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Diario de un indeciso

Los mejores y los canallas

Publicada 10/12/2015 a las 06:00 Actualizada 10/12/2015 a las 02:18    
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Sexto día de campaña, que coincidía este 9 de diciembre con el 90 aniversario de la muerte de Pablo Iglesias, fundador de la UGT y del PSOE. De la prolífica oratoria del tipógrafo-sindicalista-diputado viene muy a cuento rescatar una recomendación concreta: “para los cargos públicos, elegid a los mejores y vigiladlos como si fuesen canallas”. Nos hemos desayunado escuchando y leyendo (en la cadena SER y en El Mundo) que dos ilustres miembros del PP han estado cobrando comisiones millonarias por asesoramiento a empresas mientras eran diputados. Y nos hemos almorzado con la reacción de Mariano Rajoy, a quien le parece todo esto “absolutamente normal”.

Y lo más grave de la situación política es que ya no puede sorprendernos que a Rajoy le parezca “normal” que el número dos de la lista del PP al Congreso por Segovia, Pedro Gómez de la Serna, y el exdiputado y actual embajador en la India Gustavo de Arístegui reconozcan haber cobrado comisiones por lograr contratos para empresas españolas en el extranjero. Todo es normal porque es “legal”, porque tenían la autorización de compatibilidad del Congreso y porque, según los dos ilustres señalados, han cumplido también con los pagos al fisco por sus emolumentos como “conseguidores”.

Los votantes nos equivocamos o no a la hora de elegir a “los mejores” (que no aterrizan en la política desde Marte, sino que salen de entre la propia ciudadanía). De lo que no cabe duda es de que falla la “vigilancia” para descubrir a los “canallas”. Es más, prácticamente no existe en lo que se refiere a la práctica que nos ocupa. Diputados y senadores están obligados a presentar una Declaración de Actividades y una Declaración de Bienes y Rentas. Si en la declaración de actividades un parlamentario afirma que es administrador único de una sociedad o socio de un bufete, la Comisión del Estatuto del Diputado da el visto bueno a la compatibilidad sin comprobar si la empresa o despacho en cuestión ejerce funciones incompatibles con el servicio público de un parlamentario. Y tampoco tiene forma de saber si la incompatibilidad surgirá a los largo de la legislatura. El declarante no está obligado a especificar exactamente lo que hace con esa sociedad o despacho, qué clientes tiene o qué contratos pueden o no entrar en colisión con la actividad en el Congreso. Ni este último tiene fórmulas ni recursos para comprobarlo.

Este es el gran coladero que a Rajoy (y a unos cuantos políticos) les parece “normal”. Es el que explica que Vicente Martínez Pujalte y Federico Trillo, exdiputados y exdirigentes del PP durante años (el segundo es ahora embajador en Londres), pudieran
asesorar (“oralmente”) a un grupo empresarial especializado en obras públicas y beneficiado por los parques eólicos en Castilla y León. Y cobrar tan ricamente por ello siendo diputados, como desveló El País. Todo “legal”.

Legalidad y transparencia

Cada vez que uno escucha el argumento de la “legalidad” se pone en guardia. Desde hace años y ante cualquier indicio de corruptelas. Pero últimamente hay que echarse a temblar cuando la excusa de la “legalidad” va acompañada del compromiso de “transparencia”. Bajo el paraguas de una “declaración de actividades” y otra de “bienes y rentas” se aparenta un control estricto de incompatibilidades que en realidad no es tal cuando no hay forma de comprobar lo declarado o ni siquiera se intenta.

Y corremos el riesgo de confundirlo todo y meter en el mismo saco al diputado que da una conferencia en un ateneo o unas clases en una facultad y al que , como el señor Arístegui (que traspasó su sociedad a un hijo antes de convertirse en embajador) ha cobrado suculentas comisiones por ayudar a empresas españolas “a explorar nuevos mercados”. Se contamina el absoluto derecho que cualquier profesional tiene a entrar en política y regresar luego a su actividad privada con esas anchísimas puertas giratorias que permiten a decenas de cuasi profesionales de la política aprovechar su agenda para engordar negocios sobre los que nada sabían previamente. Ojo: no son solo (ni fundamentalmente) políticos quienes entran y salen y vuelven a entrar por esas puertas giratorias. Casi la mitad de los abogados del Estado activos están en excedencia trabajando para bufetes, auditoras, bancos o grandes empresas que pleitean precisamente contra el Estado o se aprovechan de sus recursos.

En un lúcido y provocador ensayo editado en Turpial, el profesor y diputado José Andrés Torres Mora desmiente con datos concretos muchos de los peligrosos tópicos que circulan sobre la mal llamada “clase política” y sobre la supuesta corrupción generalizada, pero además pone en evidencia la responsabilidad de otros poderes mucho más intocables (el de las finanzas o el de los grandes medios de comunicación, por ejemplo). “La transparencia no sustituye a la honestidad y la transparencia sin honestidad se convierte en algo pornográfico”, escribe Torres Mora en ese libro, titulado El día que el triunfo alcancemos (un verso de La Internacional).

Que los candidatos acepten bailar, cantar, tocar la guitarra, montar en globo o contarle a Bertín Osborne sus ligues juveniles ante millones de espectadores no debería desviar los focos sobre lo más importante. Estos “tiempos de indignación” no servirán para mejorar la democracia si se quedan en la convicción generalizada de que sabemos más que nunca sobre la vida de los políticos. Mientras nos entretenemos con lo más banal, se frotan las manos quienes tienen como prioridad sus propios negocios.

