La izquierda busca su Zohran Mamdani

El alcalde de Nueva York es el Mesías de la izquierda. Sus efectivos métodos de campaña son los más imitados por los partidos jóvenes y progresistas que sobreviven en este mundo tan escorado a la derecha. Queda solo un año para elegir un candidato capaz de ilusionar al votante desencantado con aquella nueva política que no resultó lo prometido. Los datos dan la espalda a las formaciones a la izquierda del PSOE, y este se mantiene a duras penas gracias al voto útil. Urge encontrarlo ya.

Se busca a un líder natural que sea aceptado por las distintas sensibilidades que existen en las organizaciones que concurrirán juntas a las urnas. “Bustinduy no está disponible para esa tarea. No encaja con su personalidad y además tiene un niño pequeño a quien quiere dedicar tiempo”, explica un dirigente de Más Madrid, tras lanzarse su nombre esta semana como posible cabeza de cartel. Quienes mejor le conocen saben que no es realista pensar en él. Menos a Maíllo, coordinador de IU, al resto —Comunes, Sumar y Más Madrid— le parece que queda margen para dar con el ideal. Como ejemplo, Manuela Carmena, a quien pocos conocían y que se convirtió en un fenómeno en tiempo récord. 

Algunos de esos líderes aún no han asimilado lo sucedido y se comportan con el resentimiento de las viejas glorias

Cuando Carmena arrebató al PP en 2015 la alcaldía de Madrid, el contexto era diferente. El deseo de cambio que agitaba las calles abrazaba las alternativas con una fe nunca vista. En los resultados de Podemos o de Ciudadanos se podían leer las ansias por cargarse a los políticos de siempre. Pero esos líderes fueron demasiado inmaduros para interpretar lo que pasaba. Se les subió la confianza prestada a la cabeza. 10 años después parece un espejismo. Algunos de esos líderes aún no han asimilado lo sucedido y se comportan con el resentimiento de las viejas glorias que siguen enganchadas a aquella canción del verano que tan famosos les hizo por un momento. 

Ahora, el totalitarismo se está imponiendo en el mundo. Hasta la vieja política resulta más recomendable y segura que lo que estamos viviendo y lo que amenaza por llegar. Estas son las actuales circunstancias. El desafío para la izquierda es crear una red que desborde sus límites, generar la fuerza imparable que consiguió que Mamdani gobierne Nueva York. Los partidos progresistas tienen que lograr la proeza de convencer a la gente de que son capaces de materializar sus demandas. El mensaje de que los problemas que hay que solucionar son comunes a todos, al margen de la posición política, es clave para el éxito. 

Más Madrid ya se ha puesto a tocar el timbre puerta a puerta y ha dado formación, incluso con algunos miembros del equipo de campaña de Mamdani, a dirigentes, concejales y diputados para que ellos también escuchen lo que tienen que decirles los votantes. Pisar calle es supersano, debería ser obligatorio. En Nueva York, más de 100.000 voluntarios visitaron 3 millones de hogares. Los jóvenes se engancharon enseguida al activismo que generó y esa energía le abrió las puertas del ayuntamiento. Aquí son un puñado, pero la iniciativa tiene sentido. Y hay que probar. Aunque si hubiese ya una candidata/o sería una oportunidad para testar el discurso. 

Una mujer sería deseable, ya que se declaran feministas y ninguna de las grandes formaciones presentará a una candidata

El nombre es un misterio todavía. Cuentan con que la proliferación de tertulias políticas contribuya a dar a conocer y popularizar a quien sea designado. Una mujer sería deseable, ya que se declaran feministas y ninguna de las grandes formaciones presentará a una candidata. Siguiendo con el ejemplo de Mamdani, él ha formado un sólido equipo de mujeres. También serviría. Que no se lo piensen demasiado. 

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