Día Internacional de la Mujer

El recorrido hacia un 8M que ya es un éxito

Efectivos de los Mossos d'Esquadra desalojan a un grupo de mujeres que cortaban la Gran Via de Barcelona.

infoLibre

Las promotoras de la huelga feminista lo tienen claro: ya ha sido un éxito. El trabajo durante los meses previos al Día Internacional de la Mujer ha sido constante y ha dado frutos. Al menos en el día a día. El debate, dicen las mujeres que se organizan en torno a la Comisión 8M, está en las calles y en las casas. La plataforma ha cosechadoel apoyo de 577 colectivos como Ecologistas en Acción, Las Kellys o la Federación LGTBI, y este jueves se llevarán a cabo más de 103 manifestaciones, 147 concentraciones y 120 acciones por todo el país.

"Cada 8 de marzo celebramos la alianza entre mujeres para defender nuestros derechos conquistados", reza el manifiesto que pone voz a todas las mujeres que construyen la Comisión 8M. "Fue la unión de muchas mujeres en el mundo la que consiguió grandes victorias para todas nosotras y nos trajo derechos que poseemos hoy. Nos precede una larga genealogía de mujeres activistas, sufragistas y sindicalistas. Las que trajeron la Segunda República, las que lucharon en la Guerra Civil, las que combatieron al colonialismo y las que fueron parte las luchas anti-imperialistas. Sin embargo, sabemos que aún no es suficiente: queda mucho por hacer y nosotras seguimos luchando", dicen.

Cada 8 de marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer, pero la fecha señalada va más allá de lo meramente conmemorativo. Detrás, explican, se esconde el trabajo de todas las mujeres que de forma muy clara reclaman un sistema que no las relegue a un segundo plano, les arrebate sus derechos ni termine con sus vidas por el hecho de haber nacido mujeres.

De la clandestinidad a las calles

El recorrido no es breve. De hecho, relata la escritora y activista Nuria Varela, "empieza hace tres siglos". Es por tanto, a su juicio, "un error hablar de moda cuando el feminismo lleva tres siglos trabajando". La autora de Feminismo para principiantes (Zeta de Bolsillo, 2013) explica que, tras el trabajo de la Segunda República, silenciado durante los años de dictadura, las feministas continúan su labor en clandestinidad y de hecho "tardan 16 días desde que muere Franco en hacer las primeras jornadas".

La activista feminista Ruth Caravantes, integrante de la Comisión 8M, también recuerda que la historia del movimiento feminista en el país es más amplia de lo que tradicionalmente se ha mostrado. El grupo libertario Mujeres Libres se desarrolla al calor de la CNT a finales de la Segunda República. "Es un grupo muy estudiado fuera del Estado español", dice la activista, "pero no aquí, hasta el año pasado con el 80 aniversario de su creación". De ese "feminismo colectivo de base obrera es del que el actual movimiento feminista bebe".

La actividad del movimiento feminista en los años setenta "parte de cero y lucha por cuestiones básicas como unas condiciones laborales dignas". Eso se expresa ya en la huelga organizada en 1977 por las trabajadoras de Induyco en Madrid. "Estuvieron dos meses de huelga por el despido de cuatro trabajadores", relata la activista, quien recuerda que la acción partió "principalmente de mujeres" que reivindicaban una mejora de las condiciones laborales pero también cuestiones como la igualdad salarial o la creación de una guardería en la fábrica. "Las mujeres se van organizando a sí mismas" y a partir de ahí "surgen otro tipo de reivindicaciones", como el fin de "la violencia o el derecho a decidir sobre sus cuerpos". El 8 de marzo de 1978 fue la primera vez que la Comisión 8M se junta en Madrid.

Marisa Soleto, presidenta de la Fundación Mujeres, recuerda que la trayectoria del movimiento feminista es "muy larga" hasta que "en las últimas décadas el 8 de marzo comienza a institucionalizarse" y se convierte en "un día conmemorativo en lugar de reivindicativo". Ahora, dice, es el momento de "recuperar la reivindicación de calle". Precisamente el 15M es uno de los máximos exponentes de esa reivindicación a pie de calle, que se conjuga también con la lógica del movimiento feminista. "El feminismo no nace ni acaba en el 15M, pero sí fue un lugar común tras las Jornadas Feministas Estatales de Granada en 2009, donde se empieza a hablar de interseccionalidad del feminismo y de búsqueda de comunes", explica Ruth Caravantes.

