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Plaza Pública

La tumba del dictador y un optimismo raro

Publicada el 30/09/2019 a las 06:00
El fascismo se nutre de cadáveres…

Max Aub

El dictador Franco Bahamonde murió el 20 de noviembre de 1975. Lleno de tubos por todo el cuerpo, esquelético ese cuerpo como una momia de tres mil años por lo menos, sin una sola pizca de nobleza. Poco después, al presidente del Gobierno, Carlos Arias Navarro, se le rompió la voz cuando en la televisión dijo aquello de “Españoles, Franco ha muerto”. No sé si se le saltaron algunas lágrimas al Carnicero de Málaga. Igual sí. Los verdugos también tienen su almita, no vayamos a creer. Hasta el monstruo más grande tiene su corazoncito. Tengan ustedes en cuenta que todos llevamos un monstruo dentro. Todo eso se dice cuando se quiere justificar lo monstruoso y a quienes lo representan en la historia universal de la infamia. ¡Cómo se aprovechan aún hoy, algunos desalmados, de aquella banalidad del mal que describió Hannah Arendt cuando el juicio a Adolf Eichmann en Jerusalén! ¡Pobrecito Franco en esa imagen que rozaba sin tapujos la pornografía del dolor!

Después de su muerte, llegó la Transición. Hay diversas versiones sobre ese tiempo. Seguramente se hicieron cosas que se tuvieron que hacer. Pero con toda seguridad dejaron de hacerse otras que era necesario hacerlas. Entre la ruptura con el franquismo y su reforma, se eligió la reforma. Y en esa reforma no entraba cerrar las causas pendientes con la dictadura. Esas cuentas siempre se quedaron en punto muerto. Hasta ahora mismo, que todavía siguen donde estaban. La Ley de Amnistía de 1977 igualaba a las víctimas del franquismo y a sus verdugos. La Constitución cerraba una época y por arte de su articulado este país se convertía en una monarquía parlamentaria, una monarquía que hasta entonces –y para mucha gente también hasta ahora– era heredera directa de Franco. La Segunda República pasaba a ser pasto del olvido y del silencio. Durante la dictadura estaba prohibido nombrarla. Cuando llega la democracia no era conveniente nombrarla. La política es el arte de lo posible, eso dicen. Yo creo que la política es precisamente luchar cada día de nuestra vida por hacer posible lo imposible.

Pero la Transición se quedó en lo posible, sólo en eso. La historia se quedaba a medio contar. Más sombras que luces. Lo que no se cuenta es como si no hubiera existido. En el año 2001, Felipe González dijo en una entrevista: “Nosotros decidimos no hablar del pasado”. Se refería a cuando él era presidente del gobierno. Hasta 2007, ningún gobierno del PSOE y el PP le hincó el diente a eso que se llama Memoria Histórica y que a mí me gusta llamar Memoria Democrática, incluso Memoria Democrática y Antifascista. En 2007, con el Gobierno de Rodríguez Zapatero, se aprobó la Ley de Memoria. No contemplaba esa ley algo muy importante: la nulidad de los juicios franquistas. Sí que contemplaba la retirada de los símbolos de la dictadura y la dotación presupuestaria para el desarrollo de esa ley. Pero muchos de esos símbolos siguen en su sitio como el primer día. Y el mismo Rajoy, cuando era presidente del Gobierno, afirmó orgulloso en la televisión que él no daba un solo euro para el desarrollo de la ley.

¿Por qué si las leyes están para cumplirse, la de Memoria Histórica la cumple quien quiere?

