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Plaza Pública

El linchamiento de Fernando Simón

Publicada el 24/07/2020 a las 06:00

“Los ánimos, cada vez más amargados por la presencia de los males, irritados por la insistencia del peligro, abrazaban con mayor disposición aquella creencia [los rumores acerca de propagadores voluntarios]: la cólera aspira a castigar”.

Manzoni en 'Los Novios'.

Uno se pregunta a qué viene el encarnizamiento personal con Fernando Simón, director del Centro de Control de Alertas y Emergencias Sanitarias, nombrado en su momento por un gobierno conservador y respaldado por el actual gobierno de izquierdas, y sobre todo cuando ya no es el portavoz habitual, como lo fue en otro momento de la pandemia, una vez finalizado el largo confinamiento y la polémica desescalada con algunas CCAA, que hoy seguramente estarán echando de menos aquellos tiempos de menor exigencia y responsabilidad.

El linchamiento no es algo nuevo en tiempos de pandemia, recuérdense si no a cristianos, judíos, brujas, extranjeros, enemigos, untadores… y tampoco ha respetado precisamente a quienes han representado la respuesta religiosa, científica, médica o de salud pública, pero confieso que uno hubiera deseado que perteneciera solo a la historia de la ignorancia, y no a estos tiempos nuestros de la razón, el Big Data y la tecnología digital. Al parecer no lo es tanto para la derecha populista.

Tampoco el alanceamiento de los máximos responsables de salud pública es exclusivo de la derecha española y ni siquiera sus argumentos son originales. La derecha más extremista, y en particular las derechas populistas de nuevo cuño, han convertido a los expertos y a los organismos de salud pública como la OMS en su oscuro objeto de rechazo y linchamiento. Así lo han hecho Donald Trump, Bolsonaro y buena parte de la extrema derecha europea. La bien llamada alianza de las avestruces que prefieren no mirar de frente a la pandemia y en consecuencia se apuntan a la inmunidad de rebaño.

Los argumentos son tan fútiles como coincidentes, incluyendo tanto las críticas a posteriori como a priori: que si la tardanza en la respuesta inicial y la falta de contundencia en las medidas, que si después los excesos del confinamiento y de las medidas de distanciamiento, pero sobre todo frente a los cambios de criterio de la ciencia, por ejemplo con respecto a la transmisión, los test y las mascarillas, en lógica respuesta a la evolución de la pandemia y el conocimiento de nuevas evidencias.

Así ha ocurrido con el memorándum de Trump, filtrado por la casa Blanca contra Antony Fauci, experto del CDC, al que se le acusa de minimizar inicialmente la pandemia, de menospreciar la transmisión asintomática y de no considerar necesaria hasta ahora la generalización de la mascarilla. Casualmente las mismas críticas de la extrema derecha europea a la Organización Mundial de la Salud y al ECDC y también las mismas que la derecha española le han venido haciendo a Fernando Simón.

Una primera explicación del recrudecimiento de estas descalificaciones postconfinamiento podría ser el conocimiento y la valoración pública de un técnico cualificado del ministerio convertido, como sus homólogos de otros países, para bien o para mal en un personaje, y la necesidad de los medios de identificarlo y caracterizarlo desde el punto de vista personal. Eso explicaría desde las camisetas alusivas como icono o como un héroe en algunos sectores, hasta la sistemática descalificación, incluido el insulto, en los medios y las redes sociales más conservadoras, sea con excusa o sin ella. Una parte de la llamada infodemia.

Otra razón, ésta más política, podría ser la intención de las derechas de seguir manteniendo en el imaginario colectivo la responsabilidad en esta nueva fase de la pandemia de Fernando Simón y con ello del Ministerio de Sanidad y el Gobierno central, como una suerte de cortina de humo para ocultar las competencias y la evidente responsabilidad de los gobiernos de las CCAA en la fase de control de la pandemia. Precisamente cuando los rebrotes se incrementan y aparecen más claras las dificultades de cualquier administración, en anticiparse y cortar la transmisión del covid-19, sea cual sea su color político, para garantizar su control y evitar una nueva oleada.

