X

La buena información es más valiosa que nunca | Suscríbete a infoLibre por sólo 1 los primeros 15 días

Buscador de la Hemeroteca
Regístrate
INICIAR SESIÓN
¿Olvidaste tu contraseña?
infolibre Periodismo libre e independiente
Secciones
Verso Libre

Creencias, ideas, valores, pero la Tierra se mueve alrededor del sol

Publicada el 23/08/2020 a las 06:00

Después de muchos años de tensiones, interferencias cardenalicias y discusiones de todo tipo, y en medio de una gravísima peste, en abril de 1633 la Santa Inquisición abrió el proceso contra Galileo. Acabaría en una condena a prisión perpetua y en la exigencia de que abjurara de sus ideas. La verdad es que en muchas ocasiones no se ponen de acuerdo el pensamiento inductivo y el deductivo.

Las conclusiones de un pensamiento inductivo son la consecuencia de lo que vemos una y otra vez, observamos, experimentamos y comprobamos. Las conclusiones del pensamiento deductivo dependen de las afirmaciones de la autoridad. Esto es así porque lo dijeron Aristóteles, Ptolomeo y las Sagradas Escrituras. La abjuración suele ser el ejercicio exigido a muchos individuos para que renuncien a lo que saben y han visto en favor de la autoridad. Cuando en nombre de la autoridad, hay que renunciar al saber copernicano y afirmar que la Tierra es el centro del universo y el sol se mueve alrededor de ella, se establecen distancias muy grandes entre la autoridad, los individuos, la decencia y el conocimiento. No hay telescopio que las salve.

La Universidad de Madrid de 1933 lo sabía. Por eso organizó unos actos de homenaje a Galileo al cumplirse el tercer centenario de su famosa condena. Cualquier acto intelectual de aquel tiempo se convertía en un examen del presente. En aquella ocasión Ortega y Gasset afirmó que la crisis española de entonces estaba motivada por la falta de creencias, algo que suele coincidir con la sobreabundancia de ideas.

Dedicarse a la educación supone algo más que tener un empleo. Se trabaja, claro, por un salario que permita pagar las facturas a final de mes, pero también por una vocación fundada en la importancia del conocimiento y en la necesaria formación del carácter y la conciencia de los alumnos. Importan mucho las reflexiones matizadas sobre la verdad, la autoridad y el convivir digno de la sociedad a la que uno pertenece.

Durante años, para no tener que abjurar de lo que creo y para no caer en la soberbia de los que se consideran en posesión de la verdad, he hablado mucho con mis alumnos de lo que supone el vacío social de una falta de creencias, vacío rodeado, tapado o adornado por una sobreabundancia de ideas. Hoy en día lo que hay es sobreabundancia de mensajes de Twitter. Y ante ese espectáculo, más que la genialidad siempre ayuda la sensatez para encontrar perspectivas en nuestro mundo. La falta de creencias es una característica ruidosa del cinismo propio de la cultura neoliberal, su ética de la relatividad, su nada tiene importancia o nada tiene arreglo, su acomodo a la oferta y la demanda, su digo lo que se me ocurre. Da igual que el gato sea blanco o negro, lo que hace falta es que cace ratones.

Y a falta de creencias llegan las ideas, más humildes por principio, pero con una dolencia agravada en las sociedades gallinero. Todo el mundo tiene ideas sobre cualquier cosa, sin una exigencia de solidez. Una pandemia, una vacuna, un avance científico, forman parte de nuestra galería de opiniones. Las ideas, sobre todo cuando se rebajan al espíritu de lo ocurrente, comprometen mucho menos que las creencias.

Conviene caminar con pies de plomo, hay que ir y venir, porque también es peligroso llenar este vacío con ideas propias de movimientos fundamentalistas, gente que confunde la pureza con el puritanismo y los pensamientos con el dogma. Cada gato tiene su peligro. Ni la sacralización del relativismo, ni las creencias intolerantes.

La cultura democrática tiende a ponerse de acuerdo en el respeto de algunos valores. Son los ejes acordados para una convivencia justa. Como lo democrático es siempre más inductivo que deductivo, más ascendente que descendente, los valores legitiman a las instituciones, ámbitos públicos organizados para articular aquello que merece ser respetado, es decir, aquello que nos ampara.

Todo tiende a confundirse entre creencias, ideas, principios de autoridad, mensajes cruzados, cinismos y vergüenzas propias o ajenas. Por eso conviene no olvidar la raíz última de las honestidades democráticas. Los valores necesitan instituciones para hacerse realidad. Las instituciones necesitan valores democráticos para legitimarse. Nunca es bueno comulgar con piedras de molino, dejar a las instituciones sin valores y a los valores sin instituciones.

