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investigación infoLibre

El Gobierno de Ayuso envió a 18 altos cargos y a los directivos de los hospitales el Protocolo que excluía a los residentes

Isabel Díaz Ayuso y el consejero de Sanidad de Madrid, Enrique Ruiz Escudero.

El Gobierno de Isabel Díaz Ayuso decidió que una orden para prohibir o limitar enormemente el traslado a hospitales de personas mayores que vivían en residencias era la mejor forma de "racionalizar el abordaje de uno de los principales focos de la emergencia que padecemos", según consta en el correo que envió el 18 de marzo un alto cargo de Sanidad con el Protocolo que debía aplicarse a partir de ese momento. Entre los "criterios de exclusión" de la derivación hospitalaria figuraban algunos relacionados con el nivel de dependencia o el grado de demencia senil del residente, situaciones que no definen la expectativa de vida de una persona.

El documento fue elaborado por la Consejería de Sanidad, que dirige Enrique Ruiz Escudero (PP). La primera versión se aprobó el 18 de marzo y fue actualizada los días 20, 24 y 25 de ese mes. infoLibre publicó el pasado viernes las cuatro versiones íntegras de dicho Protocolo [puedes consultarlas aquí].

Las cuatro versiones de ese Protocolo fueron firmadas digitalmente por Carlos Mur, entonces director de Coordinación Socio-Sanitaria de la Comunidad de Madrid. Minutos después de la firma, el documento se envió por correo electrónico a altos cargos de las Consejerías de Sanidad y de Políticas Sociales, para su conocimiento y aplicación. En los mensajes se indica expresamente que la comunicación debe "hacerse extensiva" a los gerentes y los directores médicos de los hospitales de Madrid.

Los destinatarios de los correos de Carlos Mur –a los que ha tenido acceso infoLibre y cuya existencia fue adelantada este martes por El País– son en total 18 personas diferentes, aunque no todas recibieron las cuatro versiones del Protocolo. Hay ocho altos cargos del Gobierno Ayuso que sí figuran en todos los envíos, entre ellos la viceconsejera de Asistencia Sanitaria (Ana Dávila-Ponce de León Municio) y el gerente del SUMMA 112 (Pablo Busca Ostalaza). El SUMMA 112 es el Servicio de Urgencias Médicas de Madrid y gestiona el servicio de ambulancias de la Comunidad. 

La presidenta madrileña y su consejero de Sanidad llevan diez días defendiendo que se había enviado un "borrador" del Protocolo "por error" antes del 25 de marzo, cuando se aprobó la versión definitiva. Como explicó en detalle este periódico, esa versión se basa en tres falsedades. Jamás se envió ningún "borrador" del Protocolo firmado por Carlos Mur, sino el documento oficial para su aplicación. De lo que se envió un borrador fue de un segundo Protocolo, un documento más clínico elaborado con la colaboración de los geriatras de los hospitales de Madrid, que no aparece firmado por nadie y que tampoco lleva el sello de la Comunidad.

La orden de prohibir el traslado a hospitales de determinadas personas mayores que vivían en residencias generó un importante choque entre el consejero de Políticas Sociales, Alberto Reyero, y el titular de Sanidad. "No es ético y posiblemente no es legal", confesó Reyero en la Asamblea de Madrid. Escudero se escudó hasta ahora en la falsa teoría del "borrador".

La realidad sufrida por los ancianos que enfermeron en un geriátrico madrileño en el momento crítico de la pandemia se refleja claramente en un dato desvelado por infoLibre: el 80% de los fallecidos en marzo que vivían en residencias no fueron trasladados al hospital. Un porcentaje que se incrementó de forma acelerada tras la orden de Sanidad de prohibir ciertas derivaciones: entre el 25 y el 30 de marzo murieron 1.364 residentes y sólo el 13% recibió asistencia hospitalaria.

A continuación, se analizan las comunicaciones enviadas por la Consejería de Sanidad con las distintas versiones del Protocolo firmado por Mur.

PRIMERA VERSIÓN. FIRMADA EL 18 DE MARZO, A LAS 14:07 HORAS. ENVIADa A LAS 14:20 HORAS

Carlos Mur firma el Protocolo el 18 de marzo, justo cuando empieza el momento más crítico de la pandemia en las residencias de Madrid. Al día siguiente, los fallecidos que vivían en residencias eran 138, el 25 de marzo ascendían a 1.101 y el 30 de ese mes eran ya 2.465.

El documento se envía por correo a nueve altos cargos del Gobierno madrileño. En el 'Asunto' figura: "Protocolo derivación hospitales a residencias (geriatra referente) – Atención en residencias". Este texto se mantendrá invariable en las comunicaciones de las tres versiones posteriores del documento.

