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Los papeles de Bárcenas

El Gobierno calla sobre la militancia de Bárcenas en el Partido Popular

Tras varios intentos fallidos, el PSOE y el grupo de la Izquierda Plural lograron este miércoles interpelar en el Congreso de los Diputados al Gobierno sobre el caso Bárcenas. Un logro a medias si se tiene en cuenta que no fue el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, el que respondió a las interpelaciones urgentes. El presidente delegó en su titular de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón para que respondiera a IU "sobre las actuaciones en defensa de la regeneración democrática y la lucha contra la corrupción política". Y en su mano derecha, Soraya Sáenz de Santamaría, para que aclarara al PSOE "la política general del Gobierno en materia de rendición de cuentas ante el Parlamento".

El debate fue duro. Pero ni la vicepresidenta ni Ruiz-Gallardón se movieron del guión marcado por su jefe hace ya casi dos meses en el Senado. La tesis es que Mariano Rajoy ya contó todo lo que tenía que contar sobre su relación en el extesorero en la Cámara Alta y que lo importante ahora que la corrupción trasciende las fronteras del PP –no faltó el típico y tú más– lo importante es que todos los grupos del Congreso se pongan de acuerdo para combatirla y debatan el paquete de medidas anticorrupción y para la regeneración democrática que pasará, en forma de informe, el viernes por el Consejo de Ministros.

IU y PSOE coincidieron en afear a enviados por Rajoy al Congreso la incoherencia que existe entre parte de la comparecencia de Rajoy en el Senado, algunas comparecencias judiciales posteriores, como la de María Dolores de Cospedal y varias informaciones que han ido viendo la luz desde entonces. Una de ellas, adelantada por infoLibre, apuntaba a que Luis Bárcenas pagó la cuota como militante del partido en el año 2011. El dato se conocía sólo 15 días después de que, tal y como quedó reflejado en las actas parlamentarias, el presidente asegurara que cuando él llegó a la Moncloa el extesorero no tenía ninguna responsabilidad en el partido. Ni era militante.

Rajoy asumió la presidencia del Gobierno en diciembre de 2011 tras ganar las generales en noviembre, por lo que, a tenor de estos datos, Luis Bárcenas seguía siendo militante.

Ni el ministro de Justicia, que subió primero a la tribuna, ni la vicepresidenta, que respondió al PSOE dio explicación alguna sobre este extremo.

"A pesar de lo que figura en el Diario de Sesiones, el Sr. Bárcenas no causó baja sino alta en el Partido Popular. Y, por tanto también es falsa la afirmación de que cuando el Sr. Rajoy llegó a la Presidencia del Gobierno, en diciembre de 2011, el Sr. Bárcenas ya no estaba en el partido. Porque estuvo hasta enero de 2013. Segundo hecho: se dijo también que desde hacía tres años no era ni siquiera militante del Partido Popular. Pues bien, según los listados elaborados por la Agencia Tributaria y depositados en el referido Juzgado, abonó sus cuotas de afiliado a ese partido durante los años 2008, 2009 y 2011. Por lo tanto, no es verdad, como se dijo en esta Cámara, que el Sr. Bárcenas había causado baja hacía tres años y que cuando llegó a la Presidencia del Gobierno el Sr. Rajoy ya no estaba en el Partido, porque hoy sabemos que incluso en ese momento en diciembre de 2011 estaba al corriente de pago como militante", argumentó la socialista Soraya Rodríguez en su turno de interpelación.

José Luis Centella, en representación de la Izquierda Plural, lamentó que los grupos tengan que "trampear" para conseguir que el Gobierno responda sobre el caso Bárcenas. Y no pasó por alto que el 1 de agosto "el señor Rajoy ocultó que Luis Bárcenas seguía pagando su cuota de militante hasta 2012". "Ustedes sabrán lo que hacen, pero no podrán ocultar la realidad. Luego aparecen declaraciones en sede judicial que lo desmienten", señaló.

Consciente de que la intención del Gobierno era la de plantear que están poniendo las bases para que no vuelvan a repetirse escándalos de corrupción, Centella subrayó que "esas medidas no tienen credibilidad si no arreglamos el pasado". Al respecto, propuso una comisión para que se investigue las cuentas de todos los partidos, al menos, de los últimos 20 años.

El Gobierno reta al PSOE a presentar una moción de censura

La dirigente socialista utilizó su turno de réplica para exigir al Gobierno explicaciones sobre los motivos por los que mintió en sede parlamentaria. "Ustedes mintieron. Pagó la cuota", recalcó. "Si insisten en su actitud, el que calla, otorga. Y presentaremos la semana que viene una moción para que no quede sin respuesta".

Acto seguido, la vicepresidenta subió a la tribuna. Y lo primero que hizo fue retar al PSOE a ir más allá de la amenaza que Rodríguez había lanzado. "Si quieren ustedes presentar mociones, tiene una que presentar que se llama moción de censura. Solo, señoría, hace falta tener un candidato y no varios y un programa".

En esta ocasión, Sáenz de Santamaría volvió a tirar del caso de los ERE para intentar debilitar el discurso de los socialistas contra la corrupción.

Por su parte, Ruiz-Gallardón, titular de Justicia, recalcó la colaboración del Gobierno con los tribunales. Y defendió al presidente ausente. "La honestidad personal de Rajoy es motivo de orgullo y ejemplo".

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