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Parar, templar y mandar

Publicada el 03/06/2020 a las 06:00 Actualizada el 03/06/2020 a las 16:42

Las malas noticias ya las conocen ustedes porque las machacan hasta la saciedad los medios de comunicación convencionales: el coronavirus no se ha extinguido y sigue sin haber una vacuna contra él; el comportamiento insensato de algunos provoca rebrotes aquí y allá, el daño social y económico causado por la pandemia es tremendo y augura un otoño e invierno muy duros, y, mientras tanto, la ultraderecha nacional no para de aullar con los ojos inyectados en sangre. Permítanme, pues, señalarles ahora las buenas noticias que, en mi opinión, demuestran que el vaso, completamente vacío en Semana Santa, empieza a llenarse.

Junio ha arrancado bien en España. Una gran mayoría de nosotros empieza a practicar la llamada “nueva normalidad” con un vitalismo moderado y una gran responsabilidad. Parapetados tras nuestras mascarillas y con las manos bien limpias, salimos a la calle, entramos en comercios, nos sentamos en terrazas, nos reencontramos con amigos y parientes y comenzamos a pensar en nuestras vacaciones de verano. La vida recupera sus derechos. La sangre comienza a circular por el cuerpo social y también por la economía: este martes se supo que decenas de miles de compatriotas ya han vuelto a trabajar.

Con el multimillonario paquete de ayudas económicas anunciado por Bruselas, Europa restablece la confianza en el proyecto de la bandera azul con doce estrellas doradas. Los europeístas, que nos temíamos una reacción tan torpe y cruel como la de la reciente Gran Recesión, respiramos aliviados, y todos intuimos que nuestros gobiernos dispondrán de un buen dinero para sus tareas urgentes: reforzar unos sistemas de salud pública muy debilitados por los recortes; ayudar materialmente a los millones de ciudadanos afectados en sus negocios y trabajos por el parón primaveral y promover una reindustrialización más verde y prometedora.

En cuanto a la ultraderecha, que con sus bulos, protestas callejeras e histrionismo parlamentario ha añadido mucha angustia e inseguridad a una primavera española ya de por sí terrible, tengo la impresión de que sus excesos han terminado por resultarles contraproducentes. Las caceroladas en los barrios pijos y la caravana automovilística rojigualda han provocado asco y miedo a la mayoría silenciosa. En el mejor de los casos para ellos, se les compara a esos personajes y situaciones que tan bien caricaturizaba Berlanga; en el peor, recuerdan a las tácticas de agitación para la conquista del poder de Mussolini y Hitler.

Otra buena noticia para los partidarios del Gobierno progresista de coalición es que este haya sobrevivido a la peor tormenta –pandemia, parón económico y oposición feroz– vivido por un Ejecutivo español en muchísimo tiempo. El Gobierno sigue en pie y está demostrando que, en contra de lo que decían los agoreros, cuenta con una mayoría parlamentaria. Pedir nuevas elecciones es un disparate colosal: celebramos dos generales en 2019 y no está el patio nacional e internacional como para perder tiempo, dinero y energía con otras.

El Gobierno ha hecho bien en no prolongar el estado de alerta más allá del 21 de junio. En mi último artículo aquí mismo, expresaba mi opinión de que ni los cuerpos y mentes de los españoles ni el tejido social y económico de España podían permitirse el lujo de desaprovechar todo el verano. No podemos vivir confinados hasta el descubrimiento de la vacuna; tenemos que ir aprendiendo a cohabitar con la amenaza del coronavirus, como ya lo hicimos con la del terrorismo.

Al Gobierno le ha llegado la hora de eso que los taurinos expresan con la fórmula de parar, templar y mandar. Apoyar bien los pies en la tierra, analizar con calma los desafíos y desarrollar con firmeza su programa. De la protección de los más débiles se ha ocupado con notable buena voluntad –ERTE´s, prohibición de desahucios, ayudas a autónomos, Ingreso Mínimo Vital…–; ahora le toca liderar la reconstrucción de nuestra sanidad y de nuestra economía.

Quizá no fuera una mala idea que Pedro Sánchez, de acuerdo con sus socios de Unidas Podemos, planteara una remodelación del Gobierno. Para darle un nuevo impulso. Para reducir el número de ministros, una demanda muy popular incluso entre la gente que les apoya. Para quitarse algunos de los pesos muertos evidenciados durante la crisis. Para dar más responsabilidad a gente que lo ha hecho estupendamente como Salvador Illa o Yolanda Díaz y, si quiere, Fernando Simón. Y, por qué no, también para incorporar al Gabinete nuevas sensibilidades progresistas.

