X

La buena información es más valiosa que nunca | Suscríbete a infoLibre por sólo 1 los primeros 15 días

Buscador de la Hemeroteca
Regístrate
INICIAR SESIÓN
¿Olvidaste tu contraseña?
infolibre Periodismo libre e independiente
Secciones
Plaza Pública

El veneno del fascismo

Publicada el 13/12/2020 a las 06:00 Actualizada el 13/12/2020 a las 12:09

Para la libertad sangro, lucho, pervivo.
Para la libertad, mis ojos y mis manos,
como un árbol carnal, generoso y cautivo,
doy a los cirujanos…

Miguel Hernández

Debo reconocer que he querido esperar a que pasaran algunas semanas antes de escribir este artículo y, a partir de ahí, comprobar si aún sentía necesidad de hacerlo. Como comprobarán la respuesta es sí, y por eso les entretengo con algunas reflexiones que no serán del agrado de todos, o que, incluso, algunos estimarán trasnochadas o de poco interés con la que está cayendo. Pero miren, pienso que no está de más, especialmente cuando aún se sigue estigmatizando a quienes en España representaron la legalidad republicana frente al fascismo.

En la noche del domingo 22 de noviembre, la Junta Municipal del madrileño distrito de Chamberí fue remozada con carteles en honor al político socialista Largo Caballero. En ese mismo lugar, el Ayuntamiento madrileño de PP y Ciudadanos había eliminado a martillazos, a instancias de Vox, la placa que en su honor habían decidido instalar allí, años atrás, todos los grupos municipales. Eso significa que, frente a la arbitrariedad, el odio y la incongruencia de la ultraderecha, los madrileños no están dispuestos a que les priven de la memoria.

Miguel Hernández dio voz con su poema Para la libertad al anónimo soldado herido que reflejaba a millares de compañeros que en 1936 intentaron frenar el golpe de Estado contra la democracia con titánica voluntad y escasos medios. El franquismo se impuso con el concurso de sus aliados fascistas, ramas nacidas de un mismo tronco común, gracias a la fuerza y a una intendencia mejor nutrida, acabando con la esperanza de democracia, apenas vislumbrada, que había traído la República.

Desde entonces, han pasado ochenta y cuatro años durante los que España ha vivido la guerra, la dictadura, una transición y la democracia, asentada hasta el punto de que sería impensable el retorno a épocas oscuras, a pesar de los intentos que algunos hacen y otros desean (a estos dediqué aquí otro artículo hace unos días). Pero los fascistas que conmocionaron el siglo XX continuaron aquí, matando todavía a mediados de los 70; intentando la involución a principios de los 80; velando por la construcción de un cuento de hadas sobre la historia que protagonizaron y corrompieron durante todo el tiempo y transmitiendo el relato espurio a sus herederos.

El franquismo se revolvió con furia cuando las asociaciones de víctimas se personaron en mi juzgado el 14 de diciembre de 2006 reclamando localizar los restos de sus seres queridos y pidiendo justicia ante la enormidad de lo sucedido: más de 114.000 españoles desaparecidos, que, en su mayoría, todavía hoy siguen en cunetas y en fosas. Los franquistas y sus émulos volvieron a levantarse proclamando su ira contra la Ley de Memoria Histórica del Gobierno socialista que presidió José Luis Rodríguez Zapatero, y terminaron ante el Supremo pidiendo mi cabeza en una alianza de fuerzas rancias personadas con mayor o menor fortuna: Falange Española de las Jons, los añorantes de Blas Piñar y los que siempre reivindicarán a Franco y sus privilegios. El nuevo gobierno del PP, en sintonía, dejó claro que no habría un solo euro para rescatar los restos mortales de las víctimas del franquismo a las que les han negado, a esta fecha, su condición de tales.