Más contenidos sobre este tema




21 Comentarios
  • K2K2 K2K2 24/08/20 15:17

    Otro lector lo ha comentado ya: coincidiendo con el fondo del artículo, conviene no generalizar. El pensamiento inductivo está tan plagado de falsa conciencia como el deductivo, porque basta con limitar el acceso a la realidad, recoger datos incompletos, o vivir en la caverna de Platón. ¿O no era aquel ejemplo una forma de pensamiento inductivo totalmente equivocado? Por otro lado, el relativismo (o 'desconstrucción) propugnado por la post-modernidad tiene una vertiente, muy interesante, de desestabilización de estructuras centro-periferia , y arriba-abajo, que permite visibilizar a los márgenes. No todo es relativo ( no,lo son los derechos sociales, la lucha por la justicia, la democracia y la igualdad), pero hay que tener cuidado con que esto no suponga la fosilización de según qué privilegios.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    1

  • Dver Dver 23/08/20 20:31

    Cito a Piketty. "Las desigualdades son ideológicas y políticas
    La premisa básica es que las desigualdades no son naturales, sino construidas por una ideología que crea categorías: “el mercado y la competencia, los beneficios y los salarios, el capital y la deuda” son “construcciones sociales e históricas que dependen enteramente del sistema legal, fiscal, educativo y político”, afirma Piketty.
    Por lo tanto, no son una fatalidad, y las instituciones actuales no son las únicas posibles. Hay “siempre varias vías posibles de organizar una sociedad y las relaciones de fuerza y propiedad dentro de ella”. En particular en nuestra época, algunas de estas vías pueden constituir “una superación del capitalismo mucho más real que la que consiste en prometer su destrucción sin preocuparse por lo que vendrá después”.

    Una manzana es algo real: se puede tocar, oler, ver, sentir. De quién es la manzana y que hacer con ella es una construcción social, un pacto para convivir. Esto se puede explicar claramente en la escuela. Qué es real (tangible o intangible; dos más dos siempre son cuatro), y qué son pactos sociales útiles, o no, para la convivencia. Y empezar a explicar que si hay propiedad privada es porque así lo pactamos, esperando que esa institución sea útil a la sociedad. en cuanto deja de ser útil para todos, se cambian sus reglas o se elimina y se crean otras formas de colaboración social. Lo que los hombres han hecho (pactado) los hombres lo pueden cambiar. sería interesante que se empezase a meter en la mollera de todos que las actividades económicas que se ejercen no son obra divina ni algo natural, sino que se pueden ejercer porque la sociedad así lo permite. A veces, oyendo hablar a cierta gente, parece que lo suyo es suyo porque es intrínseco a su persona, y no se dan cuenta que solo es una concesión de la sociedad bajo unas reglas determinadas.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    16

  • salvafer salvafer 23/08/20 17:53

    Lo decía alguien:

    "Una cosa es saber y otra saber enseñar". Lo segundo es lo difícil, creo

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    5

  • Larrauri Larrauri 23/08/20 12:01

    El último parrafo me parece un retrato excelente de la situación que vivimos. Excelente articulo Luis. Esta nebulosa de ideas , prejuicios etc que nos envuelve nos impide valorar y situarnos. Heracliteano...

    Responder

    Denunciar comentario

    1

    8

  • noencaja noencaja 23/08/20 11:27

    Excelente artículo. La percepción que se tiene en la actualidad de lo que es el pensamiento y las ideas es la de un completo relativismo. Decía Adorno qué tal relativismo no deja de ser materialismo para el pueblo, es decir, una desconfianza arraigada respecto a las ideas, que siempre son de cada cual, y una completa fe en lo que se puede tocar, que no dejan de ser las condiciones materiales que nos toca vivir. Osea, que dicho relativismo es lo más conservador y cínico posible. También decía que el pensamiento molestaba al negocio.
    El profesor debe arriesgarse a comprometerse con el pensamiento y mostrar a sus alumnos por que ciertas ideas tienen fundamento racional, admitiendo y pensando toda clase de objeciones. Pero debe comprometerse. A veces, por temor a ser tachado de adoctrinamiento, permanece en un limbo en el que todas las creencias valen lo mismo y ya será el alumno el que piense por su cuenta. Pero lo que les está enseñando realmente es que el pensamiento es algo muy bonito para pasar el rato, pero que tampoco sirve de mucho. Lo importante es el negocio.

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 2 Respuestas

    1

    8

    • MIglesias MIglesias 23/08/20 11:38

      Siempre que el profesor sea racional... pero al fin y al cabo los profesores son personas con sus propias creencias, prejuicios y límites, yo prefiero que enseñen a pensar y que cada uno saque sus conclusiones.

      Responder

      Denunciar comentario

      Ocultar 1 Respuestas

      1

      11

      • Emilion Emilion 24/08/20 20:41

        Completamente de acuerdo, hay que enseñar a pensar, pero eso no le interesa al pensamiento ni a la economía liberal.
        Desde tiempo inmemorial, la cultura siempre ha sido reservada a las clases pudientes, Para qué los estudios al hijo de un trabajador, cuando lo único que se espera de él es que ocupe el puesto de remero que deje su padre en la galera.
        La cultura siempre ha sido peligrosa, por eso la Iglesia ha sido depositaria y controladora de la misma y casi siempre la ha estrangulado para su propia seguridad y la del sistema dominante.

