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El documento que prueba que el Gobierno de Ayuso fijó “criterios de exclusión” para no trasladar a enfermos de residencias a hospitales

  • El Protocolo que desvela infoLibre fue recibido por hospitales y residencias a partir del 20 de marzo. En él se habla expresamente de "criterios de exclusión" que impedían llevar a pacientes mayores a los hospitales 
  • La Consejería de Sanidad (PP) se niega a aclarar qué centros recibieron ese Protocolo y se limita a destacar un envío posterior del documento, el 25 de marzo, una versión en la que se usa la expresión "recomendaciones de exclusión" 
  • La Consejería de Políticas Sociales (Cs) se desmarca con contundencia de las actuaciones de Sanidad: "Ninguno de los documentos enviados cuenta con el visto bueno del consejero”
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Publicada el 26/05/2020 a las 22:20 Actualizada el 26/05/2020 a las 23:03
Protocolo de la Consejería de Sanidad prohibiendo trasladar pacientes de residencias a hospitales.

Protocolo del Gobierno Ayuso prohibiendo trasladar determinados pacientes de residencias a hospitales.

El Gobierno de Isabel Díaz Ayuso aprobó un documento en la tercera semana de marzo en el que se fijaron los “criterios de exclusión” de derivación hospitalaria de los mayores que vivían en residencias de la Comunidad de Madrid. Esa expresión figura de forma literal varias veces en el texto, firmado digitalmente el 20 de marzo por el entonces director de coordinación socio-sanitaria, Carlos Mur de Víu. infoLibre tiene pruebas de que dicho Protocolo fue enviado a varios hospitales y residencias de la Comunidad.

Del texto de Carlos Mur existen en realidad tres versiones. En diversos medios, como se explicará más adelante, se han realizado informaciones basadas en las versiones 1 y 3. Pero permanecía oculta la versión 2, que es la que hoy desvela infoLibre. Esta versión 2 es, precisamente, la que se refiere en términos más fríos y contundentes a la prohibición de trasladar a hospitales a pacientes de las residencias que estuvieran enfermos.

Entre los criterios que utiliza el Protocolo del Gobierno Ayuso para condenar a determinados pacientes a permanecer en la residencia y no ser trasladados al hospital figuran algunos relacionados con la discapacidad física o mental del residente. Y en todo momento plantea la cuestión como una orden, no como una recomendación o sugerencia. Entre otras, se utilizan las siguientes expresiones literales: “NO se derivarán al hospital a los pacientes que cumplan con los siguientes criterios”, "Se procederá a derivar al hospital a los pacientes que NO tengan las siguientes características, serían CRITERIOS DE EXCLUSIÓN" [las mayúsculas son del original]. También explica cómo medicar en los geriátricos a los pacientes que tienen "criterios de exclusión de derivación". Y la instrucción afectó tanto a enfermos con "infección respiratoria" como a los que tenían "otra patología".

Los geriátricos, a efectos de derivación hospitalaria o de atención primaria de los residentes, funcionan igual que un domicilio. Cada residencia tiene asignado un hospital de referencia. En Madrid, los hospitales dependen de la Consejería de Sanidad y los geriátricos de la Consejería de Políticas Sociales. Diversas personas encargadas de la gestión de residencias, consultadas por este periódico, indicaron que durante la etapa más dura de la pandemia, "entre el 15 de marzo y el 15 de abril", desde los hospitales se les trasladó que no "podían derivar pacientes".

infoLibre pidió a la Consejería de Sanidad, que dirige Enrique Ruiz Escudero (PP), que le aclarase en qué fechas exactas y a qué hospitales y geriátricos se habían enviado las tres versiones del Protocolo firmado por Carlos Mur. La Consejería se negó a responder a las preguntas concretas formuladas por este periódico [puedes consultarlas al final de esta información] y respondió, de forma genérica, refiriéndose únicamente a la tercera versión, enviada "el 25 de marzo" a los centros socio-sanitarios de la Comunidad. "Se enviaron dos documentos que recogen los mismos criterios, tanto el de Carlos Mur como el que consensuaron los geriatras. En ambos documentos se especifica que se valorará individualmente con criterio clínico cada caso para el traslado a un hospital de los casos de residentes con enfermedad terminal, que se encuentren en cuidados paliativos y alto grado de fragilidad”.

Este periódico también se dirigió a la Consejería de Políticas Sociales, cuyo titular es Alberto Reyero (Cs), para conocer su versión. La respuesta literal fue la siguiente:

“Hay un primer documento del 18 de marzo, que la Dirección General del Mayor decide no enviar porque no está de acuerdo con los criterios que se especifican.

En el AMAS se envía el documento porque está firmado por Sanidad. Pero el geriatra del AMAS envía un email advirtiendo de que no está de acuerdo con esos criterios. En concreto, no comparte las referencias al índice Barthel.

En documentos posteriores, se cambia el código Barthel por un criterio de escala de fragilidad.

Pero ninguno de los documentos enviados cuenta con el visto bueno del consejero”.

 

La Dirección General del Mayor es el organismo del que dependen las 474 residencias operativas en la Comunidad de Madrid y está encuadrado en la Consejería de Políticas Sociales. AMAS es la Agencia Madrileña de Atención Social, que se encarga de los únicos 25 geriátricos de la región que son de titularidad y gestión pública. El índice Barthel, por su parte, mide la capacidad de una persona para realizar actividades de la vida diaria. El efecto práctico de las referencias que el Protocolo de la Consejería de Sanidad hacía al índice Barthel y a otros indicadores es que ordenaba no derivar a los hospitales a pacientes de residencias dependiendo de su discapacidad física o mental.