Una ultraderecha más peligrosa

Afianzados en su ideología y gracias a la impunidad obtenida, fueron más allá, buscando otros horizontes y renovándose. Los franquistas de siempre han ido dando paso a otra ultraderecha más peligrosa porque se ha modernizado sin dejar de lado los ideales de los viejos del lugar. Las antiguas concentraciones de correaje y bandera con cantos rancios se han convertido en consignas, bulos y mentiras que corren por las redes sociales, a velocidad de vértigo. José María Aznar llevó a cabo su idea de concentrar todas las derechas en un Partido Popular potente y presto a gobernar, acogiendo en su seno a todos estos nostálgicos. De allí salieron algunos críticos, buscadores de una derecha más extrema, que crearon Vox y que pronto se interesaron por el movimiento internacional que el entorno de Trump supo, bajo su protección y la dirección de Steve Bannon, anclar en América Latina y en Europa, obteniendo lamentablemente la presidencia de algunos países. Ahí tenemos a Bolsonaro en el hemisferio sur y aquí, bien cerca, los ejemplos cada vez más perniciosos de Hungría o Polonia. Y a Vox en España y sus 52 escaños en el Congreso o, entre otros lugares, sus diputados por Madrid, Andalucía y Murcia, que tienen cautivos a sus socios del PP y Ciudadanos.

Reivindican por derecho propio la desigualdad, la xenofobia, el racismo y niegan la violencia de género, caballo de batalla cotidiano. En las tribunas insultan, desprecian y utilizan los hemiciclos como estudios televisivos para anunciarse, y para influir. Tienen vocación de gobernar y utilizan en el ínterin el sistema enredadera de hacerse imprescindibles para que otros manden sin pedir cargos, pero cobrando en especies los favores prestados. Así, la presidencia de Madrid, del PP, denuncia la falta de libertad que, a cuento de la pandemia, el Gobierno central impone a los ciudadanos —rutinario eslogan de Vox— o la ultraderecha exige a Ciudadanos y al PP en Andalucía que se reduzcan al máximo los presupuestos y los organismos dedicados a la mujer y al colectivo LGTBI, por dar solo unas pinceladas de una situación mucho más dura, mucho más hiriente.

Reescribir la historia

En definitiva, lo que tratan es de mantener la acción implacable contra todo lo que suponga recuperar la historia silenciada. Sin ir más lejos, en el debate de los Presupuestos Generales del Estado, Vox y su aliado, el PP, arremetieron desde la tribuna del Congreso de los Diputados contra la dotación de once millones de euros destinados a la Memoria Democrática, una partida que se había omitido de las cuentas públicas desde 2012, año en que llegó Mariano Rajoy a la presidencia del Gobierno. Esta cifra tiene como primer objetivo impulsar nuevas exhumaciones de las víctimas del franquismo a las que, en su rechazo frontal, el diputado de Vox Francisco José Contreras se refirió como “los caídos hace 80 años". El detalle, no menor, que olvida este diputado es que todos ellos fueron derribados, masacrados, torturados, asesinados y desaparecidos por un régimen fascista y corrupto, en sentido estricto. Por su parte, con tenacidad de argumentario, la popular Macarena Montesinos afirmó que el Gobierno de coalición se centra en hechos “ya superados hace 84 años”, acusando de obviar a las víctimas de ETA.

Tanto Contreras como Montesinos hicieron caso omiso de la referencia de la vicepresidenta primera Carmen Calvo sobre las obligaciones que imponen los organismos internacionales de atender al derecho humanitario y a los objetivos de verdad, justicia y reparación que se debe a las víctimas así como las garantías de no repetición. El contrapunto estuvo, en el hemiciclo, en las palabras del socialista Odón Elorza, quien manifestó alto y claro: “El neofascismo quiere reescribir la historia. Son lobos disfrazados de corderos”.