Desde el PNV a Más Madrid, pasando por ERC y Compromís, todos los partidos que apoyaron la investidura de Sánchez pero no están en el Gobierno le han criticado al presidente su falta de diálogo, consulta y complicidad en esta crisis. Si tanta gente lo dice, algo debe de haber. Yo no veo la menor razón objetiva para que este parar, templar y mandar de Sánchez y su Gobierno no incluya una mayor colaboración con los que fueron socios en la investidura y van a tener que darle su apoyo en los próximos presupuestos.

Llámenle wishfull thinking o como quieran, yo tampoco descartaría que el Gobierno progresista llegara a un acuerdo de colaboración en un montón de cosas con el ahora más templado Ciudadanos de Arrimadas. Y por supuesto, en casos como el de la Comunidad de Madrid, defendería que el líder regional de Ciudadanos alcanzara la presidencia con el apoyo de los diputados regionales progresistas. Isabel Díaz Ayuso no debería seguir un día más en el caserón de la Puerta del Sol.

Si tuviera a Sánchez e Iglesias al alcance, les diría con cariño que no está escrito en ningún libro sagrado que Ciudadanos y Unidas Podemos sean absolutamente incompatibles. Ya sé que Ciudadanos es neoliberal, nacionalista español y vocinglero, y ya sé lo que pregonaba el fracasado Rivera, pero uno, que ya es sexagenario, ha visto mayores “milagros” políticos. Como Adolfo Suárez abrazando a Carrillo y a Tarradellas. Como Francia y Alemania reconciliadas tras la Segunda Guerra Mundial. Como el Estados Unidos de Nixon pactando con la China de Mao. Como Trump y Kim Jong-un haciéndose tan amigos. Pensemos en grande, que la realidad ya nos avasalla con sus pequeñeces.

Iglesias, Alberto Garzón y Unidas Podemos han demostrado una gran lealtad al Gobierno. Han impulsado muchas de las medidas sociales adoptadas estos meses y jamás han puesto en cuestión el liderazgo de Sánchez. Los medios conservadores, tan hostiles a la izquierda que hasta serían capaces de responsabilizarla de las muertes por coronavirus en el Estados Unidos de Trump y el Brasil de Bolsonaro, han magnificado algunas divergencias de criterio entre los socios de Gobierno, unas divergencias absolutamente normales entre fuerzas que no piensan exactamente lo mismo en todos y cada uno de los asuntos patrios. Si lo pensaran, no serían fuerzas políticas distintas y el Gobierno existente no sería de coalición, eso tan europeo.

Pero tales divergencias no duraron demasiado ni provocaron ceses, dimisiones o rupturas irreparables. Sánchez e Iglesias supieron resolverlas con prontitud, demostrando que esta crisis les ha hecho crecer políticamente. El principal error de Iglesias sería, en todo caso, el del otro día, cuando irritado por el gravísimo insulto a su padre proferido por la impresentable Cayetana Álvarez de Toledo, le dijo al portavoz de Vox lo que muchísimos pensamos: que la ultraderecha desea y hasta alienta un golpe de Estado. Quizá no uno militar, que eso ya no se lleva en Occidente, pero sí uno 2.0, uno callejero, mediático y judicial que, sin necesidad de pasar por las urnas o ganar una moción de censura, cree un clima que fuerce la dimisión de Sánchez.

Iglesias rectificó pronto y eso le honra. Daría nuevas muestras de inteligencia y generosidad no vetando ni una posible ampliación de la coalición gubernamental a otras fuerzas progresistas ni un acercamiento serio a Ciudadanos. Veremos. Servidor no descarta nada. Ayer mismo, Alberto Garzón, ministro y socio de Iglesias en Unidas Podemos, anticipó que se sentiría “cómodo” con un acuerdo del Gobierno progresista y Ciudadanos para los presupuestos de 2021.

Atribuyan estas reflexiones preveraniegas mías al optimismo gramsciano de la voluntad. Las malas noticias, repito, son obvias y ya las conocen ustedes. Salud.

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35 Comentarios
  • ARAARA ARAARA 04/06/20 00:07

    Gracias por este buen articulo que nos da aire y nos hace sentir que no estamos solos en nuestro punto de vista. Entre tanto dislate y agresividad por parte de la derecha, leer contenidos constructivos hasta nos produce relax. Hay que decirle al gobierno que esta en la buena dirección y defenderles ante esta pandemia de fascismo.

