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Plaza Pública

Carta abierta a Méndez de Vigo

Francisco Javier López Martín Publicada 01/01/2018 a las 06:00 Actualizada 02/01/2018 a las 19:01    
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"My country, right or wrong"
Carl Schurz


"My mother, drunk or sober"

Chesterton

"My country, right or left"
George Orwell

Íñigo:

Permite que te tutee. A fin de cuentas tenemos prácticamente la misma edad, año arriba, año abajo. Sólo hemos coincidido, personalmente y que yo recuerde, una vez. Creo que fue cuando el Congreso de los Diputados decidió colgar el cuadro de El Abrazo, de Juan Genovés, símbolo de la Transición española, en el vestíbulo de uno de sus edificios en la Carrera de San Jerónimo.

Creo recordar que hiciste un discurso centrado en la tesis de que el ciclo que abrió Picasso con el Guernica en 1937 concluye con El Abrazo de Genovés en 1976. Momento, según dijiste, en el que fuimos capaces de separar lo principal de lo accesorio y ponernos de acuerdo, abriendo una larga etapa de convivencia democrática.

Una convivencia de 40 años en la que el cuadro descansó el sueño de la memoria incómoda, en los sótanos del Museo Reina Sofía (pese a nuestras quejas reiteradas), hasta que las necesidades del guión político hicieron necesario reivindicar un estilo de hacer política que terminó por coincidir con nuestras reivindicaciones.

Allí, en el cuadro, están unos españoles dándose un abrazo, junto a los retratos de los reyes eméritos, los de los nuevos reyes y los bustos de los presidentes de la República Niceto Alcalá Zamora, Manuel Azaña y de quien luchó con más ahínco por el derecho al voto de la mujer, Clara Campoamor.

Y, sin embargo, qué vidas tan diferentes la tuya y la mía, ministro. Tu árbol genealógico hunde sus raíces en personajes como el Marqués de Cubas y va estableciendo transversales de parentescos cruzados con las casas aristocráticas de media España, que fueron sembrando racimos de títulos. Los De Cubas, los Aldama, los de Atarfe, Areny, Arcentales  y hasta el condado pontificio de Santa María de Sisla.

Pese a lo prolijo y abundante de las ascendencias y descendencias, hasta una baronía de Claret ha llegado hasta ti y terminaste casado con la nieta de los marqueses de Bolarque e hija del marqués de Albayda. Mis raíces son, al menos, tan largas como las tuyas, pero deben ser más hondas y no tan expuestas a la luz.

Los tuyos, tu familia y tu gente eran monárquicos. Los míos debieron serlo poco. En la casa de tu abuela trabajó un tiempo, no mucho (un día te contaré por qué), mi madre, como parte de lo que llamaban el “cuerpo de casa”. Lavaba ropa y planchaba, en una casa donde se servía el “té de la gallina”, reunión de señoras en la cual, en sonadas ocasiones, aparecía Carmen Polo de Franco. Ya tu abuelo había sido ayudante de cámara de Alfonso XIII y participó en el alzamiento del 36, falleciendo en combate. Mis abuelos también fueron a la guerra, en el otro bando, y pagaron con la vida y con la cárcel su osadía.

Tu padre llegó a ayudante, o asistente, del dictador. A su boda, en San Jerónimo el Real, asistieron Carmen Polo, Ramón Serrano Suñer, Girón de Velasco. El mío era cantero, albañil, portero y se casó en el pueblo por el mismo tiempo que el tuyo, por lo cual, siendo tú y yo primogénitos, nacimos año arriba o abajo.

Mi padre murió, como el tuyo, a principios de los 80. Tú has realizado la carrera de Derecho y te has desenvuelto como profesor, europarlamentario, secretario de Estado, ministro. Yo hice Magisterio, que era la carrera de los hijos tontos de los ricos y los hijos listos de los pobres. Luego Geografía e Historia en la UNED y soy maestro del Ministerio que hoy diriges.

Pasas por pertenecer a los sectores ultracatólicos del PP, junto a  los Trillo, Guindos, Báñez, Morenés, o Tocino. Amante de las obras de beneficencia. Yo ya no sé bien ni lo que soy. Si de alguna iglesia he de ser, elijo la de los pobres y de la liberación. También un poco socialista, comunista, libertario, republicano… un laberinto por el que he tenido que aprender a transitar, vaya. De esa amalgama que tus ancestros llamaban de la “cáscara amarga”. Tus formas son educadas, las mías no tanto, no siempre. Por lo demás, imagino que intentas ser feliz, a tu manera, como yo lo intento, a la mía.

