denominarlo 'impact'), me parece que lo de China no debería ponerse de ejemplo de nada científicamente hablando: un experimento es científico, entre otros factores, cuando puede reproducirse a 'go-go' y en cualquier parte del planeta de forma que si se ocultan las restricciones con las que se ha contrastado deja de tener validez. Dices muy bien profesora que estamos en mitad del 'experimento' covid-19 por lo que es prematuro adelantar conclusiones. Finalmente, sin duda el político que ocupa un puesto por la fuerza de las urnas tiene una legitimidad que no posee el experto; debe asesorarse con el concurso de éste sin duda; pero se te ha olvidado recordar que el experto no solo puede informar al político sino también al ciudadano ¿quién dijo aquello de que si Ud. investiga un problema que es incapaz de explicar para que la gente no experta lo comprenda entonces es que Ud. no entiende el problema?

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  • jorgeplaza jorgeplaza 30/03/20 11:20

    También en España los hechos empiezan a demostrar que la sociedad es peligrosamente proclive a las soluciones autoritarias. Estoy pensando en la ligereza con que se han aplazado sine die las previstas elecciones en Galicia y el País Vasco, con acuerdo prácticamente unánime de los partidos y, al margen de ellos, sin respuesta ciudadana digna de mención. No veo cuál habría sido la diferencia entre las votaciones y la compra en el híper, con las mesas electorales en el papel de cajeras y los votantes, bien separaditos en la cola, en el de compradores. Si las compras en esas condiciones son habituales en estos momentos, no veo por qué no habría sido posible hacer una compra más en forma de cola electoral. Tampoco veo que, en una democracia que los ciudadanos aprecien de verdad, las elecciones no sean tan de primera necesidad como la manduca. Pero nadie ha dicho ni mu.

    El otro punto que quiero destacar son las brigadas del visillo de acosadores, guardias de la porra in pectore e inquisidores varios que han brotado como chinches al calor de las medidas restrictivas del Gobierno.

    La preocupación por las tendencias autoritarias que asoman en nuestra sociedad está magníficamente expresada en este artículo: https://elpais.com/elpais/2020/03/27/opinion/1585301613_468266.html

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    • Atea Atea 30/03/20 17:45

      Las compras al híper las hace una sola persona de la familia, el resto no sale como tampoco salen las personas muy mayores a no ser que no tengan absolutamente nadie que les eche una mano. Qué participación habría si se hubiese seguido adelante con las elecciones? Nadie ha dicho ni mu porque es una decisión que la entiende cualquiera que sea capaz de pensar un poco y no diga tonterías como que el votar está por encima del jamar.
      Es cierto que hay gente que se columpia con el insulto pero me extraña que lo destaques tú cuando eres un especialista en la materia. El problema es que si estamos todas y todos en casa, jode ver que algunos se saltan el confinamiento porque les apetece y se creen más listos que nadie. Como decía el dicho “o todos moros o todos cristianos” y si lo hacemos, vamos a hacerlo bien. No es represión, que no te enteras, se llama precaución.
      Y que tus derechos están siendo pisoteados? no jodas jorgeplaza y quédate en casita y lee un libro, que el aburrimiento te hace dar la brasa más de lo habitual.

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      • jorgeplaza jorgeplaza 30/03/20 18:51

        Tú ya sabes: a hacer la tabla de gimnasia que le recomendé al guardia de la porra vocacional. Tres veces al día, que tienes tiempo de practicar.

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        • Atea Atea 30/03/20 19:00

          Buenos argumentos y es lo que se suele hacer cuando te pillan en braguitas, salir por peteneras jajaja. Pero no te preocupes por mi entrenamiento que se me están marcando los abdominales de tanto reírme con tus comentarios. Al final vas a tener razón y tu cabeza necesita que le dé un poco el aire. Sal a pasear Jorge, entre todas y todos pagamos la multita.

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          • jorgeplaza jorgeplaza 30/03/20 19:58

            Fíjate: gilipollas, idiotas o imbéciles son adjetivos que valen igual para todos que para todas. ¡Qué previsor el genio del idioma, sabiendo que las virtudes están repartidas por igual entre los dos sexos!

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    • jorgeplaza jorgeplaza 30/03/20 15:59

      Y también es notable este otro artículo, firmado por alguien a quien, supongo, nuestros filoseparatistas han aplaudido mucho este tiempo pasado porque defendía sistemáticamente que los derechos de los presos del "Procés" estaban siendo pisoteados. Aparte del tenor general del artículo, corto y pego un párrafo que dedico con especial cariño a Hermann y Atea, que tan obedientes son y tanto quieren obligarnos a los demás a serlo también. Atención, entusiastas de la represión, al último párrafo, que pone en duda que un estado de alarma pueda impedir pasear a la gente en solitario:

      "Echo de menos estas reacciones entre nosotros. Me inquieta ver a gente en los balcones aplaudiendo excesos policiales, o pidiendo multas, o defendiendo confinamientos más estrictos que, a diferencia del resto del mundo –salvo China–, no nos permitan ni salir a la calle a dar cuatro pasos en solitario, como muchos han interpretado que es el caso, a pesar de ser jurídicamente más que dudoso que algo así se pueda ordenar en un estado de alarma."

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      • itnas itnas 30/03/20 16:20

        Hombre, tu primer comentario no estaba mal, con matizaciones pero pasable. El segundo ya es otra cosa que no está en la línea de la concordia requerida y, adicionalmente, se te olvida decir dónde leer el párrafo y descubrir su aplaudido autor.

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        • jorgeplaza jorgeplaza 30/03/20 17:30

          Es verdad que se me ha olvidado, Santi. Duermo mal y estoy mayor, pero lo tengo guardado en mi fichero "Enlaces para la discusión.docx". Ahí va:

          https://www.elperiodico.com/es/opinion/20200330/panico-covid-19-restricciones-libertades-articulo-jordi-nieve-fonoll-7910607

          Jordi Nieva-Fenoll

          ¿A qué aplaudías tú también a Nieva-Fenoll cuando defendía los derechos presuntamente vulnerados de los separatistas? A ver si lo defiendes también ahora cuando defiende los derechos de CUALQUIER español a pasear por la calle sin compañía.

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          • itnas itnas 30/03/20 17:52

            Yo defiendo todos los derechos, si bien es sabido que existen deberes y que dependiendo del momento puede que la intersección sea vacía.

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  • paco arbillaga paco arbillaga 30/03/20 11:00


    «Las duras palabras del 'The New York Times' contra Aznar por saltarse el confinamiento - El prestigioso medio estadounidense le tilda de ejemplo de 'irresponsabilidad y egoísmo'»:

    https://www.elplural.com/comunicacion/protagonistas/duras-palabras-the-new-york-times-aznar-saltarse-confinamiento_236605102

    ¿Se habrán vuelto bolivarianos en el «TNYT»? Osasuna!

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