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  • Lunilla Lunilla 03/06/20 20:54

    "De tanto perder aprendì a ganar" De tanto llorar se me dibujo la sonrisa que tengo, conozco tanto el piso que solo miro al cielo, toquè tantas veces fondo, que cada vez que bajo, ya se que mañana subirè, ya no me asombro tanto de como es el ser humano, que aprendì a ser yo mismo, tuve que sentir la soledad para aprender a estar conmigo mismo y, saber que soy buena compañía. "Intente ayudar tantas veces a los demás, que aprendi a esperar a que me pidan ayuda; TRate siempre de que todo fuese perfecto y, comprendì que realmente todo es tan imperfecto como debe ser (incluyéndome). Hago solo lo que debo, de la mejor forma que puedo y los demás que hagan lo que quieran ; "Vi tantas liebres correr sin sentido que aprendì a ser tortuga y, apreciar el recorrido: Aprendì que nada en esta vida es seguro, , solo la muerte, y por eso disfruto el momento y lo que tengo. Aprendì que nadie me pertenece, y que estarán conmigo el tiempo que quieran y deban estar y, quien realmente esta interesado n mi me lo hará saber a cada momento y contra lo que sea; "Que la verdadera amistad, Si existe pero o es fácil encontrarla, "Que quien te quiere te lo dmostrarà siempre, sin necesidad de que se lo pidas, que ser fiel no es una obligación sino un verdadero placer cuando el amor es dueño de tì. "Eso es vivir. La vida es bella con su ir y venir, -Con sus sabores y sinsabores; -"Aprender a vivir y disfrutar cada detalle, aprender de los errores, pero no vivir pensando en ellos," ….El DIablo Cojuelo: Dixit" Saludos a todos" (20,53 h,)

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  • Lunilla Lunilla 03/06/20 20:00

    "Conjeturando" : Cada vez veo mas claro, que aparentar ser inteligente no es sinónimo de saber pensar bien cognitiva, Saber leer bien, y en suma tener empatía; "Ser empático: 'Cuando me refiero a empatía, es a, una habilidad, tanto cognitiva, como emocional del individuo; -"En la cual sea capaz de ponerse en la situación emocional de otro; 'esto es diferente a ideas previamente concebidas y empleadas como -lo es la misma predecesora del tèrmino: "La simpatía, la cual se entiende como una sensación de làstima propia ante la situación desagradable de otra persona/ "Esta ultima hipótesis depende en gran medida de un desarrollo de la conciencia del 'YO' - oh' también del tèrmino "tener o no tener escrúpulos" -Los seres humanos, somos conspicuos, atrabiliarios,, autoparòdicos y, en ocasiones circunspectos, aunque también algunos muy redundantes en sus opiniones haciéndolas aparecer poco consistentes; "¡En Fin! Hay mucha tendencia a despreciar: El desprecio es similar al odio, pues implica n sentimiento de superioridad "Una persona que tiene desprecio por otra, mira a esta con autosuficiencia, la persona desprseciada es considerada indigna: El desprecio puede estar relacionado con sentimientos de indignación y amargura , de la propia persona que desprecia y odia"...El Diablo Cojuelo Dixit" ( 20 h. p/m )

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  • ArktosUrsus ArktosUrsus 03/06/20 19:49

    Todo esto está muy bien, pero el PSOE sigue teniendo algunos complejos. ¿Por qué ha cambiado la mesa de diálogo para la reconstrucción por una comisión parlamentaria, a petición del PP? ¿Ignora acaso que esa comisión va a ser para darle estopa a él y a su gobierno, que al PP no le interesa un triunfo en la reconstrucción porque eso daría puntos al PSOE? Dado que usted ha abierto el melón, sigo con las rajas: yo convocaría una mesa de diálogo para la reconstrucción. Invitaría a todos en privado y después (me dijeran lo que me dijeran) públicamente. Dejaría bien claro al PP (a Vox ni le cuento) que en esa mesa estarán no sólo fuerzas políticas, sino también actores sociales. Y establecería unos asuntos mínimos sobre los que llegar a acuerdos. Asuntos tales como sanidad, educación, justicia, industria y modelo productivo, defensa. Intentaría que la lluvia de millones no se quede en los bolsillos de los "espabilados" como ha ocurrido tradicionalmente con el dinero de la UE, estableciendo presupuestos serios y rendiciones de cuentas. Sánchez que supo lo que es que los conservadores te echen de tu casa, que la recuperó a fuerza de tesón y mensajes de progreso, que no los abandone. Iglesias que siga en la línea de colaboración tensando un poco más la cuerda hacia la izquierda. Si hacen esto le aseguro que la frase de Guerra (A España no la va a conocer ni la madre que la parió) cobrará todo su sentido. Sería la segunda transición real, el paso que nos hace falta para dejar de estar compuestos por hombres de casino provinciano y mujeres devotas por mencionar al gran Don Antonio Machado. Le aseguro que si eso se consigue el robo de la bandera que ha perpetrado desde siempre la derecha, decaería. Porque si por fin podemos ser un país donde todos contemos lo mismo, donde no tengas privilegios por nacimiento o por corrupción o por apropiación de lo público, sí podríamos sentirnos orgullosos de nuestro país. La metáfora taurina que titula su crónica no termina de gustarme. Ya que hace usted un guiño a Gramsci, hubiera preferido un título como su frase: "El viejo mundo se muere. El nuevo tarda en aparecer. Y en ese claroscuro surgen los monstruos." Luz contra los monstruos.

