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El trato de los diputados con los lobistas sigue oculto pese a la obligación de publicar las reuniones fijada en 2020

El debate de investidura

Podemos critica que el PSOE “no se haya sentado a negociar” mientras presiona para elegir a Sánchez en julio

La portavoz de Podemos, Noelia Vera, tras el consejo de coordinación de Podemos, esta mañana en la sede del partido en Madrid.

La presidenta del Congreso de los Diputados, la socialista Meritxell Batet, comunicará este martes la fecha prevista para el arranque del debate de investidura de Pedro Sánchez. Lo hará tras mantener una conversación telefónica con el presidente del Gobierno en funciones, que seguirá en Bruselas al haberse pospuesto la cumbre europea para decidir el reparto de cargos en la Unión Europea ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo este lunes.

Cuando Batet comunique la fecha –en círculos socialistas se apuesta por el 23 de julio– este será el único avance de la carrera hacia la investidura en las últimas semanas. Pedro Sánchez no ha logrado, hasta la fecha, que Unidas Podemos, su teórico socio preferente, garantice su apoyo. Tampoco ha conseguido que el bloque de la derecha se mueva hacia una abstención. Ni PP ni Ciudadanos, en plena competición por liderar la oposición, se mueven de su 'no' de partida.

En el Partido Socialista confían en que el hecho de marcar en el calendario una fecha en rojo para la investidura, y de paso poner en marcha el reloj hacia unas nuevas elecciones generales, sea un estímulo para que Pablo Iglesias se mueva. No obstante, el contexto no apunta a un entendimiento fácil.

Fuentes de la dirección de la formación morada consultadas por infoLibre lamentan que, a un día de que Batet comunique la fecha elegida para el Pleno de investidura, el PSOE "no se haya sentado a negociar" el programa y los cargos.

Desde la semana pasada, cuando Pedro Sánchez y Pablo Iglesias mantuvieron un encuentro en la Moncloa, no ha habido ningún nuevo contacto, explican en Unidas Podemos

La reunión del pasado martes terminó sin avances: Iglesias salió de ella apostando por una coalición. Y el presidente del Gobierno insistiendo en su oferta de cooperación. Pero ambas formaciones acordaron crear una "comisión de seguimiento al posible acuerdo de gobernabilidad". Transcurrida ya una semana del encuentro, las mismas fuentes destacan que nada se sabe de esta comisión que supuestamente tenía que empezar a trabajar para intentar el acuerdo.

A esto se suma que en Unidas Podemos sostienen que se han enterado "por la prensa" de la nueva ronda de contactos que Pedro Sánchez mantendrá con los principales líderes políticos en los próximos días y, por tanto, previa a la sesión de investidura.

Este lunes, la portavoz del Consejo de Coordinación de Podemos, Noelia Vera, anunció que la formación acudirá a esa nueva ronda "con voluntad de acuerdo" y esperando recibir por parte del PSOE una propuesta programática y de equipos.

"Iremos a escuchar, a ver si se materializa de una vez por todas", dijo al tiempo que aseguraban que no habían recibido convocatoria alguna al respecto.

En todo caso, destacó que tras esa nueva reunión, y antes de la investidura, Unidas Podemos consultará a sus inscritos si apoyan o no la investidura de Sánchez. También, que es "momento de priorizar acuerdos y no desacuerdos". Pero que no se han movido de la posición inicial: un gobierno de coalición "que dé estabilidad y que ponga las políticas progresistas en el centro de la actividad política".

El Gobierno en funciones tampoco se ha movido de su oferta a Unidas Podemos. En una entrevista concedida por la vicepresidenta del Gobierno en funciones a la cadena Ser, Carmen Calvo recordó que la negativa a que la formación morada entre en el Ejecutivo se debe a que PSOE (123 diputados) y Unidas Podemos (42) no suman los 176 escaños que conceden la mayoría absoluta de la Cámara Baja. Es decir, que Sánchez tendrá que hablar con otros partidos políticos, además de UP, tanto para la investidura como para aprobar leyes y los Presupuestos.

Como ya han venido haciendo otros destacados dirigentes del PSOE en los últimos días, Calvo aseguró que la intención del Ejecutivo es sacar adelante la investidura en el mes de julio. Según dijo, para este asunto "no hay vacaciones".

Celaá habla de "momento crítico"

"Estamos en el momento crítico para trabajar sobre la investidura, que queremos que sea en julio. No es momento de desacartes ni de otras consideraciones", añadió la portavoz del Ejecutivo, Isabel Celaá en una visita a los campus de la Universitat de València (UV) y de la Universitat Politècnica (UPV), según informa Europa Press.

"Queremos que el país funcione desde ya. Y, desde luego, hay elementos suficientes encima de la mesa como para poderla hacer  [la investidura] en julio", recalcó.