Alberto Reyero se desmarca por tanto, de forma contundente, del envío del Protocolo elaborado por la Consejería de Sanidad. Y, en su respuesta a este periódico, el departamento de Políticas Sociales deja claro que se opuso por escrito a los criterios de exclusión de residentes enfermos. El 27 de marzo, Ayuso ordenó que todo el tema de las residencias estaría bajo el mando único del consejero de Sanidad, en lo que se interpretó como una desautorización de Reyero. Pocos días antes, Reyero había informado a los portavoces de la oposición de los fallecidos hasta el 25 de marzo, desglosados por residencias. En cuanto asumió el mando único Ruiz Escudero se impuso una política de total opacidad en cuanto al número de muertos desglosado por centros, que desde entonces se oculta a la oposición y a la prensa. La única cifra que se facilita desde el Gobierno regional es el total de decesos en los geriátricos.

Esa cifra global demuestra el infierno en que se han convertido para los mayores las residencias de Madrid: en los tres últimos meses, más de 5.950 residentes han fallecido con covid-19 confirmado o con sintomatología compatible con el virus. Son el 31% del total de muertes por la enfermedad en geriátricos de España (19.000, a 24 de mayo). Y ello a pesar de que en la región sólo están el 13,5% de las plazas residenciales –51.582 de un total de 381.158–, según los últimos datos del Imserso (Instituto de Mayores y Servicios Sociales) correspondientes a 2018 y elaborados con la información que facilitan las propias comunidades. 

“NO SE DERIVARÁ AL HOSPITAL A LOS PACIENTES…”

El documento que firma Carlos Mur se titula "Protocolo de coordinación para la atención a pacientes, institucionalizados en centros residenciales de la Comunidad de Madrid durante el periodo epidémico ocasionado por el Covid-19". Y de él existen tres versiones:

1. La primera fue firmada el 18 de marzo a las 14:07 horas y tiene cinco páginas.

2. La segunda fue firmada el 20 de marzo a las 16:37 horas y tiene siete páginas.

3. La tercera fue firmada el 24 de marzo a las 20:51 horas y tiene siete páginas.

La elaboración y firma del documento tiene su importancia, pero lo realmente trascendente es saber qué textos se enviaron a hospitales y residencias de la Comunidad. Es decir, qué Protocolo pidió el Gobierno de Ayuso que se aplicase a los mayores enfermos que vivían en residencias. A continuación se describe el contenido de la segunda versión del texto, que según las pruebas documentales que tiene infoLibre llegó a varios hospitales y residencias.

El Protocolo comienza con una “Introducción/Justificación”, en la que se explica que el documento “recoge un Plan de actuación único para dar soporte sanitario a las residencias públicas y privadas de la Comunidad de Madrid desde los Servicios de Geriatría de los hospitales de la Red Sanitaria Pública del Servicio Madrileño de Salud”. Además, se indica que el “presente protocolo se irá adaptando a la evolución de la pandemia”.

A continuación se señalan los objetivos de ese plan de actuación, entre los que figuran los dos siguientes:

– “Contribuir a la sostenibilidad del Sistema de Salud evitando las graves consecuencias que el colapso del mismo tendría tanto para la población afectada por el Covid-19 como para los pacientes no afectados por el virus y cuya salud debiera sufrir las menores consecuencias posibles de la actual crisis”.

– “Identificar los pacientes que se beneficien de una derivación a centros hospitalarios por mejorar el pronóstico de supervivencia y calidad de vida a corto y largo plazo”.

Algo que, según el texto, debe hacerse atendiendo “adecuadamente a los principios de la bioética y el código deontológico de las profesiones sanitarias en situaciones de emergencia y catástrofes sanitarias”.

El tercer apartado del documento define a la “población diana”, que son todas las personas que viven en centros residenciales, y el cuarto informa de la creación de dos “nuevos roles profesionales”: geriatra de enlace y coordinador de plazas sociosanitarias. El geriatra de enlace es la persona que en cada hospital se encargaba de relacionarse con los responsables de los geriátricos de su área. 

El quinto punto, titulado “Desarrollo operativo”, entra a detallar qué pacientes podrán ser derivados al hospital y a cuáles se condena a permanecer en la residencia. El personal del centro debe contactar con el geriatra de enlace “en horario entre 8.00 y 22.00 h. Fuera de este horario, si la situación clínica del paciente lo requiere, se contactará con SUMMA 112”.

A continuación se explican cuáles son los “criterios de exclusión de derivación hospitalaria” en dos supuestos: ante una infección respiratoria y ante otra patología. En el primer caso, se indica literalmente [las mayúsculas figuran en el original]:

“Se procederá a derivar al hospital a los pacientes que NO tengan las siguientes características, serían CRITERIOS DE EXCLUSIÓN:

  • Pacientes en situación de final de vida subsidiarios de cuidados paliativos
  • Pacientes con criterios de terminalidad oncológica, de enfermedades de órgano avanzada
  • Pacientes con criterios de terminalidad neurodegenerativa (GDS de 7)
  • Deterioro funcional severo (definidos por Barthel <25)
  • Deterioro funcional grave (Barthel 25-40) más deterioro cognitivo moderado (GDS 5): lo ideal sería visita / atención en la propia residencia”

 

En el caso de otras patologías, se determina que “NO se derivarán al hospital a los pacientes que cumplan con los siguientes criterios”. Y se enumeran los mismos cinco citados para el supuesto de infección respiratoria, a los que se añade un sexto: “Criterios de gravedad de la patología aguda a tratar”.

El índice Barthel mide la capacidad de una persona para realizar actividades de la vida diaria, mientras que “GDS 7” es la etapa más grave de las demencias. En otras palabras: en el Protocolo se ordena no derivar a los hospitales a pacientes de residencias dependiendo de su discapacidad física o mental.

El Protocolo tiene tres anexos, dos de ellos directamente relacionados con la prohibición de trasladar a determinados mayores enfermos a los hospitales.

El Anexo 2 se titula “Protocolo para pacientes que no responden al tratamiento conservador y tienen criterios de exclusión de derivación”. Y en él se enumera la “medicación imprescindible para el abordaje” de los pacientes “sin criterios de derivación o de últimos días”. La lista incluye diversos fármacos para "evitar que los enfermos estén agitados", según los médicos consultados por este periódico.

El Anexo 3, titulado “Proceso y procedimiento”, carga sobre el personal sanitario de la residencia la obligación de “establecer los criterios de exclusión de derivación de cada paciente de forma preventiva en horario de mañana. Podrá contactar si necesita ayuda con el geriatra de enlace”.

