Educación

Siete autonomías se niegan a adaptar los libros de texto a 'ley Wert'

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Al menos siete autonomías optarán el curso que viene por no adaptar sus manuales a los cambios en el currículo que prevé la ya vigente Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (Lomce). Está previsto que la nueva ley se estrene en 1º, 3º y 5º de Primaria y en la formación profesional para alumnos de 15 años, que sustituirá a los actuales Programas de Cualificación Profesional Inicial (PCPI). Entre las que se rebelan están las no gobernadas por los conservadores, que se han mostrado muy beligerantes contra esta norma –Asturias, Andalucía, País Vasco, Cataluña y Canarias–, pero también otras dos en las que sí manda el PP. infoLibre intentó sin éxito recabar la información de Navarra, Baleares, Murcia y La Rioja. 

Es el caso de Cantabria y de Castilla y León. El consejero de esta última comunidad ya ha manifestado la intención de mantener los manuales al menos dos cursos más. A su juicio no habrá problemas porque los docentes ampliarán los contenidos que sean necesarios para ajustarse a la nueva metodología. En Cantabria, el consejero Miguel Ángel Serna aseguró que desde su departamento se darán a los centros las instrucciones oportunas, dentro del marco legal vigente, para que los libros en Primaria no se cambien a corto plazo. En Aragón, donde también gobierna el PP, aseguran que la adaptación se hará "de forma progresiva" y que no se impondrán cambios a los centros.

En Madrid o la Comunidad Valenciana la renovación será parcial y se hará para adaptarse a uno de los cambios más sustanciales, que es la desaparición de la asignatura Conocimiento del Medio y su conversión en dos materias, Ciencias Naturales y Ciencias Sociales. No obstante, en estas comunidades no están previstos cambios en el resto de materias aunque el currículo de la Lomce sí define cambios en las competencias básicas, contenidos y métodos pedagógicos que, a priori, deberían determinar la práctica cotidiana en las aulas y el contenido de las evaluaciones externas que también se harán en Primaria aunque sin carácter de reválida.

En Extremadura la renovación, insisten fuentes de la Consejería de Educación, se hará de forma paulatina aunque sí está prevista una adaptación de los manuales de los cursos en los que entra en vigor la reforma de la que no se ha especificado el nivel de concreción. Fuentes de este departamento señalaron a infoLibre que todavía no está definido si el cambio llegará sólo a los libros de Ciencias Naturales y Ciencias Sociales o a los de todas las materias. Castilla-La Mancha y Galicia sí pedirán a los centros que renueven sus libros para adaptarse a la 'ley Wert'.  

Entre las autonomías que se rebelan, la falta de tiempo para adaptar los libros o el simple rechazo a la mayoría de preceptos que marca la ley son los argumentos más repetidos. El Gobierno Vasco, por ejemplo, asegura que no instará a los centros a cambiar los manuales el próximo curso escolar porque "no hay tiempo" para adaptar los contenidos. Por su parte, la consellera catalana, Irene Rigau, dijo el pasado enero que "no es necesario" modificarlos y señaló que los mantendrá como medida ante la crisis para que las familias catalanas no tengan que hacer "gastos innecesarios". "El departamento quiere que estas familias puedan reciclar y continuar utilizando los actuales libros de texto", defendió. El Gobierno de Canarias, según informó su vicepresidente y consejero de Educación, José Miguel Pérez también comunicará a los centros de las islas que pueden seguir usando los libros actuales.

Quejas y recortes 

Las asociaciones de padres de la pública y la concertada defienden que cambiar los libros generará un gran perjuicio en las familias al tiempo que añaden que es momento de explorar alternativas a los manuales. "Hay conceptos que no cambian y no es necesario obligar a las familias a comprar nuevos libros para tratar los mismos contenidos", señala Jesús Sánchez, presidente de la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (CEAPA), que agrupa a las familias de la escuela pública. Asimismo, Sánchez lamenta que esta renovación vaya a suponer también que los bancos de libros que miles de asociaciones de padres habían puesto en marcha en sus centros educativos queden obsoletos. A su juicio, el cambio en el currículo y sus consecuencias sobre los libros de texto es un argumento más para denostar una ley que define como "innecesaria". "El ministerio ha pedido una ronda cara y ahora quiere que sean las familias las que corran con la cuenta", amplía. 

Luis Carbonell, presidente de la Confederación Católica Nacional de Padres de Familia y Padres de Alumnos (Concapa), que reúne a los padres de la concertada, cree que la renovación de los manuales creará "una sangría muy importante" en miles de familias. En este sentido, Carbonell defiende es momento de buscar fórmulas alternativas a los libros de texto convencionales al tiempo que reclama que se aumenten las ayudas para los alumnos que tengan situaciones económicas más desfavorables. 

Sin embargo, esa no parece ser precisamente la tendencia. Según el informe anual Datos y cifras del curso escolar 2013-2014, presentado el pasado septiembre, 578.549 beneficiarios de ayudas concedidas para la adquisición de libros de texto y material didáctico, un 59%, las perdieron el curso pasado. En el curso 2009/2010, el número de niños con ayuda de libros rozó el millón. Desde entonces ha ido decreciendo, aunque nunca lo hizo con tal firmeza. Estas cifras ponen de manifiesto de qué manera ha afectado a las familias el recorte de las partidas dedicadas a estas ayudas que emprendieron todas las autonomías excepto Andalucía y Navarra, donde se mantuvo la gratuidad en toda la educación obligatoria. Euskadi, mantuvo la gratuidad en Primaria y el primer ciclo de ESO para el 80% de los escolares.

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