No en vano el Partido Popular ha cambiado una vez más su discurso para mantener el no a todo que ha caracterizado su estrategia política de oposición a la gestión de la pandemia, paradójicamente cuando su seguidismo de la extrema derecha se ha demostrado un estrepitoso fracaso, tanto en su nula capacidad de condicionar la gestión del Gobierno, que ha cedido a Ciudadanos todo el protagonismo, como en su más que pobre resultado electoral. En realidad, la nueva victoria con mayoría absoluta de Feijóo en Galicia ha puesto en evidencia que habría un amplio margen para otra política conservadora. Una estrategia moderada que sin embargo la dirección de Casado ha desaprovechado.

Así, después de primero haber reprochado una reacción tardía al covid-19 como lugar común, para luego decir lo contrario frente al Estado de Alarma, por excesivo, estricto y al parecer por tener motivaciones autoritarias ocultas al rebufo de Vox, asegurando por contra que había medidas legales de salud pública que lo hacían innecesario. Ahora, sin embargo, le exige al Gobierno la puesta en marcha de una nueva legislación, a medio camino de la de alarma, que le dé más poder y flexibilidad a las CCAA, así como la elaboración de un plan B, que en un derroche de imaginación han denominado de pandemias, para coordinar la respuesta en esta nueva fase de control a los nuevos brotes y garantizar la prevención de otras oleadas.

Con todo ello, la derecha hace gala de nuevo de una amnesia y un cinismo ilimitados. Porque fueron ellos precisamente quienes se resistieron primero y luego boicotearon durante casi una década el desarrollo reglamentario y la aplicación de la Ley General de Salud Pública aprobada en 2011, los mismos que luego, en plena pandemia, la reclamaron como el instrumento legal idóneo que paliaría los efectos indeseables del Estado de Alarma, y que también contiene, entre las previsiones que ellos no desarrollaron, la puesta en marcha de estrategias como la que ahora reclaman como plan B.

Y son también los que pretenden tanto ocultar el reciente Decreto de Nueva Normalidad que supuso su vuelta al acuerdo, después de sucesivos rechazos a la prórroga del confinamiento, como asimismo ignorar el Plan de Respuesta Temprana en la actual fase de control, publicado el 13 de julio y sometido ya a valoración del consejo interterritorial del Sistema Nacional de Salud. En ambos se incorporan los indicadores y supuestos para hacer frente a los brotes, así como las medidas y los instrumentos de coordinación de las competencias autonómicas y centrales, en particular de salud pública y sanidad exterior.

La cuestión fundamental que pretenden obviar, sin embargo, es si las CCAA gobernadas por las derechas, más allá de las críticas sistemáticas a Fernando Simón y al gobierno central, han cumplido con estos indicadores y criterios, con respecto a la detección, la atención a los casos y el seguimiento y aislamiento de contactos, reforzando la atención primaria y el personal y los recursos de salud pública.

En definitiva, tal parece que fuese del mayor interés el morbo y el linchamiento personal. Pero, sobre todo, estamos asistiendo en los últimos días a un exorcismo para conjurar en el personaje de Fernando Simón a los demonios particulares de la derecha seguidista de la extrema derecha: el papel de la ciencia, de la política democrática y de su intervención a lo largo de la pandemia frente al mero darwinismo de mercado.

En palabras de Iván Krastev en Cómo la pandemia cambiará el mundo, las crisis que más disfrutan los gobiernos autoritarios son las que ellos mismos fabrican… y no les gustan las crisis que obligan a responder con normas. Rechazan por tanto la agenda impuesta por una pandemia sin enemigo reconocible, más allá del virus, la hiperactividad del mercado y la fragilidad social.