        Responder

        Denunciar comentario

        0

        5

  • Estella Estella 23/08/20 10:56

    Habría que discutir qué entendemos por creencias y qué por ideas, porque el papel o la dimensión que adquieran depende del contexto social y siempre, en educación, existe un fondo ideológico. En estos momentos me parece más importante reivindicar la ciencia y la ciudadanía crítica sobre bases de conciencia colectiva. Me parece un tema muy profundo para ser analizado aquí. El sometimiento a la autoridad es y será negativo para el desarrollo humano y la justicia social. El resto de reflexiones necesitan más tiempo y espacio,

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 1 Respuestas

    0

    14

    • MIglesias MIglesias 23/08/20 11:18

      D. Luis nos suele traer debates con muchas aristas que merecen tratarse en una sobremesa larga con un buen vino y buenos colegas.

      Responder

      Denunciar comentario

      2

      8

  • Arbitrista Arbitrista 23/08/20 09:35

    Muchas gracias por el artículo y por la sensibilidad y honestidad que desprende

    Responder

    Denunciar comentario

    1

    7

  • paco arbillaga paco arbillaga 23/08/20 08:18


    «La abjuración suele ser el ejercicio exigido a muchos individuos para que renuncien a lo que saben y han visto en favor de la autoridad», renuncia que hoy día se consigue a base de cifras de dinero con bastantes ceros o de asignación de cargos políticos que paguen su docilidad.

    Esta forma de actuar tan extendida entre los poderosos crea entre ellos unos grupos que poseen dosieres muy comprometedores de unos contra los otros y que crean un ambiente de silencio fruto muchas veces del chantaje que se pueden hacer entre ellos, silencio que a veces se rompe por intereses de terceros que filtran información a algunos periodistas, que también andan en ese juego perverso, para que con su publicación beneficien los intereses de una parte.

    Esa perversión se mueve por la idea de ambición por el poder, por el dinero, idea que para algunos se convierte en creencia y que para defenderla e imponerla se valen de todos los medios que puedan alcanzar y que hoy se manifiestan principalmente en los partidos políticos que defienden este liberalismo salvaje (el capitalismo puro y duro de toda la vida) que impera en el mundo y que además cuenta con un gran número de periodistas/tertulianos que lo defienden y propagan aunque para ello tengan que mentir y manchar su profesión.

    Hoy, maestro Montero, no me parece que sea necesario comulgar con piedras de molino; las piedras se han convertido en algo mucho más liviano y fácil de propagar: las dos o tres líneas que puede abarcar un mensaje en un programa de la red. Osasuna para la gente decente.

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 3 Respuestas

    0

    17

    • salvafer salvafer 23/08/20 14:11

      Tiendo a pensar y preguntarme, ¿cuando el ultraliberalismo no ha sido salvaje?.
      Ni Galileo, ni la iglesia, ni el sol, ni la tierra, siempre el centro del universo ha sido el dinero, por lo tanto siempre y en todo lugar, todo gira alrededor de ese centro. No será deseable e incluso abominable, pero es lo que hay. Y si lo dice moi, eso e así...

      Responder

      Denunciar comentario

      Ocultar 2 Respuestas

      0

      2

      • paco arbillaga paco arbillaga 23/08/20 16:06


        salvafer: Desde las varias décadas de mi vida no tengo ninguna duda del salvajismo del capitalismo o como se le quiera denominar. Osasuna2 salu2.

        Responder

        Denunciar comentario

        Ocultar 1 Respuestas

        0

        4

        • salvafer salvafer 23/08/20 17:31

          Y yo más: Me refiero a las décadas

          Responder

          Denunciar comentario

          0

          1

  • MIglesias MIglesias 23/08/20 08:14

    Cuidado con las creencias, D. Luis, porque si el razonamiento inductivo está basado en datos parciales o arbitrarios, la conclusión será falsa, si se basan en experiencias limitadas el razonamiento será igual de limitado, además las creencias son muy dadas a retroalimentarse desechando lo que no les cuadra y magnificando lo que les conviene.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    8

  • Antonio LCL Antonio LCL 23/08/20 07:50

    Tus reflexiones, estimado Luis, ofrecen seriedad y confianza en la sociedad a la que pertenecemos, limpiando espacios y ambientes tóxicos por los que nos movemos, contaminados por la historia que han escrito seres despreciables, a costa de tantos ciudadanos que contiene su ira día a día sin salir a la calle a correrlos a palos, esperando que las instituciones de turno actúen. Una vez más, muchas gracias.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    10



 
Opinión