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Comunismo o libertad

Publicada el 04/04/2021 a las 06:00 Actualizada el 04/04/2021 a las 10:54

La lectura de El escándalo de las residencias (Planeta, 2021), el libro de Manuel Rico, conmueve, invita a hacer ejercicio de memoria y obliga a pensar. Y pensar sobre las complejidades de nuestra realidad es una obligación cada vez más necesaria en medio de las dinámicas de polarización que entorpecen las conversaciones democráticas y esclarecedoras sobre nuestro mundo.

En 1970, alumno de los padres escolapios de Granada, formé parte de la Legión de María, una asociación dedicada a hacer obras de caridad. Un grupo de muchachos, con guitarras y voces mal afinadas, visitábamos asilos para entretener a los ancianos. Recibí entonces una de las lecciones más importantes de mi vida después de cantar de manera infame “Palmero, sube a la palma”. Una mujer mayor me llamó, me acerqué, sonrió y al oído me dijo: “esto es una tomadura de pelo”. Más de 50 años después, sigo acordándome de aquel comentario al escuchar las voces desafinadas de muchas discusiones tramposas.

Tardé poco en comprender que la justicia social no podía depender de la caridad. Era necesario luchar por un mundo mejor. Al entrar en la Universidad, me encontré con un panorama político en el que el deseo de justicia resultaba inseparable de la militancia contra la dictadura franquista. Hacerme comunista fue para mí luchar por la libertad, comunismo y libertad, heredero de una militancia que durante años había arriesgado su vida y su trabajo en nombre de la igualdad social. Dedicado a la literatura, me sentía, además, heredero de Rafael Alberti, María Teresa León, Miguel Hernández, Luisa Carnés, Blas de Otero o Ángel González. Y hasta de muchos intelectuales que, como Antonio Machado, sin sentirse comunistas, habían sido compañeros de viaje en la lucha por la libertad y la justicia. Un intelectual católico, José Bergamín, poco dispuesto a renunciar a su fe en la inmortalidad del alma, hizo en los años 30 una famosa declaración: “Con los comunistas hasta la muerte, pero ni un paso más”.

Cuando comprobé que en nombre del comunismo se habían forjado dictaduras corruptas, me costó poco trabajo repudiar el estalinismo. Una voz me dijo al oído: “este tipo de comunismo es una sangrante tomadura de pelo”. Ni un paso más sin libertad. Pablo Neruda había escrito ya contra un sistema que llenaba de ahorcados los jardines de la Unión Soviética, y en España, como he dicho, eran inseparables las ilusiones socialistas y la lucha por la libertad. Por eso me pareció indecente el izquierdismo de los que seguían defendiendo torturas y muertes en nombre de sus justicias. El fin no justifica los medios.

Tampoco me parecen justificables los medios que no resultan compatibles con la dignidad humana y social. Al leer el libro de Manuel Rico he recordado los viejos asilos, pero, sobre todo, la dinámica más reciente que ha ido convirtiendo en negocio la salud, la educación y el cuidado de nuestros mayores. Y convertir en negocio no es sólo privatizar servicios y empobrecer los sistemas públicos, sino crear mecanismos para quedarse de manera concertada con las inversiones del Estado. Seguimos topándonos con la Iglesia. El neoliberalismo, que intenta no pagar impuestos, se lanza a convertir en negocio propio los impuestos que pagamos los demás. En esta inercia, su obsesión por los beneficios degrada hasta límites vergonzosos la calidad de sus cuidados.

Los miles de muertos en las residencias de ancianos durante la pandemia, 20.000 mil según los cálculos más bajos en la primera ola, suponen una vergüenza indicativa de los grados de bajeza que se han alcanzado. Ni se supo preparar una respuesta, ni se pudo reaccionar. La complicidad de algunas autoridades políticas como las de la Comunidad de Madrid alcanzó tono de genocidio al prohibir que los ancianos de las residencias fueran tratados en los hospitales. La decisión de quién debe ingresar en una UVI corresponde a los médicos, no a un Consejero o una Presidenta de Comunidad.

