Crisis del coronavirus

Casado ofrece apoyo al estado de alarma si se limita a dos meses y si Sánchez acepta reformar la legislación sanitaria

Fernando Varela

El PP apoyará la nueva declaración del estado de alarma si Pedro Sánchez acepta reducir su duración de seis a dos meses y si el Gobierno se compromete a aprovechar esas ocho semanas para reforma la ley y evitar que en el futuro, si es necesario decretar el confinamiento domiciliario, no sea necesario recurrir a la excepcionalidad constitucional de la alarma. 

El líder de los conservadores subrayó al disposición de su grupo a llegar a acuerdos con el Gobierno y subrayó la trascendencia que tendría para la Unión Europea que el ejecutivo el PP fuesen capaces de lanzar un mensaje de unidad frente a la segunda ola.

Para que el PP apoye el estado de alarma en el Congreso, Casado pidió limitar “el plazo de la excepcionalidad” que supone el estado de alarma. Si por él fuera, aseguró, no duraría más de un mes pero que, en aras de encontrar un acuerdo, está dispuesto a pactar una duración de “ocho semanas”, hasta mediados de diciembre.

“Hasta mediados de diciembre hay tiempo de estabilizar la curva de contagios y limitar movilidad en los tres principales puentes” que vienen en noviembre y diciembre, argumentó. Y no extendiéndolo más será posible, añadió, “salvar la campaña económica navideña. Y dar tranquilidad a los españoles, sobre todo a los mayores”, qe según él están preocupados ante la posibilidad de no poder recibir a sus familias hasta el 9 de mayo.

La segunda condición es que el Gobierno se comprometa a “acometer el plan B jurídico” que el PP viene reclamando desde hace meses para no tener que recurrir al estado de alarma cada vez que sea necesario confinar domiciliariamente a la población. Una reforma que el Ejecutivo llegó a considerar pero que acabó descartando porque, según la Abogacía del Estado, solo se pueden limitar derechos fundamentales mediante los mecanismos excepcionales previstos en la Carta Magna —como la alarma— y no a través de la legislación ordinaria.

Casado propone una “modificación urgente de la ley orgánica de medidas especiales en materia de sanidad de 1986 para incluir la posibilidad de limitar la movilidad en una pandemia.

Llegar a un acuerdo sobre el estado de alarma y la forma de hacer frentre a la segunda ola de la pandemia entre el Gobierno y el principal partido de la oposición enviaría “un buen mensaje” a la Unión Europea, remarcó Casado, justo en el día en el que la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, participa telemáticamente en la reunón mensual de la Conferencia de Presidentes. “Lo que no queremos es que la UE vuelva a mandar una advertencia seria para el cumplimento del ordenamiento jurídico”, señaló en referencia a las reservas que Bruselas ha mostrado en relación con la reforma del Consejo General de Poder Judicial (CGPJ) promovida por PSOE y Unidas Podemos para sortear el bloqueo del PP a su renovación, pendiente desde hace dos años. Una advertencia, dijo, que “se podría repetir con una excepcionalidad constitucional inadecuada” como es, según él, un estado de alarma de larga duración.

El presidente Pedro Sánchez pidió este domingo a todos los grupos apoyo a “una medida tan extraordinaria pero tan necesaria para contener esta segunda ola”. En especial solicitó el apoyo del primer partido de la oposición y recalcó que esto es una “cuestión de estado”. “Los partidos políticos que se califican de Estado deben pensar seriamente en apoyar esta medida tan extraordinaria”, dijo en una comparecencia en el Palacio de la Moncloa tras la celebración de un onsejo de Ministros extraordinario.

Más sobre este tema
stats