“Si el paciente NO tiene criterios de derivación, su médico o el geriatra prescribirá el tratamiento más adecuado, incluido las medidas de confort indicadas en el anexo 2 del presente documento”, se añade en el texto. Las “medidas de confort” son los medicamentos mencionados.

El último párrafo se dedica a la posibilidad de que los familiares visiten a los residentes que van a morir en el geriátrico: “La dirección del centro y los equipos sanitarios decidirán si permitirán el régimen de visitas de los familiares en la situación 2.2. bajo las medidas de protección necesarias y de aislamiento y cuarentena posterior en su domicilio”.

Cuatro días después, el 24 de marzo a las 20:51 de la noche, Carlos Mur firmó una tercera versión de su Protocolo. La Consejería de Sanidad asegura que ese nuevo texto se envió a los centros socio-sanitarios el 25 de marzo.

La principal diferencia con la versión anterior es que desaparece la expresión "criterios de exclusión" y se cambia por "recomendaciones de exclusión". Por ejemplo:

– En la versión 2 se indica: "Valoración, conjuntamente con el geriatra de enlace, de los criterios de exclusión de derivación hospitalaria ante una infección respiratoria".

– En la versión 3 se afirma: "Valoración, conjuntamente con el geriatra de enlace, de las recomendaciones de exclusión de derivación hospitalaria ante una infección respiratoria". 

EL SEGUNDO PROTOCOLO

El Gobierno de Ayuso envió a los centros socio-sanitarios un segundo Protocolo de actuación en los geriátricos. De este documento se elaboraron siete versiones y fue escrito por Javier Martínez Peromingo, entonces el geriatra de referencia en el Hospital Rey Juan Carlos, gestionado por Quirónsalud. El 13 de mayo, Ayuso destituyó a Carlos Mur y le sustituyó precisamente Martínez Peromingo. Días antes, el 7 de mayo, había dimitido la directora general de Salud Pública de la Comunidad, Yolanda Fuentes, por entender que la región no estaba preparada pasar a fase 1 tal y como pedía el Gobierno del PP.

Del Protocolo de Martínez Peromingo sólo se enviaron a centros sociosanitarios las versiones 5 y 7, según las pruebas documentales que tiene infoLibre. El texto se fue elaborando y modificando con las opiniones de buena parte de los 22 geriatras de referencia en hospitales. Ello explica precisamente que fuese Martínez Peromingo –quien entonces no trabajaba para la Comunidad sino para Quirónsalud, la empresa privada líder del sector– quien realizase un trabajo de coordinación de las aportaciones de sus compañeros, al ser uno de esos 22 geriatras de referencia (el del Hospital Rey Juan Carlos).

– La versión 5 es un documento de 20 páginas, con el sello de la Comunidad de Madrid, pero en cuya primera página se dice expresamente que es un “Borrador de Protocolo de actuación en residencias de mayores”.

– La versión 7 en un texto de 30 páginas, donde ha desaparecido la palabra “Borrador” y también el sello de la Comunidad, y que incluye hasta cinco anexos que no figuraban en la versión 5.

Entre los objetivos que cita el documento final figura el siguiente: “Tratar al paciente contribuyendo a la sostenibilidad del Servicio de Salud, cuyo colapso tendría consecuencias graves para la población afectada por el Covid-19, pero también para otros pacientes no afectados por el virus y cuya salud debiera sufrir las menores consecuencias posibles de la actual crisis”.

También dedica un apartado a responder a la siguiente pregunta: “¿Cuándo deberían las residencias considerar derivar a un paciente con infección sospechada o confirmada con Covid-19 a un hospital?”.

La respuesta es la siguiente. En primer lugar, “si el residente desarrolla síntomas más graves (fiebre mayor de 38º, frecuencia respiratoria > 30 y saturación inferior a 89%) y requiriese el traslado a un hospital para un mayor nivel de atención, el personal del centro sociosanitario se pondrá en contacto con el geriatra de su hospital, ESPECIALISTA DISPONIBLE DE 8 a 22 h” [en mayúsculas en el original].

En segundo lugar, “el personal sanitario debe facilitar al geriatra detalles clínicos y de situación basal del paciente para adecuar la decisión, por tanto, antes de llamar debe tener recogida la información que se propone en el Anexo 2”. Dicho anexo consiste en una serie de preguntas que van desde los síntomas que presenta el residente al grado cognitivo, y también solicita información sobre el índice Barthel o el grado de demencia (GDS).

El Protocolo determina con claridad que las residencias no pueden trasladar a un paciente a un hospital salvo que reciban autorización: “Si el geriatra autoriza el traslado, la propia residencia avisa al SUMMA/061 para proceder al traslado”.

A continuación, el Protocolo establece los criterios para guiar la respuesta del geriatra que debe autorizar el traslado:

“En la situación actual pandémica por Covid-19 y de crisis del sistema sanitario para dar respuesta a la misma, es preciso optimizar los dispositivos asistenciales del sistema, valorando a aquellos pacientes que menos se benefician del ingreso hospitalario en función de una serie de criterios bien definidos:

  • Pacientes en situación de final de vida subsidiarios de cuidados paliativos
  • Pacientes con criterios de terminalidad oncológica o de enfermedades de órgano avanzada (cardiaca, renal, pulmonar, hepática, etc.)
  • Pacientes con criterios de terminalidad neurodegenerativa (GDS o FAST de 7)
  • Pacientes con Escala Clínica de Fragilidad > 6 (fragilidad grave - muy grave - enfermo terminal)

Estos pacientes serán manejados preferentemente en los centros sociosanitarios bajo seguimiento telemático/telefónico por el equipo de geriatría de referencia”.

 

En este Protocolo también se dan instrucciones, en el Anexo 3, sobre el “tratamiento adecuado para realizar la sedación paliativa en los pacientes en residencias con síndrome de distress respiratorio agudo sin respuesta al tratamiento específico, sin criterios de UCI y que presentan sintomatología refractaria y sufrimiento intolerable y muy corta expectativa de vida.”