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    • Isabelle006# Isabelle006# 03/06/20 22:48

      Espléndido comentario!

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  • Argaru Argaru 03/06/20 16:59

    Es de primero de política que no es lo mismo un gobierno monocolor y con mayoría absoluta comparado con un gobierno de coalición, ya sea con mayoría absoluta o con una mayoría en precario, como la del actual gobierno. En el primer caso, el gobierno hace y deshace a su criterio, sin tener en cuenta la opinión de los demás, léase, oposición, opinión pública, etc., etc. De este caso, tenemos muchos ejemplos en nuestro país, algunos de ellos muy poco edificantes, incluso, algunos llegaban a decir “todos al suelo, que llegan los “nuestros”. En el segundo y tercer caso, un gobierno de coalición actúa en función de la correlación de las fuerzas que lo integran. Acusar a este gobierno de bolivariano es un mensaje de esta derecha casposa dirigida a “su cla”, o sea, a los que compran “ciegamente” su argumentario. Evidentemente, no es lo mismo un gobierno del PSOE en solitario, que un gobierno con Unidas Podemos y, en mi opinión, ¡viva, la diferencia! También es de primero de política, de política inteligente y, también, porque no hay otra, que hay que distinguir quién es el “enemigo principal y quién es el enemigo secundario”, porque, muchas veces, el enemigo secundario puede ser un “aliado” indispensable para la buena marcha del país. Este papel puede ser el de Ciudadanos y bienvenido sea, si sirve para romper con la crispación y con la estrategia de desestabilización por parte de la extrema derecha en sus dos versiones, la más o menos, “light” del Partido Popular o la dura, la de VOX. Van a venir tiempos duros con Europa y Ciudadanos podría ser un colaborador necesario para salir adelante.

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    • Lunilla Lunilla 04/06/20 06:15

      "Argaru: "La vida debe ser comprendida hacia atrás, pero debe ser vivida hacia delante; Soren Kierkegaarad: Dixit: "Estar en un sitio implica no estar en otro, pura lógica, -Estar y no estar tiene un impacto emocional en nosotros, y probablemente también en los demás: Digo probablemente porque porque me parece un acto de soberbia dar por supuesto que pasa con las emociones del otro […] "Aunque por empatía y efectividad no este de mas que lo consideremos; -Decidir estar en un sitio, es también decidir no estar en otro sitio / "Este tipo de elecciones son vitales, tanto a nivel personal, como a nivel profesional. Lo que hacemos con nuestro tiempo, energía y recursos es en definitiva nuestra vida: "s lo que va dando cuerpo a nuestra historia, lo que nos va modelando...-y es que, mas allà de las ideas y expectativas que tengamos sobre nosotros, al final el peso de nuestras acciones y nuestras actitudes, son mucho mas contundentes que todo lo que digamos y pensemos. "Somos lo que hacemos y, como lo hacemos" _ "Somos también nuestra manera de estar y no estar - ¡"En los sitios !! ...El Diablo Cojuelo ; Dixit" Saludos Cordiales // ( 6,14 h. a/m )

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  • bidebi bidebi 03/06/20 16:52

    2.2

    Deducir de eso que las esencias de Cs, neoliberalismo económico y jacobinismo, han cambiado a partir de la pandemia, que se han caído del caballo reaccionario, es de tal estupidez que asusta que lo pueda decir de otra forma un destacado político como Garzón. Digamos que son cosas de la pandemia. O esperemos que lo sean.
    Si Cs aprobara unos presupuestos progresistas, quiere decir que los presupuestos no eran progresistas. Si Cs aprobara el diálogo con Catalunya, quiere decir que lo que el gobierno pretende es vencer y no convencer. ¿Qué hay detrás?. Pues probablemente el deseo de siempre, del PSOE de siempre, de contar como aliado a los neoliberales a los que desearían 50 escaños en vez de 10 y poder no contar con los “comunistas”.
    Dicho todo lo cual, las medidas económicas adoptadas por este gobierno progresista con motivo de la pandemia son de alabar. Parece evidente que sin UP hubieran sido otras.

