Los precios

La inflación se desboca por el precio de la gasolina y la luz pero no impacta aún en la cesta de la compra

Un hombre inyecta carburante en una moto este jueves en Madrid (España).
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La inflación se dispara al 5,5% según el indicador adelantado Índice de Precios de Consumo (IPC) relativo a octubre y publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Antes, en septiembre, venía de escalar un 4%, ambos porcentajes medidos en términos interanuales. Es la tasa más alta desde 1992, lo que ha llevado al líder de la oposición, Pablo Casado, a exigir al Gobierno que reelabore los Presupuestos Generales del Estado al estar el IPC "desbocado"

¿Está afectando esto al bolsillo del ciudadano? Solo en lo que compete a la gasolina y el precio de la luz, dos de los cuatro productos que mide el INE que crecen por encima del 20% con relación a septiembre de 2020: se trata de los aceites y grasas -el único alimento con el precio por las nubes- un 23%, la electricidad sube un 44%, los combustibles líquidos un 42% y los carburantes un 22,5%. De hecho, la inflación subyacente adelantada se sitúa en el 1,4%, cuatro puntos por debajo de la principal.

Ciertamente, los hogares con vehículos particulares van a notar el incremento de los combustibles y el precio de la electricidad va a traducirse, según la OCU, en que la factura media en septiembre alcanzará los 87,40 euros por casa (a pesar de que el precio por megavatio hora ronda los 200 euros estos días y su récord se situó en 288,53 euros el 6 de octubre, la factura final es menor). Pero la inflación no afecta de momento a la cesta de la compra

De los 101 productos que analiza el INE para medir la inflación, hay cuatro desbocados -los ya comentados: electricidad, combustibles líquidos, carburantes y aceites y grasas- y otros siete por encima de la media de septiembre del 4%. Es decir: 11 productos están por encima de la media en cuanto a precio y 90 por debajo, cuando no en términos negativos

Los siete son, según el INE: el gas (el IPC escala un 9%), las bicicletas (7,6%, es conocido que falta stock de bicicletas desde la pandemia), los equipos fotográficos y cinematográficos e instrumentos ópticos (4,2%), los instrumentos musicales y grandes bienes duraderos para ocio en interiores (5%), los servicios de alojamiento (6,4%, esto se explica porque en septiembre de 2020 el turismo estaba mucho peor), los seguros de salud (5,2%) y el agua mineral (7,3%)

"Necesitamos ver el problema de la inflación con más perspectiva. Hay un crecimiento dispar de precios, y una parte muy importante de los vaivenes de septiembre se dan por productos muy relevantes", como los carburantes o la electricidad, advierte Manuel Hidalgo, economista y profesor de Economía Aplicada de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla. "¿Eso quiere decir que no hay riesgo? En absoluto: el otro día me cobraron 2 euros con 80 céntimos por un café en el lugar donde me pedían 2,60. Y en el bar me alegaron que tenían que asumir más costes". "Podríamos entrar en una dinámica de espiral de la inflación, pero de momento me inclino a pensar que no estamos aún inmersos en ella".  

Solo a modo de comparativa, el pan y los cereales subieron un 0,8% interanual en septiembre; la carne, un 0,9%; el pescado y el marisco, un 1,5%; la leche, el queso y los huevos, un 0,9%. La fruta escaló un 1,9% pero las legumbres y hortalizas vieron reducir su precio un 0,4%. El azúcar, la confitura, la miel, el chocolate y la confitería se encarecieron un 0,5%. Las bebidas destiladas (licores) y el vino cayeron un 1,4% y 2,2%, respectivamente. Las prendas de vestir se encarecieron un 1,1%. 

El calzado aumentó un 0,9%, el alquiler de vivienda principal un 0,5%. Los muebles y accesorios un 3,2%, las alfombras y otros revestimientos de suelos bajaron un 2,4%. Los grandes aparatos domésticos, eléctricos o no, un 0,6%. Los bienes no duraderos para el hogar, un -0,6%. Hubo caídas significativas, como la de los equipos de telefonía y fax (-7,8%) o los equipos de procesamiento de información (-2,3%). Los juegos, juguetes y aficiones un -1%, los libros escalaron un 1% y las peluquerías y establecimientos de estética un 0,9%. Así, hasta 90 productos que o crecen por debajo del 4%. 

"Que la subyacente esté muy por debajo de la inflación total indica que ese traslado de los mayores precios energéticos al resto de la economía aún no se ha producido del todo", contempla Julio Rodríguez, ex presidente del Banco Hipotecario. "Esto tranquiliza a los políticos y a los gobernadores de bancos centrales, pero también a los ciudadanos. Eso sí, me surgen incógnitas e incertidumbres abundantes", contrapone. "La previsión de que a mediados de 2022 se desacelerará la inflación parece optimista. La situación puede terminar pareciéndose algo a los años setenta del pasado siglo, cuando la subida de los precios del petróleo acabó afectando a todos los precios que entran en el índice". 

"Inflación de costes"

El BCE insiste en que la inflación disminuirá a partir de 2022. "El aumento de los precios de la energía, la recuperación de la demanda y los cuellos de botella de la oferta están impulsando actualmente la inflación", ha dicho este jueves su presidenta, Christine Lagarde. "Si bien la inflación tardará más en disminuir de lo esperado, esperamos que estos factores disminuyan durante el próximo año. Mantenemos la inflación en el medio plazo se situará por debajo de la meta del 2%".

"Actualmente España se enfrenta una inflación de costes provocada fundamentalmente por el incremento del precio de la energía a nivel global", resalta el gabinete de estudios económicos de CCOO. "La inflación no es de demanda, pues está aún se está recuperando, ni monetaria a pesar de la expansión cuantitativa del balance del BCE". "La inflación no parece que vaya a convertirse en un fenómeno permanente en Europa o España. La tardía expansión monetaria y las políticas de austeridad llevadas a cabo por Europa durante la anterior crisis desanclaron las expectativas de inflación a la baja, y desde entonces no se han recuperado", destaca el sindicato.

Manuel Hidalgo lo resume de otra forma: "Los precios de la electricidad se incrementaron vertiginosamente en los últimos meses. Pero ahora están estabilizados en el entorno de los 200 o 215 euros. Eso es una bajada intermensual. Que a la larga será un descenso acusado del IPC". Para este viernes, el precio de la electricidad ha caído hasta los 175 euros por megavatio hora. 

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