A preguntas de infoLibre sobre el Protocolo elaborado por Martínez Peromingo, un portavoz de la Consejería de Sanidad explicó que ese documento se elaboró "con el consenso de todos los coordinadores de Geriatría de los hospitales de la red pública. Todas las versiones anteriores, hasta 6 versiones, fueron borradores de ese protocolo y una de esas versiones (la 5) fue enviada por error en dos ocasiones (los días 18 y 20 de marzo) desde la DG [Dirección General] de Coordinación Sociosanitaria a los centros sociosanitarios. La DG trabajó hasta 6 versiones de ese documento en coordinación con los geriatras de enlace antes de consensuar y aprobar la versión definitiva, que fue la 7 y que ya fue enviada a los centros el día 25”.

Más allá del contenido, es importante resaltar algunas diferencias entre los dos Protocolos:

El de Carlos Mur está firmado digitalmente –nadie lo puede cambiar a posteriori–, por un alto cargo de Sanidad y lleva el sello oficial de la Comunidad.

El de Martínez Peromingo no está firmado digitalmente –el pdf se puede editar a posteriori–, no consta en el texto quién lo elaboró –para saber quién es el autor hay que mirar en la opción de “propiedades” del pdf– y la versión definitiva no lleva el sello de la Comunidad.

¿circunstacias cambiantes o 'VOLADURA CONTROLADA'?

El relato de los hechos realizado hasta ahora plantea una pregunta: ¿por qué elaboró y firmó Carlos Mur tres versiones diferentes de su Protocolo en siete días?

Una posibilidad es que las circunstancias obligaron a los constantes cambios. Circunstancias originadas por la propia evolución de la pandemia o por las discrepancias entre las Consejerías de Sanidad y de Políticas Sociales. De hecho, en las versiones segunda y tercera del documento de Mur se incluye la siguiente advertencia: “El presente protocolo se irá adaptando a la evolución de la pandemia”.

Pero, en ocasiones, los expertos en Comunicación que trabajan en los Gobiernos diseñan lo que en el argot periodístico se conoce como una "voladura controlada": cuando, ante la evidencia de que va a salir una noticia negativa, el afectado decide filtrarla a un medio dando la versión que más le interesa. En muchas ocasiones es con el desconocimiento del periodista, que simplemente recibe una información valiosa y la trata con absoluto rigor, y otras veces es con la complicidad del medio. Un ejemplo de esto último ocurrió con el caso del fiscal Manuel Moix, entonces al frente de Anticorrupción. infoLibre descubrió que era dueño de una empresa en Panamá y, antes de publicar la información, se puso en contacto con Moix para recabar su versión. Lo que hizo el fiscal fue llamar a El Español, que dirige Pedro J. Ramírez, para que publicara una noticia completamente adulterada e incluso con datos falsos. infoLibre había tenido la precaución de enviarle un burofax a Moix con las preguntas que quería plantearle, así que este periódico pudo publicar dos informaciones: la de la empresa panameña del fiscal y la de sus maniobras mediáticas.

En el caso del Protocolo de Carlos Mur los hechos se sucedieron de la siguiente forma:

1. El 24 de marzo, a las 20:51 de la noche, Mur firma digitalmente la tercera versión de su Protocolo. Es martes y la anterior la había firmado el viernes 20.

2. El 25 de marzoEl Español informa sobre la existencia de un “polémico documento” de la Comunidad que evitaría que los ancianos con discapacidad fuesen derivados a los hospitales. No reproduce el documento entero, sólo un fragmento, que se corresponde con la primera versión del Protocolo de Mur. 

3. Ese mismo 25 de marzo, según asegura la Consejería de Sanidad a este periódico, se envía a los centros socio-sanitarios de la Comunidad la tercera versión del Protocolo de Mur.

4. El 26 de marzo, la Consejería de Sanidad aprovecha la noticia publicada en el periódico de Pedro J. para anunciar publicamente, a través de El Mundo, que ya se ha rectificado dicha “instrucción”.

5. Ese mismo 26 de marzoEl País se hace eco del asunto. Dice que tiene el Protocolo, aunque tampoco lo publica íntegro. Sólo un pequeño fragmento, que permite saber que era de la tercera versión

En apenas dos días, entre la noche del 24 y el 26, el asunto parecía liquidado. Era la historia de un "polémico documento" que había sido rectificado de inmediato por Sanidad. Y se habían publicado fragmentos de las versiones 1 y 3, pero no de la 2, curiosamente aquella en la que se enumeraban con total crudeza los "criterios de exclusión" de los residentes enfermos. Y que era la que habían recibido días antes hospitales y residencias de la Comunidad.

Pero el tema revivió el 19 de mayo, cuando Nius publicó una información sobre el Protocolo. Y fue el primer medio que lo difundió íntegro. Era de nuevo la primera versión, la firmada por Mur el 18 de marzo, y el documento era el mismo manejado por El Español. Ambos tenían la misma marca manuscrita en el margen izquierdo de la página 3.

La negativa de la Consejería de Sanidad a aclarar los hechos deja aún sin despejar dos incógnitas esenciales: ¿cuántos hospitales y residencias recibieron y aplicaron la segunda versión del Protocolo de Mur, la que hoy desvela infoLibre y que suponía en la práctica una condena para muchísimos residentes basada en criterios de discapacidad? ¿Y cuántos de esos centros recibieron la tercera versión del Protocolo, que seguía recomendando lo mismo pero ya no lo planteaba como una exigencia? 

LA CONSEJERÍA DE SANIDAD NO RESPONDE

infoLibre envió el lunes varias preguntas a la Consejería de Sanidad para saber cuándo y a quién se habían enviado las tres versiones del Protocolo de Carlos Mur. Pero el departamento que dirige Enrique Ruiz Escudero (PP) se negó a responder a la mayoría de las preguntas. Se limitó a decir de forma genérica que se había enviado dicho Protocolo "el día 25" a los centros sociosanitarios. Las cuestiones planteadas fueron estas:

1. ¿Se envió desde la Consejería de Sanidad a residencias y/o hospitales la primera versión del Protocolo firmado por Carlos Mur de Víu el 18 de marzo?