Henos aquí, Íñigo, tú al frente del Ministerio de mi oficio, en un momento en el que hay que redefinir la educación para los próximos treinta o cuarenta años. Eso que todos llamáis el Pacto Educativo, del que dependerá que tengamos, o no, en el futuro, una educación para la libertad y la igualdad que actúe como pilar de la democracia.

La crisis ha destrozado buena parte de los compromisos adquiridos durante la Transición democrática. La corrupción ha hecho el resto, promoviendo cesiones de suelo, prebendas y ayudas para centros privados concertados, frecuentemente de ideología neoconservadora. Las prácticas neoliberales en lo económico han producido un uso y abuso de la educación entendida como negocio y adoctrinamiento. Por eso el Pacto no puede ser un trágala, una aceptación de los recortes y las desigualdades que se han apoderado del sistema educativo.

Tal vez suscribieras la máxima de Carl Schurz y seguro que los dos nos acogeríamos a la divisa de Chesterton. Yo, por mi parte, estoy dispuesto a adoptar la posición de Orwell y aparcar nuestras vidas tan diferentes, la tuya y la mía, portadoras de las vidas de los tuyos y los míos, si de lo que se trata es de hacer que quienes vienen detrás de nosotros, crezcan educados en libertad y en igualdad. Nada más, Íñigo, pero tampoco nada menos.

Dale una vuelta en estas fiestas.

Francisco Javier López Martín

___________

Francisco Javier López Martín fue secretario general de CCOO de Madrid entre los años 2000 y 2013​​​.
 



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11 Comentarios
  • borjiniano borjiniano 03/01/18 01:43

    Valiente, sensata y esclarecedora carta, de u Maestro, frente a un señorito. Y los señoritos, no entienden a los pobres. Magnífica. Pero los señoritos tan católicos, son mala xente.Así que no te extrañes si te cambian de destino.Me encantó, tu carta, que rebosa libertad por los cuatro costados.

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  • holgui14 holgui14 02/01/18 23:42

    Si lo que se comenta y se dice a los cuatro vientos de nuestras jóvenes generaciones actuales. Que son las más formadas y preparadas educativamente con carreras y en idiomas. A la vez también se dice que serán las que más van a sufrir la falta de oportunidades laborales y derechos sociales (salarios dignos, contratos de trabajo, sanidad, vivienda, etc). Y no obstante todo eso de la mejor preparada, no acaba de cristalizar en la sociedad como un avance, una mejora de futuro, algo en esa formación está fallando. Puede que no se les haya instruido en espíritu crítico y formación social y de ciudadanía para que se planteen el cambio generacional y social: una sociedad más justa, libre de prejuicios, más igualitaria (en derechos y oportunidades) para todos. No hablo de colectivizar nada, eso será cosa de otros avances futuros y cuando otras generaciones lo quieran. Pero lo inmediato, si han de haber cambios a mejor, tienen que creérselo estos jóvenes para emprender la tarea, pero para ello también necesitan de referentes y no creo yo que los actuales dirigentes sindicales y políticos sean, en mi modesta experiencia y opinión, ejemplos a seguir.

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  • Aserejé Aserejé 02/01/18 23:17

    Muchisimas gracias por la maravillosa y certera carta abierta al Ministro aristócrata, al que le importa un pimiento que en este pais haya una educacion publica, gratuita y de calidad. Es mas pienso que los PPodridos no quieren que la haya: solo sus colegios concertados -para adoctrinar bien al alumnado- y la pública degradada. Muy elegantemente has omitido que en su catolica y conservadorisima familia hubo una marquesa casada, que fue la amante de Serrano Suñer.

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  • Esdaquit Esdaquit 02/01/18 21:11

    Elegante artículo el suyo, Sr. López. He disfrutado leyéndolo, al mismo tiempo que he sido yendo informado de datos interesentes que desconocía sobre el máximo responsable de la educación oficial de nuestros futuros inmediatos ciudadanos. Aunque ya sospechaba que en el ministro se cumple aquellos de que "de raza le viene al galgo". Me parece legítima y a su postura me adhiero, de intentar conseguir una "educación para la libertad y la igualdad que actúe como pilar de la democracia". Pero diría que la savia que circula por esas raíces que han nutrido y alimentan el árbol genealógico del ministro, no tiene en su ADN componentes tales como igualdad, libertad, democracia, sino justamente los contrarios, que forman la esencia misma de su madera. Gracias, Sr. López..

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  • Larry2 Larry2 02/01/18 14:57

    ya vemos el pasado y presente de esta gente que nos gobierna.Como va a cambiar esto, imposible.Esto no lo arregla nadie.La única manera es nuestro voto cada cuatro años, pero resulta dificil sacar a esta gente de la escena politica, y mucha culpa tienen los dirigente del Psoe, cómplices de este manera continuada de gobernar. A esperar toca.