El símbolo más visible del franquismo es el Valle de los Caídos, la tumba faraónica del dictador. Llegó la democracia y vimos cómo esa tumba se perpetuaba sin límite de tiempo. La inmensa cruz que presidía el Valle de Cuelgamuros y las tumbas de Franco y José Antonio Primo de Rivera era la palpable demostración del papel jugado por la Iglesia en la larga noche del franquismo, incluso antes, cuando la República, el golpe de Estado fascista y la guerra que vino luego, al fracasar ese golpe de Estado. Esos dos nombres ocultaban los de otros treinta y tres mil enterrados que eran los cimientos sobre los que se levantó ese violentísimo, insoportable, monumento a la crueldad y que las derechas llaman cínicamente monumento a la reconciliación. Después de tantos años, el Gobierno del PSOE empezó a hablar en 2018 de sacar a Franco de su tumba. Empezó entonces un ir y venir por los laberintos de una posibilidad que, cada vez, se demostraba más imposible.

Al final ya era una especie de extraño cachondeo. Se fijaba una fecha para la exhumación. Se cambiaba esa fecha y se anunciaba otra. Luego se cambiaba esa otra y así hasta hace unos días en que el Tribunal Supremo ha dado luz verde para la retirada de Franco del Valle de los Caídos. Los nietos del dictador recurrirán esa sentencia “para preservar la dignidad y el honor” de su abuelo. La dignidad y el honor, dicen. Y se quedan tan anchos. Recuerdo una canción de Joaquín Sabina, una de las que a mí más me han gustado siempre, aunque a lo mejor poca gente la recuerda. Es de los tiempos de La Mandrágora y se titula Adivina, adivinanza. Cuenta el entierro de Franco en clave irónica. Una estrofa habla bien claro de esa dignidad y ese honor que reclaman para el dictador los nietos de Franco: “Nunca enterrador alguno / conoció tan alto honor / dar sepultura a quien era / sepulturero mayor”. Más de ciento cuarenta mil cadáveres de gente de izquierdas están todavía en las cunetas y en las fosas comunes de los cementerios. ¿Dónde su dignidad y su honor? ¿Cómo puede una democracia asumir esa burla, ese sarcasmo, cuando hay todavía tanto daño en las entrañas de las casas, con la memoria astillada de la represión haciendo estragos en ellas sin fecha de caducidad?

El fallo del Supremo ha disparado un optimismo que no acabo de entender. La primera sorpresa es lo que ha dicho la vicepresidenta del gobierno en funciones, Carmen Calvo: “Salimos de una manera tan brillante de una dictadura a la democracia, sin un solo roce de violencia salvo ETA”. Me pregunto dónde vivía esta mujer desde 1975 a 1982, por poner sólo dos fechas que ilustran perfectamente el tiempo que ella dice. El número de muertes que citan las sucesivas investigaciones ronda más o menos el millar.  Y son bastantes más las acciones violentas de que hablan esas investigaciones. Cito sólo los libros de Mariano Sánchez Soler (La Transición sangrienta) y Sophie Baby (El mito de la Transición pacífica). Claro que estaba ETA, claro que estaba. Pero también los policías que se juntaban, para asesinar a militantes de izquierdas, con los grupos paramilitares de extrema derecha. Y los GAL. Y el Batallón Vasco Español. Y los torturadores franquistas que siguieron ascendiendo en el escalafón policial ya con los gobiernos socialistas. Y estaba Montejurra. Y los asesinatos de Atocha y Vitoria. Y los de los tres jóvenes del Caso Almería, ya en 1981. ¿Dónde vivía la vicepresidenta del gobierno en funciones mientras toda esa violencia se desataba en las calles y las casas de la democracia, dónde vivía esa mujer?