Mientras Unidas Podemos espera a que los socialistas se sienten a hablar sobre la oferta concreta, la también ministra de Educación mantuvo que quieren que el partido morado se "adentre en el contenido y en dar una respuesta, porque España necesita un gobierno cuanto antes". Ambas formaciones, pues, se contradicen.

Cs y PP tampoco se mueven 

Salvo cambios imprevistos, Pedro Sánchez no podrá contar con la abstención de Ciudadanos ni del Partido Popular en la sesión de investidura que convoque Batet para este mes de julio.

Así lo sostuvo el jefe de los conservadores, Pablo Casado, el fin de semana, cuando defendió que unas nuevas elecciones no serían buenas para España, pero que el PP no tiene miedo a ir otra vez a las urnas, como ya informó infoLibre. Y así lo repitió este lunes, acompañado del expresidente del Gobierno José María Aznar en la inauguración del Campus Faes.

Para Casado, el jefe del Ejecutivo "intenta hacernos creer que ni su partido ni él personalmente tienen responsabilidad alguna en el bloqueo institucional en el que nos encontramos".

"Intenta hacernos creer que es una víctima de la situación. Pero eso no es cierto: ellos son los principales responsables de haber creado el laberinto en el que estamos atrapados y hacia cuya salida no son capaces de guiarnos", añadió.

El líder del principal partido de la oposición mantuvo que él no cooperará "ni activa ni pasivamente para que el PSOE siga igual". Porque para él, hablar en serio de alianzas alternativas a las de la moción de censura implica "necesariamente hablar de una rectificación del rumbo histórico que ponga fin a lo que ha significado el socialismo para España". Hoy, señaló, "la hora de la verdad es Navarra". Antes, habló de otras horas de la verdad: "el Estatut", la "crisis" o "el golpe de la libertad en Cataluña".

Este martes, Casado firmará una declaración conjunta con el presidente de Unión del Pueblo Navarro, Javier Esparza, en el Congreso de los Diputados. Esparza también mantendrá un encuentro con el líder de Cs, Albert Rivera.

El objetivo de la reunión de Casado, explican en el PP, es conseguir que Sánchez recapacite y el PSN facilite que la Comunidad Foral sea gobernada por Navarra Suma, la coalición integrada por UPN, PP y Cs. 

Antes de la entrada de Bildu en la Mesa del Parlamento navarro, el líder del PP se había mostrado dispuesto a que los diputados de UPN en el Congreso facilitasen la investidura de Sánchez.

"Blanquear" un pacto con Podemos y nacionalistas

Mientras, en una rueda de prensa en la sede de Ciudadanos tras la reunión del Comité Ejecutivo Permanente, el secretario general del partido naranja acusó a Sánchez de pedir la abstención de PP y Cs para "blanquear" el pacto que, a su juicio, acabará alcanzando para su investidura con Unidas Podemos y formaciones nacionalistas.

"Nosotros tenemos claro que nunca vamos a apoyar ni por activa ni por pasiva un Gobierno liderado por Sánchez, y que permitamos un Gobierno de Sánchez y Pablo Iglesias es algo que está fuera de la realidad", subrayó José Manuel Villegas.

"Supongo que [Sánchez] acabará diciendo que le han obligado a pactar con Podemos y a aceptar la abstención o el voto de los nacionalistas o los separatistas", añadió.

Pese a las voces críticas dentro de Cs que piden a Rivera que reconsidere su anunciado "no" a Sánchez, Villegas destacó que "Cs va a estar en la oposición".

"Para nosotros, la discusión está zanjada con la última votación", dijo, recordando la votación de hace una semana, cuando más del 75% de la Ejecutiva apostó por no facilitar la investidura de Sánchez.

Las fechas... y las posibles elecciones

Las fechas que se perfilan como más probables para la investidura, según fuentes socialistas, son la segunda y la cuarta semana de julio. Se trata de una elección en la que, más allá de la estrategia política de Sánchez, tiene que tenerse en cuenta cuándo sería la repetición electoral si, transcurridos dos meses desde la primera votación, ningún candidato logra ser investido.

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Para que los comicios tuviesen lugar un domingo, la primera votación tendría que celebrarse un martes. La segunda, en la que ya no se requiere mayoría absoluta, sin más síes que noes, tendría lugar 48 horas después.

Si Sánchez escoge como fecha el 9 de julio, los comicios se celebrarían el 27 de octubre. Si apuesta por el 23, serían el 10 de noviembre. Hacerlo en las semana del 16 no parece la opción con más defensores porque llevaría la eventual repetición de elecciones al 3 de noviembre, en pleno puente de la festividad de Todos los Santos.

Antes de la repetición electoral de 2016, se reformó la Ley Electoral para reducir de 54 a 47 el plazo que discurre entre que se convocan las elecciones y la cita con las urnas en el supuesto de repetición de elecciones.

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