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Inversión pública

Constructoras, bancos y ‘lobbies’ presionan por el último tramo privatizador de Fomento

El tiempo se acaba. A menos de seis meses de un año electoral clave, el Ministerio de Fomento acelera los planes de su primera gran privatización (AENA Aeropuertos) y la entrada de empresas privadas en servicios públicos. Constructoras, bancos y grupos de presión, desde la logística a la gran distribución, pasando por las concesionarias de autopistas, tratan de imponer sus intereses cuando aún queda tiempo. Renfe (AVE y Mercancías), AENA (en beneficios tras reducir 1.250 empleos), los puertos o el transporte de mercancías por carretera mediante "megacamiones" de 25 metros y 60 toneladas son los planes más candentes. 

El Ministerio de Fomento sólo admite que trabaja en los asuntos previstos, sin confirmar si este mismo viernes, como se espera, puede haber novedades. En las empresas interesadas, sin embargo, se da por hecho que las decisiones son inminentes. 

En el caso de AENA Aeropuertos, que gestiona directa o indirectamente 61 aeropuertos en todo el mundo, 46 de ellos en España, el Gobierno tiene que autorizar la reforma del marco regulatorio que permita colocar un 21% del capital entre inversores de referencia y otro 28% del capital en Bolsa. La privatización parcial de AENAparcial profundiza el proceso de liquidación del sector público que el mismo PP convirtió en el centro de su política económica en los años 90.

Núcleo duro

En Fomento, en el sector y entre los sindicatos, los candidatos que suenan con más fuerza para constituir el núcleo duro y estable de inversores en el grupo público aeroportuario (el primero del mundo por volumen de viajeros) son Ferrovial (Rafael del Pino), Abertis (CaixaBank, Isidro Fainé) y OHL, el grupo del exministro de Hacienda entre 1975 y 1976 Juan Miguel Villar Mir  y del exministro de Industria y de Exteriores del Gobierno de José María Aznar, Josep Piqué (consejero delegado de OHL).

Los candidatos se repiten prácticamente en la entrada prevista de empresas privadas para competir con Renfe en el AVE del corredor de Madrid-Mediterráneo.  En los útlimos meses se han barajado como candidatos Acciona, OHL, Ferrovial y Comsa;los grupos de transporte en autobús Alsa y Arriva-DB y Hemisferio, la firma patrimonial de la familia Lara. Este último llega a la carrera como favorito y avalado por el plan que aplicó en Vueling, la compañía integrada hoy en el grupo de Iberia y British Airways que podría ser el modelo para el transporte de viajeros por ferrocarril.

También hay favorito en las quinielas para la apertura del transporte de mercancías por ferrocarril. Se trata de de la empresa privada de ferrocarriles alemana Deusche Bahn (DB). La compañía llegó a España hace seis años con la compra de Transfesa. Poco a poco, ha avanzado posiciones. En 2013, mientras Renfe Mercancías llegaba a un acuerdo de reestructuración con los representantes de los 1.700 empleados que contemplaba una posible privatización, DB firmaba un acuerdo con Renfe para potenciar el corredor del Mediterráneo.

Una filial de Renfe

Renfe Mercancías se constituyó a comienzos de año como sociedad filial de Renfe, con un valor de 377 millones de euros y un pasivo de 326 millones. La compañía prevé pérdidas de unos 86 millones de euros para este ejercicio.

Con las operaciones de liberalización en marcha, todavía es más evidente el enorme embrollo que afecta a la decena de autopistas sin tráfico (radiales), quebradas y gestionadas por concesionarias que son propiedad de bancos y constructoras. Hasta ahora, Fomento ha propuesto englobar las concesiones en una Empresa  Nacional de Autopistas. 

Esa empresa pública se haría cargo de una deuda aproximada de 4.500 millones, a la que aplicaría una quita del 50%. Es la gran justificación de la operación: si no se nacionalizan las pérdidas habría que hacer frente a responsabilidades (patrimoniales) más caras para el Estado. 

Tras la quita, los 2.250 millones resultantes serían canjeados por bonos de la sociedad a 30 años. La banca, incluida la extranjera, y algunas constructoras plantean serias reticencias. Pero el tiempo se acaba. El diario Cinco Días informaba esta semana de que el 18 de julio podría abrirse el primer expediente de liquidación entre las concesionarias, el de la AP-36 (Ocaña-La Roda), lo que abriría la puerta a exigir al Estado responsabilidades patrimoniales.

Los megacamiones

Uno de los planes de Fomento en los que se ha notado el efecto de los grupos de presión afecta al transporte de mercancías carretera. Las grandes empresas de distribución y de automóvil han logrado que se autorice "para tramos concretos y con permiso expreso" matiza un portavoz de Fomento, camiones de 25 metros y 60 toneledas.

Tras el impulso a esos camiones, que equivalen en dimensión a un edificio de ocho pisos sobre ruedas están, según los transportistas, poderosos lobbies como el del automóvil, la madera o la gran distribución. Sobre todo esta última. En AECOC, asociación que mantiene serias discrepancias con los transportistas por el cambio en las dimensiones autorizadas para los camiones, figuran grandes empresas de distribución y cargadores.

Son miembros de la asociación desde El Corte Inglés a Carrefour, pasando por Eroski o el grupo IFA. Forman también parte de AECOC, Coca Cola, Pepsi, Mahou, Unilever, Danone y Nutrexpa. El presidente de honor es Juan Roig (Mercadona). Todo un cuadro de honor del negocio de la distribución y de las marcas.

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