Y también están estos días –bajo la ola creciente de optimismo que llega con la sentencia de exhumación del Supremo– las declaraciones del presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez. He anotado dos de esas declaraciones, a cuál de las dos más estrambótica. En la primera decía que “se cierra el círculo democrático” con esa exhumación. ¿Se cierra, qué se cierra? Las cunetas llenas de cadáveres, las fosas comunes en los cementerios, la devolución del robo patrimonial perpetrado por los vencedores de la guerra, el juicio de los crímenes y a los criminales franquistas, la reparación de todo el daño causado durante tantos años de impunidad… ¿Eso no forma parte del círculo de cuentas pendientes que la Transición no cerró y que más de cuarenta años después de la muerte del dictador siguen sin cerrarse? Y la otra declaración de Sánchez me parece un delirio surrealista: “Es bueno que empecemos a reivindicar la España republicana. Sus valores fueron recuperados por la Constitución de 1978 y la Monarquía Parlamentaria”. ¡Uuufff, qué difícil resulta encajar ese golpe a la pleura tan castigada ya de la memoria republicana! No sé si el presidente en funciones se ha leído la Constitución de 1931. Igual sí que la ha leído, pero no se acuerda. Y más aún: ahora resulta que según sus palabras la forma de Estado que tenemos aquí es una Monarquía Republicana. ¿Hay quien entienda ese galimatías lingüístico y político?

Para acabar: ojalá la exhumación del dictador se lleve pronto a cabo y ojalá que no se ubiquen sus restos en un espacio público que sigamos pagando los contribuyentes. Ojalá, también, que los más de treinta mil cadáveres enterrados bajo su losa reciban al fin el tratamiento de dignidad y honor que hasta ahora se les ha negado. Y sobre todo: a ver si también lo más pronto posible se cierra para siempre el círculo de violencia que la dictadura franquista provocó y que lleva más de cuarenta años de democracia sin cerrarse.

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Alfons Cervera es escritor. Su último libro publicado es 'La noche en que los Beatles llegaron a Barcelona' (Piel de Zapa, 2018).
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21 Comentarios
  • Harry Treleaven Harry Treleaven 30/09/19 19:53

    ¡Ojalá, Alfons!. Con los ojos empañados, gracias. Muchas gracias por el necesario artículo que estamos leyendo. También recordamos el mencionado 27 de septiembre de hace 44 años, y un año antes, Salvador...en el sesenta y tres, Grimau. ¡Ojalá!

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  • kneter kneter 30/09/19 19:00

    Gracias Alfons por el artículo. Ni se cierra el círculo democrático, ni se reabren las heridas que no se han cerrado, mientras sigamos siendo el segundo país en el mundo tras Camboya con más muertos en las cunetas. Tras la exhumación del asesino, así como el resto de cadáveres, ese monumento a la crueldad, como muy bien dices, debería ser dinamitado como primer paso a la reparación de las víctimas.
    Salud i República

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  • Toreador Toreador 30/09/19 17:42

    La democracia que estamos viviendo no es tal sino la continuación del franquismo. Donde está la reforma de la judicatura para hechar a tanto juez y fiscal franquista que dictaron hoy fusilamientos y mañana se levantaron demócratas? Donde la reforma en el Ejército? Donde la reforma en la Iglesia que colaboró con el asesino? Donde la reforma en las fuerzas de seguridad del Estado con tantos y tantos billis el niño? Donde la reforma y la libertad real de expresion. Etc.etc. DONDE.

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  • Damas Damas 30/09/19 11:39

    Se lee aquí arriba: "El fallo del Supremo ha disparado un optimismo que no acabo de entender". Y ello me lleva a repetir el comentario que he puesto en otra columna, y que rápidamente ha recibido un negativo, aunque estuviera relacionado con otro (sin negativos) que tocaba el tema.

    Yo A. Cervera, personalizando y concretando en una de las muchisimas víctimas (muertos y vivos) manifiesto la duda sobre otra posible forma de verlo, con optimismo o no.

    "Desconozco qué podría decir mi tío, hermano de mi padre, uno de esos asesinados de Navarra, figura en el FDMHN* co "asesinato extrajudicial", acerca de la exhumación respaldada por el Tribunal Supremo. Él era jornalero, sindicalista de CNT repetidamente encarcelado, posiblemente no perdió bienes materiales, sólo le quitaron vil y cobardemente la vida a principios de agosto del 36.