El veneno de la ultraderecha impregna a todo aquel que se le acerca. El Ayuntamiento de Madrid es hoy una institución al servicio de la venganza y una vergüenza para la democracia. El pleno municipal del consistorio que preside el alcalde y portavoz nacional del PP José Luis Martínez Almeida, al que pretenden hacer pasar por la derecha dialogante, aprobó el 29 de septiembre pasado, con la aquiescencia de Ciudadanos, la proposición del concejal de Vox Francisco Javier Ortega Smith de retirar la simbología dedicada a Francisco Largo Caballero e Indalecio Prieto. Las palabras del ultraderechista en la sesión provocan rubor e indignación ante la ignorancia supina y las ganas de revancha en su exposición. En su respuesta, no fue capaz el PP de recordar siquiera que sus propios correligionarios en ayuntamientos anteriores aprobaron e impulsaron estos homenajes. Pocos días después, sin que mediaran informes ni consultas, el PP y Ciudadanos dieron la orden de arrancar a martillazos la placa de Largo Caballero, histórico dirigente del PSOE y de UGT y ministro de la República.

La barbarie

No se podía esperar otra cosa de un bárbaro como Ortega Smith, capaz de afirmar con toda contundencia que las jóvenes fusiladas por orden de un tribunal franquista cinco meses después del fin de la guerra, a las que se conoce como Las Trece Rosas, “torturaban, asesinaban y violaban vilmente en las checas de Madrid”. Pero cabía pensar que partidos en apariencia de otra calidad, como el PP o Ciudadanos, no estuvieran de acuerdo con el brutal analfabetismo histórico de Ortega. Aunque también era lícito suponer que el Tribunal Supremo no iba a absolver al edil por delito de odio.

Con el mismo y conocido talante de involución, Vox exigió la retirada de una placa, una estatua y el nombre de una calle de Indalecio Prieto que el Partido Popular promovió en 1995. Los del PP de ahora, junto a Ciudadanos, aprobaron de manera unánime la moción, como viene siendo habitual. En este sentido, el antiguo ministro y presidente del Congreso José Bono escribía en un artículo publicado en El País. “Sea cual sea la mirada por el retrovisor de la historia, solo desde el desconocimiento o desde la ignorancia flagrante se puede situar a don Indalecio en el pelotón de los malos españoles, de los matones o de los antipatriotas”.

No es desde luego la primera vez que los dos socios, el alcalde Martínez Almeida y la primera teniente de alcalde Begoña Villacís, bailan el agua a la ultraderecha en estos asuntos. Lo que significa que, o bien les tiene atemorizados o comparten su ideología de corazón. Porque si estas últimas barrabasadas provocan enfado y rabia, los principales mandatarios municipales ya dieron muestra con anterioridad de una insensibilidad democrática sin precedentes.

Fue en febrero de este año cuando decidieron eliminar los casi 3.000 nombres rescatados del olvido al que les había arrojado la dictadura, escritos sobre piedra en un memorial del cementerio de la Almudena. Todavía insatisfechos, borraron también los versos de Miguel Hernández, los que dan inicio a este artículo que escribo sin poder ocultar mi agitación, mi inquietud e indignación.

He conocido el fascismo en diversos países y en diferentes facetas y sé cuándo lo tengo delante. La derecha convencional lo alimenta en su seno hasta que crece y la devora. La ponzoña que evidencia Vox comienza adormeciendo las intenciones y después las inunda de resentimiento y de indecencia, a la vez que difunde su mensaje hostil sobre la sociedad. Los progresistas debemos plantar cara, porque no se puede consentir que la derecha y la ultraderecha desmantelen la concordia duramente conseguida y avancen en su tarea de aniquilar la libertad. No permitamos que intenten borrar más recuerdos de demócratas. Que no asesinen de nuevo la memoria y los versos del poeta.

Baltasar Garzón es jurista y presidente de Fibgar.

Publicamos este artículo en abierto gracias a los socios y socias de infoLibre. Sin su apoyo, nuestro proyecto no existiría. Hazte con tu suscripción o regala una haciendo click aquí. La información y el análisis que recibes dependen de ti.