El maligno que se intenta expulsar no es otro que la salud pública, y en ella el consenso de la ciudadanía con las limitaciones, las medidas excepcionales y las normas encaminadas a garantizar ante todo la salud colectiva, la solidaridad y a recuperar la seguridad pública. Algo que la extrema derecha, al parecer, no puede tolerar, si no es en manos de un cirujano de hierro que gestione el miedo frente a un enemigo imaginario, convenientemente estigmatizado como problema de orden público, como los inmigrantes, las feministas, los homosexuales... Por eso, al parecer, ahora le toca a los científicos, y entre nosotros a Fernando Simón.

_______________________

Gaspar Llamazares es fundador de Actúa.

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18 Comentarios
  • Aserejé Aserejé 25/07/20 13:02

    Magnifico articulo. Tienes toda la razon Gaspar Llamazares

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  • Dver Dver 24/07/20 20:39

    Iba a opinar, pero la visión de don Jorge Plaza ocupando tantos comentarios en todos los artículos me la ha dejado floja. Si quiere, don Jorge, me dice adónde hay que enviarlo y le regalo un parchís, o el juego de la oca. Tal vez así deje un poco de lado su onanismo impenitente.

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    • jorgeplaza jorgeplaza 24/07/20 21:53

      En todo caso, antes de poner el punto redondo, no se le olvide, don Dver, que España es el tercer país (no cuento Andorra ni San Marino) con más muertos por habitante del mundo causados por la COVID-19. Más que Francia, más que Italia, más que Alemania, claro; pero también más que Suecia o EE.UU. No creo que a usted se le vaya a olvidar, pero lo vuelvo a decir porque hay mucha propensión en la tertulia a pasar por alto los hechos fundamentales: no se me vaya a contagiar.

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    • jorgeplaza jorgeplaza 24/07/20 21:49

      ¿Onanismo? ¿A mi edad? ¿No será que el problema lo tiene usted? Ocupar, lo que se dice ocupar, Bidebi o Archie. No veo por qué a su opinión, seguramente definitiva sobre el asunto, le puede estorbar la de un gusano (onanista, según usted) como yo: ilumínenos, bitte.

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  • jorgeplaza jorgeplaza 24/07/20 19:01

    Hechos indiscutibles que cualquiera que quiera molestarse puede comprobar:

    1) España impuso una de las reclusiones más estrictas del mundo
    2) La disminución del PIB anual, el aumento del paro, del déficit y la deuda públicas debidas a la disminución de actividad provocada por 1 son las mayores de los países europeos comparables
    3) España tiene una de las tasas más altas del mundo de muertos por habitante debidos a la COVID
    4) Suecia y EE.UU. tienen menores tasas de muertos por habitante por COVID que España
    5) Un comentario anterior de jorgeplaza diciendo más o menos esto mismo en otros términos ha recibido dos positivos y 35 negativos

    Juicio de jorgeplaza ante esos hechos:

    a) De 1 y 3 anteriores se deduce que la gestión sanitaria de las autoridades sanitarias españolas (Gobierno y CC.AA.) fue deficiente (tasa de muertos por habitante) y de 1, 2 y 3 que la reclusión causó mucho daño económico pero poco beneficio sanitario

    b) De 3 y 4, que antes de criticar desde España la gestión sanitaria de la crisis COVID que han hecho Suecia o EE.UU. deberíamos contar hasta cien.

    c) De a) b) y 5), que los que criticaron ese comentario deberían volver al colegio y aprender a leer frases sencillas en castellano.

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    • jorgeplaza jorgeplaza 24/07/20 19:09

      P.S.

      No creo que Simón sea el máximo responsable de la lamentable gestión sanitaria de la crisis COVID que han hecho al alimón Gobierno y CC.AA.

      Mucho menos creo que la actuación de Simón ni la de ningún otro responsable sanitario de Gobierno o CC.AA. sea merecedora de un castigo penal. Ha sido una gestión equivocada y deficiente, pero no criminal. Como no estoy seguro de que el intelecto de la mayoría sea suficientemente fino para entender la diferencia, trataré de aclararlo: si me preguntan que si apruebo la gestión del Gobierno y de Simón en particular, diré que no; si me preguntan si creo que han cometido en esa gestión delitos incluidos en el Código Penal, diré que no; si me preguntan si creo que el PP o, en general, la derecha, lo hubieran hecho mejor, contestaré que, a la vista de lo bien que lo han hecho en sus CC.AA. estoy prácticamente seguro de que no, lo que no significa que el Gobierno y Simón lo hayan hecho bien.