A once días de las elecciones, procede conocer qué propone cada partido para que deje de ser “normal” lo que políticamente es deshonesto. Lo cual vale para diputados que asesoran a empresas, pero también para presidentes que envían SMS de apoyo y ánimo a un colega sorprendido con cuentas millonarias en Suiza. (Y más aún cuando se le transmite: "hacemos lo que podemos"). 

EL AUTOR Correo Electrónico


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11 Comentarios
  • Javier Pardo Calvo (Madrid) Javier Pardo Calvo (Madrid) 11/12/15 01:41

    Y luego se rompen las vestiduras porque alguno se radicalice en exceso ....

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  • Irenepaz Irenepaz 10/12/15 23:39

    Hoy es difícil opinar, ya que hay muchos frentes abiertos la derecha franquista nunca tuvo otro tipo de comportamiento, y los arribistas del psoe entraron para ocupar un lugar entre esa clase selecta que tanto anhelaban estar en pie de igualdad, hoy es todo más complicado que en 1978 porque la transición es mundial, se han cargado los sindicatos, las asociaciones vecinales que eran punto de encuentro y de opinión, y tenemos muy reciente la lección de soberbia que ha sufrido Grecia, pero a pesar de todo  algo se mueve porque siempre ha funcionado la historia así  ahora han surgido las mareas, Attac. Avaaz y un sin fin de periódicos independientes que mal viven pero que hacen su labor no se si el 20D será el del cambió pero si que desde hace cuatro años algo se mueve. Un saludo. 

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  • jorgeplaza jorgeplaza 10/12/15 22:04

    Lo más grave no es que le parezca normal a Rajoy, sino que a la mayor parte del electorado también se lo parece. Es una creencia arraigada y antigua de los españoles que cualquiera con posibilidades de trincar, lo hará. Creo que a la mayoría de los electores les cuesta bastante trabajo distinguir legalidad y decencia y que, a ellos como a sus representantes, lo único que verdaderamente les importa es el dinero. Recuerdo, por ejemplo, el final de la novela "La Catedral", de Blasco Ibáñez: no parece que el novelista valenciano pensara de una manera muy distinta.

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  • laguncar laguncar 10/12/15 20:53

    LEGALIDAD Y TRANSPARENCIA: HE AHÍ LA CUESTIÓN. Que las prácticas corruptas de políticos-conseguidores-lobbys-partidos-empresas, sea "legal" es porque en ningún momento se plantean los legisladores, esos a los que votamos, que han de hacer leyes a tal efecto. Las prácticas heredadas del franquismo siguen en boga e incluso con los mismos protagonistas y sus herederos. Y para cambiarlas y hacer que esas prácticas no sean "legales" HAY QUE EXIGIR LAS LEYES QUE CORRESPONDAN Y LA VIGILANCIA DE SU CUMPLIMIENTO. Pero mientras no se limpien a fondo las estructuras de este Estado corrupto,  nos seguiremos desayunando con la indignación que nos provocan estos chanchullos a costa de la cosa pública, la que en lugar de servir al ciudadano sólo sirve a sus intereses, y es legal, cómo no, si las leyes las hacen ellos mismos... 

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  • nicanor nicanor 10/12/15 18:35

    Hace tiempo que para mi el hecho de votar solo tiene el valor de intentar "castigar" al presidente del gobierno que padecemos. No tiene por desgracia otro valor y soy de los que ansiaba la democracia, pero visto lo que hasta ahora ha pasado, para mi la democracia que supuestamente vivimos no es mas que una Dictadura Votada. Penoso.

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  • ConchaBeltran ConchaBeltran 10/12/15 16:36

    Concha     Si dejamos que  sigan, demostraremos que no nos importa  la corrupción y todos los chanchullos. Votemos con responsabilidad y hagamos una democracia de primera-

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  • TOTOFREDO TOTOFREDO 10/12/15 16:11

    Sólo nos queda atiborrarnos de "De Memory", aunque no lo cubra la Seguridad Social, antes del 20-12, y esperar el resultado...............SI SE PUEDE !!!!!!!

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  • LUIS RAMON LUIS RAMON 10/12/15 14:32

    La triste realidad es que las puertas giratorias han pasado de ser la consecuencia de haber estado en política a la razón por lo que muchos entran en política. Habla usted de que estamos en tiempos de indignación pero yo creo que estamos más bien en tiempos de resignación como por desgracia se verá el 20D.

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  • Quintanilla Quintanilla 10/12/15 11:41

    Caecilium, pareces mi hermana gemelo en vivencias de voto, estoy de acuerdo con casi todo, segurmente rondaras los 60 años Salud y República, que vivan los reyes magos que son los mejores reyes (claro son de mentira)

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    • Caecilium Caecilium 10/12/15 12:45

      Nacidos en los 50, la generación más politizada de este país, aunque coetaneos de tanto 'alcántara' que, justo cuando les empezaba a ir bien (de los que les fue bien toda la vida no hablo...) decidieron que no era cuestión de meterse en lios con toda aquella gente ruidosa que tomaba las calles... Saludos.

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  • isa54 isa54 10/12/15 11:17

    Gracias, una vez más por poner el acento donde interesa a los ciudadanos. Excelente denuncia y reflexión.

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