 

Más contenidos sobre este tema




25 Comentarios
  • Argaru Argaru 15/12/20 04:16

    Se ve y se palpa por la encuestas que el veneno de la ultraderecha sigue calando en el inconsciente colectivo de los ciudadanos de este país. En teoría, Santiago Abascal perdió la moción de censura pero, según el CIS, el número de “idiotas”(*) que va a votar a VOX es el que más ha aumentado, a pesar de la “derrota” dialéctica en el hemiciclo. Y en Andalucía, caracterizada por estar en la cola del país a nivel educativo, la formación fascista ya es la tercera fuerza de la Junta, según el último sondeo en la comunidad. Y subiendo. El problema, señor Garzón, no es solo que la derecha los alimenta y luego acaben siendo devorados por ellos, el problema es que en este país, en los últimos cuarenta años, los partidos que nos han gobernado siempre que buscaban un enemigo siempre miraban a su izquierda. En el caso del Partido Popular, se comprende. Lo primero que veía el Partido Popular al mirar a su izquierda es ver a otro partido que rivaliza con él “casi” con las mismas armas y, además, llegaron primero y más veces. La gran crisis-estafa de 2007/8, dejó en evidencia hacia dónde miraba toda la socialdemocracia del continente cuando miraba a su izquierda y, además, lo hacia, sin el menor sonrojo, con un “telescopio”, porque llevaban tanto tiempo con “la cabeza totalmente metida en el culo de la derecha”, que tardaron bastante tiempo en darse cuenta de que ya eran una pieza de museo en la historia política de Europa. Todos menos, claro está, Enmanuel Valls. No obstante, aquí no se libra ni Dios y no sería honesto por mi parte, olvidarme de la “intranscendencia” de la izquierda “real”, esa a la que le encanta la lucha fratricida, mientras se distrae con cuestiones diletantes. La puñetera realidad es que de las entrañas del PP ha surgido un brutal “Alíen” y nadie sabe cómo pararlo. Y hasta La Sexta le da de comer. Ya saben, todo por la audiencia.
    (*) El votante idiota de VOX es aquel ciudadano que les sigue en las redes y en las urnas y cuyos intereses económicos y vitales son inversamente proporcionales a los de Abascal, Espinosa de los Monteros y demás fascistas de alta cuna. 

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    4

  • MASEGOSO MASEGOSO 14/12/20 12:09

    "no se puede consentir que la derecha y la ultraderecha desmantelen la concordia duramente conseguida y avancen en su tarea de aniquilar la libertad."

    Ya lo están consiguiendo y nadie, en absoluto, del actual gobierno, les pone limites.

    Una cosa es dialogar en las sesiones parlamentarias y otra, muy distinta, es abroncarse en ellas.

    Acaso la Sra. Batet no sea suficientemente enérgica, para cortar ese soez tono de Vox.

    También sería de buena aportación se calificase a los aspirantes a congresistas de manera más eficaz, sobre todo, en educación respeto y conocimiento de cual es su labor.

    Gracias señoría.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    5

  • cromwell cromwell 14/12/20 11:57

    Brillante y veraz como siempre.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    2

  • Domingo Sanz Domingo Sanz 13/12/20 20:29

    Si, como dijo Odón Elorza, "el fascismo quiere reescribir la historia", yo digo que eso ocurre porque los gobiernos de Felipe González no solo no cumplieron con su obligación de escribir la verdad histórica, sino que cultivaron la desmemoria, el olvido y el desprecio hacia las víctimas de la guerra y la dictadura, y esa actitud se prolongó durante 14 años, a los que siguieron los 8 de Aznar. Desde el primero hasta el último de nosotros, de todos los que nos somos fascistas del PP y allegados, tenemos que mirarnos al espejo y preguntarnos como fue posible que ocurriera eso. Y respondernos hoy como es posible que la izquierda españolista sea uña y carne con la derecha españolista cuando se trata de ir contra los independentistas catalanes, los únicos republicanos que se han jugado el tipo, en lugar de proponerles un acuerdo para sacar de La Zarzuela al borbón que siempre estará manchado de franquismo, que todos sabemos que si mañana lunes Sánchez e Iglesias le pidieran a Felipe VI que les diera las llaves del palacio, a este rey no le quedaría más remedio que hacerlo inmediatamente, y a ver que militar con ganas de asesinar a 26 millones se atreve a dar una orden criminal, que ahí están Europa y la OTAN.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    4

