No cabe duda de que a Oliver Laxe le gusta caminar sobre el alambre, aún con riesgo de trastabillarse y que su caída sea retransmitida en vivo y en directo. Solo así se explica que haya convocado este jueves a la prensa para dejarse observar y grabar mientras en Hollywood se leían las nominaciones para los Oscar.
Porque Sirat aspiraba a cinco, semejante repóker para una película española, pero las tres primeras fueron noes: Mejor fotografía, música original y cásting. Sentado en un sofá delante de una gran televisión en el Espacio Movistar de la Gran Vía madrileña, el cineasta se agarra fuertes las manos, juguetea con los dedos, trata de aparentar tranquilidad, sonríe rígido tocándose la barbilla, desenfocando en realidad la mirada ante la pantalla.
Esto debería ser una fiesta privada, por si acaba mal o regular, pero tiene las puertas abiertas al mundo pase lo que pase. De hecho, nunca se había hecho antes. "Nosotros siempre estamos por el espectáculo y el suspense", asegurará divertido minutos después a los periodistas, pero en este momento se paladea en el ambiente la presión de la duda. Hasta que, como cuando vemos algún partido importante en casa o en un bar con amigos, llega el gol y la celebración con los brazos en alto.
Besos y abrazos. Menudas sonrisas. La tensión de la incertidumbre transformada en alivio genuino para Oliver Laxe y los miembros de su equipo aquí reunidos. "Me he aliviado porque os hemos juntado aquí a todos y ha habido un momento en el que hemos pensado que alguien iba a tener que hacer unos malabares o un striptease para entreteneros", ha reconocido, atendiendo a los medios ya con su flamante condición de nominado. Casi diríase que toqueteando para terminar de creérselo, para asegurarse todo el tiempo de que está ahí, el billete de avión a Los Ángeles en el bolsillo del pantalón.
"Os hemos convocado porque creíamos que podíamos celebrar algo, pero también sabíamos que podíamos irnos de vacío", también ha confesado. "Y como somos tan conscientes de lo difícil que es, todos hemos dicho en algún momento 'uy, a lo mejor no nos dan ninguna'. Además, como se anuncian por orden alfabético, Sirat siempre es la quinta", ha admitido, para acto seguido, sabiendo que no pisa en el vacío, rematar: "Eso sí, en el arte no hay ganadores ni perdedores nunca. Nosotros ya hemos hecho nuestra peli y eso es un éxito".
Cuando parece que hemos tocado techo, siempre luego hay más buenas noticias
Tras hacer extensiva la celebración a todo el cine español, ha asegurado Laxe que, llegados a este punto, ya no tienen "nada que perder, pues todo esto es un bonus". "No hacemos las películas para esto, pero estamos disfrutando porque es algo totalmente inesperado", explicando que no han sido pocas las ocasiones en las que han sentido que ya han conseguido tocar techo, "pero luego siempre hay más buenas noticias".
En esta línea, ha remarcado el director que todo esto es un "pequeño milagro", máxime con una película como Sirat, "radical, audaz, que no hace rehenes", que aún así ha conseguido convencer a buena parte de los 10.000 votantes de la Academia de Hollywood para ser una de las cinco películas de habla no inglesa nominadas: "Que una película así haya llegado hasta aquí tiene muchísimo mérito".
En la categoría de Mejor película de habla no inglesa, la cinta española competirá Valor sentimental, de Joachim Trier (Noruega); El agente secreto, de Kleber Mendonça Filho (Brasil); Un simple accidente, de Jafar Panahi (Francia); y La voz de Hind, de Kaouther Ben Hania (Túnez). "Es complicadísimo, son buenísimas películas internacionales", ha apuntado, asimismo asegurando que "nunca" se le "pasó por la cabeza" estar nominado al Oscar: "Cuando sucede es una alegría".
Por su parte, en la categoría de Mejor sonido, comparte posibilidades Sirat con súper producciones como Frankenstein (9 nominaciones), F1 (que opta a 4 premios), Una batalla tras otra (13) o Los pecadores (el film más nominado de la historia con 16 candidaturas). "Es una proeza. ¿Vosotros habéis visto las pelis con las que competimos, el presupuesto que tienen y la de gente que trabaja en ellas?", ha remarcado el cineasta gallego, poniendo así en valor el trabajo de su equipo de sonido.
El primer equipo enteramente femenino nominado a Mejor sonido
Ver másLa 'rave' como resistencia al neoliberalismo: Oliver Laxe sacude nuestro cine con la prodigiosa 'Sirat'
Un trío de mujeres, concretamente: Amanda Villavieja, Laia Casanovas y Yasmina Praderas. El primer equipo enteramente femenino nominado en esta categoría en la historia de los galardones más importantes del cine mundial. "Es muy chulo poder generar referentes", ha destacado a la prensa Praderas pues, según ha contado, en su especialidad es "inhabitual encontrarse mujeres en la sala de mezclas, aunque cada vez un poquito más y poco a poco vamos viendo que más equipos femeninos se van sumando". "En este caso hemos coincidido tres y es un lujo aunar fuerzas y sensibilidad", ha apostillado.
"Ya tocaba", ha agregado Villavieja, deseando que "no sea tan excepcional ver a tres mujeres ahí nominadas", reconociendo a su vez que esta nominación a los Oscar "supera cualquier ambición". "Hemos ido recibiendo muchos halagos del gremio, es súper bonito que profesionales a los que admiramos nos estén felicitando. Nos dicen mucho que les llama la atención Sirat por el uso del sonido de forma narrativa, empujando la historia, porque es una sonoridad muy distinta a la que están acostumbrados", ha compartido Casanovas.
Con una amplia sonrisa pintada en su cara que nada tenía que ver con la rigidez una hora atrás, trataba de quitarse presión Laxe para dedicarse sencillamente a disfrutar el momento. "Sinceramente, creo que tenemos pocas opciones de ganar el Oscar, pero bueno, también decíamos lo mismo de ser nominados", ha dicho, insistiendo en la idea de Sirat como una cinta "que no hace prisioneros, que te hace mirar adentro, que te mueres viéndola porque es terapia de choque... Ya hemos alcanzado nuestro techo estando aquí, es increíble para una película tan especial y genuina". Y para terminar, la pregunta de la prensa habitual: ¿Preparará algún discurso? "Me gusta improvisar, hay que vivir en el presente, no me proyecto en la gala, esto es ya muy fuerte".
No cabe duda de que a Oliver Laxe le gusta caminar sobre el alambre, aún con riesgo de trastabillarse y que su caída sea retransmitida en vivo y en directo. Solo así se explica que haya convocado este jueves a la prensa para dejarse observar y grabar mientras en Hollywood se leían las nominaciones para los Oscar.