A partir de ahí los momentos clave se suceden. España, sostiene Soleto, ha sido y es escenario de un "movimiento aventajado" que se ha expresado en la última década a través de iniciativas como el Tren de la Libertad, surgido contra la reforma de la Ley del Aborto, o la Plataforma 7N contra las violencias machistas. "Hemos sido un reflejo de cómo el relevo del movimiento feminista iba encaminado a recuperar la reivindicación de calle". Al calor de eso, explican las activistas, se va sumando gente muy joven que aporta ópticas renovadas y trabaja codo a codo con las generaciones que le preceden.

Romper el silencio

Todo el trabajo de base construido por las mujeres, dice Nuria Varela, "ha conseguido generar una conciencia de género que está muy extendida" de modo que ahora "las mujeres son muy conscientes de la desigualdad y de cuáles son sus causas". En los últimos años, agrega, "esa conciencia de género, ese feminismo difuso, está provocando la ruptura del silencio". Y de ahí el éxito que ya ha cosechado el 8M del presente año. "Porque eso se conjuga con brechas que han aumentado en los últimos años y vemos cómo las magnitudes de violencia son insoportables". Las mujeres están "sufriendo toda esa desigualdad: las jóvenes desde muy jóvenes y las mayores también".

Ahora, subraya, hay "cuatro generaciones feministas trabajando juntas" y la más joven lo hace "con mucha conciencia y mucho conocimiento". En esta labor ha tenido un papel clave el desarrollo de las redes sociales, "que al feminismo le vienen como un guante porque la estructura del feminismo es desde siempre en red". Internet ha proporcionado "mucho conocimiento y capacidad de movilizar al mismo tiempo" y ahora, añade, "estamos viviendo un momento muy importante porque se está rompiendo el silencio".

Esa ruptura, considera Varela, está siendo "como un tsunami" y es de hecho "el primer paso para acabar con la desigualdad". "Es un proceso muy largo y con mucho trabajo detrás pero que está cristalizando", sostiene.

Marisa Soleto incide también en el cambio generacional como clave del éxito. "El movimiento feminista ha hecho muy bien su trabajo en cualquiera de las épocas que se quiera analizar" y ha conseguido cumplir los objetivos marcados, como "el sufragio, la libertad sexual y la igualdad efectiva ahora". En esta tarea, quienes han participado en los últimos 30 años "han educado a sus hijas en la certeza de que las mujeres sí podían ser iguales y aprendiendo a no conformarse, como habían hecho generaciones anteriores". 

Tiempo de respuestas

Si bien el plato fuerte se servirá este jueves 8 de marzo a través de la huelga –laboral, educativa, de consumo y cuidados–, las concentraciones, actividades y manifestaciones organizadas, el movimiento no ha hecho sino coger carrerilla para continuar con fuerza. "Va a ser muy difícil que la sociedad, pero sobre todo quienes tienen que tomar las decisiones, miren para otro lado", opina Nuria Varela. "Los problemas se han puesto sobre la mesa y es difícil hacer oídos sordos a todo lo que está exigiendo buena parte de la sociedad".

A su entender, la "movilización en masa ha servido para quitar las caretas" y que el "falso discurso de igualdad se caiga". Esto también ha demostrado que "la izquierda se queda muy corta respecto a las exigencias de las mujeres". Por tanto, entiende, lo que tendrá que pasar a partir del 9 de marzo es que "los sindicatos hagan una reflexión sobre los motivos por los que el movimiento llama a una huelga de 24 horas y ellos sólo avalan dos horas, igual que otros partidos". En este sentido, la escritora espera que la izquierda "reflexione sobre lo pobre que son sus propuestas al lado de la demanda feminista".

Soleto coincide en que el "movimiento feminista no se ha parado jamás ni se parará". Es un movimiento, reitera, "muy plástico pero no se ha parado jamás en la vida". A su juicio, "cada vez que hay una representación importante en una gran movilización de avance de derechos civiles, las cosas cambian", de modo que ya "nada va a ser igual". "Quienes llevamos muchísimos años en el movimiento sabemos que lo que hay que hacer es seguir, es persistir", dice la feminista.

También Ruth Caravantes entiende que, tras el tiempo de descanso que necesitan las activistas, "el feminismo va a seguir y siempre va a reivindicar". Caravantes apuesta por la continuidad de las comisiones territoriales que se han formado en torno a la convocatoria de la huelga, a través del debate continuo "de forma tranquila y con el tiempo que se merece". La propuesta feminista, dice, "es transformadora pero hacen falta medidas". Ellas han "lanzado la pelota", así que toca ahora "ver la reacción y seguir presionando". Varela también incide en que el movimiento feminista ha conseguido, después de años de actividad, "hacer el análisis y mostrar cuál es la situación", por lo que a partir del día 9 "tocan respuestas". "Ya ha pasado la época de explicar, demostrar, evidenciar lo obvio y ha llegado el tiempo de las exigencias", concluye.

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