Asesinos S.L.
Leo que el Servicio Murciano de Salud anda preocupado porque en los hospitales públicos y privados de esa región se han utilizado prótesis no homologadas o caducadas en cirugías vasculares con sospecha de varias muertes. Una trama corrupta se ha embolsado alrededor de siete millones de euros con la “operación stent” y al gobierno murciano, tras cesar al consejero de salud, le preocupan más los millones que las víctimas. Ya saben, lo del muerto al hoyo y el vivo al bollo. Siendo muy grave, no es preocupante por no ser el único caso y estar legitimado por los votos de la ciudadanía afectada. Votan en modo ruleta rusa.
Leía hace poco que técnicos, facultativos y sindicatos han denunciado la orden dada para aprovechar los “culillos” de reactivos caducados en el Hospital de La Axarquía de Málaga. La Junta de Moreno Bonilla, carga contra los sindicatos lo mismo que cargó contra AMAMA por los cribados del cáncer de mama: la ciudadanía ha respaldado esa gestión sanitaria con sus votos. Hoy escucho, en un centro de salud andaluz, a una vecina repetir una de las mentiras del PP: con “los otros” la cosa no iba mejor. Más votos a la ruleta rusa.
Y meses antes, leí un correo interno del Grupo Ribera (gestor privado de hospitales públicos como el de Torrejón de Ardoz): “Como quedamos la semana pasada, os indicamos en qué condiciones se está procediendo a reutilizar catéteres esterilizados en procedimientos de electrofisiología (...) Solo se aplica en el caso de catéteres NO irrigados. Cada catéter se reutiliza normalmente 10 veces”. Este tipo de catéteres, introducidos en la vena, se usan en procedimientos cardíacos y tienen un marcado CE de un solo uso, por lo que está prohibida su reutilización como se describe en el correo. Era la intención del Grupo Ribera ahorrar 160.000 € mediante esa práctica. El paciente paga la bala de la ruleta rusa.
Hay políticos implicados (muchos), hay empresas sobornando a políticos para ganar dinero (mucho), hay jueces y fiscales mirando a otro lado (muchos) y… ¡hay médicos en este sucio negocio de muerte y codicia!
La cosa viene de lejos, desde que Ana Mato y Feijóo, con amenaza de muerte para 4.000 pacientes con hepatitis C, se negaron a financiar el Sovaldi por su elevado coste, hasta las muertes recientes de 7.291 personas discriminadas en las residencias madrileñas por no tener seguro privado. La mafia privada hace caja con el presupuesto público aportado por la ciudadanía, avalada por quien vota este modelo de estafa y respaldada por eso que llaman, sin serlo, Justicia. La ruleta rusa mata con pistola política y absolución togada.
Hay políticos implicados (muchos), hay empresas sobornando a políticos para ganar dinero (mucho), hay jueces y fiscales mirando a otro lado (muchos) y… ¡hay médicos en este sucio negocio de muerte y codicia! El juramento hipocrático, base ética y deontológica de la práctica médica, ha sido sacrificado en el altar del mercado. En consecuencia, vuelven la teúrgia que encomienda la salud a dioses y santorales y la taumaturgia de los vendedores de crecepelo y de los Frankenstein que ofrecen bellezas de catálogo y elixires hormonados.
Son tiempos extraños en los que muertos de hambre con escasa inteligencia suspiran por un seguro privado, cegados por la publicidad y los escaparates de chiringuitos sanitarios que inundan pueblos y ciudades ofreciendo falsas promesas y mentiras como las de los políticos con los que se confabulan. Son tiempos de suicidio colectivo para una sociedad que da la espalda a los sanitarios y educadores vocacionales para entregarse a unos profesionales sin otro horizonte que lucrarse a costa de la incultura y la falta de salud.
Muerto Hipócrates, son tiempos de hipócritas, corruptos y asesinos con licencia para matar.
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Verónica Barcina es socia de infoLibre.