      Debería quedar claro, pero ya sé que muchos no quieren entender. Pues bueno.

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  • Antonio LCL Antonio LCL 24/07/20 18:58

    Comparto su análisis Sr. Llamazares y los acertados comentarios de Paco. 

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  • Manoloz Manoloz 24/07/20 18:26

    De acuerdo totalmente con lo descrito en el articulo. Poco mas que añadir.

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  • paco arbillaga paco arbillaga 24/07/20 08:35


    A la pregunta de «a qué viene el encarnizamiento personal con Fernando Simón» se me ocurren dos respuestas:

    1) Utilizar las descalificaciones hacia su trabajo como vehículo para desgastar al Gobierno. El PP tiene un amplio y sombrío historial de aprovechar desgracias para sacar rédito político de ellas anteponiendo ese interés al de las personas perjudicadas. Quizá sigan con ese comportamiento la actuación de aquellos «buenos» (de eso se vanagloriaban) españoles que se rebelaron en 1936 contra la República para conseguir sus intereses políticos.

    Recordemos la reacción del PP ante la catástrofe terrorista de los trenes de Madrid, su comportamiento ante los asesinatos de ETA cuando estaba en la oposición, acusando al Gobierno casi de colaborar con los etarras. Sin olvidar el engaño de Aznar para implicar a España en la guerra de Irak, o las mentiras para ocultar la tragedia del avión Yak-42 que se estrelló con el resultado de 75 fallecidos, la mayoría militares españoles.

    2) Atacando hasta intentar ridiculizar a Fernando Simón a base de muchas mentiras, descalificaciones e insultos, no solo por el PP sino también por toda la grey de periodistas y tertulianos que lo apoyan siempre, consiguen que no se hable de la gestión que ha hecho de la pandemia el PP en Madrid. (Sigue.)

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    • Aserejé Aserejé 25/07/20 13:01

      Estupendos e irrefutables argumentos
      . Salud

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  • paco arbillaga paco arbillaga 24/07/20 08:34

    (Continuación.) El comportamiento que ha tenido el PP durante el tiempo del confinamiento, atacando continuamente las decisiones que tomaba el Gobierno cuando era más necesario que los políticos se unieran en decisiones conjuntas y no causar aún más dolor e inquietud en la sociedad, lo ha hecho además presumiendo de ser un partido constitucionalista y guardián de las esencias patrias. Me hace recordar a aquel que decían que era el caudillo de este país y que proclamaba a España como «la reserva espiritual de Occidente».

    Este virus ha pillado a todo el mundo con el pie cambiado, desde los países más ricos hasta los más pobres, lo que ha ocasionado errores de gestión entre todos los gobiernos porque nada se sabía de cómo tratar al nuevo virus, ni tan siquiera los especialistas en esas cuestiones. Durante esta tragedia que está viviendo la humanidad a muchas personas por más que se tapen con una mascarilla su aliento sigue siendo igual de dañino porque no hacen más que sacar veneno por su boca si con ello pueden conseguir sus fines particulares y los de los grupos a los que representan: dinero y poder.

    Los más iluminados de estos salvapatrias como Boris Johnson, Trump, Bolsonaro, presumían de no necesitar llevar mascarilla y tienen razón: nacieron ya con una puesta de origen. Por desgracia, tienen muchos imitadores en el mundo; también en España. Osasuna para la buena gente, y para Fernando Simón entre ella.