En caso afirmativo, ¿en qué fecha se envió y quiénes fueron los destinatarios?

2. ¿Se envió desde la Consejería de Sanidad a residencias y/o hospitales la segunda versión del Protocolo firmado por Carlos Mur de Víu el 20 de marzo?

En caso afirmativo, ¿en qué fecha se envió y quiénes fueron los destinatarios?

3. ¿Se envió desde la Consejería de Sanidad a residencias y/o hospitales una tercera versión del Protoloco de Carlos Mur de Víu, atendiendo a los cambios anunciados públicamente por la propia Consejería de Sanidad el 26 de marzo?

En caso afirmativo, ¿en qué fecha se envió y quiénes fueron los destinatarios?

En caso negativo, ¿por qué vía se comunicó a las residencias y/o hospitales el cambio anunciado por la Consejería de Sanidad?

 

Si tienes información relevante sobre lo que está ocurriendo en las residencias, te agradezco que me escribas a: manuelrico@infolibre.es

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Puedes consultar aquí las ocho entregas anteriores de esta investigación de infoLibre sobre las residencias en España:

– Fondos de inversión, multimillonarios y algún empresario corrupto controlan los 13 mayores grupos de residencias en España

– El otro gran negocio con las residencias: fondos de inversión e inmobiliarias destinan cientos de millones a comprar geriátricos

– Los dueños de las residencias Vitalia se esconden tras una trama societaria que pasa por Holanda, Luxemburgo y Jersey

– La residencia Vitalia Home Leganés donde han fallecido 96 personas tiene unos beneficios anuales de un millón de euros

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– 82 Administraciones alimentan con dinero público la expansión de la multinacional de las residencias DomusVi

– El 'mapa de la muerte' de la multinacional DomusVi: más de 150 mayores fallecidos en ocho de sus residencias

 

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80 Comentarios
  • Joxetxo Joxetxo 02/06/20 12:48

    Amigo Rico. Un gran articulo y un buenísimo trabajo. Enhorabuena!

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  • Médico de guardia Médico de guardia 01/06/20 10:38

    Ningún político debería de tomar por sí solo, decisiones de tanta importancia y gravedad como las que contiene cada uno de los informes referidos de la Comunidad de Madrid, sin la participación de un Comité independiente de expertos que lo refrende, Comité que parece inexistente y que convierte los hechos en graves. En Sanidad “el fin no justifica los medios”.

    El Personal Estatutario con nombramiento en propiedad en el Sistema Público de Salud, similar o equivalente a los Funcionarios a los efectos que me refiero, tiene una característica fundamental, que es “la independencia en el ejercicio de su trabajo” la independencia del “poder y de los gobernantes”. Esta independencia es la que asegura que el Médico realiza su trabajo con el fin de favorecer o aumentar la salud de la población que atiende; le permite tomar decisiones basadas en cuestiones de beneficio y riesgo, de costes y resultados y por supuesto en Bioética, siempre con el mismo objetivo, la mejora de la salud de la población que atiende. En este sentido es importante conocer quiénes, con nombre y apellidos, fueron los Geriatras que actuaron como Geriatras de enlace o de referencia o coordinador o Geriatría de cada Hospital como se dice en las diferentes versiones del texto del Gobierno de Díaz Ayuso.

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  • Dver Dver 31/05/20 22:20

    Contra el fascismo. Para mí, es tan grave el aspecto fascista del hecho que he mencionado en mi comentario anterior, y sobre el que no he detectado debate alguno en ese sentido en medio alguno, que no me resisto a incluir algunas otras palabras del libro de Umberto Eco. “El ur-fascismo está aún a nuestro alrededor, a veces vestido de paisano. Sería muy cómodo, para nosotros, que alguien se asomara a la escena del mundo y dijera: «¡Quiero volver a abrir Auschwitz, quiero que las camisas negras vuelvan a desfilar solemnemente por las plazas italianas!». Por desgracia, la vida no es tan fácil. El ur-fascismo puede volver todavía con las apariencias más inocentes. Nuestro deber es desenmascararlo y apuntar con el índice a cada una de sus formas nuevas, todos los días, en todos los rincones del mundo”. Pues eso, que hay que estar alerta a las formas sutiles del fascismo, porque los excesos se notarán de inmediato; hoy todo el mundo los identifica. Banderitas, caceroladas de ricos, discursos populistas, ofensas ingeniosas sin gracia ni disimulo, manifestaciones provocadoras, etc. La cuestión es identificar y señalar aquello que nos parece normal, pero que no lo es. Aquello que es fascismo puro y duro. Que se nos mete en la sangre como un virus y obnubila nuestro criticismo. Las instrucciones dadas por la Consejería de Sanidad de la CAM son un acto de fascismo puro, aunque aparentemente no lo parezca.

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  • Dver Dver 31/05/20 22:17

    Contra el fascismo. No es ningún slogan propio, ni esto pretende ser un alegato teórico filosófico sobre el fascismo. “Contra el fascismo” es el título de un breve ensayo de Umberto Eco. Al final del mismo, Eco dice: “El «ur-fascismo» está aún a nuestro alrededor, a veces vestido de paisano. [...] Nuestro deber es desenmascararlo y apuntar con el índice a cada una de sus formas nuevas, todos los días, en todos los rincones del mundo»”. Al principio de la obra, Eco aclara lo que le gustaría denominar «ur-fascismo», expresión que asimila a «fascismo eterno». Pues bien, me considero en el deber de desenmascarar un acto completamente fascista, hecho con premeditación, realizado de manera tan sutil que no lo hemos visto; es más, pienso que estos hechos fascistas ya los hemos incorporado todos, o casi todos, sin notarlo, a nuestra forma de pensar cotidiana. Es el fascismo que llevamos dentro. Me refiero a las instrucciones oficiales dadas por la Consejería de Sanidad de la CAM sobre los geriátricos. ¡Ni Himler lo hubiera hecho mejor! ¡Órdenes sobre quién puede ser llevado a un hospital y quién no, basadas en unos criterios estandarizados imposibles de estandariza! Si, como afirma infoLibre, una residencia geriátrica es el domicilio particular de alguien que vive allí, igual que yo vivo en mi casa, ¿en virtud de qué ley moral o legal se discrimina al residente? ¿Acaso no puedo cumplir yo con todos y cada uno de los requisitos que ordenan la NO hospitalización concreta y precisa de estos residentes? ¿No se me hospitalizaría a mí por estar demente, flojo, o presentar, a ojos de mi equipo sanitario particular, poca esperanza de vida si residiera en mi casa? Las leyes y las normas se dictan para todo el mundo, son generalistas, no específicas. El hecho de que una persona viva en una residencia o en su casa no puede ser motivo nunca de discriminación sobre nada. Las instrucciones dadas son un acto de puro fascismo.