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  • bidebi bidebi 03/06/20 16:52

    Asumo que en esta catástrofe, en la que llevamos tres meses, nuestras mentes no son las mismas que antes, que tendemos al sentimentalismo, a la unión, al abrazo, a los besos y al todos somos víctimas, ¡nos queremos!, pero habría que tener en cuenta que la realidad es muy tozuda y en cuanto la alarma acabe volveremos a esa realidad. Una realidad que se nos ha olvidado, o lo parece, que era de crisis económica y de desaceleración. Es decir que el bicho exterminador nos llegó metidos en crisis. De la misma forma, habría que recordar lo que nos dicen los expertos de que nunca ha existido una pandemia que no haya rebrotado, por lo que el rebrote en otoño es casi seguro y solamente cabe especular sobre su intensidad. Lo que nos debería dejar muy preocupados.
    En este estado de ánimo de abrazarnos todos, pues tampoco sorprende que ahora sea deseable que Cs apoye los presupuestos y nos felicitemos por el cambio de ese partido.
    Hace tres meses era neoliberal en lo económico y jacobino en lo territorial. Ahora, resulta, que el bicho le ha hecho progresista y plurinacional. No se si reír o llorar. Como digo debe de ser cuestión de sentimientos afectados por el arresto domiciliario. Porque afirmar, como hace Valenzuela, “que no está escrito que Cs y UP sean absolutamente incompatibles” o es una boutade o el bicho llegó a nuestras mentes. Claro que son incompatibles, porque si los que votaron por UP son compatibles con la ideología de Cs es que definitivamente todos nos hemos vuelto locos con el bicho.
    Cualquier plumilla sin mente privilegiada sabe que Cs tuvo un estruendoso fracaso electoral y que en consecuencia variaba su táctica separándose de PP-Vox o perecía definitivamente. Cualquier lector de periódicos, sin mente privilegiada, tiene conciencia que sus últimos votos a las propuestas de prórroga del estado de alarma de Sánchez se basan en la táctica de no parecer un tripartito con el neofascismo español. Pero que sin embargo mantiene sus alianzas con ese neofascismo para figurar en algún lado. Es decir, puro oportunismo político barato.

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    • charlon charlon 05/06/20 07:06

      No sería cuestión de compatibilidad sino de eficiencia política.
      O cómo echar a andar en este país una auténtica actuación de progreso, como la alemana, por ejemplo, en cuestiones de arrimar el hombro, simplemente.

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  • Hammurabi Hammurabi 03/06/20 16:07

    Bienvenido cualquier comentario que nos acerque un poco al sosiego.

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  • Ozaez Ortega Ozaez Ortega 03/06/20 13:37

    Gracias por esta bocanada de aire primaveral

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  • HEREJE HEREJE 03/06/20 12:23

    Ojalá Cs se aproxime algo a la derecha civilizada que suele pasearse por los lugares habitables de Europa. Sería una noticia muy positiva en un país de cuñaos, bocazas y matones enfundados en los símbolos borbónicos.

    Efectivamente, tras varios días de payasadas callejeras y balconeras de los patriotas de hojalata, cuando el fervor patrióttico va decreciendo y se han abierto las terrazas, al menos en mi barrio solo quedan cuatro desgraciad@s apaleando sartenes a las 9 de la tarde. Entonces aprovecho para gritar ¡¡Menos cacerolas y más sanidad!!.

    ¡Mierda de ciudad facha!

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    • micanuto micanuto 03/06/20 12:52

      Hay mucha clase media de medio pelo, y ya se sabe: Cobardes, Ignorantes, egoistas. Con más " y ", que "0"

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      • GRINGO GRINGO 04/06/20 22:01

        Ellos creen ser de "clase media", pero a las primeras de cambio más de uno se habrá dado cuenta de que tenía el frigo vacío, vamos como el cerebro.

        En éste país habría que aclarar que se considera a nivel general como "clase media", porque mucha gente tiembla cuando dicen que la subida de impuestos la sufrirán las clases medias, y seguro que ellos nunca han pertenecido a ese segmento de población.

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