Recuerdo bien la frase con la que Manuel Vázquez Montalbán resumió una conversación nuestra en La Habana: “en realidad, tú y yo somos socialdemócratas”. Si los neoliberales quieren aceptar el consejo de un viejo comunista, les sugiero que asuman una verdad ética: las propias ideas no pueden justificar matanzas de ningún tipo. Escuchadme: no es obligatorio ser estalinista, ni genocida. Y vuestra libertad se parece mucho a un genocidio, a una ley del más fuerte que no tiene escrúpulos al hacer negocio sobre la dignidad y la vida de las personas. Habrá que poner un poco de orden social, porque esta libertad es una tomadura sangrienta de pelo. En homenaje a los ancianos desamparados y muertos en las residencias, recordemos juntos la famosa frase que pronunció Madame Roland cuando subía al patíbulo: “¡Oh, libertad, cuántos crímenes se cometen en tu nombre!”.

 

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71 Comentarios
  • Turismundo Turismundo 06/04/21 09:11

    Bien construido el argumento para reflejar sobre el papel a través de las palabras situaciones y vivencias que han sido comunes para las personas que nos educamos bajo las mismas circunstancias y que hemos evolucionado en nuestras percepciones aclarandonos conceptos que se ajustan al pensamiento que permite un sentimiento de empatía y alegría por lo socialhumano........Hacerme comunista fue para mi luchar por la libertad...............Cuando comprobé que en nombre del comunismo se habian forjado dictaduras corruptas, me costo poco.........................por eso me pareció indecente el izquierdismo de los que seguían................La complicidad de algunas de las autoridades políticas como las de la Comunidad de Madrid alcanzó tono de genocidio al prohibir que los ancianos de las residencias fueran tratados en los Hospitales.........Escuchadme:no es obligatorio ser estalinista ni genocida .Y vuestra libertad se parece mucho a un genocidio............ .Todo esto es mi pensamiento expresado en tus palabras, ese es mi sentimiento que se expande cuando encuentra el cauce de las palabras, de tus palabras que son ya mías.

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  • MLVelasco MLVelasco 06/04/21 05:00

    Después de leer los comentarios, he terminado harta, y he tenido que volver a leer el articulo de LGM por si acaso no lo había entendido bien. Si, lo había entendido bien y me he quedado tranquila, me ha gustado y estoy totalmente de acuerdo con él.
    Quiero aconsejar a los que ridiculizan “la socialdemocracia”, que lean a Rosa Luxemburgo: filósofa, activista, economista, y atea. Nació hace 150 años y fue una gran luchadora por los derechos de los trabajadores, y de los oprimidos. Los comunistas aun no existían. Aquellos tiempos eran diferentes.
    Ahora vivimos en el siglo XXI, las cosas han evolucionado y estamos en La Unión Europea (UE), pero hay demasiados reaccionarios que quieren mantener su estatus en esta España retrasada.
    Y, por último, asumo las palabras de uno de los comentaristas: ncvc : “Ahora bien: educación, sanidad, sistemas de protección social, etc., todo público y bien público, allí el capitalismo que no asome ni el morro”.

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    • MIglesias MIglesias 06/04/21 18:51

      Rosa Luxemburgo fue una de las fundadoras del Partido Comunista Alemán, la Revolución Rusa fue en 1917, el Manifiesto Comunista se publica en 1848 por encargo de la Liga de los Comunistas. Por lo demás, de acuerdo con usted.

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  • abuelo cebolleta abuelo cebolleta 05/04/21 11:19

    Coincido con su artículo TOTALMENTE.
    Me viene a la cabeza una pregunta ( sin ninguna mala leche ) : Su hija lee estos artículos ?

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  • TJCB TJCB 05/04/21 09:47

    Mucho comunismo o libertad pero existe alguna diferencia entre los gulags rusos y las residencias de Madrid durante el covid ¿. Alli en los gulags imperaba, como dijo Lutero King, el grito de los violentos pero aquí reina el silencio de los buenos que es mucho peor. En Rusia se asumía que estaban viviendo bajo una dictadura y se luchaba contra ella pero aquí nos quieren convencer que vivimos bajo una democracia homologada a los países de nuestro entorno y por lo que se ve lo tenemos tan asumido que en las encuestas dan vencedora a la causante de tan horrendo crimen.