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  • kaixo kaixo 28/05/20 13:44

    Hay que aplicar tanto a Isabel Díaz Ayuso como a todos los miembros del gobierno madrileño la ley antiterrorista por haber practicado genocidio, eutanasia y carnicería masiva a las miles de personas mayores de Madrid.

    Una vez sean condenados someterlos a prisión permanente revisable y que se pudran en la cárcel.

    Es muy triste y lamentable todo lo ocurrido con las personas mayores en Madrid, y demuestra que a la clase dirigente política le interesa sus privilegios, comodidades, lujos y excesos y el resto de la ciudadanía para ellos son un gran estorbo.

    Hay que aplicar ya la ley antiterrorista a todo el gobierno madrileño. A qué narices está esperando la justicia para tomar cartas en este genocidio masivo ocurrido con los mayores en Madrid.

    Pablo Casado y Teodoro García Egea ¿por qué estáis tardando en denunciar al gobierno madrileño encabezado por Isable Díaz Ayuso por la muerte masiva de mayores en Madrid?

    Pablo Casado a ti que se te llena la boca con chorradas, bravuconadas y abusas de las victimas de terrorismo, lo ocurrido en Madrid ¿no es terrorismo? Se ha dejado a conciencia no atender a mayores de residencias, y han muerto miles de ellos, ¿Pablo Casado por qué te escondes como un miserable y un cobarde ante semejante atrocidad y crimen de lesa humanidad ocurrida en Madrid?

    Repito aplicación inmediata de la ley antiterrorista a los gobernantes de Madrid por genocidio, muerte masiva y eutanasia.

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  • kaixo kaixo 28/05/20 11:45

    Ni deseo el mal a nadie pero toda esta puta mierda de clase política se merece lo peor. Han dejado morir como a perros a las personas mayores y luego tienen la puta chulería de salir en fotos haciendose la tonta e ignorante como si no fuera el asunto con ella. Hay que aplicar a toda gentuza dirigente empezando por la presidenta Isabel Díaz Ayuso, vicepresidente Ignacio Aguado y resto de consejerías la ley antiterrorista, ya que lo que han hecho ha sido simplemente terrorismo institucional.

    Toda esta gentuza de políticos deben ser castigados con la prisión permanente revisable ya que son los máximos responsables de haber asesinado, matado a miles de personas mayores indefensas e inocentes. A toda esta incompetente y carroñera de clase política se les debe aplicar la cadena perpetua ya que son responsables de la muerte de miles de personas. Deben responder inmediatamente ante la justicia y exigirles responsabilidades por la carnicería, genocidio, eutanasia y asesinato cometido en las residencias de mayores. Toda esta gentuza debe ser conducida inmediatamente ante la justicia y exigirles máximas responsabilidades por este atropello cruel e inhumano con las personas mayores. Pablo Casado y Teodoro García Egea ¿qué opinión tenéis de la muerte masiva, cruel y terrorífica ocurrida con las personas mayores en Madrid? Pablo Casado, Teodoro García Egea y PP ¿no es acaso carnicería, asesinato, eutanasia, terrorismo todo lo que ha ocurrido con las personas mayores en Madrid? Pablo casado, Teodoro García Egea y PP ¿a qué estáis esperando para llevar toda gravisima negligencia ocurrida en Madrid con las personas mayores?

    A todo el PP no se cómo no se os cae la cara de vergüenza con la muerte masiva de mayores en Madrid. Tenemos una desgraciadisima e inútil clase política y que sólo está para trincar.

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  • Petín 1 Petín 1 28/05/20 09:04

    Creo que el problema de las atenciones a enfermos selectivos y la problemática de las Residencias no son, para nada, dos problemas diferentes, sino que son consecuencias corresponsables.

    Las residencias madrileñas deben cumplir un protocolo de ratio y atención a los residentes y su cumplimiento debe ser exigido por la Comunidad que es la portadora de esas responsabilidades.

    La Comunidad es sabedora de la falta de cumplimiento de esas obligaciones, por las que las empresas cobran y bien, por haber multado, antes de la pandemia a 160 de ellas por falta de rigor, escasez de personal y de atención sanitaria.

    “La Comunidad de Madrid impuso 118 penalizaciones por "personal insuficiente" y 98 por incumplir la atención sanitaria durante los últimos cinco años, y ha emitido 292 amonestaciones por valor de 3,8 millones de euros” según edita eldiario.es.

    A las residencias les sale mucho más barato pagar la multa e incumplir la normativa de la ratio que cumplirla, lo deficiente de la Comunidad es no denunciarlo ante los tribunales y cerrarles el negocio.

    A las residencias se les da la orden de “no derivar enfermos a los hospitales” no dicen si están o no infectados por el virus, genéricamente todo aquél mayor de 65 años no es atendido.

    El mal viene desde el consentimiento de la falta de rigor del cumplimiento en las residencias, el beneficio económico antes que la salud de los residentes, de ahí emana el problema y la responsabilidad es, desde hace 30 años, de la Comunidad de Madrid tiene transferidas las competencias de las residencias.

    Los primeros recortes por el rescate bancario fueron de lo social, pensiones y ayudas a mayores.

