El buque metanero ruso a la deriva en aguas del Mediterráneo, cerca de Libia, tras sufrir presuntamente un ataque con drones, es "una bomba medioambiental", denunció este domingo la ONG Sea Watch, después de sobrevolar la embarcación.
"Es una bomba medioambiental y un enorme peligro para las personas que cruzan el Mediterráneo y que los Gobiernos hacen como que no ven", advirtió la ONG, en referencia a los inmigrantes que zarpan desde el norte de África con dirección a las costas europeas. Poniendo así de relieve la alerta que emitió el pasado jueves, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y los líderes de otros cuatro países de la Unión Europea (UE) bañados por el Mediterráneo de un "riesgo grave e inminente" de un desastre ecológico mayor, a consecuencia del barco a la deriva.
El buque 'Arctic Metagaz' se halla a la deriva en el Mediterráneo, abandonado por su tripulación, después de sufrir presuntamente un ataque con drones entre la isla italiana de Sicilia y Malta, según denunció el Gobierno ruso el pasado 4 de marzo.
En su interior alberga toneladas de gasóleo y dos tanques de gas licuado. Las autoridades italianas siguen de forma constante su situación pero por el momento no han constatado ningún tipo de fuga. "La condición precaria del buque, combinada con la naturaleza de su carga especializada, genera un riesgo inminente y serio en el corazón del espacio marítimo de la UE", señalaron los líderes de España, Italia, Grecia, Chipre y Malta en una carta a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el del Consejo Europeo, António Costa.
En los últimos días, las corrientes han arrastrado al buque hasta aguas internacionales cerca de Libia. La Corporación Nacional de Petróleo de Libia (NOC) ha contratado ya, en colaboración con la italiana ENI, los servicios de una "empresa internacional especializada" para atajar cualquier derrame o fuga del petrolero ruso con una carga de gas que pudiera producirse.
La NOC aseguró que, en caso necesario, el buque "será arrastrado con seguridad a un puerto libio, previa coordinación con autoridades portuarias", por lo que -subrayó- "todas las instalaciones petroleras también están a salvo de cualquier riesgo".
El 'Arctic Metagaz' es uno de los casi 600 buques sancionados por la Unión Europea con prohibición de acceso a puertos y de prestación de una amplia gama de servicios relacionados con el transporte marítimo. Este barco es uno más de los muchos que componen la flota fantasma rusa, que ayuda a Moscú a esquivar las sanciones comunitarias a sus recursos naturales.
El buque metanero ruso a la deriva en aguas del Mediterráneo, cerca de Libia, tras sufrir presuntamente un ataque con drones, es "una bomba medioambiental", denunció este domingo la ONG Sea Watch, después de sobrevolar la embarcación.