    *Fondo de la Memoria Histórica de Navarra de la Universidad Pública de Navarra"

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    • paco arbillaga paco arbillaga 30/09/19 19:30


      «El fallo del Supremo ha disparado un optimismo que no acabo de entender.» Pues yo sí entiendo la alegría que pueden sentir familiares de asesinados por el dictador y que aún no han encontrado los restos de sus víctimas. Todo lo que sea quitar pompas y honores a quien fomentó tanto horror en España puede ser una pequeña satisfacción para muchos españoles que fueron represaliados, y para sus familiares.

      Damas: Jornalero, y sindicalista de la CNT ¡en Navarra! (dominada entonces por la derecha y el clero), tu tío tenía que ser una persona conciendadísima con la situación de los trabajadores en aquellos tiempos. Cuánta falta nos harían en este país unos cuantos miles de personas como él. Osasuna2 salu2 y República Libertaria.

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  • Isa. Isa. 30/09/19 11:11

    El dia 27 se cumplieron 44 años de los últimos fusilados del franquismo. Guardamos cartas de familiares muy jóvenes que antes de morir se despidieron con tan solo 25 años, cartas que estremecen de amor, juventud y vida. Queda mucho por hacer, o todo para los más de lo más, pero yo celebro con un optimismo raro, no por tarde, por tardísimo.. sobre todo para los que ya no están presentes para celebrar el raro paso de un principio. Yo, lo celebro y ojalá el último párrafo de este artículo sea posible en plazo breve y no electoralista. Estoy convencida que para lograrlo todas las fuerzas deben ser una, raro es que no celebremos juntos un avance, raro es que sea motivo de trifulca y desprecio una noticia como la del día 24, esté gobernando perico o pablo. Ojalá no sea motivo de medallas para los partidos y lo sea para las víctimas. Ojalá y Gracias.

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    • Alfons Cervera Alfons Cervera 30/09/19 12:09

      Gracias por traer aquí aquel 27 de septiembre de 1975. La última "hazaña" del dictador. Los últimos cinco asesinatos (nunca sé por qué se los llama "fusilados" a quienes siguen en las cunetas, en las fosas comunes...) de la dictadura franquista... El lenguaje es importante... O eso creo.

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      • Isa. Isa. 30/09/19 12:33

        A la carta me remito y a las últimas palabras de la víctima, cuando escribo fusilados. Acepto la corrección del lenguaje que me indica, pero yo elijo utilizar el de la víctima, en este caso. Muchas Gracias

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        • Alfons Cervera Alfons Cervera 30/09/19 12:51

          No iba por lo que dices de las cartas, Isa: hablaba en general y por eso remarcaba lo de la importancia del lenguaje. Conozco a los familiares de algunos de aquellos jóvenes y a muchos de sus compañeros de entonces. Repito mi gratitud a esa memoria que escribes. Y también a quienes desde estos comentarios añaden igualmente la necesidad de dignificar una memoria sobre la que han caído demasiado olvido y demasiado silencio después de tantos años de la muerte del dictador...

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          • Isa. Isa. 30/09/19 14:33

            Entiendo Alfons por donde va la precisión que me diriges en tu comentario. También existe el caso de los que "desaparecieron" sin dejar rastro para la familia. Interpreto que ni tu articulo ni mi comentario, en el fondo, trate de eso. Muchas gracias por la atención. Un fuerte abrazo.

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    • Damas Damas 30/09/19 11:47

      ¡Esas "cartas de ..." .... uf!

      Comparto tu comentario, Isa.

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  • GRINGO GRINGO 30/09/19 09:56

    España, no podrá disfrutar de una "Democracia Decente", mientras no se recupere la República, aboliendo la monarquía heredera de Franco.

    En cuanto a los comentarios de la Vice-bonita y el jeta éste de Pedro Sánchez, definen a la perfección lo que es el PSOE, con sus 140 años de desvergüenza, los cuales no dudan en incrementar.

