La democracia comienza con uno mismo

Eloy Isorna Artime

1 - Lo difícil e importante de las virtudes no es su conceptualización, sino su vivencia. Lo mismo sucede con la democracia: lo importante es su vivencia cotidiana.

2 - La democracia como vivencia, basada en la fundamental convicción del valor e igualdad de todos los seres humanos, es expresión de la empatía, la colaboración, el respeto, la compasión, la justicia, la libertad, la equidad, el perdón; en suma, es expresión  de las virtudes cívicas.  

3 – Invocarla y no practicarla, es el mayor atentado contra la democracia; es decir, contra sus instituciones y el respeto a las personas y sus derechos. 

4 - La democracia como sistema político social regulador del adecuado ejercicio del poder y la pacífica convivencia social, necesita dotarse de leyes y normas con talante democrático.  

5 - La democracia no es solamente un concepto político, relacionado con la distribución del poder, derechos y representación en la sociedad para la toma de decisiones, sino que incluye un ideario de vida en común, basado en el respeto mutuo entre los seres humanos y el reconocimiento reciproco de igualdad en dignidad y derechos.  

6 - Sociedad democrática no es la que tiene formalmente leyes democráticas sino la que, además, vive democráticamente, más allá de las leyes e instituciones que la puedan sustentar. Las solas leyes no son baluarte suficiente para sostener la democracia, si no existe un generalizada asunción y vivencia social de sus principios y valores.

7 - No parece posible institucionalizar eficazmente la democracia si los que lo hacen y la mayoría social no creen en ella.

8 - Para el sostenimiento y mejora de la democracia, es crucial que las instituciones públicas y privadas, y muy especialmente los representantes políticos y los medios de comunicación, contribuyan con su ejemplo a la educación y vivencia de los valores e ideales democráticos. Igual función corresponde a las familia y a los centros de  educación.  

9 -  Se puede educar en democracia, desde la doctrina y los valores. Pero es fundamental el ejemplo.

10 - La brecha entre la democracia formal y la democracia real en todos los ámbitos, vendrá marcada por la calidad de la educación, especialmente a través del el ejemplo personal y social.

11 - El voto es uno de los instrumentos de participación democrática, pero no garantiza por sí sólo, el adecuado ejercicio y vivencia democrática en la sociedad.  

12 - Los grupos de presión, que representan intereses económicos, sociales y políticos específicos de diversa naturaleza, no participan como tales en los procesos electorales, pero pueden influir e influyen de hecho, por diversos caminos, en las formación de la voluntad de las instituciones políticas.

13 – Los medios de comunicación son, en ocasiones, una de las vías utilizadas por los grupos de presión para  conformar una opinión pública favorable a sus intereses. 

14 – El control democrático de las actividades e intereses de los grupos de presión resulta fundamental a la hora de evaluar la calidad de una democracia

15 – Uno de los mayores riesgos para la democracia es su desnaturalización, es decir,  valerse de sus mecanismos, instituciones y poderes representativos de forma torticera, engañosa e insidiosa, fuera de las funciones, finalidades e intereses cívicos y de convivencia social que le son propios.  

16 - Es preciso establecer mecanismo de control y reparación, para evitar la desnaturalización de la democracia de modo que puedan prevenir y dar respuesta a la posible desviación y abuso de poder de personas o instituciones. 

Además, en tales supuestos, la reacción ciudadana y mediática para denunciar la desviación de poder es muy importante y puede ofrecer una medida sobre el grado de sensibilidad o insensibilidad  democrática  existente en la sociedad.  

17 - En democracia, la ley de la mayoría no excluye a la minoría. La minoría mantiene sus derechos ciudadanos e institucionales y ejercerá su poder de decisión, sin obstáculos, de acuerdo con la participación que le hayan otorgado los votos. La minoría opositora pueden contribuir poderosamente al mantenimiento y mejora de la democracia. 

18 – Las actividades y el entramado de la sociedad civil, con su diversidad de instituciones y  organizaciones, es fundamental en la vivencia y desarrollo de la democracia. Los movimientos cívicos, como el movimiento feminista; los sindicatos; la asociaciones de vecinos; los clubs de lectura; la diversidad de muchas actividades participativas, entre ellas las deportivas y lúdicas; la convivencia social en lugares públicos etc. marcan el ritmo de la sostenibilidad de una sociedad  democráticamente estructurada.   

19 - La democracia siempre es perfectible. Debe mejorarse continuamente en su vivencia e instrumentos, en función de la mayor concienciación y sensibilidad democrática y de las circunstancias, siempre cambiantes.

Actualmente, las diversas tecnologías y muy especialmente Internet y la I.A. exigen establecer mecanismos de análisis y seguimiento democrático para fomentar su uso educativo de la convivencia democracia y evitar su utilización sesgada contra los derechos democráticos.

20 - El modo de ejercer el poder en democracia tenderá a ser cualitativamente mejor, en la medida que sea más sensible y preste mayor atención a las necesidades y circunstancias cambiantes y a las demandas de la ciudadanía. 

21- Cualquier sistema político en el que, tras la formalidad de las elecciones y/u otras formalidades democráticas, se oculte el ejercicio no democrático del poder) nunca debiera se denominado como democrático. 

22 - La palabra “democracia” no debiera ser adjetivada. Adjetivarla puede conducir a confusión.  Así por ejemplo la calificación, hoy tan repetida, de “democracia liberal” puede remitir (y, para muchos remite) conceptualmente al liberalismo económico, con nulas o mínimas intervenciones en el mercado por parte de los poderes públicos. 

23 - En todo caso, frente a la llamada democracia liberal cabe contraponer, no la democracia fraudulenta (iliberal) sino la democracia social, al hilo de la definición que establece el artículo primero de nuestra Constitución, afirmando que “España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho”.

24 – “Democracia deliberativa”, es otra de las adjetivaciones que se utiliza, al   igual que la de “democracia radical”, por ejemplo, en el ámbito de la Filosofía de Derecho. Pero introducir estas y otras adjetivaciones en el lenguaje cotidiano, puede crear confusión y empañar el sentido rotundo y claro de la palabra democracia, como vivencia y sistema institucionalizado de convivencia siempre perfectible. En todo caso, obviar la adjetivación no supone ignorar en modo alguno las aportaciones de ambas orientaciones democráticas. 

25 –Tergiversando u obviando los ideales democráticos, son muchas las fuerzas antidemocráticas que se esfuerzan en su destrucción. Algunas se presentan como defensoras de una supuesta ideal relación directa entre el pueblo y su líder, elegido o no en las urnas, despreciando todo el entramado institucional de la democracia y la  correspondiente separación de poderes. 

En ocasiones, las propias deficiencias y rendijas del sistema democrático establecido son las que pueden facilitar tales intentos. En otras, es la habilidad de los antidemócratas, aupados por intereses espurios y financiados por tesoreros ocultos o no, los que fuerzan con afán destructivo las defensas de la democracia.  

La defensa de la democracia se erige así como un deber ético que a todos nos atañe. Y la adecuada enseñanza y vivencia diaria de la democracia como el más eficaz remedio contra sus enemigos. 

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Eloy Isorna Artime es socio de infoLibre.

Eloy Isorna Artime

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