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  • jorgeplaza jorgeplaza 28/05/20 08:51

    De las pocas respuestas, todas a medias, que ha recibido mi dilema moral, confirmo lo que pensaba : la gente elude casi unánimemente la responsabilidad, se sale por la tangente, echa la culpa al empedrado o le endilga el muerto a otro, como se quiera decir.

    El único que contesta con cierta claridad dice que habría dejado la decisión a cada hospital, que cada cual hubiera hecho lo que le hubiera parecido en el momento. Creo que esa decisión habría provocado todavía más muertes, por la indecisión y el caos inherentes que habría supuesto, sin hablar del acarreo de enfermos muy frágiles de un lado a otro, pero reconozco que es imposible saberlo. Lo que sí es cierto es que con esa manera de proceder se le carga con la decisión a otro: es una manera de decir "allá te las veas, que yo me lavo las manos". Y las decisiones de los "burócratas" tomadas fríamente (hasta cierto punto, porque si fueran tan frías no habría habido necesidad de las inacabables rectificaciones que Rico refiere) en su despacho no tienen por qué ser peores, sino todo lo contrario, que las decisiones sobre la marcha en medio del caos asistencial de aquellos días.

    Conocí una vez a un coronel muy autoritario, valga la redundancia, pero muy buena persona, al que, en los ejercicios para ascender a general, le plantearon el dilema de sacrificar una compañía para salvar un regimiento o dejarlos a todos en una posición perdida con casi nulas esperanzas de sobrevivir. Aunque fuera un ejercicio teórico, al coronel no le gustaba nada la idea de sacrificar con seguridad a unos cuantos y prefirió dejarlos a todos en condiciones de igualdad aguardando una muerte no del todo segura, como sí lo era la de la compañía sacrificada, pero sí muy probable. Aprobó los exámenes --que eran un mero trámite, todo hay que decirlo-- a pesar de haberse equivocado totalmente en ese problema concreto. Aunque casi nadie sea Jefe de UCI o coronel del Ejército de tierra, abundan en España quienes aborrecen tomar decisiones difíciles, así sean puramente teóricas. Van a tener razón los que ven diferencias entre países católicos y protestantes: "doctores tiene la Santa Madre Iglesia", decimos nosotros para eludir el problema.

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    • Sonia Cid Sonia Cid 28/05/20 12:03

      Los dirigentes son conocedores y cómplices de estas consecuencias. En este periódico se presentan datos objetivos todos los días.

      Estamos criticando el origen del porqué, porque la consecuencia merece una crítica. Estamos intentando hacer ver lo que No puede ser y Si lo que debería Ser, porque así está reconocido.. Y por humanidad!

      Quedarse en la justificación y justificar de por qué se hizo así.. no es el mejor paso para empezar moverse y cambiar. Hay que avanzar.

      El mejor escrito todavía está por escribir. Espero.

      Este periódico es un buen comienzo ;) Gracias.

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    • Sonia Cid Sonia Cid 28/05/20 12:00

      La realidad es que No estábamos preparados. Pues habrá que prepararse.

      No hay justificación ninguna!

      Hubo hospitales desbordados.. Otros como en mi caso, Galicia, las UCIs en lo peor de la pandemia contaban con un 30% libre, plantas libres tambien y la privada disponible. En Coruña se creó un hospital de campaña que quedó para la foto.. y ahora para la campaña de las elecciones y aún así, las residencias No derivaron y recomendaron No llevar a los enfermos al hospital. A mi abuela la dejaron morir, sola, sin ninguno de nosotros, sin ayuda.. Sin nada. Toda una vida en esta vida, para que en nada no le den como mínimo.. lo que merecía y le pertenecía por derecho. Otra vez, una muerta digna y asistida. NO LA HA TENIDO. NO LE HAN DADO LA OPORTUNIDAD. Digo más, si no hubiese hablado con mi otra abuela, también en esa residencia y también positiva por covid, seguramente, la hubiesen dejado morir de la misma manera. La escuché en un estado lamentable, pero según el médico estaba bien. Gracias a esta llamada la derivaron al CHUO(Ourense) Entró con 38 de fiebre, infección bacteriana y al límite. No nos dieron esperanzas. En el hospital tuvo sus pruebas, analíticas, tratamiento y todo lo que le pertenece por derecho. Hoy a sus 92 años, campeona, se ha recuperado y está estupenda, dentro de todo su proceso.
      Ésto, es lo que debería haber sido para todos.

      Grave es también que esta residencia recibiera ayuda y que el propio centro y el presidente de la Xunta la denegasen. Que intentamos intervenirla por número de contagios y carencias en personal y medios y.. caso omiso. No voy a meterme aquí porque es clarificar lo que a la mayor parte nos ha quedado claro. La política y su gestión en cuanto a la SALUD, en todos sus centros y todos quienes lo componen, personal sanitario, enfermos y pacientes, NO FUNCIONA COMO DEBIERA. Y los profesionales deben reflexionar sobre su RESPONSABILIDAD inherente a una buena profesionalidad.

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    • Sonia Cid Sonia Cid 28/05/20 11:56

      Llevo visto y leído hace días, pocos la verdad.. no más de dos meses desde que me enganché a este periódico.. razonamientos que hoy me hacen estar aquí. Razonamientos, sentidos personalmente, como si alguien entrase en alguna plaza y empezara a pregonar.

      En principio, cuando se habla humanidad.. das por supuesto que se sabe qué es la humanidad..
      Hay que pregonar qué es la humanidad! Reforzarnos en esta materia nos inmunizaria ante posibles nuevas pandemias, de todo tipo.

      La salud, la calidad asistencial, el derecho a la vida y a una muerte digna, necesita de medios e inversión en ellos para garantizarlos, a parte de estar ya reconocidos y garantizados constitucionalmente (Artículos 10,15,41,43 y 50).
      Lo que se ha destapado es la inversión en estos derechos para garantizar un beneficio económico.. a costa de reducir estos mismos derechos. Manuel Rico lo explica muy bien. La consecuencia.. es todo lo que estamos viendo, leyendo..viviendo tod@s y padeciendo algunos, que sí hemos perdido a alguien.
      No nos devolverán a nuestros muertos queridos pero habrá que intentar que los que queden y quedemos, tengamos lo que nos pertenece por derecho: una vida y una muerte digna y asistida.


