Los sueños que nunca hay que enterrar

Begoña Curiel (El libro durmiente)

El libro durmiente comenzó su andadura como club de lectura en junio de 2003. Su nombre hace referencia a la necesidad de rescatar los valores y principios que duermen en el seno de los libros. El libro durmiente se define como una entidad creada sin fin de lucro. Nuestra acción adquiere la condición de voluntariado cultural. Desde el año 2012, correspondiendo con el período lectivo, impartimos los talleres de escritura creativa en dos niveles: básico y avanzado. Finalmente, la invitación a los autores para presentar sus obras o impartir clases magistrales sobre las técnicas de escritura ha dado lugar a la creación de un foro literario donde confluyen los lectores, libros y escritores, compartiendo ideas e inquietudes en pro de la cultura.

Un país con tu nombre

Alejandro Palomas

Ediciones Destino

Reviste de un aura especial a los personajes que nos traen esos sueños que nunca hay que enterrar. Nada es imposible, dice Un país con tu nombre, incluso en una aldea perdida. Esta es una historia hermosa, infinita en sentimientos donde se respira la esperanza.

Jon y Edith. Un cuidador de elefantes y una mujer viuda con once gatos. El escenario es tan protagonista como ellos; al principio vecinos, después amigos. Y no es fácil porque Edith no lo es. El duelo por la muerte de su mujer la aísla más del mundo que lo apartado del sitio.

Es de esos lugares donde “no pasa nada”, pero Alejandro Palomas activa los conflictos para echar a rodar la trama. Confluyen dos hechos: a Jon le despiden del zoo y corre la noticia del proyecto de restauración de una casona en ruinas para convertirla en hotel rural. En un lugar donde nada parece ocurrir cualquier asunto adquiere relieves de cisma mundial.

El despido de Jon implica además el adiós a Susi, la elefanta que cuida. Su relación no es la de cuidador y animal, sino la de dos seres vivos con una conexión que no se entiende con palabras. No se sorprenderá quien haya leído antes a Palomas. Su amor por los animales es casi una seña de identidad, a nivel personal pero también en su trabajo literario (inolvidable su libro Un perro, la primera novela que leí del escritor).

La reforma de la casona también va más allá de un simple proyecto. Quien se retira a un silencio deseado presiente lo nuevo como una agresión potencial. El estado anímico de Edith por el fallecimiento de su compañera de vida no es precisamente el adecuado para afrontar posibles amenazas. Tampoco ayuda la relación tóxica, aunque sea telefónica, con su hija Violeta. Es realmente desquiciante. Palomas muestra hasta qué punto se pueden torcer las cosas por más que quieras a quien más quieres.

Pero Un país con tu nombre (por cierto, un título precioso) habla de reconstrucción emocional. El ser humano es su peor enemigo cuando se emplea a fondo en la desatención de sí mismo, pero si pone toda la carne en el asador puede ser un gigante realmente maravilloso. Sólo hay que querer, empeñarse, asumir lo inevitable, reeducar la emoción.

Alejandro Palomas nos lleva por ese camino, por las segundas oportunidades que no se pueden dejar pasar, de lo contrario ya no habrá circunstancias a las que culpar salvo a nosotros mismos. En este universo de la evolución nos sumerge el autor, cálido y con cierto tono lírico en su escritura, sencilla y sin embargo profunda, intensa como los sentimientos con los que llena sus páginas.

Un país con tu nombre es una experiencia al más puro estilo Alejandro Palomas. Es un autor con voz propia.

'Quiero que todo me pase contigo'

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