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Una noche sin luna

Publicada el 11/07/2021 a las 06:00

Una noche sin luna, la obra que Juan Diego Botto y Sergio Peris Mencheta le dedican a Federico García Lorca, se ha convertido en un verdadero acontecimiento teatral. El público, agitado por lo que ve y le cuentan, participa en una representación en la que los sentimientos se convierten en razones y los recuerdos se colocan en medio del presente. Las palabras pasan del hoy al ayer para hacer que la memoria forme parte de la realidad.

Esta invitación, muy desde el presente, a la propia memoria me envolvió mientras veía Una noche sin luna y se multiplicó al leer el artículo de Ian Gibson a raíz de la obra. Cuando el hispanista volvió al Teatro Español para verla por segunda vez, la representación se convirtió en un doble homenaje al poeta y al estudioso de su biografía. Una emoción más.

Siempre recuerdo que descubrí la poesía de García Lorca en la biblioteca de casa de mis padres gracias a la edición de sus Obras completas publicada por Aguilar. La cubierta en piel y el papel biblia quizá tuvieran algo que ver con el relámpago sagrado de unos versos en los que las palabras te invitaban a entrar en un mundo sumergido. La luna era sin duda algo más que la luna cuando bajaba a la fragua en busca del niño que debía morir.

Unos años después tuve la suerte de que cayese en mis manos el libro de Ian Gibson sobre La represión nacionalista en Granada y la muerte de Federico García Lorca publicado por Ruedo Ibérico en 1971. Descubrí entonces que las palabras invitan a entrar en mundos sumergidos porque la vida está llena de historias personales y colectivas que forman el sedimento del paisaje cotidiano. En las palabras está el rumor de los olvidos. Bajo mis pies, bajo las calles que recorría para ir al colegio o visitar a mis abuelos, existía un mundo destrozado por un golpe militar y por años de silencio imperativo.

La vocación poética se convirtió entonces en un modo de preguntar y de preguntarme sobre aquello que existe en la realidad, una manera de recuperar la decencia humana que habían enterrado los escombros de una guerra, una forma de buscar la herencia de García Lorca, y de Fernando de los Ríos, y de Salvador Vila, el rector ejecutado, y de Constantino Ruiz Carnero, el periodista que agonizó durante horas en una celda después de que le rompieran las gafas y los ojos con la culata de un fusil.

Al salir de la función de Juan Diego Botto sentí que la noche de Madrid se había quedado sin luna. Si la luna es en la obra de Federico García Lorca una metáfora de la muerte, acababa de ser vencida por un Federico vivo, permanentemente vivo, encarnado por un actor convencido, convincente y dueño de una madurez artística incuestionable. Allí estaba el Federico alegre, simpático, culto, popular, valiente, digno en sus miedos, homosexual, comprometido y dispuesto a enfrentarse al odio de los que le llamaban García Loca y despreciaban con hueca retórica nacionalista su modo de amar a España. Allí estaba, abrigado por efectos teatrales de primera calidad, el Federico que había defendido el arte frente a la degradación mercantilista de la cultura y la comunicación con el público frente al elitismo de los puros y los estetas.

Allí estaba el Federico ejecutado en 1936, allí estaban la España de ayer y la España de hoy. Duele que tantas invitaciones al odio, la homofobia, el machismo, los bulos, la ley de la selva y la desigualdad hayan vuelto a presentarse sin pudor en nuestra vida cotidiana. Por eso agradecí los aplausos emocionados de mucha gente, pero sobre todo de una chica joven que hacía suya la vida de Federico y convertía la memoria en apuesta de futuro. En épocas difíciles, sin perder de vista la realidad, conviene buscar la esperanza.

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14 Comentarios
  • Carlos Carmona Carlos Carmona 14/07/21 01:03

    Esperemos que ya na haya más "una noche sin luna".

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  • Hammurabi Hammurabi 13/07/21 00:07

    He vuelto a sentir abrigo en esta columna. Siempre en contra de los desalmados.

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  • Chinchirina Chinchirina 11/07/21 19:01

    D. Luis, el poeta nunca puede ser neutral, está con el pueblo y siempre cuenta la verdad. En momentos como estos, la voz del poeta debe ser el rayo que nos ilumine.
    Gracias a los que aman a Lorca: Botto, Gibson, García M.

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  • Antonio LCL Antonio LCL 11/07/21 15:57

    Gracias, muchas gracias Luis, por tu sensibilidad y acertada pluma.

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  • pantera pantera 11/07/21 12:43

    Sr. García Montero, coincido con usted en muchas apreciaciones, preocupaciones y sensibilidades culturales, intelectuales, sociales y políticas... Y en una más, anecdótica y casi trivial si no fuera por las circunstancias en las que llegó a mi casa el regalo de la edición de Aguilar de las Obras Completas de Lorca (la décimo quinta edición de 1969). Por aquel tiempo solo tenía diez años y no alcancé sus versos, después veía la luna de su mirada al mundo acompañado con las magníficas aportaciones de analistas y biógrafos (entre ellos el imprescindible Ian Gibson), también de la música, del cine, de teatro. Cuando pueda ser veré Una noche sin luna. Gracias, don Luis y no caigamos abatidos ni nos echemos a un lado para dar paso a la insustancial y cruel avenida de tonterías y barbaridades a partes iguales. Pongamos nuestro empeño.

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  • @tierry_precioso @tierry_precioso 11/07/21 11:30

    Las 2 columnas de Librepensadores de hoy son muy muy buenas.

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  • yokin yokin 11/07/21 10:58

    Duele que tantas invitaciones al odio, la homofobia, los bulos, el machismo, la ley de la selva y la desigualdad, hayan vuelto a presentarse si pudor en nuestra vida cotidiana. En épocas difíciles, sin perder de vista la realidad, conviene buscar la esperanza. Gracias maestro, mientras haya personas como tu, siempre habrá esperanza. Buen día a todos.

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  • yokin yokin 11/07/21 10:58

    Duele que tantas invitaciones al odio, la homofobia, los bulos, el machismo, la ley de la selva y la desigualdad, hayan vuelto a presentarse si pudor en nuestra vida cotidiana. En épocas difíciles, sin perder de vista la realidad, conviene buscar la esperanza. Gracias maestro, mientras haya personas como tu, siempre habrá esperanza. Buen día a todos.

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  • @tierry_precioso @tierry_precioso 11/07/21 10:51

    En la Historia abreviada de la literatura portatil muy en el principio estâ la ciudad de Port Actif en la desembocadura del rio Niger. Luego aparecen Paris Trieste Sevilla y mâs ciudades, Federico Garcîa Lorca entre muchos mâs personajes tambien aparece. Pero no debo decir demasiado, se trata de una sociedad secreta en la que Walter Benjamin ha inventado un pesa-libros que elimina a los libros que superan la cantidad maxima de gramos estipulada. Bueno un momento Port Actif se transforma en Port Atif (portatif), me parece.

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  • jvrgimeno jvrgimeno 11/07/21 10:35

    Sentimos la muerte vil de Federico en cada insulto, en cada vejación, en cada otro asesinato a quien se sale de la llamada "normalidad". 85 años después de la ignominia, nuestro poeta sigue presente en sus versos y en nuestra conciencia. Lorca siempre.

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