  • leondebarro leondebarro 13/12/20 17:34

    "ordovas"
    Está a falta de muchísima información, pero no de la "sesgada" que por lo que escribe es la única que conoce, desgraciadamente...

    Responder

    Denunciar comentario

    1

    8

  • Pepe Luis Pepe Luis 13/12/20 16:45

    Buenas tardes,gracias por el artículo , contando hechos demostrados por las decisiones políticas en los parlamentos , nos confirma algunas cosas que pensábamos cuando se pedía hacer justicia con los mártires de las cunetas , las reacciones de todos los franquistas ,facistas,estando en activo, por favor sigue informándonos de lo que sepa y pueda contar con valentía ,el párrafo, que pp y ciudadanos son cautivos de vox , en Madrid Andalucía y Murcia , creo ha sido un lapxus. Como Andaluz y conozco también bastante bien las otras autonomías por mi profesión ( aunque jubilado ) los ciudadanos que votan a pp y ciudadanos con tal de mandar están encantados con vox al final aplican leyes que les convienen a los tres por su ideología , o sea que de cautivos nada , sarna con gusto no pica ,salud.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    5

  • Fernandos Fernandos 13/12/20 16:37

    Nunca le agradeceremos bastante sus denodados esfuerzos en pro de los asesinados impunemente por las ordas de criminales franquistas, gracias Sr. Garzon.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    17

  • ordovas ordovas 13/12/20 13:59

    Es curioso, que un juez que se permitió el lujo de espiar las conversaciones del acusado con su abogado  en instalaciones públicas DÓNDE LAS LEYES AMPARAN DE UNA FORMA ESPECIAL, al igual que hace cualquier régimen fascista u opositor (comunista), Y POR LO QUE FUE INHABILITADO A VARIOS LUSTROS, se pueda permitir el lujo de criticar sus propias delincuencia.
    Muy curioso.

    Responder

    Denunciar comentario

    Ocultar 1 Respuestas

    36

    1

    • Pepe Luis Pepe Luis 13/12/20 16:57

      Buenas tardes,argumentos falaces, estando en ese tiempo y ahora demostrado con hechos que la judicatura estaba y esta' dominada , por la  derecha y ultraderechas heredera y continuación de la dictadura , se da cuenta de lo que desentona con sus verdades a medias ? Con su comentario ,salud .

      Responder

      Denunciar comentario

      3

      7

  • Larry2 Larry2 13/12/20 13:39

    Lo ha explicado muy bién y claro el Sr Garzón, se resume que en Madrid el trio de colón funciona a la perfección, esa foto sigue viva, y a Cs le queda poco recorrido, no pueden seguir engañando a la sociedad, son tan de derechas como PP, y Vox, Gracias Sr Garzón por el artículo.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    18

  • unlector unlector 13/12/20 11:33

    en campaña, a VOX le hacía falta publicidad y medios como LaSexta se la dieron. Era VOX abrir la boca y ciertas cadenas los ponían en titulares o reproducían casi enteros sus mítines.
    En cuanto al PP, vemos estos días cómo financió con la Gürtel su partido y sus campañas. ¿Tantos años cuesta destapar semejantes escándalos? ¿Estaría hoy el PP donde está de no ser por aquella financiación irregular?
    Los fascistas se nos cuelan por las grietas como las malas hierbas.

    Gracias por su lucidez, señor Garzón.

    Responder

    Denunciar comentario

    0

    22



 
Opinión