Así ven cuatro generaciones distintas el caso de La Manada una década después
Hace diez años, en la madrugada del 7 de julio, una joven fue violada por cinco hombres en un portal de Iruña (Navarra). Aquellos que presumían de llamarse La Manada se sentarían en el banquillo más de un año después. Para entonces, las calles ya estaban llenas de rabia y en las plazas retumbaba el grito de cientos de miles de personas que tendían la mano a una víctima que nunca se sintió sola. infoLibre charla con cuatro generaciones de hombres y mujeres que estuvieron allí. Son Teresa Sáez, cofundadora de Lunes Lilas; Patricia Aranguren, miembro de la Comisión 8M de Madrid; Samuel Parra, integrante de la Asociación de Hombres para la Igualdad de Género y el activista Javier P.
Aquel revulsivo precipitaría cambios legislativos de calado, abriría un debate social profundo sobre la noción de consentimiento y pondría en evidencia los sesgos misóginos que echan raíces en la justicia. Pero sobre todo marcaría un antes y un después para todas las mujeres, sembrando uno de los mayores hitos colectivos del feminismo: la ruptura del silencio.