'Quiero que todo me pase contigo'

Begoña Curiel (El libro durmiente)

El libro durmiente comenzó su andadura como club de lectura en junio de 2003. Su nombre hace referencia a la necesidad de rescatar los valores y principios que duermen en el seno de los libros. El libro durmiente se define como una entidad creada sin fin de lucro. Nuestra acción adquiere la condición de voluntariado cultural. Desde el año 2012, correspondiendo con el período lectivo, impartimos los talleres de escritura creativa en dos niveles: básico y avanzado. Finalmente, la invitación a los autores para presentar sus obras o impartir clases magistrales sobre las técnicas de escritura ha dado lugar a la creación de un foro literario donde confluyen los lectores, libros y escritores, compartiendo ideas e inquietudes en pro de la cultura.

Aunque todo se acabe

Miguel Pasquau

Ediciones Miguel Sánchez (2021)

Me froto las manos y fantaseo. Me dispongo a rellenar fajas literarias para la novela.

"Descomunal. Brutal. Impresionante. B-r-a-v-o".

"Deslumbra".

"Calidad e inteligencia literaria".

"De esos libros que te hacen pensar: 'las comparaciones son odiosas' y '¿Qué leer después de esto?'".

"Se ha contado mil veces el amor. ¿Cómo se puede “hacer tan bien el amor”?".

Y podría seguir...

 

Antes, durante y después de la transición; todos los climas con sus expectativas. Miguel Pasquau abarca años intensos donde todo fue posible: se sintió el éxito y el fracaso en función del propietario de la mirada. Pasquau las coloca en sus protagonistas (los de ficción) para describir al principal: Martín Godoy. Todos hablan de él, menos él de sí mismo.

Hombre de origen rural, de Úbeda (Jaén), alumno de las Escuelas Profesionales de la Sagrada Familia, fundación de los jesuitas destinada a las clases más populares de Andalucía, donde después fue maestro hasta que necesitó experimentar fuera del refugio aunque es allí donde se forja su conciencia cristiana y social.

Es un personaje complicado pero maravilloso, lleno de aristas, ideal para jugar con el lector al despiste. Para ello, además de Gabrielle (ahora voy con ella) utilizará otras dos voces narradoras: José de Esponera y Alfonso Caldentey. Ya comentaba que conoceremos (o no) a Martín gracias a los demás, que ese, el despiste, será precisamente uno de los pilares de esta novela, junto al análisis y viaje –la novela está repleta de acción– por determinados momentos históricos y políticos, además de por supuesto, el amor. Con letras grandes y luminosas.

El título ya hace presagiar cosas aunque desconozcas por dónde irán los tiros, ya que la novela es larga y los bandazos, radicales. Martín puede ser cualquier cosa con los diferentes retratos que de él se hacen. De ahí que dudara mil veces, supongo que le ocurrirá a otros lectores de esta novela. ¡Qué capacidad narrativa la del autor para mantenernos en vilo!

¿Quién es Martín? Alguien que se mete hasta el fondo de los charcos, comprometido contra el régimen franquista incluso desde su paso por las aulas. Pero el París de la posguerra le espera, hervidero subversivo, intelectual y exilio de almas incapaces de quedarse quietas, entre ellas, Gabrielle Lenoir.

Es muy diferente a Martín pero conectarán hasta hacer su magia, entre curvas –muchísimas–, períodos llanos e ideales y tragedias que los unen, atraviesan y empujan a lugares distintos aunque no sean físicos. Madrid y Argentina serán otras ubicaciones unidas a su relación particular y sublime. He leído muchas novelas con historia de amor y les puedo asegurar que la de Martín y Gabrielle está entre las mejores. Tan compleja como cada uno de ellos por separado, pero con un grado de compenetración cercano a la belleza.

Se podría describir de mil maneras su forma de amarse pero hay que leer la novela porque eso es lo que hace el escritor: contarla una y otra vez sin que provoque cansancio. Y eso tan difícil es lo que hace Miguel Pasquau con su impresionante capacidad narrativa. Me he quedado pasmada.

Martín y Gabrielle enamoran como ellos lo hacen entre sí y aquí no hay el clásico azúcar romanticón. Todo lo contrario. Suben montañas y caen en picado, remontan, vuelven a tropezar hasta que... No se puede decir nada más.

Bueno, sí. Su canción: All things must pass, del Beatle George Harrison, con la traducción de Martín: Quiero que todo me pase contigo, banda sonora de la novela, resumen de su amor, la búsqueda constante de su unión. Hasta el propio Harrison hará un cameo entre los personajes de ficción. Sera sólo uno de los reales ya que por Aunque todo se acabe pasarán –entre otros– Franco, Marcelino Camacho, Carlos Cano o Picasso.

Y además de personajes, episodios reales como los del FRAP (Frente Revolucionario Antifascista y Patriota), el golpe militar en Argentina, el proceso de Burgos o el proceso 1001 (por la detención en 1972 de la cúpula entonces clandestina de CCOO). Ya comentaba antes, que acción –respaldada por un gran trabajo de documentación– no falta en este libro.

Por si no tuviera aliciente esta lectura, Aunque todo se acabe sale de las páginas con Galia, hija de Martín y Gabrielle. El autor ¡la lleva a Twitter! Sí, han leído bien. Qué invento tan magnífico, seguir la estela de esta novela en redes sociales. Echen un vistazo y ya me contarán; seguro que más, cuando hayan saboreado esta novela portentosa.

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