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  • Republicano1944 Republicano1944 24/07/20 07:26

    Fachas cainitas. Los sufrimos desde hace casi un siglo. Son peor que lap eor peste

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  • jorgeplaza jorgeplaza 23/07/20 23:54

    El Gobierno se niega a dar los nombres de los expertos que supuestamente lo asesoran. Casi el único, aparte del Ministro Illa, que da la cara es Fernando Simón. Pero, señor Llamazares, usted es médico y supongo que no defenderá que ha sido buena la gestión de la epidemia de uno de los países del mundo en el que la COVID ha causado una de las tasas más altas de muertos por habitante. Siendo objetivo, con ese dato abrumador e indiscutible, la gestión del Gobierno no puede calificarse más que de mala o muy mala. Se ha paralizado (y arruinado) el país pese a lo cual estamos en los primeros puestos de muertes por habitante: en el pelotón de los torpes, como se reconoce implícitamente en el hecho de que ahora seamos el segundo mayor receptor de los fondos de socorro de la UE. Simón tiene la desgracia de ser casi la única cara visible de los misteriosos responsables del asunto y por eso se ha convertido (hasta cierto punto, yo creo que no es para tanto) en la percha de los palos. No es del todo justo porque no es el único ni probablemente el máximo responsable, pero tampoco puede pedir medallas ningún partícipe en la gestión que ha dado los pésimos (porque son pésimos) resultados que hasta ahora han logrado el Gobierno central y las CC.AA. (no se las olvide a las autonomías, nefastas en líneas generales) en comandita.

    No entiendo que se critique tan ágriamente la gestión que de la epidemia están haciendo en Suecia o EE.UU. cuando aquí seguimos teniendo bastantes más muertos por habitante que ellos. Que ellos y que casi cualquier otro país. Simón personaliza ese innegable desastre.

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    • salvafer salvafer 24/07/20 12:30

      Hasta Dios al séptimo descansó: Toma nota.
      ¿O es que los jefes te exigen un Nº mínimo de comentarios y te eliminan los que te repites?.

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      • jorgeplaza jorgeplaza 24/07/20 18:51

        Curioso: lo del sueldo por cada voto negativo al jorgeplaza estoy casi seguro que se lo pagan a la mayoría de los que me critican y no al revés: seguro que usted, como parte interesada, me lo puede confirmar. Mientras tanto, tenga la bondad de repetir conmigo:

        "España es uno de los países del mundo con mayor número de muertes por habitante debidos a la COVID y por eso estoy encantado de la excelente gestión de la epidemia que han hecho el Gobierno central, las CC.AA. y, muy en particular, Fernando Simón, y les felicito efusivamente por ello". A mí me suena un poco raro, no sé a usted.

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    • Decrepitus Decrepitus 24/07/20 07:35

      ¡Que lástima!,vaya oportunidad que hemos perdido de tenerle a usted en el comité de expertos,seguro que con su visión preclara otro gallo nos hubiera cantado.

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      • jorgeplaza jorgeplaza 24/07/20 18:46

        Pues no lo descarte. Y no olvide (repítalo conmigo para fijarlo en la memoria) que ESPAÑA ES UNO DE LOS PAÍSES DEL MUNDO CON MAYOR NÚMERO DE MUERTOS POR HABITANTE. Eso es un hecho indiscutible. Ahora, si usted quiere, puede considerar que el Gobierno en general, Simón en particular y las CC.AA. de ayudantes lo han hecho estupendamente, que tenemos una suerte que no nos merecemos de tener unos responsables tan cojonudos. Es usted muy dueño de juzgar como quiera ese hecho indiscutible que, para que no se olvide, vuelvo a repetir: ESPAÑA ES UNO DE LOS PAÍSES DEL MUNDO CON MAYOR NÚMERO DE MUERTOS POR HABITANTE debidos al SARS-COV-2.

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        • jorgeplaza jorgeplaza 24/07/20 20:35

          Ningún positivo, tres negativos. Muy bien, pero métanselo en la cabeza: España es uno de los países del mundo con más muertos por habitante causados por la COVID-19. Solo la superan el Reino Unido y Bélgica (no cuento San Marino ni Andorra). Más muertos por habitante que Suecia o EE.UU. Si, pese a esos hechos indiscutibles, ustedes quieren seguir criticando la gestión de Suecia y de EE.UU. y alabando la de España, allá ustedes, pero tengan la bondad de no pedir que se les considere seres racionales.

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