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    • GRINGO GRINGO 05/04/21 18:28

      En Madrid se les señalaba, y si se le identificaba como "Morfinoski", tenía las horas contadas.

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  • jumar jumar 05/04/21 07:30

    De la misma forma que no ponemos para la democracia, el ejemplo de Adolf Hitler. A un demócrata no se le dice ¿ como puedes defender el nazismo ?, ¿ por que al hablar de comunismo, se interroga por el estalinismo ?, ¿ es que alguien se declara estalinista ?.

    Llevamos casi 2 siglos de bombardeo mediático con una canción monocorde donde se equipara : diablo-comunismo, diestra-siniestra, justos a la derecha(de dios)-injustos a la izquierda, la persecución sistemnática de zurdos, ..... Es toda una cultura IMPUESTA y lo que pretende es denigrar y someter a los que piensan distinto, manteniendo y ampliando privilegios para una minoria.

    Nunca me gustó hablar de comunismo, término que entiendo incluso casposo y totalmente sesgado (en nuestra cultura), sin actualizar, perseguido y vilipendiado desde hace casi dos siglos.
    Prefiero no confundir la manera de pensar (filosofía marxista) con la de actuar, ya que se actúa según el momento histórico y sus condicionantes locales, al menos en esta forma de pensar que no emana de DIOS.

    Las cosas hoy funcionan de otra manera (aunque la sociedad siga arrastrando verdaderas rémoras de la edad media o anteriores (monarquía, iglesia católica, justicia, autoridad, estado, .....) que nos lastran, intentando negarnos toda posibilidad de avanzar hacia un mundo más equitativo).

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  • bidebi bidebi 04/04/21 21:03

    2.2
    Ya que empezamos hablando de los legionarios de María, yo haría una pregunta : ¿La socialdemocracia es algo parecido a la caridad?. ¿Se parece a la filosofía cristiana?.
    No me refiero por supuesto a trascender la realidad inventando otra, si no a cómo solucionar las injusticias de este mundo. De la misma forma que el llamado Cristo aceptaba la autoridad del Cesar y proponía como única solución la ayuda fraternal entre hermanos, ¿la socialdemocracia no acepta la autoridad del sistema y propone como solución atender a los más desvalidos o necesitados?. ¿No son dos nombres distintos para una misma filosofía?.
    ¿Alguien en su sano juicio puede pretender reformar o mejorar hoy el capitalismo desde un parlamento?. O por el contrario :¿alguien en su sano juicio cree posible tumbar hoy el capitalismo con los votos populares o la revolución?. Para esas tentaciones se inventó el fascismo. Y lo que en realidad está haciendo Madrid es avisarnos.
    Por lo tanto, lo que las izquierdas intentan en realidad es practicar la caridad entre los más necesitados o los más explotados. No llega a más. No llegamos a más. Porque hemos fracasado y el capitalismo, en su versión neoliberal, ha ganado por goleada.
    Hay quien puede decir que el capitalismo también ha fracasado porque mantiene a medio mundo en la pobreza y no tiene capacidad para solucionarlo. Y es cierto, pero no creo que sea un problema que quite el sueño a los acumuladores de riqueza.

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  • bidebi bidebi 04/04/21 21:02

