La presión sobre la escuela pública amenaza con convertirse en una huelga estatal de profesores

El malestar docente ya no cabe en las aulas y se extiende como una mancha de aceite en forma de protestas. Tras semanas de huelgas, no se vislumbra el final. El incremento de burocracia, las ratios alumnado/docentes o la precariedad son algunos de los problemas que enfrentan actualmente los profesores en España y, que ante el hartazgo, les han llevado a la convocatoria de huelgas por diferentes puntos del territorio nacional. Valencia, Cataluña, Aragón o Madrid, se han ido convirtiendo en focos de parones que buscan conseguir mejoras en las condiciones de estos trabajadores.

Publicidad

Aunque algunas de estas huelgas duran ya semanas (nueve en el caso de las profesoras de 0 a 3 años de Madrid o cuatro en Valencia y Cataluña), no parece que la lucha tenga visos de remitir. El principal anuncio de esta misma semana ha venido de la mano del sindicato CSIF, al anunciar movilizaciones –plantean incluso una huelga general– para el curso que viene.

Desde el sindicato explican que han llegado a esta decisión tras “constatar que el abandono que sufre la educación pública por parte del Gobierno y comunidades autónomas” es general. “Aunque es verdad que tenemos focos en nivel rojo, como pueden ser Madrid o Valencia, nos están llegando quejas desde todos lados, por lo que consideramos que puede ser la mejor solución”, relata Isabel Madruga, coordinadora de negociaciones en CSIF, a infoLibre.

Publicidad

Uno de los principales problemas en los que se centra este sindicato para esta petición es en el número de alumnos con Necesidades Educativas Especiales y con Necesidad Específica de Apoyo Educativo, que en el curso 24/25 se encuentra en 1.255.443 en toda España, lo que supone un incremento del 214,5% frente al curso 2011/2012.

Sin embargo, esta iniciativa es por el momento un simple anuncio, ya que sindicatos mayoritarios como UGT o Comisiones Obreras (CCOO) todavía no han querido pronunciarse sobre si van a brindar su apoyo. Lo que no van a parar son las huelgas en las diferentes comunidades, como confirman diferentes sindicatos y asociaciones. 

Publicidad

La Comunidad de Madrid, dos meses en huelga

La primera huelga que comenzó fue la de las educadoras infantiles de 0-3 años en la Comunidad de Madrid, que lleva ya casi dos meses desde su inicio, el 7 de abril. La principal queja de estas trabajadoras es que son las más precarizadas, “ganando muchas veces el salario mínimo”, según denuncia Rosa Marín, portavoz de la Plataforma Laboral de Escuelas Infantiles (PLEI) a este periódico.

“Tras años reunidas con juntas vecinales y políticos no hemos visto avances, por lo que hemos utilizado nuestro último cartucho: la huelga”, explica y, aunque lleven ya nueve semanas, defiende que se encuentran “con fuerza y con ganas” y todo apunta a que seguirán en el curso 26/27. “Huele ya a septiembre”, ironiza.

Publicidad

“Mientras podamos seguir pagando a las compañeras más vulnerables, por esa parte no hay problema”, asegura. También son importantes los avances que poco a poco están consiguiendo, como la implantación de la “pareja educativa”, para que no caiga la responsabilidad de toda un aula en una sola trabajadora. Esta es una de sus principales reivindicaciones, ya que denuncian cómo muchas veces tienen que enfrentarse a llevar hasta 20 niños solas. 

Aparte de este rango concreto de edades, en la Comunidad de Madrid se están abriendo nuevas grietas en la Educación. Desde la plataforma Manos Lectivas han anunciado que quieren escalar la lucha de las docentes de cara al curso 2026/27 convocando una huelga indefinida con el principal objetivo de defender la educación pública en la Comunidad. Esta asociación trabaja con docentes desde los tres años hasta la secundaria, FP y educación especial.

Una de sus portavoces, Ana Vicenti, explica a infoLibre que “hay una voluntad de entendimiento en todos los sindicatos con este tema, lo que es una ventaja”, concretamente el de CCOO, al ser el sindicato mayoritario. Lo que tienen claro es que esta acción va a ser complicada que comience en septiembre, “porque todavía hay muchas cosas que cuadrar”.

Publicidad

“Si en Valencia ya están teniendo problemas, la Comunidad de Madrid es muy puñetera. Es una cosa trumpista con un PP con mayoría absoluta y una presidenta sin miedo a lanzarse a cualquier cosa”, denuncia Vicenti, lo que no va impedir acciones a lo largo del curso.

La Comunidad Valenciana

La Comunidad Valenciana es el otro foco de esta lucha, con una huelga indefinida que lleva activa desde el 11 de mayo. Una de las principales razones para convocarla fue el rechazo a “la concertación del Bachillerato”, según explica Isabel Madruga, en representación de CSIF. A esto se le suman otras problemáticas como la burocracia, los problemas de autoridad y la falta de recursos para la atención de la diversidad.

Aunque CSIF fue uno de los sindicatos convocantes, el 27 de mayo anunció que abandonaba la lucha tras firmar el acuerdo que presentó la Consellería de Educación. “Decidimos salirnos, porque se aceptó una subida de 200 euros, que es una mejora que no hemos visto en otras comunidades”, relata Madruga, que añade que tampoco están de acuerdo con la reivindicación del valenciano en las aulas, como otras asociaciones.

Los sindicatos que actualmente siguen al pie del cañón son STEPV, UGT y CCOO. La portavoz de este último, Xelo Valls, asegura que no tienen pensado abandonar hasta conseguir sus objetivos. “Estamos en un momento en el que los sindicalistas hemos invertido mucho y tenemos fuerza suficiente para seguir”, explica.

Huelga de estudiantes y profesores contra la reforma universitaria

Ver más

Ese final podría estar cerca, pero está en manos de la Consellería. El último documento con sus propuestas se tendría que presentar estos días y “dependiendo de su contenido se planteará seguir, siempre en función de lo que valore el profesorado”. De esta manera Valls no cierra la puerta a que la huelga siga activa en el curso 26/27.

Lo que más van a valorar los profesores es la mejora en las ratios alumnado/profesores, que en el curso 2024/2025 se encontraba en 10,19 alumnos por cada profesor. A esto se suma el tema retributivo, “que aunque ahora mismo no está abierto, se podría reabrir teniendo en cuenta que los presupuestos siguen en el Parlamento y se podrían presentar enmiendas o incluso auto-enmiendas”, relata la portavoz.

“El último punto importante es la enseñanza en valenciano, que ha sido un motivo de desencuentro”, según lo describe Valls. Así, la pelota se encuentra actualmente en el tejado de la Consellería para decidir si comienzan el curso que viene con normalidad o con sus profesores en huelga.

El malestar docente ya no cabe en las aulas y se extiende como una mancha de aceite en forma de protestas. Tras semanas de huelgas, no se vislumbra el final. El incremento de burocracia, las ratios alumnado/docentes o la precariedad son algunos de los problemas que enfrentan actualmente los profesores en España y, que ante el hartazgo, les han llevado a la convocatoria de huelgas por diferentes puntos del territorio nacional. Valencia, Cataluña, Aragón o Madrid, se han ido convirtiendo en focos de parones que buscan conseguir mejoras en las condiciones de estos trabajadores.

Más sobre este tema
Publicidad