    Lo que no entiendo es, como hay millones de personas que son capaces de "votarles y no botarles", que es lo que se merecen, cómo dirigentes que no rompen el carnet en un ejercicio de responsabilidad, para el que quizás ya han perdido la valentía necesaria.

    A ver si el 10-11 nos acordamos "todos" de éstas "peculiaridades" del PSOE, y votamos en conciencia.

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    • Antonio Basanta Antonio Basanta 30/09/19 16:24

      No hay diferencia entre la propaganda de usted y la basura.

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      • Ahankara Ahankara 01/10/19 21:46

        Y lo dice usted con esa autoridad que le da toda la autoridad autorizada para decirlo.

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  • ArktosUrsus ArktosUrsus 30/09/19 09:13

    Muchas gracias señor Cervera por un artículo impecable y valiente. De vez en cuando hay que decir "...las bárbaras, terribles, amorosas crueldades ... porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan decir que somos quien somos ..." que decía el gran Celaya. Lo mejor, además, es que despierta unanimidades, incluso entre los comentaristas habituales de estos foros entre los que la unanimidad es tan difícil. Y eso me lleva a reflexionar. ¿Por qué nos cuesta menos trabajo ponernos de acuerdo en las ignominias que nos han hecho en el pasado, irremediables, y somos incapaces de hacerlo con las ignominias que (sin duda) nos esperan en el futuro, perfectamente solucionables? Ojalá estos artículos nos despierten de la modorra.

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  • Alfonso J. Vázquez Alfonso J. Vázquez 30/09/19 07:08

    ¿Poe qué nadie recuerda que todo el lio de la exhumación de Franco nace de la agradecida decisión de Juna Carlos I de enterrarlo en Cuelgamuros en lugar de al lado de su amada esposa? Su hijo y heredero era el que tenía que haner reevocado aquel decreto y habernos evitado todo este lio judicial. Pero ahí está, limpio de polvo y paja el heredero de Franco. YJo´se Antonio también tiene que exhumarse. Él fue un golpista conra la II República democratica, fue juzgado por un tribunal como dios manda, en vez de ser asesinado, que era lo que hacían "sus muchachos" a los que elanimaba al diálogo de "los puños y las pistolas" . Un tribunal que no tenia nada en común con la farse de los tribunales militares con los que asesinaban los golpistas a los demócratas. Jose Antonio no fue una víctima de la guerra, fue el causante de ella, tanto o más que Franco, lo que les diferencia esque esté murió antes de poder consumar todos los asesinatos que siguieron practicando sus "muchachos". ¿Qué hace junto a sus víctimas?

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    • irreligionproletaria irreligionproletaria 30/09/19 11:05

      "su hijo y heredero era el que tenía que haber revocado aquel decreto y habernos evitado todo este lio judicial"

      Aparte de rogarle una segunda lectura a esta frase suya, ¿en qué fundamenta que 'su hijo' pueda revocar decretos?

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  • Ayla* Ayla* 30/09/19 06:27

    Ojalá.
    Pero te olvidas que vivimos en la era del tuit y la foto de turno.
    Ya han hecho su publicidad (la siempre veraz Calvo ya ha vuelto a dar una fecha, antes de las elecciones dice!) Y para el guaperas, con el gesto tan mediático de sacar a la momia, ya se da por satisfecho.

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  • Isabelle006# Isabelle006# 29/09/19 22:56

    Soberbio artículo, según lo iba leyendo se me encendía el alma de indignación e impotencia, me dan enormes ganas de liarme a insultos con todos los que han permitido con chufla y rechufla que en este vapuleado país sigamos con semejante infamia y que encima tengamos que soportar el desvergonzado discurso en NNUU de ese representante del gobierno español que da sonrojo por incendiario. Gracias, don Alfons, ha hecho usted un alegato espléndido a la penosa actuación de las instituciones españolas frente al genocidio y olvido de las victimas de la guerra civil y la posguerra del terror.

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