    Bonita la anécdota siendo legionario de María. “Esto es una tomadura de pelo” me parece que es extensible a los tiempos de hoy y seguro que está en el pensamiento de mucha gente ante, por ejemplo, la política al uso.
    Ya hablamos hace días de la famosa frase “comunismo o libertad” y ya dije que a mi me parecía un acierto como eslogan si tenemos en cuenta que casi todos fuimos educados en el anticomunismo y en la religión.
    Religiones que basan su fundamento teórico en la caridad como sustituto de la justicia, ya que se dan por vencidos en esa lucha por la justicia y prefieren hacer creer en la justicia en otro mundo inventado.
    Reforma o revolución ha sido la dualidad que ha enfrentado a las izquierdas desde la Ilustración. Y ese enfrentamiento se ha venido en llamar comunismo (marxismo) o socialdemocracia. El primero rechaza el capitalismo y teoriza que solamente mediante una dictadura del proletariado es posible la eliminación de las clases sociales. El segundo acepta el sistema e intenta reformarlo o mejorarlo desde dentro con libertad.
    El primero fracasa porque más que dictadura de las grandes mayorías pronto se convierte en dictadura del partido. El segundo fracasa porque se hace aliado del propio capitalismo en su desarrollo.
    Por lo tanto, estamos ante dos fracasos de las teorías de la izquierda en los últimos casi doscientos años. Salvo en China, que por motivos diversos sigue con la dictadura del partido y va camino seguro de convertirse en la primera potencia mundial.
    La socialdemocracia es de esas palabras y esos conceptos que algunos se apropian y en su saco meten todo aquello que les beneficie y/o justifique su hacer personal. Lo mismo puede estar un Olof Palme, que un Felipe del Gal y ahora hasta un Vázquez Montalbán.

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    • GRINGO GRINGO 04/04/21 22:08

      Les podemos meter a todos en el mismo saco, otra cosa es que algunos se saldrían pitando, Olof Palme y FG no creo que harían buenas migas.

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  • losdel38 losdel38 04/04/21 20:12

    ... Y mi felicitación magnifico escrito Luis Garcia Montero

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  • GRINGO GRINGO 04/04/21 19:14

    Estaría bien poner fecha a la frase de Vázquez Montalbán....

    En fin, no recuerdo ninguna discusión ni debate político en los últimos 15 años, donde alguien haya defendido el "comunismo stalinista", si recuerdo alguna en la que se ha reivindicado los principios de la socialdemocracia, sin ir más lejos a UNIDAS PODEMOS, pero parece que eso ha pasado inadvertido.

    UP ha defendido la socialdemocracia de los años 60-70, no la que se practica ahora, donde se atenta contra el Estado del Bienestar, a través de unas prácticas, como la regulación del mercado del trabajo, de corte más neoliberal, o la connivencia con los poderes económicos, elaborando leyes al dictado de los mismos, perjudicando a la inmensa mayoría social.

    El comunismo practicado en la antigua URSS y países satélites, es lo más parecido al capitalismo salvaje actual, donde unas élites tienen TODO, y la gran mayoría de la gente no tiene NADA.

    Lady Cocodrilo lo sabe, o por lo menos MAR lo sabe, pero ese no es el debate de fondo en la Campaña por la Comunidad de Madrid, ese es el señuelo con el que tratan de evitar hablar sobre sus áreas de gestión, y la más grave, su responsabilidad en las Residencias de Mayores, donde se han practicado técnicas que hubiera firmado el mismísimo Dr. Mengele.

    De eso hay que hablar, entre otras cosas, pero de eso es de lo que no quieren hablar, y sacan EL COMUNISMO para tratar de acojonar a los tontos de turno, que tampoco hay que menospreciar, porque son unos cuantos miles, muchos miles.

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  • Chinchirina Chinchirina 04/04/21 17:44

    La verdad no se si el sacar a colación el GULAG o las purgas de Stalin o Paracuellos son motivados por la deriva personal. Si es así, lo siento mucho. Lo que si sé es que en los tiempos en el que “el socialdemócrata” que usted dice, Manolo Vázquez Montalbán, se manifestaba, es cuando escribió “La Aznaridad”, donde dejaba muy claro su postura y quien era el enemigo. Y socialdemócratas hay en la nueva horda, más que ladrones en Soto del Real. Vamos, D. Luís, que socialdemócrata confeso es toda la muy numerosa cuadrilla Sevillana. Si, la que encabeza Felipe, Guerra o la Zuzi. Y si usted está con ellos, pues todo explicado.
    Bueno, y ya que hablamos del “terror comunista” ¿Dónde metemos a Alberto y Yolanda?
    D. Luis, con todo el respeto: España no puede perderse un gran poeta para ganarse un tertuliano.

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