      Es recomendable recomendar a ordenar - la No derivación?
      _Ni una cosa Ni la otra. Es un Derecho. Y se les ha privado de él a muchísima gente

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    • Petín 1 Petín 1 28/05/20 09:20

      ¿Quién decide que la respuesta del coronel fue completamente equivocada?

      La respuesta a esa difícil situación, para mí, fue muy correcta y no es por no tomar una difícil decisión, es por tomar una decisión diferente a lo estandarizado. El criterio personal no tiene que estar estandarizado.

      La decisión de la Comunidad al dar la orden de dejar a su suerte a ancianos, es consecuencia de no haber exigido el debido cumplimiento a los dirigentes de residencia, ha sido dejación y abandono de responsabilidades.

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      • jorgeplaza jorgeplaza 28/05/20 12:30

        Creo que no se puede estar más equivocado que usted. Supongo que es inútil intentar razonarlo otra vez.

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  • Aserejé Aserejé 27/05/20 21:59

    Felicidades a InfoLibre y a Manuel Rico por estas imprescindibles y profundas y documentadas informaciones.
    ¡Y la Iglesia Catolica española, qué raro q no tenga nada q decir de esto!. ¿Estara a favor y lo unico q les preocupa son los abortos (legales), pero no las personas? Hay un refran q dice q quien calla otorga...

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  • Dver Dver 27/05/20 20:10

    No comparto la opinión de CORONEL DAX. Aquí se trata de un solo problema, a saber: las residencias geriátricos son a efectos legales y sanitarios igual que un domicilio particular, no se puede establecer sobre ellas ningún tipo de protocolo por muchos medios sanitarios que tengan. Es como si yo dispusiera de un buen equipo de nedicos se descargar a sobre estos las normas de actuación ante una crisis sanitaria. Las normas que se dicten al caso deben ser generales, afectando a cualquier ciudadano, independientemente de su lugar de residencia o equipo técnico del que disponga, porque lo que a ese ciudadano le pase puede ocasionar enfermedades o la muerte de otros. Estoy convencido de que desgraciadamente en los hospitales habrá que habido que elegir, pero allí, en el hospital, bajo leo control y decisión del equipo actuante en ese momento y bajo las circunstancias del ese instante. Eso pasa en cualquier guerra; No es difícil de entender. Pero discriminar aprioristicamente y de forma burocrática a los ciudadanos por las razones que sean es simplemente fascismo. Ni Hitler lo hubiese hecho mejor.

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    • Coronel Dax Coronel Dax 27/05/20 22:54

      No soy más que un comentarista, no estoy en el detalle de cómo se actúa en esos casos. Tengo varios familiares médicos, alguno de ellos estuvo en primera línea en Barcelona. Estaba en UCI, no en urgencias, por eso no he podido averiguar el modo concreto de selección, pero creo que dependía de elementos lo más objetivos posible: edad y circunstancias clínicas que permitieran asignar los recursos a los pacientes que más opciones de supervivencia tuvieran. Creo que lo que leemos sobre residencias de Madrid va en ese sentido, intentar ya en origen descartar a los que no tienen opciones. A mí, en principio, los criterios que se señalan para descartar el traslado me parecen razonables. Son los residentes con enfermedades terminales o con trastornos ya de consciencia graves, me parece entender (entiendo que se trata de Alzheimer avanzado o similares, con vida, pero más vegetal que humana). Serán discutibles los criterios, pero me parece que ha sido redactado por un comité ético. No me parece justo la equiparación con Mengele.


      Un saludo.

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      • Dver Dver 28/05/20 17:09

        Obviamente comparto lo que dice en su respuesta
        . Ante una contingencia de este tipo, i otra parecida, es entendible que los que están en el tajo tengan que tomar decisiones importantes y dolorosas. No la imagino estar en su lugar y les doy mi abrazo por no arrogarse. Imaginemos una riada, un naufragio, y los bomberos o los rescatadores marinos no pueden salvar a todo el mundo. ¿Que hacer? Lo que uno buenamente entienda que es la mejor opción. Pero lo harán los que estén allí, en el tajo, porque les corresponda por su trabajo o porque por allí pasen. Lo que yo quiero poner de relieve, por
        ir entiendo que es esencial, es que no es lo mismo decidir a quién se salva en mitad de la tormenta, que decidirlo burocratricamente en función de unos parámetros subjetivos, porque nadie sabe cuanta vida yle queda al otro. Eso es selección política, y no sólo es inconstitucional, no quise entrar en ello en mi comentario anterior, por obvio, si lo que moralmente es inaceptable. Nacismo puro. Los viejos, los enfermos y los niños judíos, o gitanos, directamente al crematorio, porque si vida no era productiva. Repito, una cosa es decidir entre salvar a uno de dos en un instante complejo y de irresoluble solución, y otra es dictar instrucciones burocrática como si las personas fuésemos ganado. Y más, cuando estás instrucciones tenían como fin ocultar un colapso sanitario. ¿O es que al enfermo terminal, u Oncológico, o con problemas mentales, es decir, lo que refleja la instrucción, pero que vive en su casa no se se llevó al hospital si lo necesitaba? Es decir, los residentes en un albergue, que se apañen, y los que están en su casa con las mismas condiciones de salud, atendidos en el hospital. Es esa la diferencia que quiero remarcar, ese fascismo sutil sigue nos impregna sin darnos cuenta. Por supuesto que en el hospital se habrán tomado decisiones dolorosa, incluso erróneas, pero por quienes en ese momento debían tomarlas dadas las circunstancias, y repito,no se si yo hubiese tenido valor para tomarlas y admiro a compadezco a quienes tuvieron qhe hacerlo, pero eso no tiene nada que ver con dar instrucciones burocrática a sobre la vida de otros.

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