El correo se inicia con la siguiente indicación: "Att / Directores gerentes y directores médicos de los hospitales de la Comunidad de Madrid". Esta expresión se repite en la comunicación del día 20, mientras que en las del 24 y 25 se sustituye por la siguiente: "Por favor hacer extensiva esta comunicación a los GERENTES de hospitales y directores médicos" [La mayúscula es del original].

A continuación, Mur justifica el motivo del envío del Protocolo: "Con el objeto de racionalizar el abordaje de uno de los principales focos de la emergencia que padecemos: Se adjunta protocolo acordado para CRITERIOS de traslado de pacientes de residencias geriátricas (AMAS y gestión privada), protocolo técnico elaborado por los principales jefes de Geriatría de la Comunidad de Madrid". Este texto también se mantiene prácticamente de forma idéntica en los cuatro correos. AMAS es la Agencia Madrileña de Atención Social, encargada de las 25 residencias de titularidad y gestión pública que existen en la Comunidad, donde en total operan 474 geriátricos.

Junto al documento firmado digitalmente por Mur también se incluyen como archivos adjuntos un Protocolo de "actuación y protección elaborado por el AMAS", a partir de las instrucciones de la Consejería de Sanidad, y otro con los "servicios de geriatría con especialistas referente constituidos y teléfono de contacto". Estos documentos también se adjuntan en varios de los correos posteriores.

segunda VERSIÓN. FIRMADA EL 20 DE MARZO, A LAS 16:37 HORAS. ENVIADa A LAS 17:32 HORAS

Esta segunda versión del documento, cuya existencia desveló infoLibre el pasado 26 de mayo, es la que habla con mayor crudeza de la prohibición de trasladar residentes a los hospitales. Así, se utilizan las siguientes expresiones literales: “NO se derivarán al hospital a los pacientes que cumplan con los siguientes criterios”,"Se procederá a derivar al hospital a los pacientes que NO tengan las siguientes características, serían CRITERIOS DE EXCLUSIÓN" [las mayúsculas son del original]. También explica cómo medicar en los geriátricos a los pacientes que tienen "criterios de exclusión de derivación". Y la instrucción afectó tanto a enfermos con "infección respiratoria" como a los que tenían "otra patología".

Carlos Mur envió el Protocolo por correo a 17 personas. Es, con diferencia, el que tuvo mayor número de destinatarios.

Tras explicar que el objetivo del documento es "racionalizar el abordaje" de la emergencia sanitaria, Mur añade: "Dichas recomendaciones van siendo forzosamente actualizadas según la evolución de la pandemia y del material disponible. En espera de la dotación adecuada de profesionales y EPIS en residencias, debemos ayudarles en el suministro y en los traslados racionales desde los hospitales. El objetivo primordial en este momento es disminuir fallecimientos evitables en determinados centros".

"Ruego a los compañeros de la Consejería de Políticas Sociales la difusión del protocolo de actuación a todas las residencias de la red pública y privada", pide Mur al final de su comunicación. Esta petición también la incluyó el alto cargo de Sanidad en los correos de los días 24 y 25 de marzo.

A preguntas de este periódico, una portavoz del departamento de Políticas Sociales respondió que "sólo se envió a las 25 residencias que gestiona AMAS la segunda versión del Protocolo, la del día 20 de marzo. Las demás no se enviaron. Y ninguna se mandó ni a los centros concertados, ni a los de gestión indirecta".

tercera VERSIÓN. FIRMADA EL 24 DE MARZO, A LAS 20:51 HORAS. ENVIADa A LAS 21:17 HORAS

El texto del mensaje es prácticamente idéntico a los anteriores. En el primer párrafo se explica el "objetivo" del documento, en el segundo se advierte de que las recomendaciones "van siendo forzosamente actualizadas" y en el tercero se pide a "los compañeros de la Consejería de Políticas Sociales" que difundan el documento entre las residencias.

Este correo tuvo como destinatarios a 12 altos cargos o directivos de los departamentos de Sanidad y Políticas Sociales.

cuarta VERSIÓN. FIRMADA EL 25 DE MARZO, A LAS 15:01 HORAS. ENVIADa A LAS 15:41 HORAS

Tras el párrafo inicial con la justificación del Protocolo, Mur añade en este correo que los documentos que envía "SUSTITUYEN A LOS DE ANOCHE, por errata y por publicación de la orden SND/27/2020 en el BOE de ayer" [las mayúsculas son del original].

Este hecho es muy relevante ya que es la única vez en que Mur hace constar que una versión de su Protocolo anula otra anterior. En otras palabras: las versiones enviadas el 18 y el 20 de marzo no fueron sustituidas expresamente, como ocurrió con la del día 24. Que no eran borradores, como falsamente sostienen Ayuso y Escudero, es una evidencia por la sencilla razón de que los borradores no se firman digitalmente por un alto cargo de un Gobierno y se difunden después para que sean aplicados. 

El resto del mensaje es prácticamente idéntico al del día anterior. En cuanto a los destinatarios, se envió a las 12 mismas personas que el correo del día 24.

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