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  • Ambón Ambón 02/01/18 11:48

    Si de verdad queremos una sociedad democrática y que cumpla la definición constitucional de ser un "Estado social y democrático de derecho", hay varias cosas en las que no se puede ceder a los herederos del franquismo del PP, por algo no lo condenan, ni a los neoliberales de C's.

    1º Educación Pública y solo Pública como en Finlandia, ese ejemplo que tanto nos ponen.

    2º Sanidad Pública y solo Pública, no se pueden consentir que el propio Estado traspase recursos públicos a intereses privados como sabemos que sucede con los conciertos que firman TODAS las consejerías de Sanidad con distintas instituciones privadas o la que firma el gobierno central con las aseguradoras para atender a los fucionarios de Muface.

    3ª Justicia Pública y Gratuíta, son abogacía privada, esto último sé que suena utópico y quizás lo sea, porque Santo Tomás Moro que además de Santo fué abogado y politico en su obra Utopía se imagina una sociedad sin abogados, seguramente sabía lo que decía. No puede existir igualdan en la justicia si uno de los litigantes tiene un abogado modesto por lo que puede pagar y el contrario contrata un bufete con decenas de abogados expertos.

    Al final los pueblos tienen lo que se ganan en las calles y en las urnas y es importante saber porque realidades tenemos que movilizarnos en la calle, saber quien defiende de verdad esas ideas que creemos correctas para votarle y exigirle, en definitiva la democracia solo funciona cuando existe un pueblo informado, crítico y consciente de sus necesidades reales y de como conseguir resolverlas

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  • librepensador librepensador 01/01/18 23:18

    Excelente epístola que supongo no será atendida por su destinatario. La gran pregunta es por qué esta gente de ascendencia tan poco demócrata se mantiene e incluso acrecienta sus privilegios con los votos de muchos electores de "cáscara amarga". Nunca he entendido por qué los pobres consienten en ser gobernados por los ricos que les amargan la vida. ¿Síndrome de Estocolmo?

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    • svara svara 02/01/18 21:21

      Idiotez, analfabetismo, servilismo, o defecto neuronal que inclina al individuo a actuar en contra de su verdadera existencia digna. La idiotez es tan desgraciada, que les impide ver que todo lo que les prometen es humo y solo humo una y otra vez y creen y publican como posesos, que todos los políticos son iguales. Y mientras su miseria le impide llegar a fin de mes, sus hijos no encuentran trabajo digno a la altura de su preparación, se pelean con fiereza por defender unos privilegios que núnca les llegaran. Tal vez les vale con imaginarse, durante toda una vida, que al lado de esos parásitos por los que vociferan, algún día vivirán de sus sobras.

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  • ryper ryper 01/01/18 23:14

    Estimado Javier:
    Permiteme que te tutee, nos hemos visto muchas veces en la calle, manifestándonos contra la Ley de Educaciòn, a favor de la ley del aborto, en favor de una sanidad universal pública y gratuita, En muchas batallas, sin embargo nunca las suficientes.
    Si l@s que tenemos que servir, a estos personajes, seguimos sin alzar nuestra voz es mas que probable que el franquismo perviva tanto tiempo como desee, es decir hasta siempre
    Un saludo

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  • svara svara 01/01/18 22:38

    A esta derecha anquilosada en los fastos y las formas, le interesa, para nuestra desgracia, tener al resto de mortales a su servicio, quizá hasta la "aceptada hoy esclavitud" con los trabajos de nuestros jóvenes. Esto de apostar por una educación de nivel para los súbditos, en lo que a esta clase respecta, ni un solo céntimo. No es fácil manipular, dominar y atontar a un pueblo educado y culto, dueño de su propio destino y orgulloso del mismo. Y éstos lo quieren todo sin renunciar a sus lujos y poder. 

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  • pantera pantera 01/01/18 22:05

    Sr. López Martín, usted lo ha explicado muy bien: los ascendientes y descendientes, la procedencia social y económico de cada uno, la escuela ideológica, política y cultural de nuestro ministro...¿De verdad pretende que el sr. ministro plantee otro tipo de educación? ¿A caso no ve usted cómo van todos los hilos en la educación (pública, privada), o en la cultura? Pasará como con el cuadro de Genovés, cuando interesa salen a relucir la igualdad, la democracia, la libertad...en un grandilocuente pacto con la holgada mayoría que le brindan C´s y PSOE. Echemos una sonrisa complaciente, irónica o sarcástica pero no seamos ingenuos, sr. López Martín. Aparcados, lo que se dice aparcados, lo estamos desde siempre.

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