El Gobierno estudia cómo aplicar "cuanto antes" un impuesto a las eléctricas que piden Bruselas y la OCDE

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Habrá impuesto a las eléctricas. Tras varios meses esquivando la vía impositiva para centrarse en bajar el precio de las energías con medidas como el tope del precio al gas o la limitación de los beneficios caídos del cielo, el Ejecutivo de Pedro Sánchez trabaja ya en encontrar la fórmula más adecuada para poder gravar los ingentes beneficios de las grandes compañías eléctricas como forma de compensar la escalada del precio de la luz que está asumiendo el bolsillo de los consumidores. 

El Gobierno reconoce que el problema es de primera magnitud porque son las energías, principalmente, las que están pilotando la deriva inflacionista que amenaza al conjunto de las economías de la zona euro como consecuencia de la invasión rusa de Ucrania. Aunque advierte que las soluciones no son fáciles y podrían no ser inmediatas a pesar de que la voluntad es ponerlas en práctica “cuanto antes”

Según ha podido confirmar infoLibre, en el Ministerio de Hacienda ya se está llevando a cabo el trabajo técnico que concluirá con una propuesta concreta para subirle los impuestos a las eléctricas. La opción preferida del departamento de María Jesús Montero sería poder incluir la medida en la tramitación parlamentaria de los próximos Presupuestos Generales del Estado, algo que garantizaría una aplicación automática a partir del 1 de enero y esquivaría los largos plazos de tramitación parlamentaria de las leyes ordinarias. Pero no se quieren dar pasos en falso, en busca de dotar de la seguridad jurídica suficiente a una iniciativa que a buen seguro enfadará a las grandes compañías y que podría acabar siendo recurrida, como ya hicieron Iberdrola, Naturgy y Repsol sin ningún éxito ante la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) con los beneficios caídos del cielo. En este momento, según las fuentes consultadas, el foco está en la letra pequeña del impuesto de sociedades, que ya grava los beneficios empresariales, con el objetivo de no incurrir en el error de gravar dos veces el mismo hecho imponible, algo que facilitaría la respuesta de las compañías. 

Lo que sí descarta Hacienda es que la medida vaya a tener cabida en el decreto de medidas económicas para paliar las consecuencias de la guerra que el Gobierno plantea prorrogar a final de mes en los mismos términos de lo que ya está en vigor, justo lo contrario de lo que exige Unidas Podemos. “Estamos siendo responsables, pero hay que ser ambiciosas”, le dijo este miércoles Yolanda Díaz a María Jesús Montero durante un acto celebrado en Sevilla. “Esto no va de subir impuestos, va de quién tiene que pagar impuestos. Y la apuesta debe ser firme y debe ser ya”, dijo al referirse a la creación de un impuesto extraordinario a las eléctricas.

Lo piden la OCDE y la UE, lo aplican Italia y Reino Unido

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La idea de aumentar la presión fiscal sobre las grandes compañías eléctricas ni es nueva ni se ciñe a un debate local. Ya en el mes de marzo, el secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), Mathias Cormann, fue muy claro durante su visita oficial a Madrid: "Dados los beneficios de las empresas energéticas asociados al fuerte incremento de los precios, hay capacidad para aumentar el nivel de impuestos que están pagando las empresas de este sector y redirigir parte de ese dinero a medidas que amortigüen el impacto". Unos términos parecidos a los que planteó la Comisaria europea de Energía, Kadri Simson, a principios de marzo: "De manera excepcional podrán decidir capturar una parte de estos ingresos para luego redistribuirla entre los consumidores", aseguró. 

Algunos primeros ministros tomaron buena nota de las recomendaciones y se apresuraron a la hora de actuar. Es el caso del italiano Mario Draghi, que a mediados de mayo subió la presión fiscal sobre las eléctricas del 10% al 25% para financiar la mayor parte de los 14.000 millones de euros de su plan de rescate a familias y empresas por las consecuencias derivadas de la guerra. En Reino Unido, Boris Johnson siguió los mismos pasos. "Este Gobierno no se quedará cruzado de brazos”, anunció el secretario del Tesoro británico, Rishi Sunak, a finales de mayo cuando confirmó que el impuesto también subía hasta el 25%. El Gobierno de Johnson calcula que recaudará unos 18.000 millones de euros, un dinero que irá destinado a ayudas directas para las familias más vulnerables. 

Las eléctricas ganan más que nunca

Según datos de la Agencia Internacional de la Energía, las grandes compañías eléctricas europeas estarían ingresando alrededor de unos 200.000 millones de euros extra por la deriva inflacionista del mercado. En el caso de España, los datos también son apabullantes. Las energéticas del Íbex 35 cuadriplicaron su beneficio en 2021. Iberdrola disparó su crecimiento hasta alcanzar unos beneficios de 3.885 millones, los mayores de su historia. Y a Naturgy tampoco le fue nada mal tras alcanzar la cifra de 1.214 millones. Ya con datos de 2022, Iberdrola alcanzó unos ingresos totales de 12.150 millones de euros en el primer trimestre del año, un 20,4% más que el mismo trimestre del año anterior. 

Habrá impuesto a las eléctricas. Tras varios meses esquivando la vía impositiva para centrarse en bajar el precio de las energías con medidas como el tope del precio al gas o la limitación de los beneficios caídos del cielo, el Ejecutivo de Pedro Sánchez trabaja ya en encontrar la fórmula más adecuada para poder gravar los ingentes beneficios de las grandes compañías eléctricas como forma de compensar la escalada del precio de la luz que está asumiendo el bolsillo de los consumidores. 

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